Dentición Infantil y Odontograma: Una Guía Detallada
La numeración dental es una herramienta fundamental en la odontología moderna. Se trata de un sistema estructurado diseñado para identificar y clasificar los dientes de manera clara y precisa, facilitando la comunicación eficiente entre dentistas, higienistas dentales, técnicos de laboratorio y pacientes. Al asignar un código único a cada diente, la numeración dental permite una identificación rápida y sin margen de error.
Su utilidad abarca desde procedimientos rutinarios hasta intervenciones complejas, como diagnósticos detallados, tratamientos de ortodoncia, análisis de radiografías, cirugías dentales y elaboración de prótesis. Este sistema es esencial para asegurar la precisión y eficacia en todos los aspectos del cuidado odontológico, contribuyendo a resultados exitosos y a una mejor experiencia para el paciente.
Sistemas de Numeración Dental
Los sistemas de numeración dental son herramientas fundamentales en la odontología moderna, que facilitan la identificación precisa de los dientes, mejoran la comunicación entre profesionales, y optimizan la documentación y el seguimiento de los tratamientos. Al proporcionar un lenguaje estandarizado y claro, estos sistemas permiten un manejo eficiente de la salud dental de los pacientes y aseguran la correcta planificación de los procedimientos. Además, son esenciales tanto en la educación dental como en la digitalización de historiales clínicos.
Sistema de Nomenclatura Dental FDI
El Sistema de Nomenclatura Dental FDI, creado por la Federación Dental Internacional (FDI), es un estándar internacionalmente reconocido para la identificación y clasificación de los dientes en la dentición humana y se caracteriza por un formato de dos dígitos, donde cada uno tiene un propósito específico. Además, su diseño universal permite la integración en registros electrónicos de salud, educación odontológica y prácticas clínicas internacionales, promoviendo un enfoque estandarizado y eficiente en el cuidado dental.
El Sistema de Nomenclatura Dental FDI organiza y clasifica los dientes humanos mediante un sistema numérico estandarizado, facilitando su identificación tanto en la dentición permanente como en la dentición primaria o decidua. La boca se divide en cuatro cuadrantes principales para la dentición permanente, y en otros cuatro para la dentición decidua.
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La numeración de los dientes en el sistema FDI se organiza en cada cuadrante de manera sistemática y secuencial, comenzando desde la línea media (donde se ubican los incisivos centrales) y avanzando hacia los dientes más posteriores, como premolares y molares.
Sistema Universal
En odontología, el Sistema Universal, también denominado Sistema Americano, es un método ampliamente utilizado en los Estados Unidos y otros países para la identificación precisa y estandarizada de los dientes de manera precisa. Este sistema asigna un número único (1- 32) a cada diente de la dentición permanente y una letra específica (A - T) a cada diente de la dentición primaria,lo que simplifica tanto la comunicación entre profesionales como la gestión de registros odontológicos. En la dentición permanente (adultos), el sistema utiliza números del 1 al 32 para identificar los dientes.
La dentición primaria, también conocida como dentición temporal o dientes de leche, consta de 20 dientes que aparecen en los primeros años de vida del niño y son eventualmente reemplazados por los dientes permanentes. La numeración comienza en el lado derecho de la arcada superior con el segundo molar superior derecho, identificado como A. Es un Estándar reconocido y Es ampliamente utilizado en EE. UU.
Sistema Palmer
El Sistema Palmer de Nomenclatura Dental, también conocido como Sistema de Notación Ortodóntica o Notación Cuadrantal, es un sistema ampliamente utilizado en ortodoncia y por algunos dentistas generales. El Sistema Palmer se fundamenta en dos elementos principales: la representación del cuadrante y el número del diente dentro de ese cuadrante.
La cavidad bucal se divide en cuatro cuadrantes, cada uno representado por un símbolo gráfico único. Los dientes se numeran de manera secuencial, comenzando desde la línea media de la boca (incisivos centrales) y avanzando hacia los molares.
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Dentición Decidua vs. Dentición Permanente
La dentición permanente y la dentición decidua difieren significativamente en su composición, función y características:
- Número de Dientes:
- Dentición permanente: Cuenta con 32 dientes distribuidos en cuatro cuadrantes, con ocho piezas dentales por cuadrante. Esta dentición incluye incisivos, caninos, premolares y molares.
- Dentición decidua: Consta de 20 dientes, cinco en cada cuadrante. Está formada por incisivos, caninos y molares, pero carece de premolares.
- Premolares:
- Dentición permanente: Incluye dos premolares por cuadrante (primer y segundo premolar), ubicados entre los caninos y los molares.
- Dentición decidua: No tiene premolares.
- Terceros Molares:
- Dentición permanente: Incluye el tercer molar, comúnmente conocido como "muela del juicio".
- Tamaño y Duración:
- Dentición permanente: Los dientes son más grandes, tienen raíces más largas y están diseñados para una funcionalidad prolongada.
- Dentición decidua: Los dientes son más pequeños, con raíces más cortas y un esmalte más delgado.
- Erupción:
- Dentición decidua: Comienza a erupcionar alrededor de los 6 meses y está completa aproximadamente a los 3 años.
- Función:
- Dentición decidua: Su principal función es facilitar la masticación, el desarrollo del habla y la alineación de los dientes permanentes, además de mantener el espacio en la arcada dental.
Secuencias de la Dentición Temporal y la Definitiva
El proceso de dentición comienza cuando el bebé tiene de 6 a 8 meses de edad. Pasamos de dientes temporales a dientes definitivos. La caída de los primeros dientes suele comenzar alrededor de los 5 o 6 años.
- Primera fase: Los dientes inferiores, que fueron los primeros en aparecer, son los primeros en caer. Los superiores nacen por delante de la encía empujando a los temporales hacia dentro antes de su caída. Las muelas de los 6 años: el primer molar definitivo va a salir por detrás de las últimas muelas temporales.
- Segunda fase: A los diez años se inicia la segunda fase con la erupción de los premolares y caninos. En la arcada inferior hace erupción antes el canino y el primer premolar, y posteriormente el segundo premolar. En la arcada superior el primer premolar es el diente que antes hace erupción, seguida del segundo premolar y/o el canino.
¿Cuántos Dientes Tenemos?
La respuesta depende de varios factores: el más importante de ellos es la edad. Los dientes de los niños comienzan a erupcionar a partir de los 6 meses de edad. El término técnico para estos primeros dientes es «dentición decidua» porque con el paso del tiempo se terminan cayendo. En total, los niños tienen 20 dientes de leche: 10 en la parte superior y 10 en la parte inferior de la boca. Estos dientes actúan como marcadores de posición para los dientes de adulto que crecen después de que los dientes de leche se caen. A partir de los seis años de edad las muelas de leche se caen, las cuales se reemplazan con los dientes de adulto.
Los adultos tienen más dientes que los niños, un total de 32 piezas. Entre ellos, hay 8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares (lo que incluye las 4 muelas de juicio). La mayoría de las personas tienen todos los dientes de adulto al alcanzar la adolescencia.
Tipos de Dientes
La dentición está formada por dos grupos de dientes: anteriores y posteriores.
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- Incisivos: Situados en la parte anterior de los arcos, tienen forma de la pala o cuña, con un borde cortante, forman el primer grupo de dientes anteriores. Son 8 dientes unilaterales y su función es cortar los alimentos gracias a su borde incisal, que es recto y fibroso. Son los primeros que entran en contacto con los alimentos.
- Caninos: Forman el segundo grupo de los dientes anteriores. Hay uno de cada cuadrante.
- Premolares: Son el primer grupo de los dientes posteriores. Están formados por ocho dientes, dos en cada cuadrante. Son unirradiculares o multirradiculares, con cara oclusal en su corona. Presentan dos o tres cúspides, por lo que se les domina bicuspídeos o tricospídeos, incrementando la superficie masticatoria. Son exclusivos de la dentición del adulto, cumpliendo con una función estética del 40% y masticatoria del 60%.
- Molares: Son el segundo grupo de los dientes posteriores. Están formados por doce dientes, tres de cada cuadrante. Son multirradiculares, con cara oclusal en la corona con 3, 4 o más cúspides. Son los que tienen la superficie masticatoria más amplia.
El Odontograma
La nomenclatura FDI, desarrollada oficialmente por la Federación Dental Internacional, trata de identificar cada pieza de la dentición en el odontograma dental, que es una representación gráfica de todos los dientes. El primer cuadrante (1) sería el de la parte superior derecha de nuestra boca; el segundo (2), la superior izquierda; el tercer cuadrante (3) corresponde a la parte inferior izquierda; y el cuarto (4) a la inferior derecha, en dentición definitiva.
Cabe recordar que al representar esta clasificación en papel o al verla en una pantalla, aparece de forma invertida. Como en un espejo, nuestra parte derecha la vemos a la izquierda y viceversa. De este modo, a la hora de nombrar una pieza dentaria, primero se dice el cuadrante en el que se encuentra y luego su número/posición dentro del cuadrante.
Un odontograma es un esquema grafico de la boca, que representa las dos arcadas dentales, la superior y la inferior, en el cual aparecen todas las piezas dentales de un paciente. Cada pieza dental es identificada con un número, aunque existen variantes donde se identifican con letras mayúsculas o pares numéricos. En el odontograma se encuentran las características anatómicas de los dientes. En el odontograma se representa tanto la dentición temporal como la definitiva.
Se suele utilizar para muchas cosas, principalmente para registrar la información dental de un paciente adulto o niño. También en la odontología forense cumple un papel muy importante para la identificación de una persona que haya fallecido en un accidente y no pueda ser identificado por medio de su rostro o sus huellas digitales.
Tipos de Odontogramas
- Anatómicos: Son aquellos donde se representa con exactitud la forma de las distintas piezas dentales. Existen cuatro tipos de odontogramas anatómicos.
- Diagrama de Walter Drum: Este emplea dos dígitos.
- Dentición permanente: Se enumeran del 1 al 8.
- El primer dígito: Se divide la boca en cuatro cuadrantes siguiendo la primera línea media interincisal.
En un principio los odontogramas se realizaban a mano, dibujando. Existen softwares de creación tienen un módulo específico para la realización de odontogramas. El odontograma dental es el equivalente a la historia clínica médica de un paciente. Un odontograma dental aporta mucha información y facilita la labor a los profesionales de la odontología. La estructura básica de un odontogarama dental se basa en la anatomía de las piezas dentales y la boca del paciente y el software actual ya permimte a los profesionales el poder marcar superficies y especificar cualquier cosa a destacar en cualquiera de los diferentes cuadrantes.
Un odontograma, cuando se trata de un registro odontológico de tipo digital, ayuda al dentista a diagnosticar el estado de las piezas dentales de un paciente y poder discernir con mayor claridad en que estados se encuentran.
Cuadrantes en el Sistema FDI
- Primer cuadrante (1): Parte superior derecha de nuestra boca.
- Segundo cuadrante (2): Parte superior izquierda.
- Tercer cuadrante (3): Parte inferior izquierda.
- Cuarto cuadrante (4): Parte inferior derecha, en dentición definitiva.
Erupción Dental
La erupción dental es un motivo de frecuentes consultas tanto a pediatras como a odontoestomatólogos de Atención Primaria de Salud. Las consultas sobre aspectos relacionados con la erupción dental son frecuentes en la práctica clínica del pediatra y del odontoestomatólogo de Atención Primaria de Salud. Como es sabido, el diente se forma a partir de tejidos ectodérmicos (la lámina dental) y mesodérmicos (los tejidos de soporte).
Fases de la Erupción Dental
- Fase preeruptiva: Una vez iniciada la calcificación de la corona dentaria, el germen dentario en su conjunto se desplaza de modo centrífugo dentro de los maxilares.
- Fase eruptiva prefuncional: Cuando ya está formado entre el 50 y el 75% de la raíz dentaria, se produce la emergencia clínica del diente a la boca. Se establece un área de enrojecimiento de la mucosa oral que luego se isquemiza y, acto seguido, se produce la unión del epitelio oral y dental.
- Fase eruptiva funcional: Cuando el diente entra en contacto con su antagonista se detiene su desplazamiento vertical.
Igualmente, debemos considerar que un niño que “se retrasa” en la erupción de sus dientes temporales en algún mes respecto de la media, lo hará también en la dentición definitiva, sin que ello produzca menoscabo alguno. Por lo general, los dientes inferiores preceden a los superiores -quizá la excepción sería el incisivo lateral-, sin que existan variaciones intersexuales.
La exfoliación de los dientes temporales se lleva a cabo por odontoclastos y se trata de un fenómeno intermitente, en el cual priman los periodos de calma. Así mismo, es importante recordar, no por la gravedad sino por la frecuencia de la consulta, que los dientes permanentes erupcionan por lingual de los temporales.
Se inicia a los seis años de edad con la erupción del primer molar permanente, que lo hace detrás (en el área retromolar) del segundo molar temporal, sin que suponga exfoliación alguna de diente temporal, lo que hace, en no pocos casos, que pase desapercibido para los padres. Se ha descrito que en las ultimas décadas, sin embargo, hay una tendencia creciente a que el primer diente definitivo que erupciona sea el incisivo inferior.
Al aproximarse la pubertad se produce la erupción de los restantes dientes, los de los sectores laterales, iniciándose la dentición mixta segunda fase, con grandes variaciones individuales, influidas hormonalmente y con un adelantamiento generalizado en las niñas de 6 a 12 meses respecto de los niños. También hay variaciones interarcadas, pues en la inferior la secuencia es canino, primer premolar, segundo premolar, en tanto que en la superior es el canino el que erupciona en segundo o en tercer lugar respecto a los premolares.
La erupción de los dientes suele acompañarse de una tendencia al frotamiento gingival, ya sea con la mano o con algún mordedor, que va a provocar a su vez un babeo acusado y la consiguiente irritación perioral. En algunos casos se produce un acúmulo líquido dentro del folículo dentario, que se encuentra a presión y próximo a erupcionar y que da lugar a las manchas azuladas; si bien, en ocasiones, puede tener un tamaño algo mayor y conocerse como quistes de erupción que, si son de contenido hemático se conocen como hematomas de erupción.
Como ya se ha comentado, el tejido folicular del diente en erupción se fusiona con el gingival y ambos inician una retracción que se conoce como erupción pasiva. En ocasiones, y sobre todo en los molares mandibulares, y normalmente como manifestación de que la erupción molar no se ha acompañado de un crecimiento acorde del hueso alveolar, permanece en distooclusal del molar un lóbulo de tejido blando gingival que se denomina opérculo gingival. Su resolución espontánea se produce como consecuencia del antedicho crecimiento alveolar pero, en ocasiones, genera un cuadro clínico debido al mordisqueo continuo por hallarse en el plano oclusal del molar.
Por último, hay otra patología relativamente frecuente que es la foliculitis de un diente permanente no erupcionado, debido a la infección profunda del temporal, que ocasiona una osteítis peridentaria. Se debe realizar la exodoncia del diente temporal.
La erupción es un fenómeno biológico que tiene unos márgenes temporales muy amplios dentro de la normalidad. Por otra parte, y como ya se ha apuntado, es habitual observar cómo niños que siendo lactantes tuvieron una erupción posterior a lo habitual -pero sin ser patológica- conservan ese retraso aparente en la erupción de la dentición definitiva. Así, no es de extrañar que, por ejemplo, en un niño que tuviera su primer diente temporal -el incisivo central inferior- a los siete u ocho meses en lugar de los seis, veamos iniciar el recambio de los homólogos definitivos a los siete años en lugar de a los seis.
La cronopatología de la erupción puede obedecer a factores sistémicos o locales, afectar a la dentición temporal o a la definitiva y ser por adelanto o retraso. La erupción precoz localizada se limita a los centrales inferiores, pudiendo ser dientes connatales, si ya están presentes en el momento del nacimiento del niño o neonatales si el diente erupciona en las primeras semanas de vida. Estos dientes pueden crear un problema local de erosión en la lengua del lactante y en el pezón materno que dificultará la alimentación. Como además tienen una raíz todavía no formada, su grado de movilidad es importante, con el riesgo de exfoliación espontánea y aspiración.
Sin embargo, sí es frecuente la erupción precoz de dientes definitivos aislados cuando el temporal que les corresponde se ha perdido, ya sea por un traumatismo o por caries.
Tabla 1. Causas Sistémicas de Alteraciones en la Erupción Dental
Las causas sistémicas -equivalentes a las de la dentición definitiva- corresponden a una serie de síndromes y enfermedades que se relacionan en la Tabla 1 y que no son objeto de este artículo.
El correcto alineamiento de los dientes en las arcadas dentarias y, por tanto, la óptima fisiología del aparato estomatognático van a depender en gran medida de la correcta relación entre el espacio óseo disponible en los maxilares para alojar los dientes y el tamaño de estos. Esta discrepancia entre el contenido y el continente, conocida como discrepancia óseo-dentaria y que aquí recogemos genéricamente como falta de espacio en la arcada, es la causa más frecuente de retraso eruptivo en la dentición permanente.
Son muchas las herramientas terapéuticas que se pueden emplear para el tratamiento de estas patologías (en función, lógicamente, de la etiología del caso) y que discurren desde la expansión ósea (para aumentar el continente), a la exodoncia de piezas definitivas, normalmente los premolares, (para disminuir el contenido). Mencionamos aquí una terapéutica menos conocida pero no infrecuentemente empleada, que es la de extracciones seriadas.
El tamaño de los premolares es menor que el de los molares temporales a quienes suplen, con lo cual se pierde algo de espacio. Sin embargo, el diente que con mayor frecuencia sufre este problema es el canino superior, ya sea por erupcionar en el lugar indebido (erupción ectópica) o incluso no erupcionar (impactación y/o inclusión). Debemos sospechar estos problemas ante asimetrías y cuando, en el entorno de los 12 o 13 años de edad, con el conjunto de la erupción completada, detectemos la presencia, aún simétrica, de unos caninos superiores pequeños respecto de sus compañeros de arcada, más blanquecinos o erosionados.
Las pérdidas prematuras de los dientes temporales pueden ser causa de trastornos de la erupción de los definitivos, ya que pueden, como se ha comentado, acelerar o retrasar la erupción de estos en función del grado de maduración radicular del definitivo cuando se pierde el temporal. Un ejemplo típico de este problema es la migración anterior o mesial del primer molar definitivo, al haber perdido prematuramente el segundo molar temporal.
El diente definitivo en su estado de germen puede sufrir un impacto del homólogo temporal. En ocasiones se produce una fusión entre el cemento radicular del diente temporal y el hueso alveolar que lo circunda, con pérdida del ligamento periodontal. Ello va a producir que ese diente no crezca como los demás, ni tampoco su hueso alveolar, como sí lo hace el resto de los diente de la arcada; su posición relativa es cada vez más baja, dando aspecto de que se sumerge, y no es extraño ver que llega a volver a meterse bajo la encía. Esta anomalía va a provocar el retraso de la erupción del diente definitivo y la egersión del definitivo antagonista.
Normalmente, los restos radiculares de los dientes temporales no ocasionan problemas a los definitivos. El diente supernumerario es un diente extra sobre los 32 definitivos posibles. El caso típico es un diente supernumerario en el maxilar central, conocido como mesiodens, que impide la erupción de alguno de los centrales, habiendo erupcionado el contralateral sin problemas, lo que crea una asimetría evidente que debe ponernos sobre aviso de este problema.
Citaré, a modo de anécdota por lo infrecuente, el caso visto en una ocasión de dos mesiodens que generaron un aparente retraso simétrico. Los quistes a tensión o las tumoraciones pueden ser causa de retrasos en la erupción. La radiación en los tumores pediátricos de cabeza y cuello, y aun de mediastino, puede ocasionar alteración en la formación de las raíces y su retraso en la erupción.
Referencias
- Canut JA. Fisiología de la erupción. En: Ortodoncia Clínica.
- Mendoza Mendoza A, Solano Reina E. Manejo del espacio. En: Barbería Leache, E. Odontopediatría.
- Varela Morales M. Alteraciones de la erupción dentaria y su tratamiento. En: Problemas Bucodentales en Pediatría.
- Varela Morales M. Erupción dentaria normal. En: Problemas Bucodentales en Pediatría.
- Marín García F, García Cañas P, Núñez Rodríguez MC. La erupción dental normal y patológica. Form Act Pediatr Aten Prim.
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