David y Goliat: Una Historia Bíblica de Victoria y Virtudes
Todos conocemos la historia de David y Goliat, recogida en la Biblia. “Metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano”. (Samuel 17, 49-50).
Y, aunque no la hayamos leído, sabemos bien lo que significa: es la victoria del pequeño frente al grande, del desvalido frente al poderoso, un recuerdo de que aunque tengamos todo en nuestra contra, siempre habrá posibilidades de salir triunfante. Es una peculiar metáfora que se ha extendido por todo el planeta, en cuanto que da forma al universal anhelo de poder decidir nuestra suerte por nuestra propia mano, sin encontrarnos sometidos a influencias externas.
Al menos, lo teníamos claro hasta que el psicólogo Malcom Gladwell, célebre autor de La clave del éxito (Taurus, 2007) ha reformulado el mito en su último trabajo. Como ya explicamos en su día, la tesis principal de David y Goliat. Desvalidos, inadaptados y el arte de lucha contra gigantes (Taurus) es que los débiles (o, mejor dicho, los underdogs, algo así como “los previsibles perdedores”) no son en realidad las víctimas, sino aquellos que, precisamente por sus dificultades, llegan más lejos.
La Reformulación del Mito por Gladwell
¿Cómo se traduce ello al mito de David y Goliat? Gladwell lo tiene claro: en ningún momento Goliat podría haber vencido, afirma, y era algo que tuvieron muy presentes los primeros transmisores de la historia. David lo tenía ganado desde el principio.
Se suele olvidar que David iba armado con una honda, un arma de largo alcance, mientras que Goliat, por su gran tamaño, estaba especializado en el cuerpo a cuerpo. Por ello, el filisteo le dice a David “ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo”. En opinión de Gladwell, es un detalle esencial.
Lea también: David Seco: Exciclista Profesional
No demuestra sólo que Goliat era un bravucón, sino que le interesaba que David se acercase. “Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se levantó y corrió a la línea de batalla contra el filisteo”, cuenta la Biblia. En realidad, lo que cuenta la historia es que David consiguió ganar haciendo imponer sus virtudes sobre las de su adversario, con el que se encontraba en casi igualdad de condiciones.
Goliat lo habría destrozado en un combate cuerpo a cuerpo, pero probablemente David era un virtuoso de la honda, con la que había pasado toda su existencia derribando a leones y lobos. “Cuanto más lees el texto, más claro te queda que los autores tenían un conocimiento muy sofisticado de lo que acontecía”, explica Gladwell en su entrevista en su charla en Ted. “Lo que hace parecer fuerte a Goliat es su mayor debilidad. Es algo que ha sido confirmado por los estudiosos más modernos. Y David no es quien pensamos que es. Lo fascinante de la historia es el interés que muchos historiadores israelíes han manifestado por el arma de David”.
En realidad, la honda era una tecnología muy superior a la armadura y la lanza de Goliat. Pero, si en realidad el israelita tenía ventaja, ¿cuál es la moraleja de la historia? A todos nos gusta sentirnos débiles.
La Fortaleza es Solo una Apariencia
Todos los Goliat tienen importantes puntos débiles que un enemigo avezado puede descubrir y aprovechar. La fortaleza es sólo una apariencia, recuerda Gladwell. El psicólogo traza un paralelismo con la situación de Estados Unidos durante los últimos años, que a pesar de ser la gran potencial mundial, “se ha visto con serios problemas para alcanzar sus objetivos fuera de sus fronteras”.
“¿Por qué lo hemos pasado tan mal en Vietnam, en Irak y más tarde en Afganistán? Son países enanos, su tamaño es una parte pequeña del nuestro”, explica Gladwell. “Y aun así, nos cuesta cumplir nuestros objetivos allí. Mi libro intenta explicar a la gente por qué. Sólo porque seas grande y fuerte no significa que puedas hacer lo que quieras”.
Lea también: Conoce a David Cantero
En opinión del autor, existen muchas historias semejantes a las de David y Goliat, en las que las fuerzas son más parejas de lo que parece. Sólo que nos gusta confiar en el poder de los débiles, aunque no lo sean. “Hace parecer el mundo más justo de lo que es”, concluye Gladwell.
“Si el más fuerte gana todas las batallas, no hay ninguna esperanza para el resto de nosotros, ¿verdad?”. Incluso los poderosos prefieren identificarse con el desvalido: “Si los mismos que tienen todo el poder, todo el dinero y toda la autoridad son los que van a ganar todas las peleas, ¿para qué vamos a seguir adelante? Así que esta historia sirve para los que no tenemos grandes esperanzas pensemos que de vez en cuando podemos llegar a la cumbre. Eso es absolutamente cierto, y es de lo que tratan las historias de los underdogs”.
David: Un Hombre Conforme al Corazón de Dios
Cuando aparece la figura de David en la historia de Israel, nos encontramos por primera vez con un hombre que Dios describe como «varón conforme a mi corazón» (1 S.13.14). Los jueces de Israel habían recibido una capacitación espiritual transitoria para vencer a los enemigos, como también el rey Saúl. David, sin embargo, representa el triunfo del bien basado en un carácter íntegro, en sintonía con la voluntad de Dios. Por ello Dios hace un pacto con David, prometiendo que el futuro Salvador vendría de su linaje y ocuparía su trono para siempre (2 S. 7.12,16).
Jesucristo es Hijo de David no solo porque ocupa un lugar en la cadena genealógica, sino porque encarna las mismas virtudes, los mismos sufrimientos y la misma victoria final que el hijo de Isaí. Esto advierte al creyente de que la vida de David ofrece muchas pistas a lo que sería la persona y la carrera de Jesucristo. Así ocurre con el encuentro entre David y Mefi-boset.
David ha ganado las batallas, está instalado en el trono en Jerusalén. Toma la iniciativa de hacer misericordia con algún superviviente de la casa de Saúl. Mefi-boset, cuyo nombre significa «el que reparte vergüenza», es poco apto para beneficiarse de las atenciones del rey. Es descendiente del rey Saúl, el gran enemigo de David.
Lea también: David Summers y sus hijos
Está lisiado: no puede andar, debido a una caída cuando era pequeño. De la misma manera, el creyente de hoy nace como descendiente del enemigo de Dios (Ef. 2.1-3). Está incapacitado para andar en los caminos del Señor, debido a una caída que ocurrió al principio de los tiempos. La consecuencia de haberse apartado del Señor es vergüenza (Os. Mefi-boset es consciente de todas sus deficiencias y, por ello, se postra delante de David cuando el rey le llama.
Es como las personas se salvan hoy en día: reconociendo su necesidad espiritual, se postran de corazón ante Jesucristo, reconociéndole como el único rey de sus vidas. El mayor peligro en la predicación de las narrativas del Antiguo Testamento es recurrir a un moralismo facilón que se limita a una exhortación a imitar las virtudes de los antiguos y huir de sus errores: «David se portó bien con un discapacitado; debemos cuidar de los discapacitados». Otro peligro es dar un salto demasiado rápido a Cristo, ignorando los matices que la historia real aporta dentro de la gran metanarrativa bíblica.
Sería como decir «David da de comer a Mefi-boset; así Cristo alimenta el corazón de sus hijos por la fe». Todo esto es cierto, pero hay mucho más. En el relato del encuentro entre David y Mefi-boset, el autor resalta la generosidad de un rey que ha sido victorioso. Por amor a su amigo Jonatán, David procura tener piedad del descendiente del enemigo. Es como el Señor, por amor a su amigo Abraham, busca a los auténticos hijos de Abraham para bendecirles, aunque sean descendientes del enemigo (Lc.
David concede tres mercedes a Mefi-boset. Su generosidad anticipa lo que Cristo resucitado hace con aquellos que él ha vencido por amor. La salvación representa la victoria espiritual de Cristo en la vida de la persona. Es como afirma el profeta Jeremías: «más fuerte fuiste que yo, y me venciste» (Jer. 20.7). O como dice el apóstol Pablo: «libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia» (Ro.
Primero, David devuelve a Mefi-boset la herencia, las tierras de Saúl a que había perdido el derecho (2 S. 9.7, 9). De la misma manera, Cristo devuelve la herencia del mundo entero a los hijos de Dios, a pesar de haber perdido previamente el derecho a ello en la apostasía de Adán (Ro.4.13, 8.17; 1 Co. En segundo lugar, David le asigna muchos siervos: Siba y toda su casa (2 S. 9.9-10). De la misma manera, Cristo asigna muchos siervos -los ángeles- que ministran las necesidades de los hijos de Dios (He.
En tercer lugar, David asegura a Mefi-boset que comerá de su mesa todos los días de su vida (2 S.9.11). Así hace Cristo, alimentando el alma de sus hijos todos los días, hasta que lleguen a su lado en gloria. «Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida» (Jn. La generosidad del rey victorioso produce lealtad en el corazón del vencido. Mefi-boset pasa el resto de su vida morando en Jerusalén (2 S. 9.13). A pesar de su discapacidad, la esplendidez del rey ha cautivado su corazón. Lo único que quiere es seguir cerca de su benefactor.
Estando cerca del rey, el significado de su nombre llega a ser otro. ¿Hay palabras claves, repeticiones, detalles que llaman la atención? ¿Hay alguna figura de dicción? ¿Cómo encaja este pasaje en la gran historia de Dios? ¿En qué se parece la condición del lisiado con la situación espiritual de las personas (Jer. 6.16, 7.23, 26.4)? Compárese con Sal. 78.10, Ro. 5.6, 8.7. ¿Qué te sugiere el hecho de que David llame a Mefi-boset por su nombre? Compárese con Jn. 10.3, Ap. 2.17. ¿En qué sentido Cristo da de comer a los suyos (Sal. 23.1-6, 34.8)? ¿Qué te sugiere el hecho de que Abraham sea amigo de Dios, como Jonatán lo fue de David (2 Cr. 20.7, Is. 41.8, Stg. 2.23)?
¿Cuál es la estructura del pasaje? ¿Cuál es el flujo de pensamiento o argumento? Haz un bosquejo del texto, dividiéndolo en secciones, resumiendo lo que dice. ¿Cuál es el punto principal o idea central que el autor estaba tratando de comunicar a sus primeros lectores en este pasaje? Intenta resumirlo en una sola oración en tiempo pasado: El autor quería transmitir a sus primeros lectores que … ¿Cuál es el principio teológico fundamental que subyace este pasaje? ¿Cuál será la idea central de vuestro mensaje?
tags: #David #pierde #a #su #hijo #historia