¿Cuánto Dura la Leche Materna Extraída en la Nevera? Guía Completa
La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como dieta exclusiva durante los primeros seis meses de vida y complementada con otros alimentos hasta los dos años. Sin embargo, muchas mamás se preguntan cómo podemos almacenar o conservar la leche materna y cuánto dura la leche materna a temperatura ambiente.
Aunque lo ideal es dar el pecho directamente al bebé o extraer la leche justo antes de la toma, la leche materna también puede conservarse. La conservación de la leche materna es una buena solución cuando la madre se incorpora al trabajo o si no puede estar presente en el momento de la toma. Sin embargo, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para su almacenamiento, así como para la descongelación y preparación.
¿Cómo se Almacena la Leche Materna?
Para guardar la leche materna se deben utilizar recipientes aptos para su almacenamiento. Normalmente, estos recipientes suelen ser de vidrio o plástico y deben estar bien lavados y completamente secos. Además, se pueden usar bolsas para almacenar la leche extraída, pero no hay que usar forros desechables para biberones.
El envase que elijas para almacenar la leche materna es más importante de lo que parece:
- Bolsas específicas para leche materna: son una excelente opción porque suelen venir preesterilizadas, lo que minimiza el riesgo de contaminación.
- Recipientes de vidrio o plástico: asegúrate de que sean aptos para alimentos y estén libres de BPA, un componente químico peligroso para la salud de los bebés. Antes de utilizar este tipo de envases para guardar la leche materna en la nevera, lávalos con agua caliente y jabón (o recurre a un esterilizador), y deja que se sequen completamente al aire antes de almacenar la leche en ellos.
La leche se debe dividir en la cantidad que toma el niño y escribir la fecha de extracción en el recipiente. De este modo, siempre se utilizará primero aquella con la fecha más antigua.
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Si la leche materna se congela, se debe tener en cuenta dejar un espacio al envasarla, ya que aumenta el volumen en el congelador. Los envases de leche deben estar perfectamente cerrados para evitar contaminación cruzada.
Otro consejo para almacenar la leche materna extraída es no colocarla en la puerta del congelador o de la nevera. De este modo, se reduce la posibilidad de dañar la leche por los cambios de temperatura.
Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
Duración de la Leche Materna
La leche materna puede ser congelada o refrigerada, dependiendo del tiempo de preservación que se requiera. Una vez extraída y colocada en el envase bien cerrado, el recipiente se coloca directamente en la nevera o congelador.
Durante la conservación, la leche pierde su aspecto característico y se producen tres fases distintas: la parte superior es más grasa, la segunda fase es una capa acuosa con grumos y por último un precipitado más denso. Con agitarla suavemente antes de utilizarla, la leche recupera su aspecto homogéneo.
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La duración de la leche materna almacenada es la siguiente:
- Temperatura ambiente: hasta 4 horas a una temperatura entre 16 y 25ºC. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
- Refrigerada: hasta 4 días a 4ºC. A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
- Congelada: dependiendo del congelador se puede almacenar hasta 6 meses a -18ºC. La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera. En el caso del congelador, intentando buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
En el caso de que se vaya a viajar y sea necesario llevarse recipientes con leche materna, se puede optar por usar una hilerea con bolsas de hielo. Sin embargo, al llegar al destino, esta leche tendrá que ser utilizada o se deberá de guardar en la nevera o congelador.
Calentar la Leche Congelada
El proceso de descongelación de la leche materna debe ser gradual. Por ello, es recomendable sacar la leche del congelador y guardarla en la nevera el día antes de su utilización. De esta forma, las proteínas de la leche materna no sufren cambios bruscos de temperatura y conservan al máximo sus propiedades.
La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
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Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior. Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas. Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar. Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
La leche materna no puede hervir, puesto que las enzimas que forman las defensas se destruirían. No se recomienda calentarla directamente ni emplear horno microondas. La forma correcta de calentarse es mediante un baño maría. Los restos de leche sobrante pueden almacenarse en el frigorífico durante uno o dos días, siempre que se haya actuado de forma higiénica.
Para calentar la leche materna y ofrecérsela tibia a tu bebé, coloca el recipiente o bolsa sellada en un tazón con agua tibia o bajo el chorro de agua caliente.
Aunque es rápido, el microondas puede calentar la leche de forma desigual, creando puntos calientes que pueden quemar la boca de tu bebé. Llena un recipiente con agua tibia (nunca hirviendo) y coloca dentro el envase con la leche. Remueve el envase suavemente para distribuir el calor de manera uniforme. No olvides que la leche calentada debe consumirse en un máximo de 2 horas. Si tu bebé no termina toda la leche, descarta lo que sobre.
En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas. Esas bacterias que pueden llegar a la leche a causa de una extracción poco higiénica o incluso por contaminación cruzada: por restos de leche en el sacaleches o sobre las superficies en que se han colocado las piezas del mismo.
Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma. La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
Consideraciones Adicionales
- Mezcla de leche: Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias. Iguala la temperatura: la leche recién extraída debe enfriarse antes de combinarla con la que ya está en la nevera. Fecha de caducidad: la leche combinada debe respetar el tiempo de almacenamiento de la leche más antigua.
- Lipasa: La leche materna contiene lipasa, una enzima que ayuda al bebé a digerir la grasa. A veces, la grasa degradada puede darle un sabor rancio, pero esto no significa que la leche esté mala.
- Higiene: Es esencial la extracción higiénica de la leche. Para ello es necesaria una correcta higiene de manos, el empleo de materiales de un solo uso si es posible y la limpieza y desinfección de utensilios reutilizables.
En cualquier caso, una muestra de leche materna descongelada nunca se debe volver a congelar.
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