Rita Hayworth: Biografía y Origen de una Leyenda Trágica

22.11.2025

Se cumplen 100 años del nacimiento de Margarita Carmen Cansino, o lo que es lo mismo, Rita Hayworth. Sin embargo, la eterna Gilda, la apodada como 'Diosa del amor' o 'la bomba sexy' por la prensa de su época tuvo una de las vidas más duras y amargas que se recuerdan de una estrella de Hollywood. Queda a tu juicio, querido lector, decidir si al final de esta entrada la eternidad es una justa recompensa a la dura vida de la estrella.

Orígenes Familiares y una Infancia Difícil

Margarita Carmen Cansino nació el 17 de octubre de 1918 en Brooklyn. Hija de un bailarín español de ascendencia sefardita, Eduardo Cansino, y de Volga Hayworth, de origen irlandés y artista del Ziegfeld Folies, Margarita creció en un ambiente artístico, pero marcado por la adversidad.

Nacida en Nueva York en 1918, Margarita era hija de una pareja de bailarines. Ella era de origen irlandés e inglés, se llamaba Volga Margaret Hayworth y procedía de la compañía Ziegfeld Follies. Su padre, sí, era de origen español, más concretamente, de Castilla de la Cuesta, Sevilla. Antes de sacar pecho por esta parte que nos toca de la sangre de esta leyenda del séptimo arte, conviene decir cuanto antes que, con la corta edad de 13 años, este señor llamado Eduardo Cansino abusó de algo más que de las visibles dotes para el baile de su hija.

Sin poder actuar en los clubes nocturnos americanos debido a su edad, padre e hija se mudaron a Juarez. Allí, rodeados del peor ambiente posible, entre prostitutas y bandoleros, la joven Rita Cansino se hizo un nombre artístico como pareja de su padre. Obligada por este en público y privado a fingir ser su mujer en vez de su hija, la explotación duró hasta que la joven se fugó con el que sería su primer marido, con el que se casó en contra del deseo paterno a los 19 años.

Realizó sus estudios primarios en la escuela pública de Jackson Heights (Long Island). Desde muy pequeña empezó a trabajar en la compañía familiar "The Dancing Cnasino"; después su padre montaría una academia de baile en Hollywood a la vez que trabajaba como coreógrafo en la Fox.

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Hayworth, que era una magnífica bailarina y artista, irradiaba luz al actuar. “Se aprendía los pasos más rápido que nadie que yo haya conocido”, dijo de ella su compañero Fred Astaire, según la propia Leaming. “Le enseñaba una rutina antes de comer y después de comer ya la hacía a la perfección. Al parecer se la imaginaba y aprendía mientras comía”.

Raíces Españolas

Los orígenes de la mujer que se quitó un guante y escandalizó a la censura de una época; la génesis de la joven que enamoró a Orson Welles, se casó con el hijo del Aga Khan III y acabó consumida por el alzhéimer, están en un pequeño pueblo sevillano: Castilleja de la Cuesta. Su padre, Eduardo Cansino, procedente de ese lugar, emigró desde su Sevilla natal hasta Estados Unidos.

Algunos de estos antecedentes fueron investigados y publicados hace ya años por el crítico de flamenco Manuel Bohórquez en su blog ‘La Gazapera’. “El abuelo de Rita Hayworth fue un guitarrista de segunda fila, pero tuvo su reconocimiento acompañando a artistas. Su padre, Eduardo, era un bailarín de la escuela bolera”, recuerda Bohórquez, que llegó a acceder a la partida de bautismo del abuelo de Rita Hayworth.

Inicios en el Cine y Transformación en Estrella

Margarita Cansino llamó la atención de un productor de la Fox y debutó en pantalla en 1935 aunque no obtuvo papeles importantes hasta que se casó con el multimillonario E. Judson. Hasta 1937 (año en que la contrató Columbia) apareció en títulos de crédito como Rita Cansino adoptando el apellido Hayworth (deformación del apellido de su madre) a partir de la película Criminals of the air.

Edward C. Judson era por entonces un vendedor de coches, pero le sirvió para huir del progenitor que le robó la virginidad tempranamente. Viendo el talento de su joven esposa en el baile y su evidente belleza, Judson le consiguió a su mujer un contrato en la Columbia Pictures. Productora que, por entonces, estaba en busca de grandes éxitos y estrellas.

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Desde 1935, con 17 años, ya había participado en películas de serie B pero no fue hasta su primer contrato, dos años más tarde, cuando se asentó en el cine. Aunque en esta época las operaciones estéticas eran más primitivas, el estudio sí sometió a Hayworth a una pequeña transformación corporal y facial. Adelgazó mediante dieta y contorneó su figura y piel con tratamientos electrolíquidos pero, sobre todo, fue su frente la que fue modificada mediante electrodepilación (el doloroso láser de la época), ampliada y recortada en V, acentuando el pico de su flequillo. Y no, su pelirrojo tampoco era natural, era morena.

Su salto definitivo lo dio en 1939 con Sólo los ángeles tienen alas (Only angels have wings, Howard Hawks, 1943) con Cary Grant de galán protagonista. El principal papel femenino era Jean Arthur pero la aparición de Rita en un excelente segundo papel secundario como amante de Cary Grant produjo un impacto memorable y de repercusión fundamental en su carrera, capaz de interpretar papeles de actriz dramática. Pero antes fue George Cukor con su buen ojo para los talentos femeninos el que se fijó en ella cuando le forjó un papel que hizo refulgir toda su belleza en Susana y Dios (Susan and God, George Cukor 1940) junto a Joan Crawford, este papel la colocó definitivamente entre las estrellas emergentes en Hollywod que se confirmó en los papeles que siguieron a continuación.

En 1941 rodó Sangre y Arena (Blood and sand, Rouben Mamoulian,1941) junto a Tyrone Power. Fue una maravillosa Doña Sol de una fogosa y descarada sexualidad como escribe Terenci Moix. Esta película está basada en la novela del mismo título de Blasco Ibáñez: la fotografía se inspiró en el color de los cuadros del Greco. El papel femenino principal fue para Linda Darnell. Pero Rita, que interpreta a una fémina de origen hispano de cabellera pelirroja, realizó una inolvidable aparición como mujer fatal en la escena que domina al torero Juan Gallardo, el cual interpreta Tyrone Power, toreándole y jugando con él como si fuera un toro, agarrándole por su cabello, con un profundo beso final adueñándose de su labios, que deja al personaje del torero embelesado y sin reacción. Esta es una escena antológica y nada fácil de olvidar en la carrera de la Hayworth. Lo que demostró que su pelirroja cabellera daba unos resultados fuera de lo común en películas en color que se confirmó en dos películas posteriores dos musicales titulados Mi chica favorita ( My gal sal, Irvings Cummings,1942) y Las modelos (Cover girl, Charles Vidor, 1944). Esta última es un musical notable del género gracias a la participación de Gene Kelly.

El Estrellato y el Mito de Gilda

Y llegó Gilda (Gilda,Charles Vidor 1946). Rodada en blanco y negro al tratarse de un thriller. Supongo que no hay que hacer mucho hincapié en su conmoción mundial y sobretodo en nuestro país que la convirtió en un mito y, cosa rara, pasó la censura estrenándose sin grandes cortes (en donde ésta actuó con firmeza fue en el doblaje). No creo que deba insistir en sus escenas impactantes como la bofetada de Glenn Ford y el baile a modo de un disimulado de striptease cantando «Put the blame on me» y «Amado Mio». La otra cara del trío, el personaje George Macready con su cicatriz atravesando su cara le dio a la película un toque expresionista. Este actor que siempre interpretó personajes secundarios, en esta película juega un papel que es sin duda uno de los grandes aciertos del film. Otro hecho que apenas se ha insistido es que Glenn Ford hace una interpretación muy mala, con cara de malvado, que nadie cree y que con el tiempo se agranda al revisar de nuevo la película.

Se transformaría así en el mito sexual del cine de los años cuarenta y cincuenta , un estatus que alcanzó su cima con su “striptease” de brazo -se quitó un guante- en la película Gilda (1946).

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En 1939 interpretó el papel secundario de Sólo los ángeles tienen alas y con esta película empezó a alcanzar popularidad, aunque la fama definitiva se la daría Gilda (su fama fue tal que su imagen apareció sobre la bomba atómica que fue lanzada sobre Hiroshima).

'Nunca hubo una mujer como Gilda'. Tampoco hubo ninguna como Rita Hayworth. El primer título corresponde a la publicidad de la película que levantó ampollas en la censura franquista. El segundo es una realidad sobre su protagonista. Además, da título a un libro (T&B Editores) de Miguel Losada que se publica este mismo mes y que explora los orígenes del mito.

Matrimonios y Relaciones

La suya fue una carrera cinematográfica prolífica, hizo 59 películas, compartiendo protagonismo con actores masculinos de la talla de Glenn Ford, Gene Kelly o Fred Astaire.

Hayworth, que se casó nada menos que en cinco ocasiones, tuvo relaciones con Howard Hughes, Victor Mature, David Niven y Kirk Douglas. Pero no halló mucho consuelo en sus relaciones: “Los hombres se acuestan con Gilda, pero se despiertan conmigo”, afirmó en una ocasión. “Sentí algo en lo más profundo de su ser que yo no fui capaz de evitar, una soledad y tristeza que me arrastraban. Tuve que alejarme de ella”, recordó en su día Douglas, refiriéndose a su encuentro amoroso.

En 1943 se separó de su primer marido y se unió a Orson Welles. Éste siempre deseó conocer a Rita Hayworth. Ella tuvo anteriormente un romance bastante fogoso con Victor Mature, incluso se pensaban casar, pero por obligaciones bélicas Mature se alistó en un cuerpo de la marina. El amor se apagó y apareció Welles. Según Welles: «Me costó cinco semanas que me atendiera al teléfono, cuando lo conseguí esa misma noche salimos a cenar». Se casaron un siete de septiembre de 1943. Con el tiempo, según dice el mismo Welles, se dio cuenta de que era una mujer neurótica e imposible de controlar por sus celos enfermizos; que en parte no le faltaba razón. El divorcio se adivinaba. Welles volvió a su vida desenfrenada y aventurera en el mundo del cine y del teatro. Tuvieron una hija: Rebeca a la que Welles no le prestó la atención debida. Esta relación nada complaciente fue el desencadenante de una historia envenenada e insólita llamada La dama de Shanghái ( The lady of Shanghai, Orson Welles, 1947) con una Rita desconocida rubia y de pelo corto en un rol de mujer malvada.

En el terreno afectivo, se casaría otras cuatro veces con reconocidas figuras como el cineasta Orson Welles, que le dio uno de los papeles más reputados de su carrera en La dama de Shanghai -para la que se tiñó de rubio- y junto al que tendría a su primera hija, Rebecca, o con el príncipe árabe Ali Khan, con el que tendría a su segunda hija, y gracias al cual se convertiría en la primera princesa de Hollywood.

Tras convertirse, muy a su pesar, en la imagen pintada en la bomba nuclear lanzada sobre las Islas Bikini en 1946 y ya divorciada de Welles, el rodaje de ‘Los amores de Carmen’ (Charles Vidor, 1948) la llevó a la Costa Azul, donde conoció al también mujeriego príncipe Alí Khan. Convertida de forma acelerada en princesa (como Grace Kelly), por embarazo, el matrimonio con el aristócrata le depararía la misma suerte que el de Welles. Aguantó las infidelidades del playboy aristócrata hasta 1953.

El Ocaso y la Enfermedad

Con el final de la década de los cuarenta comenzó la decadencia popular de la actriz, aunque aún vendrían películas tan importantes como ‘Salomé’ (William Dieterle, 1953), ‘Fuego escondido’ (Robert Parrish, 1957), ‘Pal Joy’ (George Sidney, 1957) o ‘Mesas separadas’ (Delbert Mann, 1958). Sin embargo, la estrella comenzaba a ganar mala fama por no llevar aprendidos los papeles o encontrarse perdida en el set. La prensa y la industria la machacó, adjudicando estos problemas al alcohol y las drogas, habituales en la actriz desde su adolescencia. Sin embargo, sus problemas no provenían únicamente de las narcosustancias sino de un alzheimer prematuro que, desconocido por entonces, no le fue diagnosticado hasta veinte años después. Se casó dos veces más, con el desconocido actor-cantante argentino Dick Haymes (1953-55) y con el director James Hill (1958-61). Ambos no hicieron más que vivir a costa de ella y dejar los escasos ahorros de la actriz agotados de cara a una vejez prematura y enferma.

Tras divorciarse de Khan, Hayworth entró en una espiral de autodestrucción que la abocaría al alcohol. Su carrera se iría apagando a partir de los años sesenta. A los 62 años se le diagnosticaría locura presenil . Moriría en su apartamento de Nueva York, víctima del alzhéimer.

Desde los inicios de la década de los setenta después de rodar su última película: La ira de Dios ( The wrath of God, Ralph Nelson,1972) al lado de Robert Mitchum, Rita desaparece para el mundo. Se hace un largo silencio que se rompe cuando su hija Yasmina, hija de su antiguo marido Ali Khan, anuncia que su madre padece la enfermedad de Alzheimer.

Tabla Resumen de su Vida

Acontecimiento Año
Nacimiento de Margarita Carmen Cansino 1918
Primeros papeles en el cine 1935
Contrato con Columbia Pictures 1937
Salto a la fama con "Sólo los ángeles tienen alas" 1939
Éxito con "Sangre y Arena" 1941
Estreno de "Gilda" 1946
Matrimonio con Orson Welles 1943
Divorcio de Orson Welles 1948
Matrimonio con el Príncipe Ali Khan 1949
Diagnóstico de Alzheimer Años 70
Fallecimiento 1987

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