La vida de Edgar Allan Poe: Familia, amores y tragedias
Tras más de dos siglos desde su nacimiento, la vida del escritor norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849) se sigue escribiendo. Muchos episodios han sido tergiversados, exagerados. En este artículo, profundizaremos en su vida personal, explorando sus relaciones familiares, amorosas y los eventos que marcaron su trayectoria.
Primeros años y familia adoptiva
Poe nació en enero de 1809 en Boston, donde estaba de gira la compañía de teatro de sus padres. Sus padres, Elizabeth Arnold Hopkins Poe (1787-1811) y David Poe, eran actores. La madre, al parecer, con más talento y admiradores que el padre.
Sus padres le pusieron Edgar por uno de los personajes de la obra de teatro El Rey Lear, que representaban el año del nacimiento del escritor. Elizabeth murió con 24 años a causa de un segundo parto, el de Rosalie, una hermana de Poe con deficiencia mental.
Edgar quedó huérfano con menos de tres años y esta pareja acaudalada y sin hijos de Richmond (Virginia) le acogió: Frances (Fanny) Valentine y John Allan. Frances adoraba a Poe, pero nunca llegaron a adoptarle oficialmente. John y Edgar tuvieron fuertes discusiones durante toda su vida y acabó desheredándole.
Educación y juventud
En 1815, Poe viajó con su familia adoptiva a Inglaterra, donde estudió en un colegio inglés hasta que en 1820 volvieron a Richmond. La vuelta a EE UU supuso el final de una época. En 1826 ingresó en la universidad de Virginia.
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Ingresó en el año 1826. Destacaba en literatura, francés, boxeo y natación. John, el padre adoptivo le mandó a la Universidad sin dinero para sus gastos. Edgar se endeudó y no pudo hacer frente a los préstamos que le habían hecho sus compañeros. Llegó a ser sargento mayor de artillería.
Con 21 años, en marzo de 1830 ingresó en la prestigiosa academia militar de West Point. Pronto fue un líder para sus compañeros. Allí contaba historias inventadas de viajes o sobre su genealogía. No paraba de escribir.
Relaciones familiares y amorosas
Su tía María Clemm, hermana de su padre, David Poe, fue su verdadera madre. También se convertiría en su suegra. Vivió con ella en Baltimore y luego en Nueva York. A ella le dedica el poema To My Mother.
Virgina Clemm Poe (1822-1847), hija de María, fue prima y esposa de Edgar. Se casó con ella en Baltimore en mayo de 1836 cuando ella tenía 14 años y él 26. Han corrido ríos de tinta sobre su relación. Ella era demasiado infantil. Poe la amó hasta sus últimos momentos. Murió en 1847.
"Hacia mediados de 1842 Virginia empezó a sangrar por la boca mientras cantaba. Poe le dijo a sus amigos que su esposa se había roto un vaso sanguíneo", cuenta la profesora Margarita Rigal Aragón. Lo cierto es que dos años más tarde moría de tuberculosis. Poe, en su pobreza, arropaba a su mujer convaleciente con su capa de West Point.
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En 1849, Poe concertó un matrimonio con Sarah Elmira Royster, y a pesar de que todos sus allegados lo vieran entusiasmado e incluso feliz con el proyecto, Poe un día desapareció y se le perdió el rastro.
Años de productividad literaria
En 1833, Poe ganó un premio de 50 dólares por la obra Manuscrito hallado en una botella, y gracias a la ayuda de un acaudalado caballero llamado John Pendleton Kennedy consiguió trabajo como redactor en el periódico Southern Baltimore Messenger, donde pudo publicar diversas narraciones y poemas. Bajo su dirección, el periódico se convirtió en el más importante del sur del país.
En 1839, escribió Tales of the Grotesque and Arabesque (Cuentos de lo grotesco y arabesco), su sexto libro, que se publicó en dos volúmenes que incluían algunas de sus obras más emblemáticas, como La caída de la Casa Usher o Ligeia. Es esa época, Poe desarrolló el germen de lo que posteriormente se conocería como novela policíaca con la obra Los crímenes de la calle Morgue.
En 1843 obtuvo un éxito extraordinario con un relato acerca de un fabuloso tesoro escondido llamado El escarabajo de oro, y en 1845 escribió El cuervo y otros poemas.
En 1845 la familia dejó Filadelfia para asentarse en Nueva York, en el 85 de Amity Street. En seguida consiguió trabajo en una revista como editor y crítico y dando conferencias. Los años en Fordham fueron felices pese a la enfermedad. Poe controlaba su adicción a la bebida. Sobre este tema parece comprobado que sufría hipoglucemia que le dificultaba la metabolización del alcohol. Una copa de vino le era suficiente para emborracharse.
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Últimos días y muerte
El 3 de octubre de ese mismo año, Poe fue hallado en las calles de Baltimore en estado de delirio, "muy angustiado, y necesitado de ayuda inmediata". Fue trasladado por su viejo amigo James E. Snodgrass al Washington College Hospital, donde murió el domingo 7 de octubre de 1849, a las cinco de la madrugada.
En ningún momento fue capaz de explicar cómo había llegado a dicha situación, ni por qué motivo llevaba ropas que no eran suyas. La leyenda cuenta que en sus últimos momentos invocó obsesivamente a un tal Reynolds (el explorador que le había servido de referente para su novela de aventuras fantásticas La narración de Arthur Gordon Pym). Sus últimas palabras fueron: "¡Que Dios ayude a mi pobre alma!".
Tanto los informes médicos como el certificado de defunción se perdieron. Los periódicos de la época dijeron que la muerte del genio del misterio se debió a una "congestión" o a una "inflamación" cerebral. Con este eufemismo se solía encubrir en la época los fallecimientos por motivos más o menos vergonzantes, como era el caso del alcoholismo...
El legado de Poe y su imagen pública
La crítica le ha transmitido como una figura melancólica y sombría, como sus obras. Él mismo añadió ficción a su vida. Uno de los que más han contribuido a la imagen que tenemos de él fue Baudelaire que publicó en 1852 una biografía novelada.
Tras la muerte de Poe, Rufus Wilmot Griswold levantó falsos testimonios sobre su carácter solitario y sus adicciones, como al consumo de opio. Unos le han visto como un poeta maldito y otros como un enfermo mental por el legado de Griswold.
Sin embargo tuvo muchos amigos y fue una persona cumplidora con su trabajo. La maldición que perseguia a Edgar Allan Poe quizá fuera tan sólo una argucia que Rufus Wilmot Griswold inventó tras la muerte del autor norteamericano el 7 de octubre de 1849 en Baltimore, Estados Unidos.En la biografía de Poe, Wilmot, lo tachó de adicto al alcohol y a los estupefacientes.
Pero, según cuentan algunos especialistas, Poe era intolerante al alcohol y el sórdido ambiente de los bares le resultaba muy desagradable. Estas mísmas fuentes explican que antes de morir, el propio Poe contó a su circulo mas íntimo que "le estaban persiguiendo".
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