¿Cuántos Huesos Tiene un Bebé Recién Nacido?

06.11.2025

Lo normal en un bebé es que tengan 100 huesos más que una persona adulta, para muestra unos datos. Los bebés tienen más huesos que los adultos porque necesitan ser más flexibles.

Flexibilidad para el Nacimiento

Necesitan ser más flexibles para poder nacer sin muchas complicaciones, ya que al nacer tienen que salir por un hueco estrecho que suele tener 10 centímetros. Este es el principal motivo, ya que así los huesos están divididos en más partes y a la vez son blandos y muy flexibles para facilitar el parto.

El Cráneo del Recién Nacido y las Fontanelas

Un punto anecdótico en el que seguramente nos fijamos todos que tenemos cerca a un bebé es mirar su cabeza. Suelen tener un hundimiento que muestra los latidos este fenómeno se da sobre todo en los recién nacidos y se trata de a fontanela. En este artículo sobre las curiosidades de la fontanela os lo explicamos en profundidad.

Así que en los bebés su cráneo está unido por varios huesos y cartílagos que son blandos y elásticos haciendo que pueda comprimirse la cabeza a la hora de nacer sin dañar al cerebro. Estos huesos se irá uniendo poco a poco, lo cual será beneficioso porque los niños tienden a caerse mucho y un golpe no será tan dañino debido a este motivo.

La mayoría de estos huesos como en el cráneo son cartílagos que conforma crecen y se desarrollan se van uniendo y fusionando para crear el hueso final cuando se acabe el crecimiento.

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¿Por qué los bebés tienen cerca de 100 huesos más que los adultos?

La explicación es sencilla: para poder producirse el nacimiento, y que el feto pueda salir a través del canal del parto, el ser humano llega a este mundo con muchos más huesos, pues estos están divididos en partes y son más blandos y flexibles que cuando llegamos a la edad adulta.

Así, a medida que vamos creciendo, estos huesos se van soldando unos con otros hasta llegar a la cifra de huesos normal de un adulto, que son 206 huesos.

El Esqueleto del Recién Nacido

En la mayoría de los partos, el recién nacido debe atravesar el canal de parto, que es estrecho y con paredes formadas por los huesos. Ésta es la parte del cuerpo que primero atravesará el canal del parto.

Por ello puede aparecer con alguna deformación inicial, pero será temporal, porque los huesos que forman el cráneo de los bebés son independientes y con el tiempo se van a unir entre sí. Por dichas características, la cabeza puede estar estirada o en forma de pico, al nacer, característica que va a desaparecer en días posteriores.

Al estar los huesos separados, podremos apreciar claramente las dos fontanelas existentes, que se tratan de unos espacios más blandos y se encuentran en la parte superior de la cabeza. Según avance el tiempo, dichas fontanelas desaparecerán, mediante la unión de los huesos del cráneo.

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Crecimiento y Desarrollo del Bebé

Después de haber pasado nueve meses en el vientre materno, el nacimiento del bebé supone la entrada a un nuevo mundo completamente desconocido para él. No conoce el entorno ni sabe cómo comportarse en él.

A pesar de que necesitan aprender a realizar multitud de tareas, los recién nacidos y hasta aproximadamente los 4 años de edad, tienen una capacidad de aprendizaje muy superior a la de los adultos. Por tanto, aunque inicialmente su comportamiento es instintivo, irá poco a poco aprendiendo a vivir en su nuevo entorno.

Se encuentran en una etapa muy receptiva en la que cualquier pequeño gesto, sonido, color o movimiento les permite aprender una cosa más sobre la situación y el entorno que lo rodea.

Durante su primer año, el bebé experimenta un gran crecimiento. Debemos tener en cuenta que existirán momentos de grandes cambios y otros en los que prácticamente no se observe ningún avance en su desarrollo. Es importante no alarmarse o preocuparse en exceso en estos momentos en los que el niño no evoluciona tan rápidamente como en otros, ya que, aunque no lo parezca, el bebé va adquiriendo nuevas habilidades.

Cada bebé tiene un desarrollo distinto y no se debe forzar a que camine o hable si todavía no se siente seguro. Presionar puede ser contraproducente, ya que si, por ejemplo, se fuerza a un niño a caminar cuando todavía no está preparado y se cae, puede coger miedo y tardará más tiempo en volverlo a intentarlo. Cada niño tiene un ritmo distinto de crecimiento y desarrollo.

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Etapas del desarrollo del bebé

A medida que avanza el desarrollo del bebé después del nacimiento, éste empieza a relacionarse con la gente y a desarrollar nuevos hábitos, estimulando así su inteligencia. Aunque todavía es muy pequeño, se empieza a forjar su personalidad, por lo que mediante su comportamiento se puede empezar a observar cómo será de mayor.

A medida que va crecimiento el recién nacido, se van formando sus capacidades y habilidades básicas:

  • Física: se desarrolla la motricidad gruesa (caminar, sentarse, aguantar la cabeza...) y la motricidad fina (rascarse, sujetar un vaso...).
  • Cognitiva: aunque un bebé no hable o no pueda entender tus palabras, sí capta tus emociones o tu actitud. Además, su capacidad de observación y el oído le ayudan a interiorizar aspectos importantes como la confianza, el tiempo, las relaciones...
  • Lenguaje: hay bebés que empiezan a hablar de forma temprana y otros que solo emiten pequeños sonidos con la boca y tardan más tiempo en emitir una palabra clara. Es importante estimular y enseñar el lenguaje al bebé desde el inicio de su vida, hablándole de forma clara y estimulando su aprendizaje con juegos adaptados a cada edad.
  • Social: el entorno en el que crece el bebé es crucial para su adecuado desarrollo. El contacto físico (caricias, besos, abrazos...), el apoyo emocional y el cariño brindado por familiares hacia el bebé le ayudarán a desarrollar sus habilidades sociales y a desenvolverse poco a poco en el mundo que le rodea.

Cuidados del Bebé

Como hemos comentado, en los primeros días y meses de vida, el recién nacido es totalmente dependiente por lo necesita todo el cuidado de sus padres. Existen algunos aspectos a los que los padres deberán prestar especial atención para que el desarrollo de su bebé sea el adecuado. A continuación, se detallan algunos de ellos.

Horas de sueño

El recién nacido no tiene el ritmo circadiano de los adultos (capacidad para distinguir el día de la noche). Generalmente, los bebés duermen en todo momento y solo se despiertan para comer o ante algún dolor o incomodidad como gases o el pañal sucio.

La alimentación

La alimentación del bebé debe ser constante en los primeros días. De hecho, es común que el bebé llore por hambre cada dos o tres horas. No obstante, a lo largo del tiempo, las tomas se irán espaciando.

Si es posible, se recomienda dar el pecho porque la leche materna aporta anticuerpos que refuerzan las defensas del bebé. En ese caso, es fundamental controlar su peso para comprobar que está tomando suficiente leche. Al contrario que en un biberón, no podemos saber si el bebé está tomando leche con certeza ni la cantidad exacta que extrae.

El llanto

Muchas madres, especialmente primerizas, se asustan porque su bebé llora mucho. Sin embargo, no siempre el llanto es signo de alarma. Debemos tener en cuenta que el lloro es su única forma de expresarse, por lo que puede llorar por cualquier cosa: hambre, gases, posición incómoda, pañal sucio, ganas de eructar, etc.

El pañal

Es necesario estar pendiente de los pañales. Si un bebé llora es posible que sea porque está sucio y eso le resulta incómodo. El neonato es incontinente, todavía no ha aprendido a controlar los esfínteres y no deposita su orina en la vejiga.

La salud

Controlar la salud de tu bebé es importante para que su desarrollo sea completo y adecuado.

Características Morfológicas del Recién Nacido

Existen tres características morfológicas que definen a un recién nacido: macrocéfalo, braquitipo y macroesplácnico. Es macrocéfalo porque el tamaño de su cabeza supone un ¼ de la parte total de la talla, mientras que en el adulto sólo representa 1/8. Es braquitipo porque las extremidades son pequeñas en relación con el resto del organismo, situándose su punto medio del cuerpo a nivel ombligo a diferencia del adulto que se haya a nivel del pubis.

El peso medio al nacimiento se encuentra alrededor de 3.300 g, entre el intervalo de 2500 g y 4000 g. Existe una pérdida fisiológica del peso en los primeros días de vida que puede llegar a ser de hasta un 10%, debido principalmente a una pérdida de líquidos (pulmonar, meconio, orina, etc.).

El perímetro cefálico de un recién nacido a término es de 34 cm, con un intervalo de normalidad entre 32-36 cm. Si el perímetro esta aumentado, podría tratarse de una hidrocefalia que debe ser investigada.

El perímetro torácico medio, medido por la base del apéndice xifoides, es de 33 cm, entre un intervalo de 31-35 cm.

Tabla de Referencia: Huesos y Desarrollo

Característica Recién Nacido Adulto
Número de huesos Aproximadamente 300 206
Flexibilidad Alta, huesos blandos y flexibles Menor, huesos más rígidos
Cráneo Huesos separados con fontanelas Huesos fusionados

Reflejos del Recién Nacido

Respecto a la reacción del recién nacido a los estímulos sensoriales, el recién nacido es capaz de fijar la mirada en los objetos brillantes y seguir sus desplazamientos. Son propios de los recién nacidos y desaparecen alrededor de los 3 y 6 meses. La ausencia de estos reflejos primarios es signo de depresión neurológica neonatal, en cambio, su presencia, aunque es importante, no constituye aisladamente una garantía de normalidad neurológica.

  • Reflejo de los puntos cardinales: se observa estimulando las comisuras de los labios, y el recién nacido gira la cabeza orientándose hacia la dirección en que es estimulado.
  • Reflejo de succión: aparece cuando se coloca un objeto en la boca del niño o al rozar los labios. El recién nacido empieza a realizar movimientos de succión.
  • Reflejo de extrusión: aparece al tocar la lengua del recién nacido, éste empujará la lengua hacia afuera.
  • Reflejo de presión: se observa al introducir el dedo en la palma de la mano del recién nacido, éste cierra los dedos de tal manera que es capaz de soportar su propio peso si se le levanta del palmo de la mesa.
  • Reflejo de caminar o de marcha automática: se observa sosteniendo al recién nacido por las axilas. Tras su enderezamiento inicia unos cuantos pasos al ser llevado hacia adelante.
  • Reflejo tónico del cuello: es una respuesta posicional de los brazos y piernas del niño cuando se coloca en decúbito supino, y se hace girar la cabeza hacia un lado. En esta posición, el brazo y la pierna de ese lado, sobre el que yace el niño, se extienden de forma parcial o por completo, mientras que las del lado opuesto se flexionan.
  • Reflejo de moro: es respuesta a un cambio repentino de la cabeza y se puede observar cuando el niño se asusta al mover la cuna o por un ruido intenso. La respuesta del niño es extensión de manos y brazos hacia fuera y flexión simultánea de las rodillas, seguido de flexión de los brazos en un movimiento de abrazo. Los dedos de las manos se abren en abanico y forman una “C” con el pulgar y el índice.
  • Reflejo de Babinski: surge ante la estimulación leve de la planta del pie del niño. La respuesta es hiperextensión y separación en abanico de los dedos.
  • Reflejo de Galant: se produce cuando el recién nacido está en decúbito prono y se le frota o acaricia la columna vertebral, éste girará el tronco hacia el lado estimulado.

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