¿Dónde Nació Manolo Santana? Un Homenaje a sus Orígenes

31.10.2025

Queremos rescatar como homenaje, este artículo que escribimos hace más de un año donde explicábamos sus orígenes. Manolo Santana, el primer gran tenista español, falleció el pasado fin de semana en Marbella, pero su legado será imborrable.

El periódico deportivo Marca publicaba en su página web, a principios de noviembre de 2019, los orígenes de Manolo Santana en el tenis, los cuales aparecen en un pueblo conquense deshabitado llamado El Cañizar, donde la familia tenía una finca y en la que Santana comenzó a dar sus primeros golpeos de raqueta.

La antigua resinera de El Cañizar dinamizó la zona, debido a que los edificios allí presentes eran propios de la industrias, como garajes y cuadras, almacenes, la propia planta de tratamiento de la resina y algunas viviendas. El Cañizar pertenecía a la familia Romero-Girón, aunque a mediados del siglo XX fue adquirido por La Unión Resinera Española, una importante empresa que contaba con más de veinte fábricas repartidas por todo el territorio nacional. En total, había una veintena de casas en la zona de El Cañizar, en la que también se hacían labores de ganadería y agricultura.

Infancia y Primeros Pasos en el Tenis

Miembro de una familia modesta, Manolo nació en Madrid, en 1938. Manolo Santana nació el 10 de mayo de 1938 en Madrid, en el seno de una familia muy humilde.

Su padre, Braulio Santana era un convencido republicano y un sindicalista de la Compañía Municipal de Transportes de Madrid. Tras acabar la Guerra Civil Española, fue condenado a doce años de cárcel por sus actividades políticas y, finalmente, permaneció preso durante seis años en las cárceles franquistas, donde enfermó. Durante aquellos años, Manolo Santana, junto a su madre Mercedes y sus hermanos, visitaba a su padre en la cárcel. La madre fregaba y limpiaba para que sus hijos tuviesen algo que comer.

Lea también: Crónica Social según Rosa Villacastín

Al finalizar la Guerra Civil, su padre, que había luchado como soldado en la contienda, fue encarcelado en la prisión de Colmenar. “La situación económica familiar se hizo harto penosa”, y su madre tuvo que ponerse a servir. Gracias a su buen talante, su padre fue liberado y cuando regresó a casa, todo empezó a mejorar un poco para la familia Santana. Se mudaron a un nuevo domicilio, en la calle López de Hoyos, y allí tuvo el primer contacto con un tenista. “En nuestra barriada vivía Emilio Martínez, campeón de España de tenis”, rememoraba.

Tuvo su primer contacto con el tenis a los diez años, como recogepelotas en el Club de Tenis Velázquez, uno de cuyos socios lo ayudó a compaginar la escuela y el tenis. Una visita a aquel club acompañado por su madre bastó para que el pequeño Santana, que por aquel entonces tenía nueve años, sintiese curiosidad por este deporte. Tras convencer a su madre, consiguió su objetivo: seguir la estela de su hermano y comenzar de recogepelotas, algo que “cada vez le agradaba más”.

El joven Manolo recibía sustanciosas propinas en su nuevo ‘trabajo’ y también quiso pronto tener su propia raqueta. Pero aquel era un lujo “absolutamente quimérico”. Mientras la penuria económica volvía a “llamar a la puerta de nuestro hogar con alarmante insistencia”, cuando todavía no tuvo los doce años, Juan Manuel Fanjul le hizo el mayor regalo al que él podía aspirar: una raqueta de la marca Hispania.

Poco a poco comenzó a destacar en el juego, logrando pasar de recogepelotas a ‘chico-con-quien-entrenarse’, llegando a medir su raqueta con socios del club como la princesa Tessa de Baviera. Los padres de Manolo Santana no podían permitirse costear el futuro de su hijo en el tenis. Pero en su vida apareció Álvaro Romero Girón, uno de los socios del Club Velázquez, a quien él mismo se refirió como su ‘ángel custodio’. El tenista se convirtió en su ‘protegido’ y, gracias a él, pudo sentar las primeras bases de su carrera como joven promesa del mundo del tenis.

Recordaba el deportista que apenas un mes después de su muerte, se jugaba en mayo de 1955, el que sería su segundo Campeonato de España Juvenil. Aunque al principio se negó a participar, tanto su madre como Álvaro Romero le disuadieron. Santana se proclamó entonces ganador de España.

Lea también: El nacimiento de Einstein en Ulm

Manolo Santana empezó a destacar como tenista a mediados de los años cincuenta. Manolo Santana daba sus primeros pasos en el tenis, y su talento con la raqueta llamaba la atención.

Tras la triste pérdida de su padre, Álvaro Romero se convierte en su ‘tutor’, y el joven Santana se marcha a vivir con él, abandonando el domicilio familiar. Esto supondría un drástico cambio de vida. Paso a paso, fue forjando su trayectoria y consiguiendo su meta: ser un tenista de primera. Como detallamos con anterioridad, no fue tarea sencilla.

Éxitos Deportivos de Manolo Santana

A caballo sobre dos épocas, amateur y Open, Manolo consiguió un total de 72 títulos, cuatro de ellos de Grand Slam: Roland Garros (1961 y 1964), US Open (Forest Hills 1965) y Wimbledon (1966). Entre 1961 y 1967 se mantuvo en el top10, alcanzando el #1 en 1966. Ganó el oro olímpico en México '68, cuando el tenis todavía participaba como deporte de exhibición.

En 1956 fue campeón de España junior y en 1961, con sólo veintitrés años, ganó su primer Roland Garros enfrentándose a Pietrangeli. En 1963 repitió la gesta en dobles, formando pareja con Emerson, y un año después volvió a ganar el torneo parisino en individuales, de nuevo enfrentándose a Pietrangeli. En 1965 se alzó con un US Open que aún se jugaba en hierba.

Con una Copa Davis que se resistía, Santana se centró en Wimbledon. Lo llamaba «la hierba sagrada del All England Club», el torneo más prestigioso del mundo, dominado entonces por anglosajones. Para alcanzar esta cima, inédita para un español, renunció a participar ese año en Roland Garros y estuvo un mes aprendiendo a jugar como lo hacían los australianos: jugadores altos y fuertes, no como el madrileño, que basaban su juego en el saque-volea.

Lea también: Descubre el lugar de nacimiento de El Puma

«Cayeron los mejores por la otra parte del cuadro y en la final me enfrenté a Dennis Ralston, un americano muy grandote. Estaba enfadadísimo porque no entendía que un español le ganara en hierba». Los mejores eran Newcombe y Emerson. A Ralston, que previamente le había ganado en el torneo de Queen’s, lo venció por 6-4, 11-9 y 6-4.

En 1968, redondeó Manolo Santana su palmarés al ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de México, donde el tenis fue deporte de exhibición. Santana pronto pudo pasar al mundo profesional pero José Antonio Samaranch, máximo rector del deporte patrio y en un futuro presidente del Comité Olímpico Internacional, se encargó de que siguiese siendo amateur.

Así, el gobierno contó con Manolo como gran reclamo para la campaña “Contamos contigo”, con la que se pretendía fomentar la práctica deportiva en España. El tenista no pudo competir con Laver o Rosewall, o con españoles como José Luis Arilla o Andrés Gimeno, que ya habían pasado al lado profesional, pero sí pudo colaborar con el plan de Samaranch para que el tenis se convirtiera en disciplina olímpica. En las olimpiadas de México 1968, en las que fue deporte de exhibición, el español fue la gran estrella y se alzó con la medalla de oro en individuales y con la plata en el dobles. El tenis no fue olímpico hasta 1988.

Manolo Santana poseía todos los récords nacionales hasta la llegada de Rafael Nadal. Ante el manacorí, todos los registros palidecen, pero son épocas incomparables. Se mantuvo siete años (1961-1967) entre los diez primeros del mundo y en 1966 fue nombrado número uno del mundo. Todos los logros fueron conseguidos en una época en la que los jugadores australianos y norteamericanos ganaban prácticamente todas las competiciones.

Manolo fue el primer europeo que obtenía victorias tanto en Roland Garros como en los torneos de hierba. Cuando en 1965 ganó el Open de Estados Unidos, ningún europeo lo había hecho desde Fred Perry en 1936. Cuando venció en Wimbledon, hacía doce años que no lo lograba un jugador del viejo continente.

Jugador Davis por antonomasia, poseyó casi todas las plusmarcas relativas a nuestra selección: más triunfos en total (92), en individuales (69) y dobles (23), y más series jugadas (46).

En una España en la que llevar pantalón corto era cosa de niños, Manolo Santana constituyó una anomalía, una brizna de modernidad en un país que caminaba aún en alpargatas y que se disponía a dar un cambio social y económico sin precedentes.

Santana y el Franquismo

En sus años de gloria, Santana tuvo que cohabitar con el régimen franquista que había represaliado a su padre. Cuando fue recibido en El Pardo, Franco le dijo: «Santana, bien triste fue lo que pasó con su padre, pero a veces en las guerras pagan justos por pecadores».

En 1966, Santana había vencido en los principales torneos y Franco quiso conocerlo. El encuentro no fue fácil. Franco se intentó disculpar ante él por la muerte de su padre. Le dijo a Santana que “en las guerras a veces pagaban justos por pecadores, y que quizá ese hubiera sido el caso de su padre”. El tenista se sorprendió con la disculpa y con un abrazo del dictador. Su madre, al enterarse de lo ocurrido, ironizó sobre las disculpas del dictador.

El Caudillo le impuso la encomienda de Isabel la Católica tras presenciar un partido de exhibición entre el campeón y José Luis Arilla.

Retiro y Legado

Durante la década de los años setenta, Santana estuvo retirado de las competiciones, aunque reapareció en varias ocasiones para disputar torneos, manteniendo un buen nivel en su juego. Seguía teniendo una muñeca genial, un golpe de derecha y un revés excepcionales.

Manolo Santana se retiró definitivamente de la competición en 1980, aunque siguió vinculado al mundo del tenis. Fue capitán del equipo español de Copa Davis en dos etapas, 1980-1985 y 1995-1999. Tras su retirada de la competición, Santana siguió vinculado al tenis. Primero fue comentarista de TVE. Luego, en 1980-84 y en 1995-99, capitán del equipo español de la Copa Davis. En 1984 fue nombrado miembro del Hall of Fame del tenis. Ha dirigido el Masters de Madrid desde su primera edición.

Santana llevó el deporte a otro nivel en España, lo defendió y fue clave para acercar la Copa Davis. Además, sembró la semilla para el tenis actual, que tiene entre otros al también español Rafa Nadal como uno de los mejores jugadores de la historia.

La trascendencia social y cultural del tenista es aún mayor que sus éxitos deportivos. Enseñoreado por el franquismo, que aprovechó sus gestas, al igual que hizo con las contadas victorias deportivas de la época, asentó las bases del tenis actual como deporte internacional, pues abrió los grandes torneos a jugadores no anglosajones.

Pionero del olimpismo en su disciplina, ayudó a difundir el tenis en España al crear afición, abriendo paso a las sucesivas generaciones de tenistas, que encontraron en él a un padrino cariñoso y cercano.

En palabras de su último rival, Rod Laver, "Manolo fue un mago en la tierra batida, mandaba la pelota a los ángulos más increíbles, te volvía loco con sus globos y dejadas.

Vida Personal

Santana ha tenido una vida sentimental ajetreada. Se casó cuatro veces y se divorció tres. Con su primera mujer, María Fernanda González-Dopeso, estuvo casado casi 20 años y tuvo a tres de sus cinco hijos, Manuel, Beatriz y Borja. En 1983 se casó con la periodista y contertulia Mila Ximénez, fallecida hace seis meses, el pasado mes de junio. Solo estuvieron tres años juntos y tuvieron una hija, Alba, pero la expareja protagonizó un sonado divorcio. Aun así, el tenista volvería pasar por el altar dos veces más. Primero, con la modelo sueca Otti Glanzielus, junto a quien permanecería cerca de dos décadas. Acabado el amor, probó por última vez. Con la colombiana Claudia Rodríguez se casó en 2013 en la cuna del tenis, Wimbledon, y con ella ha permanecido hasta hoy.

Tabla de Éxitos Deportivos

Torneo Año
Roland Garros (Individual) 1961, 1964
US Open (Individual) 1965
Wimbledon (Individual) 1966
Juegos Olímpicos (Oro Individual) 1968

tags: #donde #nacio #manolo #santana

Publicaciones populares: