Conservación de la Leche Materna Después de la Extracción: Guía Completa

04.10.2025

La leche materna es el mejor alimento que puede recibir tu bebé durante los primeros meses, ya que contiene la cantidad de carbohidratos, proteínas y grasa adecuadas para garantizar su perfecto desarrollo. Además, este alimento supone una protección adicional para compensar su todavía inmaduro sistema inmune gracias a su contenido en anticuerpos.

Ahora bien, la conservación de la leche materna no puede hacerse de cualquier forma, ¡este alimento es enormemente sensible! Además, existen unas reglas de higiene obligatorias en lo que al almacenamiento y conservación de la leche materna se refiere. El proceso de conservación de la leche materna comienza incluso antes de la extracción.

Preparación para la Extracción

Para ello, lávate las manos con agua y jabón antes de extraer la leche materna. Algunas mujeres consiguen hacerlo de forma manual presionando suavemente detrás de la areola. También puedes ayudarte con unas compresas húmedas con agua templada para estimular la eyección. Si lo prefieres, existen extractores de leche.

Tipos de Extracción:

  • Extracción Manual: Realizar masaje previo, no dolorosa, no necesita aparatos, económica y técnica sencilla. Requiere cierta práctica, ideal para extraer en domicilio, en postparto o en caso de ingurgitación u obstrucción mamaria.
  • Sacaleches Manuales: Baratos, fáciles de transportar (pequeños y pesan poco), requiere utilización de las dos manos y el esfuerzo de la madre para la extracción. También requiere cierta práctica. En lactancias establecidas, en extracciones fuera de casa (en el trabajo).
  • Sacaleches Eléctricos (Dobles): Los más eficaces, se emplea menos tiempo en la extracción. Grandes y aparatosos, caros. De uso hospitalario (ideal para prematuros u hospitalización) y domésticos.
  • Sacaleches Eléctricos (Individuales): Más pequeños, menos peso, fácil transporte. Menor eficacia de extracción que las dobles. Para lactancias establecidas, para el lugar de trabajo.

¿Sabías que el calostro, ese líquido con propiedades casi mágicas para tu bebé, se empieza a producir de manera natural días antes de dar a luz?

Envases para la Conservación

¿Dónde conservar la leche materna extraída? Idealmente, la conservación de la leche materna debes hacerla en envases de vidrio de calidad alimentaria. En el caso de usar recipientes de plástico, estos deben ser siempre duros, ¡y nunca fabricados con la sustancia química bisfenol A (BPA)!

Lea también: Inyección trimestral y sangrado: ¿qué esperar?

Si vas a optar por este tipo de envase, recuerda no usar botellas de plástico desechables o aquellas de uso familiar. Hazte con una botella de uso exclusivo para tu bebé. Opta por botellas de boca ancha para facilitar su limpieza en el interior.

Una alternativa económica son las bolsas para conservar la leche materna. Cualquier bolsa de congelación alimentaria te valdrá. En términos generales, no es recomendable usar botes para conservar leche materna. Para evitar que pierda propiedades o suponga un riesgo para la salud de tu bebé existen unos métodos muy concretos cuándo hablamos de cómo conservar la leche materna después de extraer.

Tiempos de Conservación

Es probable que la toma de tu bebé no sea inmediata a la extracción de la leche. En ese caso, podrás mantenerla a temperatura ambiente un máximo de 6 horas.

Conservación en el Frigorífico

La ubicación perfecta para conversar la leche materna en el frigorífico es hacerlo en la parte del fondo. De esta forma, estará menos expuesta a los cambios bruscos de temperatura cada vez que abras la nevera. No se recomienda colocar los recipientes en la puerta del frigorífico.

Congelación

Si vas a optar por el congelador, recuerda colocarla en su interior lo antes posible tras la extracción. Al igual que ocurre con la nevera, es muy aconsejable que sitúes los envases en la parte superior y fondo del congelador para evitar el contacto con la temperatura ambiente. Nunca llenes los recipientes o bolsas para conservar la leche materna más de tres cuartas partes de su capacidad.

Lea también: Tratamientos para reducir la leche materna

En ese caso, es recomendable contar con etiquetas y tinta a prueba de agua para identificar cada recipiente con la fecha de extracción. Idealmente, deberías dejarla a una baja temperatura, ya sea en un congelador o frigorífico.

Tabla de Tiempos de Conservación

Tipo de Leche Materna A Temperatura Ambiente (hasta 25 °C) Refrigerador o Nevera (hasta 4°C) Congelador
Recién extraída en recipiente cerrado 6-8 horas (idealmente 3-4 horas) 72 horas (idealmente)
  • Congeladores de nevera (*): 2 semanas
  • Congelador de puertas separadas (**): 3 meses
  • Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses
Descongelada en la nevera 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) 24 horas No volver a congelar
Descongelada en agua caliente Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha 4 horas hasta la próxima toma No volver a congelar

Descongelación y Calentamiento

Guíate de las fechas que colocaste en cada recipiente de almacenamiento y conservación de la leche materna para descongelar la más antigua. Una vez descongelada, puedes refrigerarla hasta 24 horas antes de consumirse. Eso sí, ¡no vuelvas a meterla al congelador una segunda vez!

No calientes el envase con leche congelada en el microondas o en agua hirviendo. Algunas partes del contenido podrían quedar descongeladas mientras que otras se calientan demasiado. Además, exponerlo a una alta temperatura puede afectar a sus propiedades nutritivas y protectoras que posee este alimento.

Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma. Puede hacerlo por ejemplo al baño maría, sin fuego, es decir, sumergiendo el recipiente en agua calentada de forma previa. Si no es posible, puede descongelar en nevera, es decir, sacándola del congelador con antelación.

Lo ideal es descongelarla lentamente sacándola la noche previa a la nevera. Si tenemos más prisa, podemos descongelarla calentándola en un cazo de agua caliente (fuera del fuego). Tras descongelarla es necesario removerla, mezclándola bien, antes de dársela al bebé.

Lea también: Complicaciones: Dolor de piernas y aborto

Señales de Deterioro

El principal signo de que la leche materna almacenada está en mal estado es el fuerte olor que desprende. Algunas veces, la leche descongelada puede adquirir un olor a rancio o consistencia distinta a la recién extraída. Esta transformación no afecta al estado del alimento, por lo que no supone un riesgo para tu bebé. Ahora bien, es probable que tu hijo la rechace por su sabor.

Consejos Adicionales

  • Conforme vayas cogiendo experiencia, sabrás la cantidad exacta de leche que te reclama tu hijo. Opta por almacenar la leche materna en pequeñas porciones que sumen la cantidad que suele tomar.
  • Cuanto más tiempo quieras conservar leche materna, ya sea en la nevera o congelada, mayor será la pérdida de vitamina C. Además, la composición de este alimento varía a medida que tu hijo se va haciendo mayor.
  • En principio, no hay problema en agregar leche materna recién extraída a la ya almacenada, ya sea en la nevera o en el congelador. Ahora bien, para hacerlo, es importante que esta primera adquiera la misma temperatura.
  • Una vez extraída, la leche se puede recoger con el mismo recipiente del colector de sacaleches, con un biberón o botecitos/bolsas especiales se recoge y se introducirá lo antes posible en una nevera portátil de camping para su transporte. Una vez en casa, se debe guardar en el frigorífico o congelar según el tiempo de conservación que se quiera.
  • Estos recipientes conviene lavarlos previamente con agua y jabón dejando secar al aire. Se recomienda más el uso de recipientes que bolsas ya que conservan mejor las propiedades inmunológicas de la leche.
  • Si no va a utilizarla de forma inmediata, identifique el recipiente (la fecha y la cantidad extraída).

tags: #después #de #extraer #la #leche #materna

Publicaciones populares: