Drenaje del Pecho Durante la Lactancia: Técnicas y Consejos

13.12.2025

El inicio de la lactancia es un momento especial para madre e hijo. La subida de la leche, que suele ocurrir entre las 48 y 72 horas después del parto, puede causar una sensación de plenitud en los pechos, lo cual es normal. Sin embargo, cuando esta sensación se vuelve dolorosa e impide que el bebé pueda mamar con facilidad, podrías estar experimentando una ingurgitación mamaria.

¿Qué es la Ingurgitación Mamaria?

La ingurgitación o plétora mamaria se trata de la congestión y distensión mamaria que sucede en los primeros días de lactancia. La ingurgitación ocurre cuando los pechos se llenan de líquido en exceso, produciendo inflamación y dificultando la salida de la leche. Da lugar a un aumento de la sensibilidad, sensación de calor y, en los casos extremos, dolor intenso que puede extenderse a la axila. La piel puede tener un aspecto tenso y brillante. Es una condición temporal, pero puede ser muy incómoda tanto para la madre como para el bebé.

Tipos de Ingurgitación

  • Ingurgitación areolar: la zona afectada es la zona cercana a la areola, que se edematiza.
  • Ingurgitación periférica: la zona afectada es la más profunda del pecho, alrededor de los lóbulos mamarios y los conductos galactóforos que no drenan.

Causas de la Congestión Mamaria

El parto por cesárea se relaciona con mayor sintomatología congestiva.

Medidas para Prevenir y Tratar la Ingurgitación Mamaria

  1. Mantén el alojamiento conjunto: El contacto constante con tu bebé facilita la lactancia a demanda, lo cual ayuda a regular la producción de leche y a prevenir la ingurgitación.
  2. Amamanta con frecuencia: Ofrece el pecho cada vez que tu bebé lo pida y, en las primeras etapas, incluso antes si notas que no succiona lo suficiente o si necesitas aliviar molestias.
  3. Establecimiento de un patrón de tomas frecuentes y un vaciado eficaz de la leche.
  4. Posición y agarre adecuados del bebé al pecho.
  5. Realiza extracción manual o con bomba: Para aliviar síntomas y proporcionar leche materna a los bebés que no pueden transferir la leche de manera efectiva o que están separados de sus madres. Extrae sólo la cantidad mínima de leche necesaria para sentirte más cómoda mientras se va regulando la producción de leche y si utilizas el extractor para una lactancia diferida, sólo debes de sacarte el volumen que consume tu bebé imitando la frecuencia de la lactancia fisiológica. Utiliza el extractor sólo si existe una indicación clara para ello. Evita el masaje profundo de la mama, ya que puede aumentar la inflamación. Un masaje de mimos sin dolor o compresiones suaves son seguros y efectivos.
  6. Masaje mamario y drenaje linfático. El masaje del pecho tiene muchos efectos positivos para la lactancia materna. Ayuda a ‘vaciar el pecho’ y a tratar la congestión, los conductos obstruidos o la mastitis. Mejora la calidad de la leche materna. El masaje del pecho ayuda a vaciar los conductos galactóforos y a mejorar el flujo de leche. Estimula el reflejo de eyección de leche. Reduce la hinchazón periareolar. Regula el flujo de linfa y elimina toxinas. Ablandar el pecho para que el bebé se agarre fácilmente. Existen varias técnicas documentadas, entre ellas el método Oketani, la terapia Gua-Sha y la técnica Marmet. Sin embargo, debes experimentar para ver qué es lo que mejor te funciona.
    • Utilizar los dedos para acariciar el pecho desde la base de la areola hasta el pezón.
    • Con una mano apoyando el pecho, masajea suavemente en pequeños círculos con las yemas de los dedos, trabajando alrededor de todo el pecho.
    • Traza suavemente tus dedos desde la base del pecho hacia el pezón. Es posible que sientas un hormigueo o una sensación de calor al estimular el reflejo.
    • Mientras das el pecho o te extraes leche, utiliza las manos para palpar las zonas firmes del pecho, incluidos los bordes exteriores. Masajea o comprime suavemente estas zonas para vaciar el pecho.
    • Utiliza las yemas de los dedos para masajear el pecho desde la base del mismo hacia el pezón. El masaje ayuda a calentar y aflojar los tejidos que rodean los conductos lácteos y favorece el flujo de leche.
    • Los masajes circulares dibujando un 9 sobre el pecho son muy sencillos y efectivos.
    • Seguir realizando los masajes a lo largo de la toma, aumentando, si el dolor lo permite, la presión que se realiza.
  7. Extracción manual de la leche o técnica de Marmet. Cuanto más a menudo puedan las madres extraerse la leche de forma manual en los tres primeros días después del parto, mejor será su suministro de leche. El contacto piel con piel y la estimulación frecuente del pezón ayudan a fomentar la producción de leche. Se ha demostrado que la extracción manual mejora las tasas de lactancia materna. La extracción estimula los pechos para que produzcan y liberen leche.
  8. Utiliza compresas frías y drenaje linfático: Aplicar frío local y realizar drenaje linfático puede ayudar a reducir la hinchazón más rápidamente.
  9. Prueba la técnica de presión inversa suavizante: Esta técnica ablanda la areola, facilitando un agarre adecuado para el bebé. La Presión Inversa Suavizante, introducida originalmente por K. Jean Cotterman RNC-E, IBCLC, elimina temporalmente el líquido alrededor de la zona del pezón. Es un tipo de masaje que puede ayudar a descongestionar la zona de la areola cuando esta presenta una inflamación producida por la retención de leche y líquidos. Mediante la aplicación de una presión positiva sobre la zona de la areola, se consigue desplazar la acumulación de leche o líquidos en la zona que interfieren en la salida de la leche y en el drenaje de la glándula. Habitualmente se realiza en los días posteriores al parto, cuando la subida de leche se complica y se forma una ingurgitación que dificulta o impide que la leche sea drenada con facilidad por el bebé. Además, la técnica se puede usar siempre que el pecho esté muy congestionado: separación del bebé, vuelta al trabajo, destete… y, en general, siempre que necesitamos que la areola esté blanda para permitir una extracción de leche fácil e indolora.
    • No, a pesar de que el pecho puede sentirse lleno y muy doloroso, la aplicación de la presión inversa no es dolorosa ni debe causar molestias durante la aplicación. Tan solo vas a sentir una presión sobre el pecho, ya que aprietas el pecho hacia las costillas, pero no deberías sentir ningún tipo de dolor.
    • Habitualmente no son necesarios más de 2-3 minutos, antes de que empiece a salir leche por el pezón y empecemos a sentir la areola más blanda.
    • Puedes elegir la manera que te sea más cómoda. Las diferentes técnicas funcionan todas de la misma manera, tan solo debes elegir la que prefieras o veas más fácil de realizar.
    • En el momento que veas que empiezan a salir gotas de leche, es importante hacer un cambio rápido y colocar al bebé o poner el sacaleches. Si no se hace nada después de realizar los masajes de presión inversa es probable que en poco rato el pecho se congestione de nuevo.

    Técnicas de Presión Inversa Suavizante

    • Método de dos manos y un solo paso: Cuando la madre se lo realiza a ella misma.
    • Método de dos manos y dos pasos: Se colocan dos o tres dedos rectos a cada lado del pezón y se realiza presión.
    • Método de dos dedos pulgares y dos pasos.
    • Técnica de la mano en flor: Con las uñas bien cortas, se colocan los dedos índice y pulgar con las yemas sosteniendo el pezón y presionando hacia el interior del pecho, como si del tallo de una flor se tratara, en el lugar de la areola donde irá la lengua del bebé. Realizaremos la técnica con la madre tumbada boca arriba. El tiempo a emplear será muy variable, dependiendo del estado, desde un par de minutos a unos 20 si fuera necesario para conseguir disuadir el edema y ablandar los tejidos.
    • En la segunda fase, se coloca el pulgar y el índice a unos 3-4 cm detrás del pezón, con la mano en forma de C. En esta posición se presiona hacia las costillas para después aproximar ligeramente pulgar e índice hacia el pezón. Realizaremos esta técnica en caso de ingurgitación areolar, tratando de eliminar el edema y posibilitar el agarre del bebé al pecho.
  10. Usa un sujetador de apoyo: Un sujetador adecuado te ayudará a mantener los senos cómodos y bien sostenidos. No usar vendaje compresivo.
  11. Busca apoyo emocional y profesional: El estrés y la ansiedad pueden dificultar la lactancia. Rodéate de personas que te brinden tranquilidad y solicita ayuda profesional cuando lo necesites.

Mastitis y Obstrucciones

La mastitis es uno de los principales problemas y causas de fracaso de la lactancia materna. Suele comenzar con un bulto duro y doloroso en el pecho y puede acabar necesitando hasta una intervención quirúrgica así que es un problema serio.

¿Cómo se produce una mastitis?

Este conducto retiene la leche materna durante más horas de la que debiera y las bacterias infecciosas empiezan a crecer exageradamente. En caso de requerir drenaje quirúrgico, probablemente necesite anestesia general y en ese caso, la mamá no podrá dar de mamar al bebé en unos 3 días. El bebé tendrá que tomar biberones esos días y la mamá tendrás que extraerse la leche con sacaleches para mantener la producción si tras la mastitis va a continuar con la lactancia materna. Si es necesario el drenaje, van a quedar pequeñas cicatrices en el pecho.

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Las obstrucciones son retenciones de leche en un conducto que se ha inflamado, ya sea causado por presión o por infección. De ahí que la mayor parte de las mastitis se producen en el tercio superior o exterior de la mama.

Consejos adicionales

  • Coloca al bebé al pecho, de manera que su barbilla esté dirigida la zona de la obstrucción.
  • Cada dos/tres horas dar de mamar o extraer leche al fin de evitar que se inflame más.

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