Enrique Ponce: Biografía de un Maestro del Toreo

23.11.2025

Enrique Ponce es un torero y ganadero español nacido en Chiva (Valencia) el 8 de diciembre de 1971. Educado, en el arte de la vida y del toreo, en tierras de Jaén. Ejemplo de precocidad en el toreo, los entendidos decían de él que "aun estando mal, es superior a todos. Torea tan fácil que la gente cree que no torea". Y ahí estaba la virtud. En ocultar al público toda la complejidad que se esconde tras una técnica depurada, y parecer que se torea como quien camina, o piensa, o quiere...

Inicios y Debut

Fue su abuelo Leandro Martínez, quien también quiso ser torero quien inculcó a su nieto la afición y le llevó a torear su primera becerra peor no era el único de la familia que sentía predilección por el arte del toro, pues su tío- abuelo era el matador de toros valenciano Rafael Ponce 'Rafaelillo', quien falleció justo al año siguiente de nacer Enrique.

Debutó ante el público en la plaza jiennense de Baeza, el 10 de agosto de 1986. Tenía 16 años y muchas ganas de triunfar ya que desde los 10 años se había dedicado en cuerpo y alma al toreo en la Escuela Taurina de Valencia. Su tío abuelo era Rafael Ponce 'Rafaelillo'

Con diez años actuó en público por primera vez, en un festival benéfico celebrado en su localidad natal, Chiva. Ese mismo año, en 1981, se inscribió en la Escuela Taurina de Valencia. En su comunidad las oportunidades eran más escasas, principalmente al no haber ganaderías de bravo en la zona, por lo que decidió marchar a Jaén para torear.

En la localidad jienense de Castellar de Santiesteban lidió un festival en el que conoció a Juan Ruiz Palomares, quien comenzó a dirigir su carrera, algo que continúa haciendo en la actualidad. Junto a él debuta de luces en Baeza, el 10 de agosto de 1986, y se preparó para torear con los del castoreño, algo que sucedió por primera vez en Castellón, el 9 de marzo de 1988, con novillos de la ganadería extremeña de Herederos de Bernardino Píriz.

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La figura de Juan Ruiz Palomares ha sido determinante en la trayectoria del espada. La clave es que su relación siempre ha sido cordial y afectuosa. «No era una persona a la que respaldase una gran casa de apoderados o una importante empresa, pero acogió a Enrique Ponce como un padre en el terreno profesional y taurino. Se entienden muy bien y es por ello por lo que sigue siendo su apoderado, acompañado por Victoriano Valencia», indica Andrés Amorós.

Al igual que sucede con su apoderado, el matador mantiene la misma cuadrilla, ha habido algunos años, pero durante los de máximo esplendor se mantuvieron los mismos hombres logrando una gran compenetración entre todos ellos. Según reflexiona Andrés Amorós, esto se debe al carácter de Enrique Ponce, una persona muy equilibrada, seria y con una trayectoria firme, segura y serena. Siempre en la misma dirección. Una forma de ser que le ha llevado a ser maduro pese a lo rápido que llegaron los primeros triunfos.

Alternativa y Consolidación

De talante tranquilo, sosegado y conciliador, el toro de su alternativa se llamaba 'Talentoso'. Fue en Valencia, su gran patria chica, el 9 de marzo de 1990. Joselito estaba ahí, escudándole, dándole la bienvenida. 'El Litri' también presenció aquel duelo en el que toro y hombre barajaban sus fuerzas.

Lideró el escalafón de novilleros con picadores la temporada de 1989, lidiando un total de 59 festejos, por lo que la siguiente campaña la alternativa se marcó como objetivo principal. El doctorado tuvo lugar el 16 de marzo de 1990 en Valencia, con José Miguel Arroyo 'Joselito' de padrino y Miguel Báez 'Litri' de testigo, ante reses del hierro de Moura, aunque el ejemplar de la alternativa fue de la ganadería de Puerta Hermanos. Su nombre era 'Talentoso'.

A lo largo de 1991 se anunció en corridas de los denominados 'encastes duros' como la de Celestino Cuadri, que lidió en Madrid. De esa misma plaza saldría a hombros un año después en la corrida de la Beneficencia, con toros de Samuel Flores. Y es que, 1992 fue un gran año para Enrique Ponce, en el que logró indultar a un astado de Jandilla en la plaza de 'La Condomina', en Murcia, de nombre 'Bienvenido'. Entre 1992 y 2001 toreó más de cien corridas por temporada, llegando a las 120 en el año 1995. En ese tiempo se sucedieron los triunfos, los indultos y también las apuestas fuertes, como la de estoquear en solitario un encierro de Victorino Martín en Valencia, algo que sucedió en 1995.

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Imparable sobre el ruedo, Ponce confirma en Madrid su alternativa el 30 de octubre de 1990 y se convierte así en uno de los toreros que más récords ha batido en una plaza realizando desde 1992 al 2001 un mínimo de 100 corridas al año, llegando a su máximo en 1995 cuando realizó 120 corridas (174 orejas y 11 rabos). El matador también ostenta el récord de más toros indultados superando la cifra de los 60 .

Tras casi un cuarto de siglo de trayectoria como matador de toros, la pregunta es obligada. ¿Piensa Enrique Ponce en la retirada de los ruedos?. El biógrafo del diestro reconoce que han hablado de ello en varias ocasiones pero que realmente ni siquiera el propio Ponce sabe cuando se retirará. Asegura que una cuestión fundamental a la hora de plantearse el adiós son sus hijas, Paloma y Bianca, pues cuando pasa largas temporadas toreando, cada vez tiene más ganas de regresar a casa para estar con ellas.

«Sin embargo entrena duramente, se encierra tres o cuatro horas al día en su casa para tentar vacas y no muestra cansancio. Se encuentra en plena forma, disfrutando y no hay día en el que no le apetezca torear. ¿Cómo se va a retirar si se encuentra bien? Si notase que no está bien se lo plantearía pero ahora mismo se encuentra centrado en depurar sobre todo la parte estética. Lo que no se le puede pedir a estas alturas de su carrera es que haga gestos o hazañas que podría hacer un matador que acabe de tomar la alternativa», relata Andrés Amorós.

Vida Personal

Pero entre tanto trabajo a Enrique Ponce le dio tiempo de enamorarse de la hija de Victorino Valencia, la bellísima Paloma Cuevas, a quien conoció en una corrida de toros y con la que estuvo casado 24 años de su vida tras contraer matrimonio en octubre de 1996 en la catedral de Valencia Juntos se convirtieron en padres de dos preciosas niñas, Paloma, que nació el 27 de abril de 2008 y Bianca quien vino al mundo el 9 de enero de 2012.

Pero aunque se juraron amor eterno, lo suyo no pudo ser y el 6 de julio de 2020, comunicaban su separación. "Ha sido una decisión muy meditada, tomada de mutuo acuerdo y desde el profundo cariño y respeto mutuo que nos tenemos y que hemos demostrado durante todo nuestro matrimonio" se podía leer en la nota hecha pública por el torero y la que hasta ese momento era su mujer. Un año después la expareja firmaba el divorcio y aunque los términos del acuerdo no se hicieron públicos, la custodia de las niñas fue para Paloma mientras que Enrique podía visitarlas siempre que quisiera.

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Tras esta separación, Enrique se trasladó a Almería donde rehízo su vida al lado de Ana Soria, 27 años más joven que él y a quien conoció durante una tarde de toros en la ciudad andaluza. "Yo fui a torear a Almería y desde el callejón la vi sentada en el tendido. Es para que te llame la atención. Le pregunté a un amigo que estaba conmigo que si la conocía y me dijo que sí, que era hija de un amigo suyo.

Retiro

Un espectáculo que tocó a su fin junio de 2021 cuando anunció su retirada "por tiempo indefinido" tras haber toreado 2.099 corridas y matado más de 5.000 toros en sus más de treinta años de trayectoria. Enrique Ponce ha anunciado este lunes su retirada "por tiempo indefinido" del toreo. Se despide un torero, el maestro de Chiva, de trayectoria irrepetible e inigualable.

En el año 1995, hizo 120 veces el paseíllo. De entre todas las tardes, en más de 30 años en la cima del toreo, destacan unos cuantos hitos:

Logros y Reconocimientos

  • Ha lidiado más de cuatro mil toros e indultado cuarenta.
  • Durante diez temporadas seguidas ha toreado más de cien corridas.
  • Ha abierto las puertas grandes de las más exigentes plazas de España, Francia e Hispanoamérica.
  • Además, ha recibido la Medalla de Bellas Artes estando en activo y es el primer diestro nombrado académico.

De Enrique Ponce, la crítica destaca la regularidad a lo largo de toda su carrera y el conocimiento innato del comportamiento del toro, algo que le ha llevado a indultar más de 40 astados. «Las cifras de Enrique Ponce no tienen comparación con las de ningún otro matador a lo largo de la historia de la tauromaquia. Ningún torero ha toreado tantas corridas, ha indultado tantos toros y ha abierto las puertas grandes de todas las plazas del mundo alternando con todos los compañeros, lidiando todos los encastes y sin poder inconvenientes a las retransmisiones televisivas», apunta el crítico taurino y escritor valenciano.

Andrés Amorós estima que hay una parte que el torero puede aprender, de la técnica y el comportamiento del animal, pero hay otra que es instintiva y natural. Que se tiene o no se tiene. «Corrochano contaba que la primera vez que Joselito 'El Gallo' se puso delante de una becerra adivinó por qué lado iba mejor y lo hizo con mayor celeridad que su hermano Rafael. Yo he podido comprobar la importancia de la intuición en el toreo al ver a Luis Miguel Domínguez, que observaba al toro de salida y conocía sus condiciones», explica.

El autor de la biografía considera que Enrique Ponce ha sabido conjugar la facilidad para ver los toros con una estética que se ha acentuado a lo largo de los años. «Durante cierto tiempo la gente decía que no tenía suficiente valor, pero ha pasado por cornadas muy graves», indica Amorós haciendo referencia a la sufrida el 23 de junio de 2002 en León, con toros de Zalduendo y junto a Paco Ojeda, Morante de la Puebla y 'El Juli'.

Logró una oreja del primero de su lote y las dos y el rabo del segundo, después de ser herido al entrar a matar. Según el parte facultativo el diestro presentaba «politraumatismo frontal y torácico derecho, con fractura de tres costillas». Fueron momentos duros en los que se llegó a temer por su vida, según ha recordado el diestro en su biografía, pero su mujer tomó la decisión de trasladarle a Madrid para ser atendido por un cirujano torácico.

«La principal virtud es la de hacer fácil lo difícil, sabe lidiar a los toros más complicados y esa sensación de facilidad produce que el espectador poco experto no aprecie suficientemente lo que está haciendo. Y eso es algo que dicen hasta los profesionales, porque puede a todos los astados con una facilidad que no es más que una cualidad extraordinaria reservada a los más grandes», apostilla Andrés Amorós.

Enrique Ponce lleva ya 23 años del alternativa culminando sus campañas en la parte alta del escalafón, algo que ha sucedido en pocas ocasiones. «No es frecuente mantenerse tantas temporadas en la primera fila sin decadencia, toreando en España pero también en América y habiendo estoqueado a lo largo de su vida 49 astados de Victorino Martín, lidiando Miura, Santa Coloma o Atanasio, entre otros, y estando en Madrid, Sevilla, Bilbao o México», enumera el valenciano Andrés Amorós, que considera que hasta que no se retire no se apreciará su mérito y valor.

El libro contiene amplia información taurina pero también hay un apartado para conocer a la persona y no solo al torero. De Enrique Ponce destaca su vida ordenada, con una vida familiar junto a su mujer Paloma Cuevas y sus hijas Paloma y Bianca. Aunque interrumpió sus estudios pronto para centrarse en el toro, Amorós resalta su inteligencia fuera de lo común y su interés por la cultura. Le gusta disfrutar de una visita al Museo del Prado, relajarse viajando y pasar el tiempo junto a sus amigos, entre los que se encuentra el pintor Fernando Botero -al que ha regalado recientemente un traje de luces-, la cantaora Estrella morente o el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, autor del prólogo del libro.

Ha sido el primer matador de toros elegido miembro de la Real Academia de Córdoba y en su discurso inaugural habló de la importancia del arte de la tauromaquia. Se interesa por conocer y profundizar en la historia de la fiesta y siempre que puede pide a sus amigos que le relaten faenas de diestros a los que por edad no pudo ver.

«Sus amigos resaltan que tiene muchas habilidades y que todo lo que se propone le sale bien. Caza, juega al fútbol e incluso canta boleros. El humorista César Cadaval decía que ojalá y nunca le diese por contar chistes porque si no le quitaría el puesto», asevera Amorós, que ha entrevistado también al cincuenta por ciento del dúo 'Los Morancos'.

Tras más de dos años de trabajo, la biografía de Enrique Ponce escrita por Andrés Amorós fue presentada el pasado viernes en Valencia. Una obra que busca ser la definitiva de la historia del diestro, de un torero para la historia del que aún parece que queda mucho por contar.

Actuaciones destacadas

  • Seis toros en Valencia (28 de julio de 1990): Enrique Ponce lidió en solitario seis toros en Valencia el 28 de julio de 1990, completando una tarde para el recuerdo. Roberto Domínguez y El Soro se quitaron del cartel y Ponce decidió quedarse a solas con los seis toros. Sería el segundo de los 113 paseíllos que ha hecho en el Coso de la calle Xátiva. Aquel día, cortó tres orejas, en la primera actuación redonda ante sus paisanos. Se lidiaron tres toros de El Toril y tres de Paco Galache.
  • Corrida de los quites, Las Ventas (24 de mayo de 1996): Alternaban los llamados tres tenores del toreo. Joselito, Enrique Ponce y Rivera Ordóñez. Ese día, Joselito y Ponce se enfrascaron en un histórico duelo de quites en Las Ventas, la primera plaza del mundo. Todavía los aficionados siguen recordando la tarde como ejemplo de competencia y variedad. Se lidiaron toros de Samuel Flores y Manuela Agustina López Flores.
  • 'Cucañero', Bilbao (20 de agosto de 1999): Enrique Ponce entró en la plaza de toros de Bilbao con la faena a Cucañero, de Victorino Martín. El maestro de Chiva comenzó entonces una relación idílica con una de las aficiones más exigentes de España, siendo, como dirían los mexicanos, el consentido.
  • Puerta del Príncipe (26 de septiembre de 1999): Es la única Puerta del Príncipe de Enrique Ponce en más de 30 años de matador de toros. El maestro de Chiva salió a hombros al cortar tres orejas en la Feria de San Miguel del 99 a una corrida de Victoriano del Río. Alternó con El Litri y El Juli.
  • 'Cartujillo', Bilbao (22 de agosto 2003): "Me siento muy orgulloso de haber lidiado el toro más serio que ha salido en Bilbao", dijo Ponce una década más tarde, cuando la cabeza de Cortijillo (Samuel Flores) era sólo un mal recuerdo. El toro pesó más de 600 kilos. Y de pitón a pitón se abría la inmensidad.
  • El rabo de la México (8 de febrero de 2009): Como Bilbao, México ha sido otra de las plazas donde Ponce ha tenido muchos partidarios. Confirmó la alternativa en la Plaza México en 1992. Y un año más tarde, ya era el torero español más querido. Después de un par de años ausente de los carteles, volvió a la México y cortó un rabo.
  • 'Bendecidito', Santander (26 de julio de 2016): Quizá la faena que explique adónde ha querido llegar en las últimas temporadas sea la que realizó al toro Bendecidito, de Miranda y Moreno, en la Feria de Santiago de 2016. Cortó tres orejas.
  • Última Puerta Grande en Las Ventas (2017): Enrique Ponce volvió a abrir la Puerta Grande de Las Ventas, 15 años después de salir a hombros por última vez en Madrid. No cortaba una oreja desde 2002 y cortó dos en la toma de antigüedad de Domingo Hernández, el día que confirmó la alternativa de Varea.
  • Reaparición en El Puerto e indulto (10 de agosto de 2019): Enrique Ponce reapareció en El Puerto de Santa María cinco meses después de que sufriera una lesión de rodilla en Valencia. Indultó al toro Fantasía de Juan Pedro Domecq y salió a hombros tras cortar dos orejas simbólicas.
  • Temporada 2020: Enrique Ponce fue la figura del toreo que tiró del carro en 2020. Fue, durante el verano de la pandemia, el torero que más compromiso demostró, el capitán del escalafón. Se cumplían 30 años de alternativa y lo celebró anunciándose hasta en 16 tardes. Emilio de Justo, segundo en el escalafón, toreó ocho. 2020 fue el peor año de toros desde la Guerra Civil, con una reducción del 89% de los festejos.

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