Dolor de Pecho Después de Amamantar: Causas y Soluciones
No son pocas las madres que manifiestan problemas de amamantamiento, con una mayor incidencia en el primer hijo. Sin embargo, la lactancia no tiene por qué ser un vía crucis. Al contrario, las molestias de los primeros días dan paso, generalmente, a una sensación de plenitud, satisfacción y autorrealización durante esta experiencia vital.
Al margen de los factores laborales o socioeconómicos, algunos problemas comunes relacionados con la lactancia materna suelen estar detrás de este descenso de la lactancia exclusiva en los primeros meses de vida del bebé. Entre ellos, muchas mujeres destacan el dolor o la incomodidad, que pueden ir acompañados de algunas afecciones médicas pero que en algunos casos pueden solucionarse con algunas sencillas pautas.
En este artículo, queremos explorar las posibles causas del dolor de pecho durante la lactancia y ofrecerte soluciones y consejos útiles para resolverlas. El dolor de pecho durante la lactancia puede manifestarse de diferentes formas, desde una sensación de pinchazo o quemazón hasta un dolor intenso y persistente.
Causas Comunes del Dolor de Pecho Durante la Lactancia
Las posibles causas del dolor en los senos durante la lactancia pueden ser diversas, desde un agarre incorrecto del bebé hasta una infección o una obstrucción del conducto.
Agarre Incorrecto del Bebé
Uno de los principales factores que contribuyen al dolor de pecho durante la lactancia es un agarre incorrecto del bebé al pecho. Un agarre incorrecto puede provocar que el bebé mame de manera ineficiente y tire del pezón en lugar de coger gran parte de la areola. Esto puede causar dolor, irritación y en algunos casos, incluso provocar grietas en los pezones.
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Asegúrate de que tu bebé esté agarrando correctamente el pecho. El bebé debe tener la boca bien abierta y tomar tanto el pezón como gran parte de la areola en su boca. Si tienes dificultades para lograr un buen agarre, considera buscar la ayuda profesional de una asesora de lactancia, que podrá brindarte apoyo y orientación para lograr un enganche adecuado.
Infección Mamaria (Mastitis)
La infección mamaria, también conocida como mastitis, es otra posible causa del dolor de pecho durante la lactancia. Esta afección ocurre cuando las bacterias acceden al tejido mamario a través de pequeñas grietas o fisuras en el pezón. La mastitis generalmente se trata con antibióticos y es importante continuar amamantando o extrayendo leche para mantener su flujo y aliviar la congestión en los senos.
El enrojecimiento, la hinchazón y la sensación de calor son los principales síntomas de esta inflamación del tejido mamario, atribuible a una mala postura o técnica de amamantamiento.
Problemas de Succión del Bebé
Algunos bebés pueden tener dificultades para succionar correctamente debido a problemas orales, como el frenillo lingual corto o la succión débil. Esto puede causar dolor en los senos y hacer que la lactancia sea incómoda para la madre.
Si sospechas que tu bebé tiene problemas de succión, es recomendable que consultes a un especialista en lactancia o a tu pediatra. Ellos evaluarán la boca del bebé y podrán recomendar ejercicios o técnicas para ayudar a mejorar la succión.
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Obstrucción de los Conductos de Leche
Cuando los conductos de leche se obstruyen, esta obstrucción puede provocar dolor e inflamación en los senos. Esto ocurre cuando la leche no fluye correctamente a través de los conductos, lo que puede deberse a la presencia de un tapón de leche o a una mala extracción de la misma.
Para desbloquear los conductos de leche, puedes intentar aplicar calor húmedo en los senos antes de amamantar o extraerte leche de forma manual. Masajear suavemente los senos mientras amamantas o te extraes leche también puede ayudar a liberar los conductos obstruidos. Asegúrate de vaciar completamente los senos durante cada toma para prevenir la acumulación de leche y la obstrucción de los conductos.
Cambios Hormonales
Durante la lactancia, tus hormonas pueden fluctuar, lo que puede hacer que los senos se vuelvan sensibles y doloridos. Estos cambios hormonales pueden ser más pronunciados en las primeras semanas después del parto y suelen mejorar con el tiempo.
Si el dolor de pecho está relacionado con la sensibilidad hormonal, puedes intentar aplicar compresas frías o calientes en los senos para aliviar la incomodidad. Usar un sujetador de lactancia cómodo y de apoyo también puede ayudar a reducir la sensibilidad.
Otras causas
- Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
- Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
- Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
- Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua.
- Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.
- Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.
Soluciones y Consejos para Aliviar el Dolor
Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:
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- Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
- Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
- Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
- Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
- Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.
Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.
Apósitos para Pezones Nursicare®
Además de los consejos anteriores, una herramienta cómoda y sencilla para aliviar el dolor durante la lactancia materna es el uso de apósitos para pezones. Los apósitos Nursicare® están diseñados para minimizar el dolor en el pezón dolorido o irritado de las mujeres lactantes, a la vez que favorecen el proceso de cicatrización de las grietas que pueden llegar a aparecer durante la lactancia.
En caso de que tengas grietas, Nursicare® reduce la inflamación y acelera la cicatrización. El apósito está compuesto por una matriz polimérica multifuncional combinada con un agente absorbente, que absorbe y retiene el exudado, a la vez que un agente limpiador no agresivo actúa gradualmente sobre la herida.
Ventajas de los Apósitos Nursicare®:
- Fáciles de retirar: Los apósitos Nursicare® no se adhieren a la piel y no dejan residuo alguno sobre el pecho ni ninguna fibra sobre la herida.
- Utiliza la cura en ambiente húmedo (CAH): La evidencia científica demuestra que la CAH acelera el tiempo de cicatrización de todo tipo de heridas en comparación con la cura tradicional.
- Apósito transpirable: Los apósitos Nursicare® permiten que las heridas “respiren”. Una membrana semipermeable en el exterior de los discos permite el intercambio de gases y mantiene el nivel de humedad óptimo para la curación de la herida.
- Seguridad: No es necesario lavar el pecho ni antes, ni después de usar Nursicare®, tampoco para dar de mamar al bebé. Además Nursicare ha sido aprobado por la Comunidad Europea y por la FDA en Estados Unidos.
Coloca Nursicare® sobre el pezón con la parte impresa hacia afuera. La misma presión del sujetador mantendrá el apósito en su lugar. No es necesario limpiar el pecho antes ni después de las tomas. El apósito se puede reutilizar hasta que se vea líquido por la parte exterior (la que tiene texto). La duración exacta va a depender de las fugas de leche que tenga cada mamá. Los apósitos no son lavables ya que lavarlo eliminaría los componentes del mismo. Debes cambiarlo si está saturado de leche, o hasta un máximo de 7 días.
Prevención del Dolor en los Senos
Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.
En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.
Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.
Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.
Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.
En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.
Mastitis: Causas, Síntomas y Tratamiento
La mastitis es una de las patologías más recurrentes en madres lactantes. Es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de infección o no. Hay que saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis. Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor.
Tipos de Mastitis
- Mastitis no infecciosas: Es un tipo de mastitis sin fiebre en la cual parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado.
- Mastitis agudas: Son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.
- Mastitis subagudas: Son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.
Tratamiento de la Mastitis Durante la Lactancia
- Vaciado frecuente y completo del pecho.
- Tratamiento médico, con antibióticos para la infección, antitérmicos para la fiebre y antiinflamatorios.
- Tratamiento de las grietas del pezón si existen con pomada de lanolina.
- No es necesario dejar de dar el pecho habitualmente.
- Tratamiento de soporte no médico: puede ayudar administrar calor local antes de las tomas en ocasiones acompañado de masaje para poder vaciar bien la mama, y frío local entre tomas.
Impacto Psicológico del Dolor Durante la Lactancia
Como sabes, en Natalis estamos volcadas con la salud mental durante la maternidad, y queremos que te sientas acompañada en todo momento. Es importante que sepas que los cuadros de dolor al amamantar pueden traducirse en dificultades psicológicas de distinto tipo, entre ellas la depresión posparto.
Las mamás con dificultades durante la lactancia, y sobre todo aquellas que experimentan dolor, tienen un mayor riesgo de destete precoz, de sufrir depresión durante este periodo e incluso se cree que manejan peor a sus lactantes, algo que a su vez dificulta el agarre y la propia autorregulación del bebé. En todos estos casos te animamos a buscar ayuda.
Recuerda que cada experiencia de lactancia es única, y es fundamental que te sientas respaldada y empoderada para tomar las decisiones que mejor se adapten a tu situación individual.
Estadísticas de Lactancia Materna en España
Según el Informe de Lactancia Materna en España 2020, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en colaboración con el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, el 83% de las mujeres en España inician la lactancia materna tras el nacimiento.
Sin embargo, la duración de la lactancia materna exclusiva (sin introducir otros alimentos o líquidos) es menor, ya que a los 3 meses el porcentaje desciende al 54%, y a los 6 meses se reduce al 36%. Estos datos indican que una proporción significativa de mujeres en España opta por la alimentación complementaria o la fórmula antes de cumplir los 6 meses de edad del bebé.
| Periodo | Porcentaje de Lactancia Materna Exclusiva |
|---|---|
| Al inicio | 83% |
| A los 3 meses | 54% |
| A los 6 meses | 36% |
Es importante recordar que la lactancia no debería ser dolorosa. Si experimentas dolor persistente, busca ayuda de un profesional de la salud o un consultor de lactancia.
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