Cólicos Abdominales y Diarrea: Causas y Tratamiento
La diarrea se caracteriza por la evacuación de heces flojas y líquidas. El hecho fundamental es el aumento en el número de deposiciones y la disminución de la consistencia.
La diarrea puede afectar a cualquier persona y puede ser normal o grave, y sus causas pueden ser infecciones, intolerancias alimentarias, medicamentos y trastornos intestinales.
El tratamiento consiste en mantenerse hidratado, evitar ciertos alimentos y tomar medicamentos sin receta si es necesario. La prevención incluye una buena higiene y evitar el agua y los alimentos contaminados. Si los síntomas de la diarrea persisten, debe buscarse atención médica.
¿Qué es la diarrea?
Diarrea es el término utilizado para describir la evacuación de heces flojas y líquidas. Suele asociarse también a visitas más frecuentes al baño.
Los dos tipos principales de diarrea, la diarrea normal y la diarrea grave, se clasifican según la duración y la gravedad de los episodios.
Lea también: Dieta para cólicos menstruales
Tipos de Diarrea
- Diarrea Normal (Aguda): Es el tipo más común. Es una afección muy común en todo el mundo, incluso entre personas sanas. No suele ser grave, dura sólo unos días y desaparece por sí sola, sin requerir ningún tratamiento o intervención médica. La causa inicial de la diarrea aguda suele ser desconocida. Este tipo de diarrea no suele ser de gravedad seria.
- Diarrea Grave: Abarca dos subtipos: la diarrea persistente, que puede durar unas semanas, y la diarrea crónica, que dura más de cuatro semanas o reaparece con frecuencia durante un periodo más largo. Como en el caso de la diarrea normal, la diarrea grave tiene múltiples causas posibles.
¿Cómo se manifiesta la diarrea?
La diarrea se identifica por el síntoma característico de deposiciones de heces flojas y líquidas, que suele producirse varias veces al día y posiblemente en un gran volumen. Otros posibles síntomas son náuseas, hinchazón abdominal, calambres abdominales, dolor abdominal, necesidad urgente de ir al baño o pérdida del control de las deposiciones.
La diarrea también puede ir acompañada de deshidratación y malabsorción.
- Malabsorción: Se refiere a la dificultad para digerir o absorber los nutrientes de los alimentos. Los síntomas de la malabsorción incluyen fatiga, así como una serie de molestias gastrointestinales. También puede empeorar la diarrea existente.
- Deshidratación: Se produce cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere y, como consecuencia, el organismo ya no puede realizar todas sus funciones de forma eficaz y adecuada.
Signos de Deshidratación
Los signos más comunes de la deshidratación en adultos incluyen:
- Cansancio.
- Dolor de cabeza.
- Sensación de mareo.
- Boca seca.
- Aumento de la sed.
- Disminución de la micción.
- Aumento de la frecuencia cardiaca.
Otros síntomas por los que estar a la mira en los niños son:
- Fiebre de más de 39 °C.
- Llanto sin lágrimas.
- Irritabilidad.
- Somnolencia.
- Aspecto hundido en los ojos, las mejillas o el abdomen.
- Piel seca.
La deshidratación puede evitarse bebiendo líquidos adicionales para reponer los que se pierden, como agua, posiblemente suplementada con electrolitos, o bebidas que contengan electrolitos, como las bebidas para deportistas.
Lea también: Causas de los cólicos en las primeras semanas de embarazo
Si se observan signos de deshidratación en bebés, niños u otras personas sensibles, esta debe tratarse rápidamente. La deshidratación y las aflicciones asociadas a la deshidratación pueden convertirse rápidamente en un problema de salud muy grave que requiere atención médica urgente.
Las Causas de la Diarrea
Aunque existen varias causas de la diarrea, es esencial conocer los principales factores que contribuyen a esta afección.
- Intolerancias y Alergias Alimentarias: Pueden desencadenar diarrea. La intolerancia a la lactosa, es decir, la incapacidad para digerir la lactosa que se encuentra en los productos lácteos, puede provocar diarrea tras consumir dichos alimentos. Otras sustancias como la fructosa y los edulcorantes artificiales (sorbitol, eritritol, manitol) también pueden provocar diarrea en personas sensibles. Además, consumir alcohol o bebidas que contengan cafeína puede irritar el estómago y provocar diarrea.
- Medicamentos: Pueden causar diarrea como efecto secundario. Se sabe que los antibióticos, los antimicrobianos, los laxantes, los antiácidos que contienen magnesio y algunos analgésicos afectan a la salud digestiva y provocan diarrea. El uso prolongado de estos medicamentos puede provocar diarrea grave y crónica.
- Contaminación Alimentaria e Infecciones: Las infecciones víricas, bacterianas o parasitarias son causas frecuentes de diarrea. En todo el mundo, el rotavirus es una de las causas más frecuentes de diarrea aguda entre los niños. El coronavirus también puede causar molestias gastrointestinales, incluida la diarrea. La causa bacteriana más frecuente es E. coli. La diarrea también puede estar causada por C. difficile, pero esta normalmente sólo afecta a personas que han tomado antibióticos recientemente. Las causas parasitarias más comunes de la diarrea son la giardiasis, el cryptosporidium y la E. histolytica.
- Consumo de Alcohol y Cafeína: El consumo de alcohol hace que el estómago produzca más ácido gástrico, aumentando la inflamación y la irritación, también puede causar diarrea. Otra posible causa de la diarrea es el consumo de bebidas que contienen cafeína, un estimulante que aumenta las contracciones de los músculos intestinales que mueven el contenido a lo largo del tracto gastrointestinal.
- Problemas Gastrointestinales: Problemas como el síndrome del intestino irritable (SII), enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, enfermedad celíaca, colitis microscópica, sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) también son causas de diarrea crónica.
- Estrés y Ansiedad: También pueden causar diarrea. El intestino está repleto de terminaciones nerviosas, por eso se define segundo cerebro y se habla del eje intestino-cerebro. Los nervios del estómago son responsables de la motilidad gástrica, por eso lo que afecta a la mente puede tener repercusión a nivel intestinal y resultar en una diarrea.
Tratamiento de la Diarrea
El tratamiento de la diarrea adecuado varía según la causa y la gravedad de los síntomas que la acompañan. Si la diarrea está causada por bacterias, puede tratarse con antibióticos. Si está causada por un parásito, puede tratarse con un antiparasitario, que puede recetarle su médico.
La diarrea causada por una alergia o intolerancia alimentaria puede tratarse evitando determinados alimentos.
Si la diarrea está causada por la toma de medicamentos, tu médico puede ajustarte la medicación.
Lea también: Entendiendo la dispareunia y sus causas
La mayoría de los casos de diarrea no requieren ningún tratamiento médico.
Diarrea Aguda Normal: Hidratación y Alimentación Ligera
En caso de diarrea normal o aguda, se recomienda beber entre 8 y 12 vasos de líquido al día para evitar la deshidratación. Las opciones ideales incluyen agua, caldo, zumo de frutas o bebidas deportivas para reponer sodio, potasio y electrolitos. También se recomienda evitar los productos lácteos y los alimentos ricos en fibra, grasas y picantes mientras se padece diarrea. A medida que te recuperas, puedes incorporar lentamente a tu dieta alimentos ligeros, semisólidos y bajos en fibra, y luego, gradualmente, volver a tus hábitos de alimentación habituales.
Reintroducción de dieta: ir progresando poco a poco de líquidos a purés de plátano, manzana o gelatinas. Evitar: lácteos, cafeína, alcohol, nicotina, grasas o alimentos muy condimentados.
Lactantes y niños: nunca descontinuar la lactancia materna.
Diarrea Aguda Normal: Alivio de Otros Síntomas
El aumento del número de deposiciones líquidas puede causar picor, ardor, sensibilidad o dolor alrededor de la zona rectal. Estos síntomas pueden aliviarse tomando un baño caliente o un baño de asiento. A continuación, seca suavemente la zona con una toalla limpia y suave. También puede aplicarse una crema para hemorroides, como hidrocortisona o lidocaína tópica, o vaselina en la zona afectada.
Diarrea Grave: Atención Médica Necesaria
En los casos de diarrea más grave, se realizará una exploración física para identificar la causa. Además de análisis de orina y sangre, pueden ser necesarios cultivos de heces para detectar bacterias y parásitos, pruebas de eliminación de alimentos para detectar intolerancias alimentarias, pruebas de imagen para detectar anomalías intestinales y una sigmoidoscopia o colonoscopia para examinar el recto y el colon en busca de signos de enfermedad.
Si la diarrea está causada por una enfermedad subyacente más grave, tu médico te ayudará a controlarla o tratarla una vez diagnosticada o te derivará a un especialista que pueda crear un plan para el tratamiento de la diarrea.
Los medicamentos antidiarreicos de venta libre, como la loperamida y el subsalicilato de bismuto, pueden ayudar a controlar los síntomas. Tomar prebióticos, ya sea en cápsulas o en forma líquida, o comer yogur vivo puede aumentar las denominadas bacterias intestinales buenas, ayudando a restablecer un equilibrio saludable en los intestinos.
Diarrea del Viajero
La diarrea del viajero, la cual afecta a las personas que viajan a países con un saneamiento inadecuado y una higiene alimentaria pobre, suele estar causada por la ingestión de alimentos contaminados por bacterias o parásitos. Este tipo de diarrea suele ser un episodio de corta duración y no es grave, aunque puede ser una experiencia desagradable.
Cuando viajas, puedes reducir el riesgo de sufrir de diarrea del viajero tomando las siguientes precauciones:
- Lávate las manos a menudo con agua y jabón, o límpialas con un desinfectante a base de alcohol, especialmente después de ir al baño y antes de comer.
- Come sólo alimentos calientes y bien cocinados.
- Evita comer frutas y verduras crudas, a menos que las haya lavado o pelado tú mismo.
- Evita las carnes y los productos lácteos poco cocinados o crudos.
- Utiliza agua embotellada, incluso para lavarte los dientes, y no consumas agua del grifo ni cubitos de hielo.
- Asegúrate de que tus bebidas (como el té o el café) procedan de envases sellados de fábrica o que se preparen con agua hirviendo.
- Recuerda que el alcohol y la cafeína también pueden provocar deshidratación y diarrea.
Si realiza viajes a países que no cuentan con agua de grifo apta para consumo humano, beber y lavarse los dientes con agua embotellada.
Si viajas con bebés y niños/as, puedes considerar una vacuna contra el rotavirus, una causa frecuente de diarrea vírica.
El Síndrome del Intestino Irritable (SII)
El síndrome del intestino irritable (SII) representa un grupo de síntomas digestivos que se presentan en conjunto, sobre todo a nivel del intestino grueso. El síndrome de intestino irritable (SII) con predominio de diarrea (SII-D) es aquél en el que más de una cuarta parte (25%) de las deposiciones tienen heces con forma tipo 6 o 7 de la escala de Bristol, y menos de una cuarta parte, heces con forma 1 o 2.
Tal y como indican fuentes profesionales, hasta el 12% de la población general acude a la clínica de atención primaria con síntomas compatibles con el síndrome del intestino irritable. Vamos más allá, pues se estima que del 10 al 50% de las personas podrían padecerlo, aunque muchas de ellas nunca buscan atención médica.
La fisiopatología de este trastorno es compleja e incluye anomalías relacionadas con la motilidad, sensación visceral, interacción cerebro-intestino y angustia psicosocial.
Los síntomas pueden empeorar durante semanas o meses y luego disminuyen tras otros periodos. Además, en general, la sintomatología suele reducirse tras ir al baño o empeorar si el estreñimiento se mantiene.
Cabe destacar que la pérdida de peso involuntaria y el sangrado fecal no son parte de este síndrome y requieren una visita al médico inmediata.
Causas del SII
Las causas de este trastorno no están nada claras.
- Sistema Nervioso: El intestino está conectado con el cerebro mediante señales hormonales y nerviosas. Los nervios pueden tornarse más activo durante momentos de estrés, ansiedad o depresión. Esto puede provocar que las terminaciones nerviosas se activen de más o se vuelvan más sensibles, lo que puede hacer que los intestinos se contraigan más o se sienta más dolor ante distensión.
- Infección Severa: Una gastroenteritis infecciosa causada por bacterias, virus y otros parásitos puede desencadenar el SII.
- Cambios en el Microbioma: Los intestinos cuentan con bacterias beneficiosas (microbioma) que ayudan a la digestión y otros procesos.
En este punto, cabe destacar que el síndrome de intestino irritable suele presentarse durante la adolescencia o el principio de la vida adulta. Es 2 veces más frecuente en mujeres que en hombres y su incidencia se reduce a partir de los 50 años de edad. Tener antecedentes familiares de SII y los problemas de salud mental favorecen mucho su aparición.
No hay un examen concreto para realizar el diagnóstico del síndrome de intestino irritable en todos los casos. En la mayoría de los cuadros, la descripción de la sintomatología es suficiente para sospechar de la condición.
El primer paso es ejecutar un análisis de sangre general para confirmar o descartar una enfermedad celíaca o anemia. También será necesario una prueba de heces para observar si hay sangre oculta en ellas o calprotectina fecal.
Tratamiento del SII
No hay una terapia específica que funcione en todos los casos a la hora de tratar el síndrome de intestino irritable, pues se trata de un trastorno multifactorial de difícil comprensión.
- Evitar comidas y bebidas que propicien la sobreestimulación intestinal (como café, té y bebidas energéticas).
- Incrementar el consumo de fibra para regular el tránsito intestinal, aunque esto puede empeorar la distensión abdominal.
- Evitar el consumo de gluten por la posible relación con la celiaquía.
- Aumentar la actividad física.
- Dormir unas 8 horas al día.
- Reducir, en la medida de lo posible, el estrés y la ansiedad durante el día a día.
Si la sintomatología no mejora, se puede recurrir al terreno farmacológico. Para tratar el SII con diarrea, se pueden requerir fármacos como loperamida, rifaximina o eluxadoline, Los cuadros con estreñimiento pueden requerir el recetado de suplementos de fibra, laxantes y lubiprostona, entre otros.
De todas maneras, si te lo diagnostican no tienes que preocuparte de más.
Por otro lado, si experimentas una pérdida de peso y apetito repentino, anemia o presencia de sangre en las heces, no dudes en acudir a un profesional médico.
Las alergias e intolerancias alimentarias pueden causar síntomas que se confunden fácilmente con el síndrome de intestino irritable.
Giardiasis y su relación con el SII
Por otro lado, la giardiasis es una causa frecuente de gastroenteritis infecciosa en todo el mundo, con una prevalencia que varía entre el 2% (países con altos ingresos) y hasta el 30% (países con bajos ingresos), estando asociada con la pobreza.
Los síntomas típicos de la giardiasis, que incluyen diarrea, sin productos patológicos, a menudo explosiva, especialmente por la mañana, flatulencia, dolor abdominal e hinchazón, con frecuencia hacen pensar en un SII-D, con el que hay que hacer diagnóstico diferencial, lo que, con cierta frecuencia, puede llegar a ser difícil con los procedimientos habituales y pasar desapercibida.
Hay estudios que encuentran una fuerte asociación entre giardiasis y SII-PI en personas jóvenes.
tags: #colicos #abdominales #y #diarrea #causas #y