Dolor de Rodillas en el Embarazo: Causas y Soluciones en el Primer Trimestre
El embarazo es una etapa maravillosa y muy emocionante en la vida de cualquier mujer. A pesar de la ilusión y la felicidad que te aporta saber que vas a traer al mundo una vida, sientes muchos dolores musculares que pueden llegar a ser muy desagradables. Durante el periodo de gestación, tu cuerpo va a sufrir muchos cambios a medida que el bebé vaya creciendo.
Además de los síntomas propios de este estado, como la fatiga, la acidez o las náuseas, vas a experimentar dolores musculares y articulares. El dolor muscular en el embarazo se suele manifestar en las lumbares, los glúteos, la zona abdominal y las piernas. Si te haces alguna de estas preguntas es posible que estés experimentando dolores musculares. La intensidad del dolor es variable, desde una ligera molestia hasta un dolor incapacitante.
Causas Comunes del Dolor Muscular en el Embarazo
La principal causa de estas molestias es el aumento de carga física. Durante el embarazo es normal aumentar de peso entre 10 y 15 kilos (o más) y esto hace que las articulaciones, los músculos y los ligamentos tengan que soportar esta carga adicional. Además, las hormonas propias del embarazo como la relaxina, aflojan los tejidos del cuello uterino y el suelo pélvico como preparación para el parto, pero también tienen un efecto debilitador sobre los ligamentos de las articulaciones.
Por otro lado, la adaptación postural también es una de las causas del dolor muscular en el embarazo, ya que el crecimiento del útero modifica el centro de gravedad del cuerpo, obligando a la mujer a curvar la columna. Otra posible causa del dolor muscular en la barriga por el embarazo es la aparición de contracciones uterinas leves, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que pueden causar molestias en la parte baja del abdomen. Estas contracciones son normales durante el embarazo, pero si son persistentes o dolorosas, es importante informar al médico.
Los cambios en el equilibrio electrolítico y la circulación sanguínea pueden aumentar la probabilidad de calambres musculares, que pueden sentirse como dolor muscular en el abdomen durante el embarazo. El progresivo aumento de peso y los cambios anatómicos y fisiológicos que conlleva el embarazo dan lugar al dolor muscular. La fatiga exacerbada nos lleva a aumentar el tiempo que pasamos echadas en la cama o el sofá y la mayor inmovilidad más las malas posturas dan lugar al dolor muscular.
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Dolor Pélvico en el Embarazo
Sentir dolor pélvico en el embarazo puede asustar a cualquier mujer, ya que no es solo una molestia física, sino que genera inquietud y dudas. Algunas embarazadas sufren dolor en la pelvis y no es nada, pero en otras ocasiones podría ser un síntoma que debe ponernos en alerta. Lo más recomendable es consultar con nuestra ginecóloga o comentar con el médico en nuestras revisiones.
El dolor pélvico en el embarazo es una molestia que se localiza en la zona de la pelvis, ingle, o incluso se puede sentir en la zona baja de la espalda. En la mayoría de los casos, el dolor pélvico en el embarazo se debe a dos hormonas; la relaxina y la progesterona, responsables de que los ligamentos de la pelvis vayan relajándose para que el bebé tenga espacio para desarrollarse y crecer.
Como hemos comentado, las causas del dolor pélvico en el embarazo es una dolencia común durante la etapa de gestación, en ocasiones es un síntoma de alguna complicación o problema que se puede presentar durante el embarazo. Cuando el dolor pélvico o abdominal se siente de manera intensa durante las primeras semanas de embarazo, podría deberse a un signo de un embarazo ectópico o extrauterino. El dolor de pelvis durante el embarazo no es raro. Puede ser sordo o agudo, constante o infrecuente, leve o grave. Incluso puedes sentir que se propaga a la zona lumbar, las nalgas o los muslos.
Lumbalgia y Ciática en el Embarazo
Es un gesto clásico entre mujeres que esperan un bebé: espalda arqueada, manos en las lumbares y expresión de dolor y cansancio. Muchas gestantes se quejan de dolor lumbar en el embarazo y de ciática, pero ¿por qué aparecen estas afecciones? La lumbalgia, que suele afectar a dos tercios de las mujeres gestantes, se debe a dos factores: el mecánico y el hormonal.
El factor mecánico tiene que ver con el aumento del volumen abdominal y el desplazamiento del centro de gravedad hacia delante y hacia abajo, que provoca un arqueamiento de la columna lumbar para contrarrestar esta posición anómala; así, la mujer se coloca en hiperlordosis, adoptando una postura que arquea en exceso la columna lumbar y que, a menudo, provoca dolor. El factor hormonal está relacionado con la acción de los estrógenos, la progesterona y la relaxina. Estas tres hormonas provocan el reblandecimiento de cartílagos y ligamentos, especialmente de la cintura pélvica, y a su vez esto causa una mayor presión en la cintura pélvica.
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Por otro lado, la ciática en el embarazo es también frecuente, sobre todo en las fases más avanzadas de la gestación. El nervio ciático, que parte de la médula espinal y se ramifica por las piernas y los pies, está presionado como consecuencia del crecimiento del útero, pudiendo ocasionar dolor punzante, inflamación, hormigueo e irritación y, en consecuencia, dificultar la movilidad de la mujer.
Dolor Abdominal en el Embarazo o Pubalgia
La pubalgia (o dolores en el bajo vientre en el embarazo) es otra dolencia asociada a este periodo. Suele provocar molestias o dolor debajo del abdomen y en la cara interna de las piernas, concretamente, en el lugar donde tenemos los músculos aductores.
En cuanto a las causas de esta afección, son consecuencia de un desequilibrio en la musculatura abdominal y aductora de la cadera, que al estar expuesta a estrés y tensiones continuas, se resiente provocando molestias y dolor.
Consejos para Aliviar el Dolor Muscular en el Embarazo
Para aliviar dolores y molestias musculares propias del embarazo es necesario seguir una serie de recomendaciones, además de acudir a las revisiones médicas pertinentes. ¡Te las contamos!
- Realiza ejercicio físico: Por supuesto que no debes cargar con peso ni hacer esfuerzos, pero el movimiento alivia mucho el dolor, sobre todo en la zona lumbar y en las articulaciones. Realiza caminatas, gimnasia acuática, natación, yoga o ciclismo y, por supuesto, pilates, para reforzar el suelo pélvico.
- Aplica calor en las zonas en las que sientas dolor. El embarazo se debe disfrutar y para sobrellevar mejor las molestias en los músculos puedes darte un baño caliente o ponerte una bolsa de agua o un cojín caliente en la zona en cuestión.
- Descansa cuando lo necesites. No lleves un ritmo de vida acelerado durante estos nueve meses. El estrés y las preocupaciones tampoco te ayudarán con tus dolores. Debes tomarte las cosas con calma y necesitas descansar cuerpo y mente de forma habitual.
- A la hora de dormir, es mejor que duermas de lado con un cojín de lactancia entre las piernas. Esto aliviará los músculos y ligamentos. También es recomendable que uses fajas para aliviar los músculos abdominales y de la zona lumbar.
- Pide que te hagan pequeños masajes que alivian las molestias. De hecho, es mucho mejor si utilizas algún gel con ingredientes naturales como la Árnica, la Caléndula, el Hypericum o la Melaleuca, ya que son plantas conocidas por sus propiedades beneficiosas.
Remedios Naturales para Aliviar el Dolor Muscular
Existen varios remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los dolores musculares durante el embarazo. No obstante, es esencial que consultes siempre con tu médico antes de utilizarlos para evitar posibles contraindicaciones.
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- Compresas frías o calientes: aplicar una compresa fría o caliente en el área afectada puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor muscular en el embarazo incluso durante las primeras semanas. Asegúrate de usar la temperatura adecuada y no aplicar la compresa directamente sobre la piel.
- Masajes suaves: un masaje suave puede ayudar a aliviar la tensión muscular y el dolor muscular en abdomen y piernas en el embarazo. Asegúrate de que el masajista esté capacitado para trabajar con mujeres embarazadas y comunica cualquier molestia o preocupación durante el masaje.
- Ejercicio suave y estiramientos: practicar ejercicios suaves, como yoga prenatal o natación, y realizar estiramientos suaves pueden ayudar a mantener los músculos flexibles y reducir el dolor muscular en las piernas y barriga durante el embarazo.
- Descanso adecuado: asegúrate de descansar lo suficiente y ajustar tu posición para encontrar la más cómoda. El descanso adecuado es esencial para el bienestar durante el embarazo.
Ejercicios para Embarazadas
Al contrario de lo que algunas gestantes creen, el ejercicio y el embarazo no son conceptos opuestos, sino que la actividad física de intensidad moderada practicada de forma regular es muy beneficiosa durante este periodo: por un lado, prepara a la musculatura para el momento del nacimiento y, por el otro, ayuda a la mujer gestante a aliviar los dolores derivados de los cambios posturales producidos durante esta etapa. Seguidamente, te enseñaremos algunos ejercicios y estiramientos de yoga y pilates para el embarazo para aliviar tanto las molestias de la lumbalgia y la ciática como de la pubalgia; son sencillos de realizar y apenas se necesita material, solo una esterilla y una pelota grande o fitball:
Ejercicios para el dolor lumbar
A continuación, siguen tres ejercicios para relajar y estirar la zona lumbar:
- Relajación de la columna lumbar: Túmbate en el suelo boca arriba con las piernas flexionadas, mete la tripa y pega la zona lumbar al suelo mientras inhalas. Mantén la posición durante 5 segundos y relaja mientras exhalas. Realiza 10 repeticiones.
- Inclinación de la pelvis: Ponte boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo a lo ancho de tus caderas. Eleva la pelvis todo lo que puedas, manteniendo los brazos en el suelo (junto con los pies, son tu punto de apoyo) mientras inhalas. Mantén esta posición durante 30 segundos y, al exhalar, relaja el cuerpo y vuelve a la postura inicial. Descansa durante 5 segundos y repite el ejercicio.
- Postura del gato-vaca o Chakravakasana: Ponte a cuatro patas con las manos planas en el suelo, comprueba que las muñecas estén debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas. Inhala profundamente mientras curvas la parte baja de la espalda, metes la tripa y levantas la cabeza, inclinando la pelvis hacia arriba, como una vaca. Mantén esta posición unos segundos. Exhala profundamente, arqueando la columna y bajando la cabeza y la pelvis como un gato. Mantén esta posición unos segundos. Realiza el ejercicio 10-12 veces, descansando cuando lo necesites.
Ejercicios para el dolor de ciática
Seguidamente te mostramos tres prácticos y sencillos ejercicios para aliviar el dolor de ciática y relajar la musculatura de esta área:
- Estiramiento del área lumbar: Estírate en el suelo y sube una rodilla hacia el pecho, abriendo la pierna, mientras inhalas. Mantén el estiramiento durante 30 segundos. Ahora, repite con la otra pierna. Realiza el ejercicio varias veces, hasta que notes que es suficiente.
- Estiramiento simultáneo de brazo y pierna: Ponte de rodillas, a cuatro patas, e inhala. Asegúrate de que los hombros están colocados encima de las manos, ni delante ni por detrás, y que las caderas también están alineadas con las rodillas para tener un buen apoyo de base. A continuación, levanta el brazo derecho y estíralo hacia delante, mientras haces lo mismo con la pierna izquierda y exhalas. La cabeza sigue la línea recta del brazo, como si quisieras estirar también el cuello, en lugar de estar caída hacia el suelo. Cambia de mano y de pierna y repite el ejercicio. Descansa y haz 3 series de 10.
Ejercicios para la pubalgia
Para aliviar las molestias de la pubalgia pueden hacerse tanto estiramientos estáticos como dinámicos, que permiten movilizar y descargar la tensión del pubis y de los músculos aductores de las piernas:
- Rotación encima de la fitball: Colócate encima de la pelota con las piernas abiertas. Cógete la tripa con una mano por debajo y otra por encima. Empieza a hacer círculos con la pelvis suavemente mientras inhalas. Cuando exhales, coge el abdomen y tíralo suavemente hacia dentro y hacia arriba para liberar la tensión en el pubis.
- Estiramiento dinámico de aductores sobre la fitball: Siéntate en la fitball y abre las piernas (hazlo suavemente si sientes bastante dolor) mientras inhalas. A continuación, desplázate lateralmente, estirando la musculatura aductora mientras exhalas y levantando la punta del pie de la pierna estirada. Repite el estiramiento varias veces hacia cada lado hasta que sientas que es suficiente.
- Mariposa para relajar la musculatura aductora: Siéntate en el suelo, abriendo las piernas y juntando los pies mientras inhalas. Con la ayuda de los brazos, baja suavemente las piernas mientras exhalas, notando cómo se estira la musculatura aductora. Mantén en el estiramiento de 20 a 30 segundos y luego suéltalo lentamente. Haz varias repeticiones y descansa cuando lo necesites.
Otros Consejos
Además de realizar ejercicios para embarazadas para aliviar estos dolores, también puede utilizarse un cinturón pélvico con refuerzo lumbar para combatir la lumbalgia y reforzar esta parte de la espalda. Esta solución de terapia elástica sujeta y descarga la columna vertebral, da estabilidad al área dolorida y eleva el abdomen sin oprimirlo.
Otras recomendaciones para aliviar el dolor lumbar es adoptar una buena higiene postural, y aplicar termoterapia (es decir, calor local) a la parte baja de la espalda, ya sea con packs de frío/calor o tomando baños de sol para destensar la musculatura.
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