¿Dónde Nació San Roque? Origen y Legado del Santo de la Peste

26.11.2025

Pese a la inmensa popularidad de san Roque, su biografía está llena de espacios difusos, desde la fecha y el lugar de su nacimiento hasta la de su muerte. Pese a todo ello, la geografía universal está llena de templos y estatuas del santo. San Roque es uno de esos santos populares que ha ganado devotos en todo el mundo, especialmente por su intercesión en tiempos de enfermedades y peste. He aquí algunas curiosidades, certezas e incógnitas sobre su figura, difuminada por el paso de los siglos.

El Origen de Roque: Mitos y Realidades

Hay discrepancias sobre el origen de Roque. La mayoría le considera originario de Montpellier y data su nacimiento en 1295; aunque otras versiones retrasan la fecha hasta medio siglo. La vida de San Roque está narrada en el "Acta Brevoria", un texto anónimo del siglo XV. Según esta obra, Roque nació en Montpellier en 1300.

Francés, mallorquín o aragonés (depende). San Roque nació en Montpellier, Occitania, actual Francia. Entonces pertenecía al Reino de Mallorca, establecido por el rey Jaime I de Aragón, también conocido como Jaime el Conquistador. Vio la luz en el Señorío de Montpellier en 1348, aunque su biografía tradicional fijase su nacimiento en 1295.

Por la robustez que lucía el recién nacido, recibió en el bautismo el nombre de Roca: Roque en castellano, Roch en francés, Roch o Rock e inglés y Rocco en italiano. Según otras fuentes, el nombre de Roque procedería de rubeus (rojo) y no de roc (roca).

Quizás él pueda librarnos de epidemias peligrosas. San Roque nació en Montpellier, de una familia sumamente rica. Muertos sus padres, él vendió todas sus posesiones, repartió el dinero entre los pobres y se fue como un pobre peregrino hacia Roma a visitar santuarios.

Lea también: Crónica Social según Rosa Villacastín

Peregrinación y Servicio a los Enfermos

Huérfano desde joven, vendió su herencia para ayudar a los pobres y se embarcó en una peregrinación a Roma. Y en ese tiempo estalló la peste de tifo y las gentes se morían por montones por todas partes. Roque se dedicó entonces a atender a los más abandonados. A muchos logró conseguirles la curación con sólo hacerles la señal de la Santa Cruz sobre su frente. A muchísimos ayudó a bien morir, y él mismo les hacía la sepultura, porque nadie se atrevía a acercárseles por temor al contagio. Con todos practicaba la más exquisita caridad.

Al tener noticia de que la peste comenzaba a asolar Roma (por entonces sin papa, ya que siete pontífices residieron en Aviñón entre 1309 y 1377) y Lombardía (curiosamente, la misma región del norte de Italia donde comenzó la alta mortalidad de COVID en Europa en 2020), Roque viajó a tierras italianas y se distinguió por su diligencia en el cuidado de los enfermos de la peste en hospitales públicos. Se cuenta que realizó curaciones milagrosas mediante la oración, la señal de la cruz y el toque de su mano.

A su paso por la Toscana, tomó contacto con las gentes afectadas por la peste; dedicando sus esfuerzos a atender a los enfermos, en muchos casos con excelentes resultados. En su camino, se detuvo en Acquapendente, donde atendió a los enfermos de peste, realizando curaciones milagrosas. Se cree que aprendió medicina en Montpellier, una ciudad famosa por su universidad de medicina. En Cesanea, curó a un cardenal, quien lo presentó al Papa.

La Peste y el Retiro en el Bosque

En el regreso de la Ciudad Eterna, continuó realizando curaciones, aunque el contacto con los infectados acabó contagiándose la enfermedad. Y un día mientras atendía a un enfermo grave, se sintió también él contagiado de la enfermedad. Su cuerpo se llenó de manchas negras y de úlceras. Para no ser molesto a nadie, se retiró a un bosque solitario, y en el sitio donde él se refugió, ahí nació un aljibe de agua cristalina, con la cual se refrescaba.

Durante su labor en el hospital de Nuestra Señora de Belén, en Piacenza, él mismo enfermó de peste. Para no contagiar a otras personas se retiró al bosque, donde construyó una cabaña con ramas y hojas. Habría perecido si un perro perteneciente a un noble no le hubiese proporcionado pan y le hubiera lamido las heridas, curándoselas. El conde Gottardo Pallastrelli, siguiendo a este perro de caza, de su propiedad, descubrió a Roque y lo llevó a su casa para que se recuperara.

Lea también: El nacimiento de Einstein en Ulm

En el retiro, cercano a Piacenza, se sitúa la famosa historia del Santo y el perro. Este animal, según la tradición, acudía diariamente al lugar donde se hallaba el enfermo, al que le llevaba cada vez un pan. Y sucedió que un perro de una casa importante de la ciudad empezó a tomar cada día un pan de la mesa de su amo e irse al bosque a llevárselo a Roque. Después de varios días de repetirse el hecho, al dueño le entró curiosidad, y siguió los pasos del perro, hasta que encontró al pobre llaguiento, en el bosque. Entonces se llevó a Roque a su casa y lo curó de sus llagas y enfermedades.

El Perro de San Roque y su Iconografía

El perro de san Roque sí tiene nombre. El lebrel que cada día le lamía las llagas y le llevaba pan se llamaba Melampo, igual que un adivino y curandero de la mitología griega. Dio origen al popular trabalenguas “el perro de San Roque no tiene rabo, porque Ramón Ramírez se lo ha cortado”. También ha aparecido nombrado como Gozque, Roquet o Guinefort.

El perro con el pan en la boca es parte de la iconografía de san Roque, presentado en los cuadros e imágenes religiosas como un peregrino que muestra una llaga -que representa un bubón de la peste- en una de sus piernas, aunque esa herida a veces no se ve por los ropajes y el santo aparece señalando a no se sabe qué. Los bubones de la peste aparecían en las ingles, pero por decencia se representaban en el muslo. A veces le acompaña un ángel, el que, según las hagiografías, le asistió y le ayudó a curarse de la peste. Por su outfit de peregrino -a Roma, no a Compostela-, con sombrero y bordón (bastón), es fácil confundir algunas de sus imágenes con las de Santiago el Mayor.

La iconografía del Santo es también muy santiagueña. Se le suele pintar con hábito de peregrino, bordón, zurrón y sombrero, en el que suele llevar la clásica concha de vieira. En esculturas y pinturas hay dos elementos que le suelen diferenciar del Apóstol. El atuendo de peregrino utilizado por san Roque se llama sarrochino y está compuesto por túnica, capa, esclavina, bordón, cantimplora y zurrón.

Muerte y Legado

Apenas se sintió curado dispuso el santo volver a su ciudad de Montpellier. Pero al llegar a la ciudad, que estaba en guerra, los militares lo confundieron con un espía y lo encarcelaron. Y así estuvo 5 años en la prisión, consolando a los demás prisioneros y ofreciendo sus penas y humillaciones por la salvación de las almas. Y un 15 de agosto, del año 1378, fiesta de la Asunción de la Virgen Santísima, murió como un santo. Al prepararlo para echarlo al ataúd descubrieron en su pecho una señal de la cruz que su padre le había trazado de pequeñito y se dieron cuenta de que era hijo del que había sido gobernador de la ciudad.

Lea también: Descubre el lugar de nacimiento de El Puma

Restablecido de la peste, trató de volver a Montpellier, pero en la localidad de Voghera (Lombardía) fue apresado, acusado de espionaje y encarcelado. Murió un lustro después, con 32 años, en la celda, sin familia y sin posesiones. El humanista y político veneciano Francesco Diedo situó la fecha de su muerte en 1327, antes de la gran peste negra de Europa (1347-49). Posteriormente se dató su fallecimiento en el 15 o 16 de agosto entre 1376 y 1379. Sí se sabe con certeza que su cuerpo fue trasladado a Venecia en 1485. Sus reliquias se veneran en la iglesia de San Rocco en la ciudad de los canales.

Devoción y Patronazgo

Su devoción se extendió desde Italia y Montpellier a España, Francia, Líbano, Países Bajos, Argentina, Brasil y Alemania. Fue canonizado por fervor popular y añadido al Martirologio católico por el papa Gregorio XIV (1590-1591), quien además fijó su festividad en el 16 de agosto.

Santo antipestífero y “multipatrón”. Además de ser invocado en las epidemias de peste, cólera y otras plagas (COVID incluido), san Roque es el santo patrono de los perros, de los peregrinos, de los inválidos, de los acusados falsamente, de los solteros y de varias cosas más.

Patrón de numerosas localidades gallegas y celebrado “no patrón” de VigoGalicia es la región española donde más devoción tuvo san Roque, debido a las pestes que la asolaron a finales del siglo XVI. El santo de Montpellier se unía así a San Sebastián, considerado hasta entonces el santo “antipestífero” por excelencia.

Como ciudad comercial y de gran tráfico marítimo, Venecia padeció graves epidemias, y siempre veneró especialmente a San Roque, el santo de la peste. La ciudad que más ha honrado a san Roque fue Venecia, a raíz de una peste registrada en 1477. Allí hay una excelente iglesia dedicada a él, en la que también afirman tener sus reliquias. Al lado, está el magnífico edificio de la cofradía “di San Rocco”, con pinturas de Tintoretto, Tiziano y Tiépolo. Por todo el orbe católico hay supuestas reliquias del santo, aunque las que mayor fama tienen son las venecianas.

En el final de la Edad Media y el Renacimiento, proliferaron por toda Europa los templos y cofradías dedicadas a san Roque, quien se convirtió en un protector de los apestados. Aquel temor ante una enfermedad crudelísima hizo que a lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna, atormentadas por oleadas de la peste, muchas ciudades aclamasen al santo y le adoptasen como patrono.

Protector contra la peste, el cólera, la rabia, accidentes, y dolores de pie, piernas y rodillas. Este santo se ha hecho famoso en el mundo por los grandes favores que consigue a favor de pobres y enfermos. Su popularidad ha sido verdaderamente extraordinaria cuando a pueblos o regiones han llegado pestes o epidemias, porque consigue librar de la enfermedad y del contagio a muchísimos de los que se encomiendan a él.

Cada 16 de agosto, san Roque protagoniza las fiestas centrales del verano en multitud de localidades. Vilagarcía de Arousa celebra mañana la multitudinaria procesión del santo, de tradición secular, y la Festa da Agua.

tags: #donde #nació #San #Roque

Publicaciones populares: