Miguel Servet: Biografía y Nacimiento del Humanista Aragonés
Miguel Serveto Conesa es el humanista aragonés más universal. De su vida cada vez sabemos más detalles, gracias a las publicaciones de los últimos años. Su vida transcurrió en la primera mitad del siglo XVI, desde su nacimiento, el 29 de septiembre de 1509, en Villanueva de Sijena, hijo de Antón Serveto, notario del Real Monasterio de Sijena y Catalina Conesa Zaporta.
Más que por los datos históricos disponibles, la fecha que se ha propuesto para su nacimiento es la del 29 de septiembre de 1509 o 1511, día de los tres arcángeles -era costumbre en la tradición católica escoger el nombre de los recién nacidos de acuerdo con el santoral-.
Los historiadores tampoco se ponen de acuerdo sobre su lugar de nacimiento. Para algunos fue Villanueva de Sigena (Aragón) y para otros, Tudela (Navarra), y también se discute si su cambio de nombre a Miguel de Villanueva (Michel de Villeneuve), tras su primera persecución, fue una vuelta a su apellido real o un homenaje a su tierra.
Miguel Servet nació el 29 de septiembre de 1511 en Villanueva de Sigena, provincia de Huesca, en el seno de una familia acomodada, ya que su padre era noble y notario del Monasterio de Sigena.
Formación Académica y Primeros Pasos
Recibió una amplia formación, pasando por el Estudio General de Artes (luego Universidad de Zaragoza) donde estudió el Bachiller (1522-1523), obteniendo el título de Maestro en Artes en 1524 y ejerciendo como magister entre 1525 y 1527. Después su padre lo envió a estudiar Derecho a Toulouse, en Francia, estudios que no finalizó porque en 1530 está presente en la coronación de Carlos V en Bolonia, acompañando a Juan de Quintana, confesor y consejero real.
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En Castillo de Montearagón tuvo la oportunidad de entrar en contacto con fray Juan de Quintana, personaje que ejercería una influencia vital en su trayectoria. De su mano entró a formar parte del séquito de Carlos I y ello le permitió viajar por distintas ciudades de Europa.
Servet fue hijo de Antón Serveto, notario, y de Catalina Conesa, que por línea materna descendía de familia judeoconversa. Tenía dos hermanos menores: Pedro, quien continuó con la notaría paterna, y Juan, que fue ordenado sacerdote. Con tan sólo 15 años, Miguel viajó a Francia para estudiar leyes y trabajó como secretario del fraile que llegó a ser confesor y consejero de Carlos V, Juan de Quintana.
Tras una estancia para realizar estudios de derecho en Toulouse (Francia), entró por primera vez en contacto con círculos próximos a la Reforma. Como parte del séquito imperial, viajó con Quintana por Italia y Alemania y presenció en Bolonia la coronación de Carlos V como emperador en 1530.
Adhesión a la Reforma Protestante y Primeras Publicaciones
En 1531 está en Basilea en el entorno de teólogos próximos a Erasmo y a Lutero porque lo que más le interesaba a Servet era la teología. Y ese mismo año publica 'Sobre los errores acerca de la Trinidad'. A pesar de que Servet intentara acercarse lo más posible a la interpretación original y primigenia de la Trinidad, fue clasificado inmediatamente como hereje por la primera generación de reformadores, incluido el gran Erasmo cuando, más bien, lo que pretendía era restaurar una de las ortodoxias de los primeros cristianos.
Aunque al principio profesaba la religión católica, escandalizado por la pompa y boato de algunos actos religiosos, pronto empieza a disidir de la propia ortodoxia y a difundir sus propias ideas. Así en 1531 publica su primer libro De Trinitatis Erroribus (De los errores acerca de la Trinidad), en el que cuestiona el dogma de la Trinidad por carecer de fundamento bíblico a la vez que plantea disquisiciones sobre la naturaleza del Hijo y del Espíritu Santo.
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Fue entonces cuando, escandalizado por el lujo y la corrupción del papado, abrazó la Reforma protestante que encabezaba Lutero. Sin embargo, fue mucho más allá en los planteamientos que la Reforma toleraba. Estudió la Biblia en hebreo y griego, convencido de que la traducción oficial del latín había tergiversado la doctrina. En 1531 publicó su primer libro: De Trinitatis Erroribus (De los errores acerca de la Trinidad). En dicha obra, Servet refutó el dogma de la Trinidad, lo que puso en su contra a los católicos, ya que envió una copia al obispo de Zaragoza -quien no tardó en solicitar la intervención de la Inquisición, y a los propios reformadores alemanes.
Al año siguiente publicó Dialogorum de Trinitate (Diálogos sobre la Trinidad), acompañado de una obra suplementaria, De Iustitia Regni Christi (Sobre la Justicia del Reino de Dios). Otro opúsculo atribuido a Servet, aunque de datación imprecisa, es Declarationis Iesu Christi Filii Dei (Declaración de Jesucristo Hijo de Dios), también conocido como Manuscrito de Stuttgart.
Cambio de Identidad y Estudios de Medicina
Establecido en Francia, cambió su nombre español por el de Michel de Villeneuve, estudió medicina en la Universidad de la Sorbona de París, trabajó como editor en Lyon (siendo el responsable de dos de las múltiples ediciones de la Geografía de Ptolomeo, en 1535 y en 1541, y de una edición de la Biblia en 1542. Los dos libros más solicitados y más vendidos de la época).
Tras mantener una relación epistolar con el líder protestante Juan Calvino, Servet llegó a Lyon, y para evitar la persecución de la inquisición cambió su nombre por el de Michel de Villeneuve. Empleado en una imprenta, Servet fue el encargado de la publicación de la Geografía de Claudio Ptolomeo. En esta etapa comenzó a interesarse por la medicina, tanto que decidió matricularse en 1537 en la Universidad de París.
Allí heredó del famoso anatomista Andrés Vesalio, considerado el padre de la anatomía moderna, el puesto de ayudante de disección. Aunque el campo de la medicina seguía dominado por las antiguas enseñanzas del griego Galeno, en ese momento comenzaban a surgir voces discrepantes que insistían en la necesidad de experimentar, lo que acabaría dando paso a la Revolución Científica moderna. Servet, en compañía de Vesalio, diseccionó cadáveres y realizó descubrimientos interesantes que no dejaría por escrito hasta tiempo después.
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Para evitar ser perseguido por la inquisición, Servet cambió su nombre y en 1537 se matriculó en la Universidad de París para estudiar medicina.
Contribuciones Científicas y Médicas
Como científico había publicado una obra de cierto éxito editorial, Tratado universal de los jarabes, en 1537, y el Discurso en pro de la Astrología, en 1538, que fue prohibida. También ejerció como médico y concejal en Viena del Delfinado, donde fue descubierto en 1553 como autor de su obra magna, Restitución del cristianismo, la obra que le costó la vida.
Miguel Servet, además de teólogo, tenía amplios conocimientos en física, meteorología, matemáticas, geografía, astronomía y medicina. Precisamente en esta última disciplina destacó por sus avances médicos sobre la circulación pulmonar o también llamada circulación menor, modificando la teoría de Galeno hasta entonces considerada como buena. Según Servet el intercambio de aire con la sangre se producía en los pulmones, donde la sangre llega a través de la arteria pulmonar, se recoge el aire a través de una red de capilares y regresa al corazón por la vena pulmonar, sin que existiera comunicación directa entre los ventrículos.
Circulación menor Miguel Servet (1511-1553), es un claro ejemplo de médico renacentista. Natural de Villanueva de Sigena, (Monegros oscenses) (fig. 1A y B) estudió medicina en París, fue un humanista de sólida cultura y el más cosmopolita de los médicos españoles de su tiempo, destacando como teólogo reformista, tuvo sus seguidores1-3. Mayoritariamente conocido en Europa como Serveto, o también, como Miguel de Villanueva. Llegó a ejercer la medicina en Charlieu, cerca de Ruan.
Al hacer la disección del corazón, constata el gran espesor del septum y el gran tamaño de la arteria pulmonar de la que comenta: «No fue hecha de esta suerte ni emite tan gran e importante volumen de sangre desde el corazón a los pulmones, simplemente para su nutrición». No encuentra la explicación pero, piensa que semejante volumen debe tener otra función.
En 1697 Charles Bernard, cirujano del Hospital de San Bartolomé de Londres, encuentra una importante parte de la obra de Servet y entre las 700 páginas halladas, la inmensísima mayoría son textos teológicos, únicamente son 6 las páginas dedicadas a la medicina y en ellas nos describe la circulación menor: «…el soplo divino (…) se distribuye por todo el cuerpo después de haber sido inspirado y mezclado con la sangre, en los pulmones. (…) Esta comunicación (entre el aire y la sangre) no se produce por la parte mediana del corazón (septum) como generalmente se cree, sino que por un admirable artificio.
Del ventrículo derecho del corazón, en un largo conducto que atraviesa los pulmones, la sangre sutil es agitada, preparada por los pulmones, volviéndose clara, y de la vena arterial (actual arteria pulmonar) se transfunde en la arteria venosa (actual vena pulmonar). A continuación en esta misma arteria venosa, la inspiración mezcla la sangre con el aire y por la espiración ella se purga de residuos. De esta manera, del ventrículo izquierdo del corazón es atraída por la diástole toda la sangre, mezclada con otra materia (el aire), para convertirse en espíritu vital. Las diferentes uniones demuestran cómo los pulmones se aseguran la preparación y la comunicación (de la sangre con el aire).(…) La sangre es enviada de los pulmones hacia el corazón mezclada con el aire simple por la arteria venosa. La mezcla aire sangre se hace en los pulmones. El color claro lo recibe la sangre en los pulmones y no en el corazón».
Este trabajo contribuye a esclarecer la fisiología de la circulación menor e intuye la posibilidad del intercambio gaseoso pulmonar, por ello hemos de considerarle como uno de los precursores de la angiología por su contribución al mejor entendimiento fisiológico de la circulación menor.
Restitución del Cristianismo y Conflicto con Calvino
En 1533, Servet envió una primera copia de su obra de carácter fundamentalmente teológico Christianismi Restitutio (Restitución del Cristianismo) a Calvino, esperando los comentarios de éste. En respuesta, Calvino obligó a Servet a leer su propio libro, Institutio religionis Christianae (Institución de la Religión Cristiana), publicado en 1536. Servet leyó la obra de Calvino y se la devolvió con unas anotaciones muy críticas al margen, que exasperaron tanto a Calvino que decidió ignorarle. De su enfado con el aragonés es testimonio la carta que el propio Calvino envió a un amigo suyo en 1546, en la que llegó a decir: “Si [Servet] viene aquí, si mi autoridad sirve de algo, nunca le permitiré que se marche vivo”.
Finalmente, Christianismi Restitutio se publicó de forma anónima a principios de 1553, pero un calvinista de Ginebra reveló a un amigo católico que en realidad el autor del libro era el hereje Miguel Servet, que se ocultaba bajo la falsa identidad de Michel de Villeneuve. Algunas fuentes apuntan a que el denunciante fue el propio Calvino, a quien Servet había enviado una primera versión de su texto. La Inquisición de Lyon recibió parte de la correspondencia entre Servet y Calvino, tras lo cual Servet fue detenido, interrogado y encarcelado. A pesar de esto logró escapar, y el 17 de junio fue sentenciado a muerte in absentia y quemado en efigie. Junto a la imagen de Servet, ardieron sus libros y su descripción de la circulación menor de la sangre.
Juan Calvino fue quien lo denunció a la Inquisición francesa, a través de intermediarios, y el responsable de su muerte en la hoguera de Ginebra el 27 de octubre de 1553. Servet fue quemado por defender que el bautismo de niños no es evangélico y por rechazar la interpretación tradicional del misterio de la Trinidad.
En 1553, Servet se trasladó a Viena invitado por el arzobispo Pierre Palmier. Publicó unos comentarios sobre la Santísima Trinidad (Dialogorum de Trinitate) en su libro Christianismi Restitutio. En esta obra negaba la Santísima Trinidad y el pecado original; esto le valió ser considerado hereje por calvinistas y católicos.
Pretendió la reforma desde dentro del catolicismo y fue perseguido y excomulgado. En alguna ocasión se hizo pasar por navarro para eludir la prisión.
Entró en polémica con Calvino (fig. 2), lo que le supuso la persecución por parte de los calvinistas que lo encarcelaron en Viena de donde escapó el 7 de abril de 1553, refugiándose en Italia. Seguramente con espíritu de provocación pasó a Suiza, (feudo calvinista). Por orden de Calvino es apresado en Ginebra y condenado por hereje; el 27 de octubre de 1553, fue quemado en la hoguera junto con toda su obra, en la colina Champel, a la edad de 42 años y con la siguiente sentencia: «Tú, Miguel Servet, condenamos a deber ser atado y conducido al lugar de Champel, y allá deberás ser sujeto a una picota, y quemado todo vivo con tus libros tanto escritos por la mano como impresos, hasta que tu cuerpo sea reducido a cenizas».
Juicio y Muerte
De camino hacia Italia, el 13 de agosto de 1553, Servet hizo escala en Ginebra, y por motivos que se desconocen acudió a la iglesia donde predicaba el mismísimo Calvino. Allí fue reconocido y denunciado rápidamente por éste.
A partir de entonces comenzó un proceso de dudosa legalidad que duró dos meses. A Servet se le negó un abogado y sufrió grandes penalidades durante su cautiverio. Durante el proceso que siguió, sostuvo diversos debates de carácter teológico. El 22 de septiembre, Servet escribió una última alegación en la que culpaba a Calvino de hacer acusaciones falsas de herejía contra él y solicitó que también fuera detenido e interrogado. Servet afirmó: "Estaré contento de morir si no le convenzo tanto de esto como de otras cosas de que le acuso más abajo. Os pido Justicia, Señores, Justicia, Justicia, Justicia". Finalizado el proceso, y tras rechazar el bautismo y negar la Trinidad, fue condenado a muerte.
Servet suplicó a sus jueces: "Os pido justicia, Señores, justicia", pero, al final, tras rechazar el bautismo y negar la Trinidad, fue condenado a morir en la hoguera.
Aunque al final el propio Calvino trató de conmutar su pena por otra más piadosa, la decapitación, el 27 de octubre de 1553 el Tribunal dictó sentencia: "Te condenamos a ser atado y llevado a la colina de Champel. Allí serás atado a una estaca y quemado vivo junto con tus manuscritos y tus libros impresos hasta que tu cuerpo se convierta en cenizas". Servet se desplomó, y les gritó en español: "¡Misericordia, misericordia, ¡Jesús, salva mi alma! ¡Ten piedad de mí!". La ejecución tuvo lugar ese mismo día. Servet fue atado en la picota junto con una cadena de hierro donde colgaron sus libros. A sus pies colocaron leña verde y húmeda para que la pira ardiera más despacio y, lo que ha sido interpretado como un gesto de compasión por parte de alguno de sus verdugos, le colocaron en el cuello una argolla impregnada de azufre para que el humo de la sustancia acelerase su muerte por asfixia. Servet gritó de rabia y miedo cuando la antorcha prendió la leña.
Legado
Paradójicamente, su muerte le aseguró fama universal como símbolo de la libertad de pensamiento, dado el impacto que su muerte produjo en los humanistas de la época. Pero, además, en el libro quemado junto a su cuerpo, Restitución del cristianismo, aparece la primera descripción en Occidente del paso de toda la sangre por los pulmones para mezclarse con el aire, conocida como circulación menor de la sangre. Un descubrimiento que le aseguró también su gloria eterna como descubridor científico.
Más tarde, discípulos de Servet fueron quienes publicaron sus trabajos. Su legado se mantiene vivo en su pueblo natal, con el museo dedicado a si figura y la labor de investigación y promoción del Instituto de Estudios Sijenenses.
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