Infertilidad y Apoyo Emocional: Navegando el Camino Hacia la Maternidad
Desear tener un hijo y enfrentar dificultades para lograrlo genera un gran impacto y malestar emocional. Gracias a los tratamientos de fertilidad, es posible conseguir el deseado embarazo, pero el proceso de reproducción asistida es complicado y puede alterar varios ámbitos de la vida de los pacientes. En estos casos, la asistencia psicológica puede ayudar y proporcionar diferentes herramientas que favorezcan el bienestar tanto físico como emocional para todas estas personas.
¿Cómo Afecta la Infertilidad a la Vida Cotidiana?
Generalmente, los pacientes que recurren a tratamientos de reproducción asistida llevan un tiempo intentando cumplir su sueño de ser padres. Por ello, muchas veces, estos llegan al proceso afectados emocionalmente. Ante un diagnóstico de infertilidad se produce un cambio en el proyecto de vida que una persona tiene planificado.
Si te han detectado un problema de fertilidad y tu proyecto de vida ha cambiado, debes aceptarlo y afrontar que la realidad va a ser diferente a lo que tenías previsto. Esto puede producir alteraciones en diferentes ámbitos:
- Cognitivas: Las habilidades de resolución de problemas, así como los mecanismos de afrontamiento se ven desbordados.
- Psicológicas: El estado inicial de choque emocional es precedido por sentimientos de confusión, negación, temor, tristeza, culpa, excitabilidad e inquietud.
- Fisiológicas: Se observan niveles más elevados de estrés y dificultad a la hora de dormir.
Es importante saber que no todo el mundo va a afrontar o sobrellevar la situación de la misma forma, y no por ello tiene una conducta más o menos adecuada. La comunicación, así como la introspección sobre los sentimientos, es clave tanto con uno mismo como con su pareja.
Las Emociones
Se trata de uno de los ámbitos más afectados en los pacientes. Las personas se enfrentan a una situación desconocida de forma vulnerable y sin saber qué pasará. Es totalmente normal tener sentimientos negativos e incluso cuestionarse si está haciendo lo correcto.
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Lejos de ayudar, estos pensamientos suelen desembocar en un círculo en el que cada vez nos sentimos peor, vemos el futuro más oscuro y dudamos más de si conseguiremos nuestro objetivo. Las emociones o sentimientos más frecuentes en pacientes de reproducción asistida son los siguientes:
- Pérdida de la autoconfianza y ello repercute en su autoestima.
- Ansiedad, incertidumbre y dudas por la ausencia de información y garantías sobre ser padres.
- Temor a no lograr la paternidad, a no recuperar el control sobre el propio cuerpo.
- Aislamiento social y personal.
- Culpa y decepción del propio cuerpo, es habitual culparse y pensar que el cuerpo ha fallado al no conseguir una gestación.
- Depresión y tristeza, incapacidad de llevar a cabo una vida normal.
Es fundamental aprender a identificar estos pensamientos negativos, debatirlos y encontrar otras opciones más racionales. Todo esto puede conseguirse con asesoramiento psicológico.
El Duelo
El duelo es un proceso normal y adaptativo que sufren las personas frente a una pérdida. Dentro del proceso de reproducción asistida podemos encontrarnos con este duelo en diferentes momentos del proceso (la noticia de la infertilidad, un aborto/fallo de implantación, necesidad de utilizar donación de gametos…).
Como cualquier proceso, el duelo tiene una serie de etapas comunes a todas estas situaciones:
- Negación: Se emplean diferentes defensas para intentar negar la realidad dolorosa, se suelen buscar segundas opiniones. Suelen aparecer pensamientos como “esto no me puede pasar a mí, debe haber algún error...”.
- Enfado: Aparecen los sentimientos de incomprensión, frustración, injusticia. Es imprescindible identificar el enfado como algo normal y gestionarlo de forma sana para que sea lo menos perjudicial posible.
- Negociación: Sentimientos de descontrol y necesidad de recuperarlo, volver a la situación idónea, negociando con uno mismo, con la pareja o incluso con una fuente espiritual.
- Desesperación: Esta fase es el centro del duelo, predominan sentimientos de abandono, tristeza, desolación y culpa. Es importante tener en cuenta que no sois responsables de la situación que os ha tocado vivir.
- Aceptación: Una vez aceptado el diagnostico de infertilidad, manejado y expresado las emociones, se puede comenzar a organizar y aproximarse a la resolución. Los pasos a seguir y objetivos se ven de forma diferente, no significa que el problema desaparezca, sino que se puede manejar de forma sana.
Las fases no siempre se producen por orden ni todo el mundo pasa por todas, es más, una persona puede experimentarlas repetidas veces. Lo primordial es no quedarse estancado e ir resolviendo los sentimientos para llegar a la fase de aceptación lo antes posible.
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El objetivo es la elaboración de un duelo sano, es decir, reconocer las emociones, darle importancia y espacio al duelo y facilitar herramientas para afrontar la pérdida tanto presente como futura.
Afectación Física
Cuando el cuerpo es sometido a altos niveles de estrés o malestar, transforma esas preocupaciones en síntomas físicos. Esto es peligroso, ya que frente a las técnicas de reproducción asistida es importante mantener una buena salud.
Los tratamientos de reproducción asistida conllevan la administración de fármacos para incrementar la producción de óvulos. Estos medicamentos provocan un aumento de los niveles hormonales en la mujer, lo que contribuye a la inestabilidad emocional. En concreto, el estrés en las mujeres altera los niveles de cortisol, una hormona conocida coloquialmente como la hormona del estrés. Toda esta inestabilidad y altibajos hormonales puede influir e incluso dificultar la consecución de un embarazo.
Familia y Amigos
El acompañamiento proporciona ayuda para gestionar las emociones e ir transitando las esperas, que son muchas, así como aprender a navegar en la ausencia de certezas y la poca capacidad de control. La familia y amigos pueden ser figuras importantes que apoyen a los pacientes, pero no siempre es así. Normalmente, las parejas perciben que “solo ellos saben lo que se siente”, aparecen los sentimientos de culpa y sensación de responsabilidad hacia los familiares por no poderles dar el hijo tan esperado.
Podemos destacar también la vergüenza por percibirse distintos y sentirse fallados, así como rabia y envidia en cuanto a la identificación con los demás, sobre todo con los familiares y amigos que consiguen el tan deseado embarazo.
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La Pareja
Aproximadamente la mitad de las parejas que realizan tratamientos de reproducción asistida manifiestan que el proceso les ha unido más, han encontrado herramientas de comunicación y han tenido menos discusiones. Sin embargo, los pacientes reconocen la dificultad del proceso, se genera una ruptura de la intimidad de la pareja (pruebas constantes, monitorización de la vida sexual, medicación…) y observan formas diferentes de gestionar la situación.
Los estilos de afrontamiento de hombres y mujeres difieren, siendo estas más propensas a exteriorizar sus sentimientos y gestionarlos. En cambio los hombres se centran en aspectos ajenos al tratamiento para enmascarar los sentimientos y no tener que lidiar con ellos.
El papel de la pareja o acompañante en este proceso de fertilidad es fundamental y puede suponer en algunos casos un reto personal. En ocasiones, el hombre se siente como mero observador, mientras que su pareja tiene que lidiar con la parte física del tratamiento. Sentir que no participa o que su única función es aportar el semen, puede desencadenar sentimientos de ansiedad, angustia, frustración, aislamiento, tristeza, falta de control. En cambio, cuando el hombre es diagnosticado con algún problema de fertilidad destacan sentimientos de culpa, fracaso e indefensión.
Apoyo Psicológico Durante el Tratamiento
Una vez la pareja afronta que necesitan ayuda para poder tener un hijo y recurren a los tratamientos de reproducción asistida, deben aceptar que durante el tratamiento pasarán por distintas fases. Esto puede provocar un estrés añadido que no aporta ningún beneficio, más bien, disminuye la probabilidad de conseguir el embarazo.
Si en cualquier momento del tratamiento de fertilidad los pacientes sienten que no pueden gestionarlo desde el punto de vista emocional, es recomendable que hablen con el personal de la clínica. Muchos centros cuentan con especialistas en psicología, o pueden poner en contacto con profesionales en este campo.
Cada diagnóstico y enfermedad que desemboca en la necesidad de emplear tratamientos de reproducción asistida tiene sus diferencias. No obstante, existen estudios que determinan que tanto la ansiedad, la depresión y el estrés son comunes a gran parte de los diagnósticos de infertilidad, afectando de manera particular el desarrollo y consecución de los tratamientos de reproducción asistida.
La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) calcula que entre un 25% y un 65% de las personas que acuden a la reproducción asistida padecen algún síntoma psicológico significativo, como la ansiedad, estrés, ira, culpabilidad... El objetivo de la asistencia psicológica es reducir y prevenir la afectación emocional a lo largo del proceso, facilitar herramientas psicológicas de cara a estrategias de afrontamiento adaptativas en cada etapa, y ofrecer un seguimiento y acompañamiento a lo largo de todo el proceso.
Consejos para Prepararse Psicológicamente para un Proceso de Fertilidad
Según Marta Sebares, psicóloga especialista en apoyo y acompañamiento psicológico en la maternidad de Instituto Centta (Madrid), "Estar bien preparado emocionalmente ayuda a navegar mejor por los desafíos y aumentar la resiliencia durante este camino". A continuación, se exponen 6 consejos que pueden ayudarte a prepararte para un proceso de este tipo:
- Asesoramiento médico/profesional: Infórmate con tu médico y otros profesionales de la salud para obtener respuestas a tus preguntas y aclarar tus dudas de todo el proceso previo al embarazo, hasta la etapa postparto. Si es por reproducción asistida, entender los aspectos médicos y emocionales de los posibles tratamientos de fertilidad disponibles para cada persona. Estar bien informado, ayuda a reducir la ansiedad.
- Expectativas realistas: Conocer las probabilidades que existen según historia médica de cada persona, condiciones presentes de salud, edad, etc. Aceptar que puede tomar tiempo, y en algunos casos varios intentos, puede ayudarte a manejar mejor las expectativas. En tratamientos de reproducción asistida, es muy importante trabajar y aceptar la incertidumbre. El proceso puede ser impredecible y es normal sentirse fuera de control en algunos momentos.
- Apoyo emocional: Contar con una buena red de apoyo familiar, de amistades que acompañen y apoyen el proceso particular de la persona, respetando, sin juzgar. Consultar a un psicólogo o terapeuta especializado es una opción muy acertada y necesaria en muchos casos, porque una terapia ofrece herramientas para manejar el estrés, la incertidumbre, las preocupaciones y los miedos.
- Comunicación abierta: Poder hablar con la pareja, con la familia, seres queridos y amistades sobre tus sentimientos, preocupaciones y expectativas. Es una práctica que nos hace sentirnos acompañados, escuchados y nos hace reconocer que 'no estamos solos' en este proceso.
- Gestionar el estrés: Practicar la meditación, el mindfulness y ejercicios de respiración puede ayudarte a reducir el estrés y la ansiedad. La actividad física puede mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés. Es importante encontrar una rutina de ejercicio que sea adecuada para ti. Así como realizar actividades que disfrutes mucho como: leer, cocinar, pintar o pasar tiempo en la naturaleza.
- Autocuidado: Mantener una dieta equilibrada y una rutina de descanso es importantísimo. Es bien conocido que la salud física está estrechamente relacionada con la salud mental. Por un lado, "la alimentación se convierte en un factor crucial para la calidad de los óvulos y de la fertilidad femenina a la hora de tener un ciclo regular o para un embarazo saludable", tal como añade Laura Llorente, nutricionista del mismo centro.
Además de los alimentos sin procesar, algunos alimentos que debemos incluir en la dieta en un proceso de fertilidad son: alimentos ricos en folato (es un importante antioxidante y ayuda a la implantación del embrión como brócoli o las verduras de hoja verde y alimentos con ácidos grasos esenciales, como el omega 3, ya que mejora la calidad de los ovocitos y puede retrasar el envejecimiento ovárico. Podemos incluir: pescados azules, frutos secos, semillas...
En resumen, el camino hacia la maternidad cuando se enfrenta a la infertilidad puede ser desafiante, pero con el apoyo emocional adecuado, la información correcta y el autocuidado, es posible navegar por este proceso con mayor resiliencia y esperanza.
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