Cristina Tárrega: Biografía de una Figura Carismática de la Televisión Española
Cristina Tárrega es uno de los rostros más carismáticos de la televisión. Hablar de Cristina Tàrrega (Valencia, 1967) es hablar de una de las grandes figuras de la televisión de nuestro país, al menos de la televisión moderna, la de finales del siglo XX y principios del XXI.
En los últimos años la vemos cada día colaborando en El programa de AR. Pero este sábado se pone al frente del nuevo programa de Telecinco La vida sin filtros, que se promociona desde hace varias semanas en la cadena de Fuencarral. Ahora regresa a donde nunca ha dejado de estar. La vida sin filtros se estrenó este pasado sábado en el prime time de Telecinco.
De su trayectoria profesional conocemos todos y cada uno de sus pasos, pero ¿cómo es su vida personal? En los 80 fue vocalista del grupo pop Mamá ya lo sabe. Periodista y presentadora tanto de radio como de televisión, su trayectoria demuestra que es una apasionada del oficio de comunicar desde que comenzó a trabajar en la emisora valenciana de Radio Intercontinental.
Cristina Tárrega Casal es una periodista y presentadora de radio y televisión española. Comenzó a trabajar en la radio, más concretamente en la emisora Radio Intercontinental y, luego, pasó por Los 40 Principales, Onda Cero y Cadena Dial. También, estuvo durante una temporada en la Cadena SER. Empezó a trabajar en la emisora valenciana Radio Intercontinental, y continuó en la cadena 40 Principales, Onda Cero, Cadena SER y Cadena Dial.
En los 90 dio el salto a la televisión como colaboradora de un programa taurino, y después trabajó en En casa con Rafaella, Sola en la ciudad, Cristina, amiga mía, Los comunes, Póker de damas, Hablemos claro, Crónicas marcianas, Día a día, Cada día, Vive la vida, Territorio comanche y Sálvame.
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Ha trabajado con los mejores: Raffaella Carrà, Jesús Hermida, Javier Sardá, María Teresa Campos o su gran amiga Ana Rosa Quintana, con quien sigue colaborando en las mañanas de Telecinco, le han contagiado muchas de esas virtudes que convierten a un buen profesional en un auténtico animal televisivo. Tárrega ha trabajado con los mejores.
Trayectoria Profesional
Su primera gran oportunidad en solitario le llegó cuando la cadena autonómica Telemadrid le ofreció su propio programa. Sola en la ciudad, como muchos recordarán, era un late night intimista, perfecto para la valenciana que, a sus 31 años, ya exhibía su peculiar forma, de presentar, «voluptuosa y atrevida», dice Wikipedia. Este primer gran hit de Tárrega, que tendría nuevas versiones en el futuro en la autonómica (Territorio comanche) y en otras cadenas, coincidió con la época dorada de Telemadrid.
Tras la llegada de Alberto Ruiz-Gallardón a la presidencia de la Comunidad en 1995, Juan Ruiz de Gauna asumió la presidencia y se emitieron entre otros éxitos programas como Hablando con Gemma (Gemma Nierga, 1996), Con T de tarde (Terelu Campos, 1997) o el divertidísimo Mamma Mía (con Víctor Sandoval y Francine Gálvez, 1999). También por entonces llegó Tómbola, producido por la valenciana Canal Nou, que sería muy criticado pero arrasaba con las audiencias hasta su retirada en 2001. El colofón diario a este batallón de espacios era ese Sola en la ciudad, que se mantendría hasta 1999, año en que Tárrega fichó por Antena 3 para un formato similar.
Fue durante la emisión de Sola en la ciudad, allá por el año 1998, cuando Cristina Tárrega vivió tal vez su momento más fresco y creativo. Tal vez Tárrega no tuviera las piernas de Tina Turner, pero sí un tono de voz áspero, sensual y maravillosamente cazallero que provocaba reacciones ardientes en algunos televidentes. La estética que el programa ofrecía ‘de serie’ solía incluir la imagen de Tárrega con escotes atrevidos, y hubo quien dijo que su dueña sacó partido de ellos. ¿Por qué no iba a hacerlo si se sentía cómoda? Recordemos que se trataba de un espacio intimista que se programaba pasada la medianoche.
Avispados espectadores se dieron cuenta de que a menudo los pezones de la protagonista, vestida a veces con camisas de raso, permanecían enhiestos. Y no solo porque hiciera frío en el estudio (que lo hacía) sino porque Cristina se inventó una trampa deliciosa, tal y como nos confirman trabajadores que entonces compartían con ella plato y grabaciones. Utilizaba un truco que fue difundido en algún medio, y que ofreció pruebas gráficas irrefutables de la práctica.
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Aquello causó una tremenda conmoción. Un regidor, con escrupulosa profesionalidad digna de elogio, estimulaba con tacto y cuidado los pezones de la presentadora antes de que se iniciara el programa. Otro sistema que utilizaban las playmates para conseguir un efecto similar era la aplicación de hielitos. En el caso de Cristina se le hubiera arruinado la blusa de satén con la humedad. Las fotos que recuperamos fueron difundidas en su día por más de una revista y causaron un cierto debate social, precedente de los memes de hoy en día.
La cuestión es que los pechos de Cristina Tárrega fueron tema de comentario permanente desde entonces. Memorables fueron las imitaciones del gran Florentino Fernández, quién años más tarde en El informal, la tomó con el personaje de Cristina. Con la ayuda de unas enormes bolas de goma espuma pegadas a un corsé gigantesco simulaba unos pechos tan grandes que la propia Cristina le echó la culpa de la reducción de senos a la que sometió. Flo, a quien Cristina llamaba gordo un día sí y al otro también cuando era interpelada por los reporteros de Telecinco, acrecentó su fama gracias a la imitación que hizo de la presentadora, pero, ¿quién se acuerda del pobre regidor y su maravillosa psicomotricidad digital?.
En 2001 actuó en la película Torrente 2, misión en Marbella. Cristina Tárrega comienza una nueva aventura lejos de Mediaset. Concretamente en TVE y de la mano de Bake off: famosos al horno. La presentadora lleva años colaborando con la cadena de Fuencarral.
Primero estuvo en El programa de Ana Rosa para, luego, pasar a Vamos a ver, que se emite en las mañanas del canal y que cuenta con Joaquín Prat, Patricia Pardo y Adriana Dorronsoro como presentadores. Cristina Tárrega (Valencia, 1967) lleva en la comunicación más años que Tarzán. Aunque últimamente cree que le representa más la mona Chita. Lleva siendo una cara reconocida de la televisión desde que despuntó en Telemadrid-cuando las televisiones autonómicas podían competir con las grandes cadenas nacionales- allá por 1997, con Sola en la ciudad.
Un volcán. Un torrente. Una erupción constante de quien hizo fortuna con una forma única de presentar un programa, su forma única de mirar a cámara. Un programa donde Tárrega se enfrenta a ciegas al tema de la noche. No diremos que este es El purgatorio sin filtros: un invitado sí sabe, medianamente, a lo que se enfrenta. Pero la virtud del que pregunta es saber descolocar. Y qué difícil es voltear a quien lleva media vida agitando las pantallas.
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Vida Personal
La periodista valenciana mantiene una relación desde hace más de 25 años con el exfutbolista Mami Quevedo, con el que se daba el sí, quiero en 1999. Cuatro años después llegaba al mundo el único hijo de la pareja, Marco, que recientemente cumplía 19 años.
La periodista nació hace 56 años en Valencia. Lo cierto es que toda esta trayectoria en televisión se ha traducido en un muy buen momento económico que le ha permitido hacerse con varias residencias repartidas por varios lugares de la Península. Tanto Cristina como su marido, el exfutbolista Mami Quevedo, poseen un impresionante chalet en la localidad de Pozuelo de Alarcón.
En su momento, Idealista confirmó que el matrimonio había decidido dejar su casa en manos de Joaquín Torees, propietario del estudio A-cero, para ser reformada en el año 2011. Es por eso que esta intervención era, no solamente para modificar el aspecto interior, sino, también, el exterior. La idea de la pareja fue que la habitación de su hijo Marco se uniera a la zona de juegos en un mismo espacio. Además, al dormitorio se incorporaría un gran ventanal y un baño turco.
También, como decíamos, otra de las casas que posee Cristina Tárrega se sitúa en Valencia, su ciudad natal. Fue en la revista ¡Hola! donde la presentadora concedió una amplia entrevista en la que mostró los rincones más exclusivos de la vivienda. Esta tiene unas espectaculares vistas al mar. «Para mí, el mar es sinónimo de tranquilidad. Ahora, en verano me baño todas las noches», contó en la mencionada publicación. Y posee una cocina y un salón totalmente abiertos y con grandes vistas al mar Mediterráneo.
Lo cierto es que Cristina no ha dedicado todos sus esfuerzos, tanto profesionales como económicos, solamente a la televisión. La periodista contó, en la revista Lecturas, que tenía una «agencia de comunicación y compra de medios» y que, según ella, «iba muy bien». Esta se abrió hace más diez años. Y no solamente Cristina dedica sus esfuerzos a esta faceta. También, la presentadora cuenta con casi 100.000 seguidores en las redes sociales, lo que le da la oportunidad de participar con distintas empresas para poder hacer publicidad a través de su perfil de Instagram.
Otro de sus proyectos más especiales fue la apertura de una peluquería en la localidad de Pozuelo de Alarcón junto a una socia, tal y como cuentan en la mencionada publicación. Cristina Tárrega presume en redes de su familia y de otras pasiones como las motos o Valencia, su propia tierra. La presentadora está casada con el ex futbolista Mami Quevedo con quien tiene un hijo, Marco, que acaba de cumplir la mayoría de edad.
Cristina se siente muy arraigada a sus raíces, y no es para menos, Valencia es una gran tierra. Tuvo un padre muy estricto quién le hizo llegar a ser quien es ahora. Su faceta como madre y mujer es su pasión. Aunque hubo un tiempo en el que deseó tener a la niña de sus ojos, hoy en día está feliz con familia que tiene. Es también madre perruna de Charly y Killa, sus dos caniches marrones.
Como buena valenciana, aprovecha cualquier escapada para poner los pies en la arena. Cristina es una persona muy familiar y así lo demuestra en su perfil de Instagram. La valenciana siempre ha dicho que su padre es una persona muy exigente. En una entrevista a Diez Minutos la periodista le describía así: “Mi padre es un hombre muy conservador, muy recto, es ingeniero químico y su cabeza más que redonda es cuadrada. Ha sido muy duro conmigo, aunque parece que ahora se ha ablandado.”
Además de su padre también tiene adorables palabras, y una imagen para el recuerdo, para su primo Ximo, con quien ha compartido grandes momentos. La presentadora es una persona familiar que intenta sacar siempre tiempo de calidad para pasar con los suyos. La periodista conoció al hombre de su vida y actual marido, Mami Quevedo, en un restaurante. Lo que comenzó como una bonita y simple amistad, a los seis meses se convirtió en un amor pasional del que a día de hoy siguen disfrutando.
El ex futbolista y marido de Cristina Tárrega, se mantiene alejado de los focos en la medida de lo posible, es más, no cuenta con Instagram y pocas son las imágenes que comparte la periodista con él. Cuatro años después de casarse con el futbolista, en una boda invernal celebrada el 26 de diciembre, la pareja tuvo un hijo, Marco, quien hoy tiene 18 años y la presentadora está tremendamente orgullosa.
La periodista que está feliz de ser madre, aunque como todo tiene momentos complicados, se planteó junto a Mami, ir a por la parejita, pero finalmente no llegó. La colaboradora aprovecha siempre que puede para rebuscar en el baúl de los recuerdos compartiendo tiernas imágenes de cuando su hijo era un bebé. Echando un vistazo al perfil de Instagram de la periodista, podemos confirmar que le encantan los niños. Cada vez que tiene oportunidad coge, abraza y se hace fotos con todos los bebés y niños de sus amigos. ¡Su instinto maternal sigue a flor de piel!
Como su hijo ya es mayor, la periodista llama bebés a sus dos caniches marrones, Charly y Killa a quienes considera como sus hijos perrunos. La pareja de canes vive a cuerpo de rey. Viajan a la playa, duermen en la cama y estamos seguros de que no les falta ni una caricia ni caprichito. Cristina es una gran amante de las motos, no pierde oportunidad en subirse a una cada vez que puede y hacernos participes de que para ella son una pasión. El verano, la playa y Valencia son otras tres pasiones que tiene Cristina y que por suerte en muchas ocasiones es capaz de compaginar.
Ella misma ha confirmado que si no hubiera sido periodista le hubiera gustado ser médico, lo cierto es que, tras analizar su Instagram, nosotros también la vemos como modelo. La periodista es muy estilosa y además se le da bastante bien posar para la cámara. Cristina aprovecha sus colaboraciones con diferentes marcas de ropa, complementos y cosméticos para mostrarnos sus dotes como modelo. La periodista ha hecho grandes amigas en los platós de Telecinco, donde la hemos podido ver como colaboradora en diferentes debates.
Cristina Tárrega: Opiniones y Reflexiones
Aquí “la Tárrega” nos habla de sus cigarrillos, de sus consejos de estilo para Feijóo o Sánchez, de su pasión por el Cristo del Gran Poder. Y por supuesto, de su amistad con Ana Rosa Quintana. Pero también de la presión que soportan las mujeres con la belleza en pantalla. Y de su físico, que le perjudicó: «No tenía un físico para informativos. Mucho morro, mucho ojo. Yo he sido una chica exuberante.
Esto es vivir la vida como hay que vivirla, que estamos metidos en un filtro, con unas máscaras, enfundándolo todo. Con dobleces. Vivo nerviosa permanentemente, pero porque soy enérgica. No soy nerviosa, soy enérgica. Pero, fíjate, yo lo comentaba el otro día: he aprendido a tomar distancia y a relativizar mucho. Eso te lo dan los años. Y de lo que antes que antes hacías un mundo, ahora mucho menos. Luego, también estás con gente que soporta mucha más presión que nosotros y te enseña que al día siguiente el sol vuelve a salir por el mismo sitio. Y yo he tenido ese tipo de gente, tengo ese tipo de gente a mi lado. Es muy importante de quien te rodeas.
No, no soy políticamente incorrecta. Lo que pasa que es el momento para dar voz a muchas personas que necesitan tener cabida. Y creo que hay muchas cosas que se nos pasan porque estamos muy pendientes de los famosos o de los políticos o de los deportistas. Todo lo que sea de élite. Y tú no vives de la élite, tú vives de quien te lee. Pues es así. No tengo nada. Hombre, sé de qué va el tema, pero solo “hoy vamos de esto o de esto otro”. Hay muchos temas diferentes, temas que engloban toda la actualidad social.
La verdad es que sí. Siempre se me ha dado bien. Soy una mujer de radio. Yo nací en la radio. En la radio hay una rapidez y pocos medios. Ahora tienen más, pero yo vengo del grupo Prisa. A mí el grupo Prisa me ha enseñado mucho: “Mira, que tienes que irte a hacer un programa en Latinoamérica, que ahora hay que inventar un programa tal, que ahora tienes que entrevistar a…”. Era muy jovencita e igual tenía que entrevistar a un político, que tenía que entrevistar a Julio Iglesias, que tenía que entrevistar a un tenor, y me lo preparaba como podía, corriendo y catapún. Ya muchas veces que tenía que improvisar, porque la radio es una improvisación constante, aunque todo se prepara también, pero es una improvisación, es una escuela. La radio es tu marido y la tele es un amante.
Sí ha habido temporadas en las que he dicho: «Qué pereza. No me veo». Pero entonces me he dedicado a cosas dentro del periodismo y de la comunicación que no son a lo mejor tan reconocibles de cara, pero sí de espaldas. A veces, hay que saber estar detrás de las cámaras. A veces, hay que saber estar escribiendo. Te voy a decir una cosa: no sabes lo que gano a cara lavada. Pero claro, como venía aquí, que tienes luces, se me comen las luces. La culpa es tuya por poner las luces. Pero todo es un tema de luces. Venga, focos, venga, y se te come la cara. Pero yo soy más mona a cara lavada que con toda esta… Pero claro, yo lo he hecho por ti también. Digo, voy a venir con la pestaña postiza. Si quieres me la quito, que además es de quita y pon. De hecho, llevo 23 años casada con la misma persona y me acuesto sin maquillaje. Y él se levanta y no grita.
Uy, desde que volví de China que no me acordaba de esa palabra. No te lo compro. Hoy he estado 20 minutos esperando a que se levantara un señor, compañero, dándose la crema, la otra crema, el ‘esto’ para que se le quede la ojera así… Vamos a ver, si cada vez que pongo dos sérums en mi casa, me desaparece uno y medio, y vivo con dos hombres. Tú tienes que ver ahora mismo los vestuarios de los futbolistas. Tú tira un sérum de vitamina C entre diez hombres y cuatro mujeres. No, pero se cuidan más, y yo estoy encantada. Pero mira, nadie nos dice nada en la tele. Hombre, nos pueden decir: “Oye, mira, intenta tal o cual”. Pero a mí no me han dicho: «Córtate el pelo, o alísatelo». Ni me riñen. A lo mejor, es mi caso. Es que son cosas con las que naces. Lo que no te van a dejar salir es hecha un cuadro. Pero seguro que has visto alguna mujer hecha cuadro y no has hecho ni mú.
Perjudicado. Especialmente, al principio de mi carrera. Porque no tenía un físico para informativos. Mucho morro, mucho ojo, mucho tal. Yo he sido una chica exuberante. Ahora ya no, ya no soy aquella rubia que empezó. Y luego porque había gente que me juzgaba por mi físico sin mirar mi profesión. Bueno, me benefició cuando empecé muy jovencita a hacer campañas de vaqueros. No te voy a decir marcas, pero he hecho campañas de vaqueros muy importantes, mundiales, como modelo.
Yo conozco gente fea muy interesante. Bueno, fea no, de belleza distraída pero bonita. Es una chorrada lo de “la belleza está en el interior”, porque te quedas con la primera imagen. Pero sí te digo que hay guapos que abren la boca y dices: «Madre mía, qué lástima». Y hay bellezas distraídas, que hablan y dices: «Buff». Pero la belleza no es que tú tengas una perfección, sino que, de repente, hay unos ojos que miran de otra forma. Y no es que tenga que estar todo ordenado. Pero a mí lo que me importa es la belleza de aquí, del coco, la inteligencia… Si es que lo que no se cae… Se puede olvidar, hay edades donde ya se olvidan las cosas, por desgracia.
Lo veo muy antiguo. Es que hay muchos calificativos. Se puede decir que es un cuadro o un circo romano. Pero ¿telebasura? Existe todo, si tiene que existir y si hay unos directivos que acepten que exista. La televisión son ciclos. Y yo he vivido muchos ciclos. Desde siempre, las cabezas pensantes son muy listas, porque si no, no estarían ahí. Y además hay una facilidad de estudios para saber el público objetivo, el target comercial, masculino o femenino. Siempre se hace una búsqueda para saber lo que vosotros queréis. Y dar lo que vosotros queréis.
Yo estoy sobresaturada de fútbol, al menos en mi casa. En mi casa me voy a otra tele y hay baloncesto. Y lo peor es que la señora que tengo en casa está con el boxeo. De hecho, en mi casa, concretamente en este momento de mi vida, hay excesivo fútbol. Aparte, si te dedicas a la tele tienes que estar consumiendo tele. También hay muchas radios. Y prensa, ya ni te digo. En mi casa sigue llegando la prensa escrita. Sigo viendo la prensa online, tengo suscripción a todos los medios.
Yo no puedo decir eso. Es que no tengo vanidad. Me parece un horror la vanidad. Mira, antes hablábamos de la fe. Si nos ceñimos al tema de los pecados, la vanidad no tiene fin. Es como la envidia. Si te da por otro pecado capital, como la gula, llega un momento en que revientas, porque no te puedes meter más. Pero la envidia no tiene final y la vanidad tampoco. Pues para ellos. No estás delante de esa persona. Pues yo no soy ninguna estrella. Soy una persona muy normal y muy corriente.
Todo me parece perfecto. Es algo que le ha pedido a la cadena. Ella ya lo ha contestado. Ha dicho que es un esfuerzo que le pide la cadena y lo va a realizar, y yo creo que es bueno, pues enaltece ver que una persona, cuando alguien le pide algo, lo hace. Me parece que es una gran profesional, porque a lo mejor otra diría: «Yo ahora no lo hago». A ver, yo ya la conocía ella haciendo su programa y el mío. Nosotras nos conocemos de la época de Antena 3. Ella estaba haciendo las tardes y ya estaba haciendo el prime time y el late night. No conozco a nadie tan tenaz en mi vida.
Tiene una tenacidad maravillosa. Es una mujer que además tiene una energía indescriptible. Ana Rosa es impresionante. Es impresionante lo trabajadora que es. Mira que he tenido compañeros de televisión, pero no tan trabajadores como Ana. Me gustan los toros y les tengo respeto. Sobre todo, les tengo cariño. Por favor, ni en política ni en una tertulia política. Soy muy buena pinchando. Lo que nos salga mejor.
A ver, no me parezco nada. Yo creo que no me parezco nada, pero me parece una ventaja. Es una gran actriz. Está revolucionando todo. Es estupenda. En la cuenta bancaria, claro. Sí, creo que tú lo tienes igual de claro que yo. Otra cosa: yo tengo una parte de ideología y una parte de realidad. Todos somos muy utópicos, pero luego la realidad es otra. Yo voy a votar a quien beneficie al trabajador, a la economía de este país. Dicho esto, te lo he dicho todo, y sobre todo, ya sé quién me ha mentido.
Me he desmayado. Vamos, me desmayé en directo porque vinieron con unos faquires. Estaban haciendo cosas muy extrañas. Y entonces me dio mucha fatiga y me caí. Es decir, estaban pinchando a un faquir. Yo venía justo de haber visto a mi primo hermano en una situación donde no debería haberle visto, que entraba un tubo con un color y salía blanco. Y cuando vi la sangre en ese momento, me desmayé. Pero no sabes cómo subió la audiencia.
Hemos podido comprobar que Cristina Tárrega es una persona familiar a la que le gusta disfrutar de la vida y de su trabajo. Madre, esposa, amiga e hija, ante todo.
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