Dolor Pélvico en el Embarazo: Causas, Alivio y Cuándo Consultar

04.10.2025

El dolor en la pelvis durante el embarazo es muy común, y puede presentarse de muchas formas diferentes, tanto en la parte anterior (zona del pubis) y posterior de la pelvis (zona del sacro). El dolor puede ser más agudo y punzante, y aparecer con un movimiento de forma súbita, o más leve y progresivo. En general es posible encontrar una postura que mejora el dolor. En muchos casos el dolor puede ser pasajero, desde unos minutos a unos días, pero en otros casos se producen situaciones más molestas. La más conocida de ellas es la disfunción de la sínfisis púbica.

¿Qué es la Disfunción de la Sínfisis Púbica?

También se ha definido como dolor de la cintura pélvica. Se trata de un cuadro que persiste y se hace permanente hasta el parto o más allá. Puede ser simplemente molesto o ser inhabilitante. El dolor se origina en la sínfisis del pubis. Cuando palpamos el pubis notamos un hueso, pero en realidad es una articulación, la sínfisis del pubis. En este punto se unen los dos grandes huesos de la pelvis, por unos ligamentos tan fuertes que realmente parece que exista un sólo hueso en el pubis.

Síntomas Comunes

Los síntomas más comunes son dolor en el pubis y las ingles. Pero a veces puede doler en la espalda, caderas, e incluso irradiarse a los muslos por la parte interna o externa. Suele ser más común en el tercer trimestre, aunque en algunos casos puede aparecer desde el primer trimestre.

Causas del Dolor Pélvico en el Embarazo

En la mayoría de casos, el dolor se produce por el propio embarazo en mujeres que no tienen lesiones o alteraciones previas. Por tanto, los huesos de la pelvis son más móviles en el embarazo y esto facilita que se produzcan todo tipo de molestias. En la mayoría de los casos, el dolor pélvico en el embarazo se debe a dos hormonas; la relaxina y la progesterona, responsables de que los ligamentos de la pelvis vayan relajándose para que el bebé tenga espacio para desarrollarse y crecer. La sínfisis es la articulación que une los dos huesos más grandes de la pelvis por delante. Esta articulación es fija y no se mueve, pero al igual que el resto de las articulaciones pélvicas se vuelve móvil durante el embarazo, para que cuando llegue el parto el bebé pueda pasar por el el canal óseo que forman esos huesos. Precisamente, al final del embarazo, cuando la fecha del parto está cerca, la placenta empieza a segregar una hormona llamada relaxina para dar movilidad a la pelvis. Generalmente, ocurre hacia las semana 36-37 de embarazo.

Durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre, se segregan unas hormonas, la relaxina y la progesterona, que justamente tienen la finalidad de dar un punto más de flexibilidad a las articulaciones con la finalidad de permitir un cierto “juego” extra entre los huesos pélvicos, para favorecer el paso del feto a su través durante el parto.

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El aumento de volumen abdominal provoca cambios en el centro de gravedad del cuerpo de la gestante por lo que para mantener la postura nos apoyamos en musculatura que no está tan ejercitada, por tanto, más débil e incapaz de mantener la estabilidad de la articulación.

Todos estos factores hacen que haya un desplazamiento en la unión púbica que origina un dolor punzante, agudo en el pubis que se puede irradiar hacia la espalda, ingles o hacia los muslos, que afecta a un gran número de embarazadas de forma leve, pero en un pequeño porcentaje puede ser grave y muy limitante. El dolor se incrementa con el movimiento, al caminar, subir escaleras, o al cambiar de postura en la cama y al presionar sobre la zona de la articulación púbica.

Existe un factor genético predisponente que tiene que ver con la flexibilidad propia de cada individuo, y es más frecuente en segundos y posteriores embarazos por el efecto acumulativo que tiene cada embarazo en debilitar las fibras de la articulación, así que fácilmente se repite en embarazos siguientes. Y también hay una variabilidad individual en el efecto que dicha hormona, relaxina, puede ocasionar en cada persona.

Otras Posibles Causas

  • Embarazo Ectópico: Cuando el dolor pélvico o abdominal se siente de manera intensa durante las primeras semanas de embarazo, podría deberse a un signo de un embarazo ectópico o extrauterino.
  • Infección Urinaria: El dolor pélvico en el embarazo puede ser un síntoma de una infección urinaria; es la infección más frecuente durante el embarazo, ya que entre un 4 y 10% de las mujeres gestantes la padecen.
  • Miomas Uterinos: Otras de las anomalías durante el embarazo que pueden ocasionar dolor pélvico, entre otros síntomas, son los miomas uterinos, fibromas o fibroides.

Alivio del Dolor Pélvico

En la mayoría de casos, no existe un tratamiento causal, dado que el problema está producido por el embarazo. Sin embargo, es fundamental buscar ayuda si el dolor representa una molestia.

Fisioterapia

Diversos estudios han demostrado que la fisioterapia en manos expertas puede reducir muchísimo el dolor, al ayudar a movilizar adecuadamente las articulaciones, reforzar la musculatura pélvica y enseñarte posturas adecuadas. “Se realizan ejercicios de trabajo postural para estabilizar la articulación y fortalecer la musculatura pélvica".

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Medidas Generales

  • Modificaciones en el estilo de vida: evitar estar de pie o sentada durante mucho tiempo, dormir de lado y utilizar un cinturón de sujeción.
  • Cambios en la dieta: reducir el consumo de cafeína, alcohol y alimentos picantes, y comer en cantidades pequeñas y frecuentes.
  • Medidas posturales: evitar estar mucho tiempo en la misma postura: de pie o sentada, dormir con un cojín tipo lactancia para distribuir el peso del abdomen y separar los muslos. Usar calzado cómodo, evitando sandalias planas o tacones.
  • Medidas locales: calor local en la zona o masaje para relajar la musculatura. La intervención de un fisioterapeuta es de gran ayuda.
  • Cinturón Pélvico: Un cinturón pélvico a modo de faja, que sujeta la pelvis y soporta parte del peso abdominal para que no se apoye sobre el pubis. El cinturón pélvico es una gran ayuda para aliviar el dolor en el pubis.

Ejercicios

Hay ejercicios concretos que pueden ser dirigidos por un fisioterapeuta destinados a reforzar la musculatura involucrada y aliviar los síntomas, que convendrá poner en práctica los días buenos, y hacer reposo los días malos.

Terapia Antiálgica

El uso de analgésicos durante el embarazo es posible, bajo supervisión del obstetra, también se han descrito buenos resultados con estimulación nerviosa transcutánea (TENS) y con acupuntura. En casos graves se pueden realizar infiltraciones.

Además, se recomienda mantener una dieta balanceada, hacer ejercicio moderado y seguir las indicaciones médicas.

Cuándo Consultar al Médico

Sentir dolor pélvico en el embarazo puede asustar a cualquier mujer, ya que no es solo una molestia física, sino que genera inquietud y dudas. Algunas embarazadas sufren dolor en la pelvis y no es nada, pero en otras ocasiones podría ser un síntoma que debe ponernos en alerta. Lo más recomendable es consultar con nuestra ginecóloga o comentar con el médico en nuestras revisiones. Los especialistas aconsejan, siempre, acudir al médico si ya tienes dolor pélvico, para descartar otras anomalías o complicaciones.

Si notas este punzante dolor en el pubis, lo primero que debes hacer es acudir a tu ginecólogo para descartar algún otro problema.

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Señales de Alarma

Existen cinco señales de alarma muy claras que requieren atención médica inmediata:

  1. Rotura de la bolsa amniótica
  2. Sangrado
  3. Disminución o ausencia de movimiento fetal
  4. Fiebre
  5. Contracciones rítmicas o dolorosas

Cuando existe fiebre, además hay que descartar infección urinaria, de la bolsa (corioamnionitis) o por coronavirus.

Otros Dolores Comunes en el Tercer Trimestre

Además del dolor pélvico, existen otros dolores comunes en el tercer trimestre del embarazo:

  • Dolores Vaginales y Pinchazos: Son comunes debido a los cambios físicos y hormonales. Hacia el final del embarazo, el bebé suele estar colocado con la cabeza hacia la pelvis (posición cefálica). Esto origina pequeños pinchazos en esta parte del cuerpo, pero también en las caderas.
  • Contracciones de Braxton-Hicks: El útero “practica” a lo largo de todo el embarazo con las llamadas contracciones de Braxton-Hicks, que se pueden tener incluso cuando no se está embarazada.
  • Neuralgia y Neuritis Intercostal: Es un dolor punzante en el costado a la altura de las costillas. Aparece al final del segundo trimestre del embarazo, y sobre todo, en los últimos tres meses de gestación.

Tabla Resumen de Causas y Alivio del Dolor Pélvico

Causa Síntomas Alivio Cuándo Consultar
Disfunción de la Sínfisis Púbica Dolor en el pubis, ingles, espalda, caderas, muslos Fisioterapia, cinturón pélvico, ejercicios Dolor severo o limitante
Hormonas (Relaxina y Progesterona) Dolor generalizado en la pelvis Descanso, posturas adecuadas, dieta balanceada Dolor persistente
Embarazo Ectópico Dolor intenso en las primeras semanas Atención médica inmediata Inmediatamente
Infección Urinaria Dolor pélvico, ardor al orinar Antibióticos (bajo supervisión médica) Inmediatamente

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