Diarrea Post Destete en Lechones: Causas, Prevención y Tratamiento

17.11.2025

La diarrea posdestete es uno de los problemas que más preocupa a los ganaderos del sector porcino ecológico. El destete es una de las fases más delicadas en la vida de los cerdos.

Este proceso implica un cambio repentino en la dieta de los lechones, con una dieta que pasa de la leche materna a un pienso sólido, lo que conlleva una transformación de su sistema gastrointestinal. Este proceso tiene, como consecuencia, una reducción de la ingesta de pienso y agua durante el período de posdestete, lo que provoca la reducción del crecimiento de los lechones y la posible aparición de enfermedades digestivas tales como la diarrea posdestete, un síndrome común en lechones durante este período.

Este síndrome es causado, entre otros, por la proliferación de Escherichia coli en el intestino delgado de los lechones. La diarrea posdestete, junto con la mortalidad neonatal y la mastitis se han señalado como las principales preocupaciones de los ganaderos ecológicos de porcino en muchos países y uno de los factores que más preocupan a nivel de bienestar y salud animal.

Dado que en la ganadería ecológica el uso de medicamentos no está permitido como medida preventiva, es necesario utilizar otras medidas alternativas. Una de las medidas que se toman habitualmente para reducir la incidencia de la diarrea posdestete en lechones ecológicos es el uso de una dieta adecuada que sea accesible para todos los animales. Varios estudios han demostrado que un pienso con una cantidad reducida de proteína bruta reduce la diarrea posdestete. Sin embargo, los ganaderos son reacios a utilizar esta medida ya que una disminución de proteína puede provocar una reducción del crecimiento de los lechones.

Los productos lácteos cumplen los requisitos mencionados e incrementan el crecimiento de los lechones. Además, se ha demostrado que tienen efectos beneficiosos para su salud e influencian positivamente su microbiota intestinal. El suplemento alimenticio utilizado más habitualmente es la leche en polvo. A pesar de sus beneficios, no siempre cumple con los requisitos necesarios para la ganadería ecológica, además de incrementar los costes de la dieta por su alto precio.

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Del resto de productos lácteos que pueden ser utilizados como suplemento alimenticio para los lechones posdestetados, el suero es un excelente candidato. El suero es un subproducto de la industria quesera que se obtiene en grandes cantidades durante la producción de queso. La industria quesera no es capaz de utilizar todo el suero producido, siendo un residuo que causa graves problemas ambientales. Por tanto, la ganadería ecológica podría aprovechar este subproducto de la industria quesera ecológica.

El uso del suero podría complementar las dietas en porcino ecológico en tanto que conserva el 90% de la lactosa, el 20% de la proteína, el 40% del calcio y un 43% del fósforo de la leche, que pueden ser aprovechados por los lechones en la transición y, por tanto, contribuir a aumentar la sostenibilidad productiva.

Estudio sobre Estrategias Nutricionales para Prevenir la Diarrea Post Destete

Es por todo ello por lo que se realizó un estudio con el objeto de evaluar el uso de diferentes estrategias nutricionales para prevenir la diarrea posdestete en lechones ecológicos sin poner en riesgo su crecimiento. Este estudio se llevó a cabo en la granja Llavora, una granja porcina ecológica de ciclo cerrado situada en la provincia de Girona (España). Dicha explotación posee animales de las razas Schawbish-hall y Duroc.

Se estudiaron 134 lechones divididos en tres dietas:

  • Pienso con un alto contenido en proteína.
  • Un pienso con un contenido reducido de proteína.
  • Un pienso con un contenido reducido de proteína suplementado con suero líquido.

El estudio se llevó a cabo durante cuatro semanas realizándose controles individualizados de peso, consumos de pienso y/o suero de leche, presencia de diarrea, comportamiento (sociales positivos, sociales negativos, exploración del enriquecimiento, exploración del corral, descanso, beber, comer, mordedura de colas y orejas, etc.) y salud (clínica respiratoria, confort térmico, condición corporal y cutánea, condiciones de las colas y suciedad). En el lote número cinco se tomaron muestras fecales el último día de la prueba para determinar la composición de la microbiota intestinal de los lechones.

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Sin resultados significativos en la indicencia de diarreas, aunque con mayor ganancia de peso con el suero. De los 134 lechones evaluados, un 7,4% presentaron diarrea moderada y un 3,8% diarrea severa durante el estudio. La falta de diferencias en cuanto a la diarrea entre las dietas muestra que ni la reducción del contenido de proteína ni la suplementación de suero fueron medidas efectivas en este estudio para reducir la diarrea posdestete. La relativa baja incidencia de diarrea durante el estudio puede indicar un buen manejo de la granja, que disminuye el riesgo de que los animales sufran este síndrome.

La media de peso inicial y final para cada dieta se muestra en la tabla 1. En cuanto a la ganancia de peso diario, los lechones con dieta pienso LC + suero presentaron una ganancia de peso diario mayor que los lechones con dieta pienso LC. En cuanto al pienso consumido, los lechones con dieta pienso pre-starter consumieron una media de 15,1kg/individuo, los de pienso LC 14,1 kg/individuo y los de pienso LC + suero 13,6 kg/individuo. Los lechones con dieta pienso LC + suero consumieron 13,3 l/individuo de suero además del pienso. Estos resultados muestran que los lechones con dieta LC + suero consumen cantidades similares de pienso además del suero líquido.

Tabla 1: Peso Inicial y Final por Dieta

Dieta Peso Inicial (kg) Peso Final (kg)
Pienso Pre-starter 8.2 17.9
Pienso LC 8.1 17.1
Pienso LC + Suero 8.2 18.5

Diferencias de Comportamiento, pero no de Salud

Los comportamientos que mostraron diferencias significativas entre las dietas fueron el social negativo, la exploración del enriquecimiento y la bebida. En cuanto al comportamiento social negativo, fue menor en la dieta LC + suero que en la dieta pre-starter. Por lo que respecta al comportamiento de exploración del enriquecimiento, fue mayor en la dieta LC que en la dieta pre-starter. Estos cambios en algunos de los comportamientos parecen indicar que la suplementación de suero podría disminuir la competencia entre los animales al tener un acceso más adecuado a los alimentos.

El suero en forma líquida también puede ayudar al consumo de líquido durante la fase de posdestete, diversificando los recursos de obtención de líquido (bebederos y tolva de suero). El hecho de que los animales exploren más en el tratamiento de pienso LC podría ser un indicativo de que la dieta vegetal baja en proteína y sin suplemento de suero no cubría suficientemente las necesidades nutricionales de los lechones.

De las medidas de salud evaluadas sólo los estornudos presentaron una incidencia suficiente para ser evaluada estadísticamente. Sin embargo, no hubo diferencias significativas entre dietas. Del resto de medidas de salud, se detectó una baja incidencia durante el período estudiado. Estos resultados pueden indicar que los lechones evaluados en este estudio se encontraron en buen estado de salud.

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El análisis de la composición de la microbiota intestinal mostró que los filum bacterianos más abundantes fueron Bacteroidetas y Firmicutes, seguidos de Proteobacteria y Spirochaetes. No se detectaron diferencias significativas a nivel de filum entre los tratamientos, pero sí a nivel de familia y género. De éstas, las más relevantes en el estudio fueron el aumento de la familia Clostridiaceae, en concreto los géneros Clostridium y Blautia en la dieta LC + suero comparado con la dieta LC. Estas bacterias están relacionadas con la utilización de lactato como fuente de energía y la producción de butirato, un ácido que mejora la salud intestinal.

Diarrea Neonatal en Lechones

Las enfermedades que afectan al aparato digestivo de los lechones durante el periodo neonatal, mientras se alimentan de leche e inmediatamente después del destete, alteran la digestión y absorción de nutrientes y rompen la barrera defensiva. El resultado es la diarrea neonatal, que supone una de las principales causas de mortalidad neonatal en las explotaciones porcinas.

Causas de la Diarrea Neonatal

Las causas de la diarrea neonatal de los lechones son múltiples y en algunas explotaciones pueden ser complejas y difíciles de detectar, pero aquí vamos a revisar las más frecuentes.

Las infecciones por una bacteria, Escherichia coli enterotoxigénica (también llamada ETEC) suelen afectar a los lechones que tienen pocos días de vida, a lo largo de la lactación y después del destete. ETEC es una bacteria que coloniza de forma habitual el intestino, pero para ejercer su acción patógena se adhiere al intestino gracias a una proteína llamada adhesina, y produce enterotoxinas que alteran la permeabilidad de la membrana de las células intestinales, provocando una diarrea secretora: los enterocitos (células intestinales) secretan agua hacia la luz intestinal.

Las cerdas suelen eliminar estas bacterias con sus heces en las salas de partos y, aunque a ellas no les afectan dado que son adultas y están sanas, como los lechones tienen sistemas inmunitarios inmaduros, son más sensibles a estas infecciones y desarrollan las diarreas bajo determinadas condiciones de manejo, estrés o destete. Si el destete no se gestiona de forma adecuada y se pasa de forma brusca de una alimentación líquida y muy digestible a un pienso sólido y seco sin pasar por la fase de transición, no se da tiempo a que el aparato digestivo se adapte y el intestino puede hacerse vulnerable a la colonización por ETEC, por lo que en este momento la diarrea que se desarrolla en los lechones se conoce como colibacilosis posdestete.

Otras bacterias comúnmente asociadas con la diarrea de los lechones son Clostridium perfringens tipo A y C y Clostridium difficile. Estas bacterias liberan toxinas que provocan una inflamación grave del intestino, una enteritis hemorrágica, que puede terminar siendo mortal para una importante proporción de los lechones lactantes.

Las diarreas neonatales también pueden estar causadas por virus. Es muy frecuente encontrar rotavirus en las explotaciones porcinas, que se comportan de forma endémica, es decir, pueden estar presentes circulando por la explotación e infectando de forma silente a muchos cerdos que no presentan síntomas pero que excretan los virus. En ocasiones, si cambian las condiciones de manejo, ambientales, de alimentación, etc., se producen brotes de enfermedad. Afecta sobre todo a los lechones lactantes o recién destetados, que pueden sufrir una diarrea leve que se cura sola en pocos días si el estado inmunitario es bueno.

Los coronavirus son otro grupo de virus que causan diarreas en los lechones neonatos. En este caso se pueden encontrar dos enfermedades de interés, la diarrea epidémica porcina (DEP), y la gastroenteritis transmisible. Los brotes son variables en cuanto a su gravedad dependiendo de la cantidad de animales infectados, de su edad y estado inmunitario, de las condiciones de manejo, de la cepa del virus, etc., pero en cualquier caso son virus ante los que hay que permanecer siempre alerta ya que pueden causar grandes tasas de mortalidad y enormes pérdidas económicas.

La diarrea neonatal porcina también puede estar causada por parásitos: la coccidiosis puede producirse por Isospora suis, un protozoo que suele invadir el intestino procedente de las madres y provocar diarrea en los lechones si se contaminan las salas de partos cuando las condiciones higiénicas son deficientes.

Aunque se han descrito aquí las causas de las diarreas neonatales por separado, lo más habitual es que sean multifactoriales, es decir, que actúan de forma conjunta. Los brotes de diarrea pueden ser de tipo enzoótico si los agentes infecciosos circulan por la explotación, los cerdos están parcialmente inmunizados frente a ellos y cuando se producen cambios o situaciones de estrés, se vuelven más sensibles y sufren episodios de diarrea. En otros casos, los microorganismos entran por primera vez o de forma masiva, los animales no tienen experiencia inmunológica, y los brotes tienen forma epizoótica o epidémica, son agudos con mayor morbilidad y mortalidad.

Tratamiento y Control de la Diarrea Neonatal

Para recuperar los animales enfermos hay varios tratamientos registrados y autorizados, pero lo más interesante es prevenir y evitar que sucedan los casos de diarrea neonatal, ya que esto reduce los costes económicos y las consecuencias de la enfermedad en los animales.

El uso tradicional de antibióticos en forma de premezclas para la profilaxis o metafilaxis de las enfermedades infecciosas se ha visto regulado de forma muy estricta en los últimos años con el fin de controlar el creciente problema de las resistencias a los antimicrobianos por lo que la industria porcina busca alternativas, como el empleo de probióticos y prebióticos, la mejora de la bioseguridad, las medidas higiénicas y reforzar el sistema inmunitario de los cerdos.

El óxido de zinc es un aditivo cuyo uso ha estado muy extendido durante años en los piensos para lechones a dosis terapéuticas dadas sus propiedades de prevención de las diarreas y su efecto promotor del crecimiento ya que estabiliza la microbiota intestinal, controlando las bacterias patógenas y favoreciendo las bacterias que se consideran beneficiosas para el funcionamiento intestinal, como las bacterias ácido lácticas. Sin embargo, dado el riesgo de contaminación medioambiental que conlleva su uso, la Comisión Europea retiró las autorizaciones de su comercialización en 2017, dando un plazo de 5 años para encontrar alternativas que no supongan un aumento del uso de antimicrobianos.

Las mejores medidas preventivas frente a la diarrea neonatal, prescindiendo de los antibióticos y el óxido de zinc, suponen mantener medidas estrictas de bioseguridad, higiene y desinfección en las explotaciones para evitar la entrada de agentes infecciosos en la explotación y su diseminación entre naves y lotes.

Es imprescindible asegurarse de que los lechones reciben una cantidad adecuada de calostro de alta calidad de sus madres para que estén protegidos frente a las infecciones después del nacimiento. Para mejorar la calidad del calostro se recomienda vacunar a las cerdas gestantes con vacunas comerciales frente a los microorganismos causantes de la diarrea neonatal. La más común es la que incluye cepas de Escherichia coli y Clostridium perfringens tipo C.

Colibacilosis

Las causas de la enteritis colibacilar son multifactoriales y su origen exacto es complejo de identificar con precisión. La prevención es clave para evitar casos de enteritis colibacilar, lo que a su vez reduce los costos económicos y mitiga las consecuencias de la enfermedad en los animales. Para ello, es necesario llevar a cabo una serie de acciones en la granja que ayudan a disminuir los niveles de E. Mientras se aguardan los resultados del laboratorio y teniendo en cuenta la naturaleza altamente contagiosa de estos brotes, siempre a consideración del veterinario, se debe implantar un plan terapéutico.

En la actualidad, la producción porcina está centrada en producir de forma eficiente, por lo que los márgenes económicos son muy exigentes. Por esta razón, es importante estar actualizado para abordar de la forma más adecuada un caso de Colibacilosis, ya que su repercusión, tanto sanitaria como económica, puede llegar a ser elevada. Existen muchos estudios económicos sobre el impacto de esta enfermedad. Las pérdidas económicas ascienden hasta 40 euros por cerda y año.

La Colibacilosis está causada por una bacteria Gram negativa conocida como Escherichia coli, que reside en el intestino sin causar ningún tipo de lesión. Se clasifica en serotipos en función de los antígenos somáticos (O), capsulares (K), flagelares (H) y fimbriales (F). Solamente una pequeña proporción se consideran patógenos. Estos serotipos se clasifican como patotipos en función de los mecanismos de virulencia, que son los que caracterizan la forma en la que se va a desarrollar la enfermedad.

La colibacilosis es una enfermedad de carácter multifactorial, por lo que interviene un gran número de factores desencadenantes. Entre ellos, el destete se considera crucial para el posterior desarrollo del aparato digestivo del lechón. Hay que destacar que, en la naturaleza, el periodo de lactación tiene una duración de unas 20 semanas. Por el contrario, en las explotaciones porcinas, esta duración se acorta a los 21 ó 28 días de vida. Por lo tanto, la microbiota intestinal del lechón lactante, que está principalmente compuesta por lactobacilus y estreptococos perfectamente adaptados al sustrato lácteo, va a sufrir un cambio en el momento del destete. Esto da lugar a una proliferación de coliformes y una reducción de lactobacilus. El animal pasa de una dieta líquida (18-19% M. S.), caliente y distribuida en 15-20 tomas diarias, a una dieta seca (88% M.

La falta de ingesta y el cambio en la dieta provocan una disminución de la longitud de las vellosidades intestinales contribuyendo a una peor absorción de nutrientes. La disminución del número de enterocitos maduros conlleva una menor actividad enzimática. La vía de entrada de E. coli es fecal-oral. La bacteria es capaz de llegar al intestino delgado donde se adhiere mediante diferentes mecanismos. En el caso de ETEC se adhiere mediante adhesinas fimbriales. STEC produce toxina shiga o vero toxina, abreviada como Stx2e o VT2e.

Es importante hacer un diagnóstico correcto de un proceso diarreico, tanto en maternidad como en fase posdestete. Hay que considerar que en animales sanos pueden encontrarse 25 cepas distintas de E. coli. Cada gramo de heces puede contener 107 UFC de coliformes. Del mismo modo, existen ciertos virus que están presentes en el animal sano.

  • Recogida de la muestra de heces.
  • Cultivo selectivo. Gracias a las características morfológicas, bioquímicas y afinidad al medio de crecimiento es posible la identificación correcta de las colonias de E. coli.

Una vez realizado el correcto diagnóstico, los tratamientos orales vía agua y pienso son muy utilizados. Los tratamientos inyectables también se utilizan para combatir procesos de diarrea. El uso racional de los antibióticos es indispensable, por lo que el antibiograma debe realizarse conjuntamente con el diagnóstico.

Es conveniente el uso de rehidratantes orales, ya que las células intestinales no se destruyen y siguen manteniendo capacidad de absorción.

Profilaxis y Prevención

  • Antibióticos: Como estrategia de prevención, hoy en días está poco indicada a largo plazo debido a la aparición de resistencias bacterianas y a una normativa vigente cada vez más restrictiva.
  • Utilización de óxido de zinc: Su uso está muy extendido, aunque su utilización está en proceso de ser eliminada en un plazo de 5 años según indica la normativa vigente.
  • Calidad físico-química del agua: Tener una adecuada calidad del agua ayuda a prevenir casos de colibacilosis.
  • Inmunoprofilaxis activa: existen diferentes vacunas para los diferentes patotipos existentes. En el caso de la Diarrea posdestete (DPD) causada por ETEC, actualmente se encuentra en el mercado una vacuna de administración oral eficaz para E. coli F4 y F18 (Coliprotec® F4 F18). Se trata de una vacuna viva que protege frente a la diarrea posdestete confiriendo inmunidad intestinal, reduciendo la incidencia de diarrea, la colonización bacteriana en intestino y la excreción fecal.

El manejo de la Colibacilosis requiere un correcto entendimiento tanto de la epidemiología de la enfermedad como de su mecanismo de acción. Por ello, hay que realizar un correcto diagnóstico para saber qué patógeno es el responsable de los síntomas y lesiones que se están observando. Es necesario el aislamiento, virotipificación y estudio de susceptibilidad antibiótica de E. coli. Hoy en día, hay un aumento en el uso de alternativas como la vacunación y mejoras en la nutrición.

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