Desarrollo del Bebé en la Semana 24 de Embarazo
¡Bienvenida a tu semana 24 de embarazo! Hoy empieza el último mes del segundo trimestre, lo cual quiere decir que prácticamente has superado 2 tercios de tu gestación.
¿Qué tamaño alcanzará el feto durante la semana 24 de embarazo?
Ahora que estás en la semana 24 de embarazo, tu feto tiene el tamaño de una mazorca de maíz. Pesa algo más de 0,5 kg y mide más de 20 cm desde la coronilla hasta la rabadilla.
En esta semana, tu bebé ya mide 30 centímetros y pesa casi 700gr. Su silueta cada vez es más redondeada, aunque todavía tiene suficiente espacio como para moverse en la matriz. Su piel, que sigue arrugada, empieza a estirarse y a tener cada vez más grasita por lo que en las siguientes ecos lo verás menos traslucido.
A los 6 meses de embarazo tu bebé está empezando a acumular grasa corporal: por este motivo, en una ecografía es probable que su piel todavía parezca bastante transparente. Pero no te preocupes: ¡en breve eso habrá cambiado!
Su «jornada» está dedicada principalmente al sueño. Duerme unas 20 horas diarias y sus periodos de actividad son muy breves, tanto, que se reducen a minutos, pero muy frecuentes.
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El bebé sigue muy activo y mueve los músculos de los dedos, de los brazos y las piernas, como rutina diaria. Le encanta llevarse el pulgar a la boca, acariciarse la cara o agarrarse el pie.
Desarrollo del Bebé en la Semana 24
En estas semanas la mayoría de órganos sensoriales del feto están maduros (tacto, olfato, oído y papilas gustativas) por lo que con la llegada de estímulos del exterior el feto empieza a interactuar. A través del líquido amniótico el feto se familiariza con olores y sabores . En cambio, debido a la oscuridad que existe en el interior del útero, el feto no es capaz de ver.
A las 24 semanas el oído interno de tu bebé está completamente desarrollado. Este órgano controla su sentido del equilibrio y le ayuda a percibir si está o no boca arriba en el útero. El oído interno, que controla el equilibrio del cuerpo, está completamente desarrollado para la semana 24.
En la semana 24 de embarazo, los huesos del oído interno se están endureciendo, la cóclea y las terminaciones sensoriales han alcanzado su completo desarrollo. Esto que quiere decir que el oído del feto se encuentra preparado para oír.
Su oído interno ya está casi desarrollado y con ello, tu bebé ya empieza a controlar el equilibrio.
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Sus pulmones siguen desarrollándose: en esta semana empezarán a aparecer las estructuras necesarias para producir surfactante pulmonar, una sustancia que ayuda al desarrollo de los alvéolos para que tu peque pueda respirar.
Aunque los pulmones de tu bebé ya están formados, no podrán funcionar con normalidad en el mundo exterior hasta que empiecen a producir una sustancia llamada surfactante, lo que tendrá lugar en las próximas semanas, en torno a la semana 26 de embarazo.
A partir de estas semanas se empieza a producir en los pulmones el surfactante pulmonar una sustancia que ayuda al intercambio de oxigeno en los pulmones. Si hubiera alguna complicación que hiciera pensar que el bebe puede nacer antes de tiempo, se administrará una medicación para acelerar la maduracion de los pulmones .
Lo mejor de esta semana es que sus sentidos -los 5- ya casi están desarrollados por completo, por lo que tu bebé empieza a ser capaz de distinguir sonidos que ya había escuchado antes y a tener un tacto mucho más concreto gracias a las huellas dactilares que están a punto de formarse de forma definitiva.
Todos estos avances en su desarrollo hacen que, en este punto, tu bebé haya alcanzado lo que el personal sanitario llama viabilidad fetal. Se trata del momento en su desarrollo en el que, si el parto se adelantara y el bebé fuera prematuro, sería capaz de sobrevivir.
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Los pulmones ya están casi maduros, por lo que si tu pequeño nace prematuro, es muy probable que sobreviva aunque sea en la UCI.
En esta semana de embarazo se alcanza una etapa muy importante: la viabilidad fetal .
Cambios en el cuerpo de la madre en la semana 24 de embarazo
En la semana 24 de embarazo, te queda poco para acabar el segundo trimestre, que termina al final de la semana 27. ¿Te preguntas de cuántos meses estás en la semana 24 de embarazo? Traducido a meses, si estás de 24 semanas, estás al final de los seis meses. A estas alturas, es posible que hayas engordado unos 4 o 6 kg y que tu barriga siga creciendo día tras día.
Cuando estás embarazada de 24 semanas, los movimientos de tu bebé pueden parecer más fuertes y notables, y los pinchazos y las patadas se hacen más frecuentes. Es muy normal que notes con mucha más claridad sus movimientos, ¡ten en cuenta que está rodeado por el líquido amniótico! Esto hará que sus estiramientos sean más necesarios pero más difíciles.
Uno de los cambios más llamativos que puedes notar en esta semana es que, de repente, ha aparecido una línea marrón en tu tripa: se trata de la línea alba, una estructura de fibras y tendones que une la pared abdominal. Todas las personas tenemos esta línea, pero en las embarazadas se vuelve visible debido a las hormonas.
Otro síntoma que llama la atención es que, en muchas embarazadas, el ombligo sale hacia el exterior. Esto se debe al crecimiento cada vez mayor del útero, que presiona los tejidos y hace que el ombligo (el remanente de nuestro propio cordón umbilical) se vea empujado hacia fuera. En la inmensa mayoría de casos no es nada grave, aunque un pequeño porcentaje de embarazadas describe dolor en la zona debido a la distensión de la piel. Otro porcentaje todavía más pequeño desarrolla una hernia umbilical, debido al trabajo excesivo de la musculatura: en estos casos, aparece un pequeño bulto blando y mucho dolor en la zona.
La parte superior del útero está ahora unos 2,5cm por encima del ombligo y tiene el tamaño de un balón de fútbol.
El pecho, los glúteos y la tripita se están viendo sometidos a una fuerte distensión de los tejidos. Por eso es muy habitual que aparezcan las temidas estrías.
Síntomas comunes y molestias
Puede que sientas, además, que cada vez que intentas tumbarte para descansar tienes que ir al baño. No son imaginaciones tuyas: los riñones trabajan más cuando estás tumbada, y en estos momentos de tu embarazo están trabajando a todo trapo.
El aumento del volumen sanguíneo puede hacer que sientas sofocos y que sudes más de lo común. Si tu embarazo se da en verano puede que el calor te lo haga pasar un poco mal; si es en invierno, en cambio, verás que tienes menos frío (¡aunque no olvides abrigarte, pese a todo!).
- Dolor del ligamento redondo: Es posible que sientas dolor en uno o ambos lados del abdomen o en la zona de la cadera. Puede tratarse de un dolor de ligamentos redondos, algo bastante frecuente durante el embarazo. Se produce porque los ligamentos que mantienen el útero en su sitio se están tensando y estirando. Hacer estiramientos suaves y cambiar de posición ayuda a reducir el dolor. Si el dolor se vuelve demasiado intenso, aparece acompañado de otros síntomas como fiebre o sangrado, o te preocupa, ponte en contacto con tu médico para que te examine.
- Problemas para dormir: El tamaño de tu vientre en la semana 24 de embarazo puede hacer que sea difícil encontrar una postura cómoda para dormir. Usar almohadas extras puede ayudarte. Intenta dormir de lado con las rodillas dobladas, y con una almohada entre las piernas y otra debajo del vientre para apoyarte.
- Mareos y pérdida del equilibrio: El crecimiento de tu barriga afecta a la distribución del peso, lo que hace que sea más fácil que pierdas el equilibrio. Además, los cambios en la circulación pueden hacer que te sientas mareada o aturdida. Tomar algunas medidas, como moverte despacio (sobre todo cuando te levantas o cambias de postura), beber mucha agua y mantenerte hidratada, puede ayudar. Si te sientes mareada, túmbate de lado a ser posible. Si estás preocupada, pídele consejo a tu médico.
- Calambres en las piernas: ¿Has sentido últimamente contracciones dolorosas en los músculos de la pantorrilla o del pie? No es raro sentir este tipo de calambres en la semana 24 de embarazo. De hecho, es posible que este síntoma aparezca de vez en cuando hasta el día en el que nazca el bebé. Aunque los expertos no saben cuál es la causa precisa de los calambres en las piernas durante el embarazo, todos coinciden en qué hacer para aliviarlos. Estira los músculos de las pantorrillas antes de irte a dormir por la noche, mantente en forma haciendo ejercicio regularmente y bebe mucha agua para reducir los calambres.
Cambios en la piel
Es posible que empieces a notar manchas más oscuras en la piel del cuerpo y la cara debido a los cambios hormonales. Esto ocurre porque se estimulan las células que producen un pigmento llamado melanina. Las manchas marrones de la cara se denominan cloasma y la línea oscura del abdomen recibe el nombre de linea nigra. Estas zonas pigmentadas suelen desaparecer con el tiempo tras el nacimiento del bebé. Los expertos afirman que evitar una exposición excesiva al sol y utilizar protectores solares puede ayudar a reducir el cloasma. A medida que tu cuerpo crece, también puedes ver líneas donde la piel se estira. Las estrías del embarazo suelen aparecer en zonas como el vientre, las nalgas y los pechos. Las estrías no se pueden evitar, pero pueden desaparecer con el tiempo tras el nacimiento del bebé. Es posible que también sientas picor cuando se te estira la piel. Aplicar una crema hidratante puede ayudar a reducir la sensación de picor.
Semana 24 de embarazo: consejos
A medida que te crece el vientre, quizás tu pareja y tú os preguntáis si es seguro mantener relaciones sexuales. Si el embarazo avanza con normalidad, es probable que no haya ningún problema a la hora de mantener relaciones; no obstante, si existen complicaciones, es probable que tu médico te recomiende no tener relaciones. Dado que la situación de cada persona es única, la mejor persona a la que puedes preguntar es tu médico. Para saber más sobre este tema, en Internet hay muchos artículos sobre las relaciones sexuales durante el embarazo. Habla también de este tema con tu pareja. Ten en cuenta que durante el embarazo tu deseo sexual y el de tu pareja pueden variar.
Normalmente, la prueba de tolerancia a la glucosa se realiza entre las semanas 24 y 28 de embarazo. Esta prueba ayudará al médico a evaluar el riesgo de que padezcas diabetes gestacional. El médico te aconsejará si debes realizarte esa prueba. Para saber más, lee nuestro artículo sobre diabetes gestacional.
A medida que tu vientre aumente de tamaño, tendrás que hacer ciertos ajustes en tu rutina diaria como, por ejemplo, la forma en que te abrochas el cinturón de seguridad para protegeros a ti y a tu bebé. La correa inferior del cinturón de seguridad debe colocarse por debajo del vientre apoyada cómodamente sobre los huesos de la cadera. Sitúa la correa superior en el centro del pecho, no debajo del brazo.
Es importante que te mantengas hidratada, aunque a muchas personas les cuesta beber lo necesario al día. Como futura mamá, necesitas mucha agua para mantenerte sana y ayudar a tu bebé a crecer. Los expertos recomiendan beber unos 10 vasos de líquido al día. La mayor parte de líquido que ingieras debe ser agua, pero también puedes tomar zumo o café de vez en cuando. Si normalmente se te olvida beber durante tu ajetreado día, configura un recordatorio en el teléfono que te avise de que tienes que beber un vaso de agua cada pocas horas. Descárgate una aplicación de hidratación que haga un seguimiento de tu ingesta y te recuerde si te quedas atrás, o proponte beber un número determinado de botellas de agua al comenzar el día y anímate a terminártelas todas.
Puede ser buena idea empezar a hablar sobre tus preferencias para el parto con tu médico, tu matrona o la persona que te acompañará en ese momento. Tu compañero de parto puede ser tu pareja, un amigo de confianza o un ser querido. Cuanto más sepan tu médico y la persona que te acompañará sobre tus preferencias personales y el tipo de parto que te gustaría tener, mejor podrán apoyarte cuando llegue el momento. La persona que te acompañe puede apoyarte para que te sientas más cómoda con masajes, y ofreciéndote mucho ánimo y apoyo emocional.
Aunque aún quedan unos meses para la llegada del bebé, y es posible que casi un año para que pueda gatear y caminar, el segundo trimestre de embarazo es un buen momento para empezar a preparar vuestro hogar a prueba de bebés. La razón es que ahora es posible que tengas energía para ello, mientras que una vez que nazca el bebé, tendrás otras muchas cosas en la cabeza. Echa un vistazo a nuestros consejos sobre cómo preparar la casa para el bebé.
Puede que estés sintiendo cosas extrañas que no seas capaz de identificar. Tal vez tengas sueños raros o te cueste mantener la concentración cuando normalmente estás muy atenta a todo.
Pruebas y controles médicos en la semana 24
El médico te aconsejará si debes controlar los movimientos del bebé. Si tu médico te da el visto bueno, hay muchas herramientas en Internet que pueden ayudarte a registrar sus movimientos.
En la semana 24 de embarazo algunos seguimientos médicos contemplan aquí el Test de O´Sullivan para descartar una posible diabetes gestacional.
Es muy probable que en la semana 24 de embarazo, o en las siguientes, te hagan unos análisis de sangre y que te practiquen una prueba llamada test de O'Sullivan para comprobar tus niveles de glucosa en sangre y descartar o no que padeces diabetes gestacional.
Entre las semanas 24 y 28, tu placenta produce muchas hormonas que pueden provocar resistencia a la insulina: por este motivo, estas semanas son las más adecuadas para comprobar si estás desarrollando diabetes gestacional. Existen diferentes formas de hacer este test, aunque el más habitual es el test de O’Sullivan: te darán una solución de glucosa para beber y, transcurrida una hora, tomarán una muestra de tu sangre para comprobar el nivel de azúcar. Si padeces diabetes gestacional, tu cuerpo no será capaz de producir insulina suficiente como para regular el nivel de glucosa.
En la semana 24 de embarazo, te realizarán la analítica del segundo trimestre, de sangre y orina, que servirá para evaluar varias cosas. Entre las cosas más importantes que evaluará esta analítica se encuentra si la embarazada tiene anemia, ya que puede ser más habitual en la segunda mitad del embarazo y a partir del segundo trimestre de gestación. Se trata de anemia ferropénica, que puede ocurrir por un déficit de hierro al aumentar las necesidades para la madre y el bebé. Por ello, es posible que pauten a la embarazada suplementos de hierro a partir de este momento, para prevenir o tratar el déficit, si el especialista lo considera necesario. De igual modo, la mujer debe comentarle si se encuentra fatigada, cansada, débil, pálida o, incluso, mareada, ya que pueden ser síntomas de anemia.
Otra de las pruebas importantes que se realizará en la analítica del segundo trimestre es la prueba de la glucosa o test de O'Sullivan. Esta prueba se realiza para ver si la embarazada tiene un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.
El test de O'Sullivan
El test de O'Sullivan consiste en la determinación inicial de la glucosa basal en sangre, la ingesta de un preparado con 50 g de glucosa y, una hora después, una nueva determinación del nivel de glucosa en sangre. La mujer debe permanecer durante ese tiempo en reposo y no puede ingerir alimentos ni beber. Si los resultados hacen sospechar que la mujer puede padecer diabetes gestacional, será necesario confirmarlo posteriormente con el test de sobrecarga oral de glucosa o "curva larga".
Para esta prueba no es necesario acudir en ayunas a la extracción; en un primer momento sacan sangre y cuantifican los niveles basales de glucosa en sangre.
Llamado técnicamente test de O´Sullivan, el test de la glucosa sirve para detectar las gestantes con más riesgo de desarrollar diabetes durante el embarazo.
Tendrás que citarte previamente en el laboratorio donde realices los análisis. Vendrás en ayunas, te sacarán sangre y cuantificarán los niveles basales de la glucosa en sangre. Luego te darán un zumo muy azucarado con 50 gramos de glucosa. Este zumo puede ser de limón o de naranja.
Si estos valores son mayores de 140, quiere decir que tienes más posibilidades de ser diabética y habrá que confirmarlo mediante la sobrecarga oral de glucosa de 100 gramos en unos días.
Esta prueba también debe citarse en el laboratorio. Esta vez te sacarán sangre en ayunas, te darán un zumo muy azucarado con 100 gramos de glucosa y te volverán a sacar sangre a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas en las que no podrás moverte ni beber ni comer nada.
Si te hicieron el test de O´Sullivan en el primer trimestre y salió positivo, y luego tuviste que hacerte la curva largo que fue negativa, ahora en el segundo trimestre te pedirán directamente la curva larga.
En algunos centros realizan la curva del azúcar en un solo paso. Es decir no lo hacen en dos pasos tal y como se ha explicado: primero una sobrecarga corta de 50 g de glucosa durante una hora y si esta sale alterada una larga de 100 g de glucosa durante tres horas.
Esa curva de un solo paso es de 75 g de glucosa y se hacen determinaciones tras la ingesta a la hora y a las dos horas.
Un truco que recomiendan muchas matronas y tocólogos es que lleves medio limón envuelto en plástico transparente para ir bebiendo su zumo al mismo tiempo que te bebes la botella con los 100 gramos de glucosa.
En un principio, muchas gestantes diabéticas durante el embarazo consiguen controlarse con dieta. Pero si las glucemias a lo largo del día no se controlan (deberás pincharte en el dedo para calcularlas), te indicarán tratamiento con insulina.
Anemia en el embarazo
La anemia es frecuente durante el embarazo y, sobre todo, a partir del segundo trimestre. Los síntomas de la anemia son el mareo, el cansancio, la palidez en la piel y en las mucosas, en ocasiones se pueden experimentar palpitaciones. En las analíticas que se realizan a lo largo del embarazo se puede diagnosticar la anemia gracias al nivel de hemoglobina.
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