El Efecto Mozart en Bebés Durante la Gestación: ¿Realidad o Mito?
“La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”, decía Magdalena Martínez, flautista española. Además, la música también podría influir en nuestro desarrollo antes del nacimiento, según han podido observar un equipo de investigadores de varias universidades de México.
La idea de que escuchar música de Mozart durante el embarazo puede aumentar la inteligencia del bebé ha cautivado la imaginación de padres y educadores durante décadas. Este concepto, conocido como el "efecto Mozart", ha generado un sinfín de productos y recomendaciones para futuras madres. Sin embargo, ¿qué dice realmente la ciencia sobre este fenómeno? ¿hay alguna evidencia científica o es solo fruto del marketing?
El Origen del "Efecto Mozart"
El llamado efecto Mozart tiene su origen en un estudio realizado en 1993 por científicos de la Universidad de California en Irvine, Estados Unidos. En este experimento, se observó que estudiantes universitarios que escucharon la Sonata para Dos Pianos en Re Mayor de Mozart antes de realizar una prueba de razonamiento espacial obtuvieron mejores resultados que aquellos que no lo hicieron.
Es importante destacar que este estudio original no involucró a bebés ni a mujeres embarazadas, y tampoco midió la inteligencia general. Sin embargo, estos matices se perdieron en la popularización del concepto, llevando a una interpretación exagerada de los resultados.
La idea de que la música de Mozart podría hacer a los bebés más inteligentes se extendió rápidamente, dando lugar a una industria de productos "educativos" para bebés y futuros padres. Esta creencia se vio reforzada por anécdotas y suposiciones no verificadas sobre los beneficios de la música clásica en el desarrollo fetal.
Lea también: Potenciando el desarrollo infantil: El Efecto Pigmalión
¿Qué Dice la Ciencia Sobre el "Efecto Mozart"?
Investigaciones posteriores han intentado replicar los resultados del estudio original, pero con resultados poco concluyentes. Un meta-análisis realizado en 2010 no encontró evidencia sólida que respaldara el efecto Mozart. Los estudios que han intentado demostrar beneficios específicos de la música de Mozart sobre otras formas de estimulación auditiva han sido en gran medida infructuosos.
Aunque el efecto Mozart específico no ha sido comprobado, esto no significa que la música no tenga beneficios durante el embarazo. Diversos estudios han demostrado que la exposición a la música en general puede tener efectos positivos tanto para la madre como para el feto, de hecho los beneficios de la música clásica en bebés y niños son reales y así lo demuestran distintos análisis y estudios.
A partir de la semana 16 de gestación, el feto comienza a desarrollar su capacidad auditiva. La exposición a sonidos y música durante este período puede estimular el desarrollo del sistema auditivo y crear memorias auditivas que persisten después del nacimiento. Aunque no necesariamente aumenta la inteligencia, la exposición a la música durante el embarazo puede fomentar una sensibilidad temprana hacia los sonidos y ritmos, lo que podría tener beneficios en el desarrollo posterior del lenguaje y las habilidades musicales.
Beneficios de la Música Prenatal
Es cierto que el instinto maternal conduce a las madres a hablar y a acariciar al bebé que está en su vientre y quizá es porque algo les dice que el bebé está escuchando y sintiendo, estableciéndose una relación especial entre ambos.
La música va a fortalecer dicho vínculo, escuchando y tarareando canciones para que el bebé perciba el estado de ánimo de la madre y se lo transmita. Las buenas vibraciones de disfrute o relajación que la música genera en la madre, se transmiten al feto e influyen positivamente en que él también esté bien.
Lea también: Guía sobre el uso de paracetamol en niños.
Sin embargo, cantar o escuchar música durante el embarazo también tiene otros efectos beneficiosos para el bebé:
- Estimula la frecuencia cardiaca del bebé.
- Aumenta la capacidad del bebé para la percepción del lenguaje.
- Mejora el desarrollo emocional del bebé y refuerza el vínculo madre-hijo.
- Favorece que el bebé sea más tranquilo al nacer, ya que escuchar la misma música que escuchaba durante el embarazo podría relajarlo. De este modo, el bebé lloraría menos y dormiría y se alimentaría mejor.
- Influye en que el sistema inmunitario del bebé se vea fortalecido, debido a que duerme y se alimenta mejor. Por ello, pueden ser bebés más sanos.
Además, la música durante el embarazo ayuda a la madre a producir endorfinas y a relajarse y olvidarse por momentos de ciertas molestias asociadas al embarazo, mejorando su bienestar y el del bebé.
El Ritmo al Que Baila el Embrión
Investigadores mexicanos han conseguido observar cómo distintas melodías afectan a la frecuencia cardíaca del embrión. Para ello, reclutaron a 36 mujeres embarazadas y les interpretaron un par de piezas clásicas. Concretamente eligieron «El Cisne», del compositor francés Camille Saint-Saëns, y «Arpa de Oro», del compositor mexicano Abundio Martínez.
Como explica Claudia Lerma, autora del estudio, descubrieron que la exposición a la música daba lugar a patrones de frecuencia cardiaca fetal más estables y predecibles. Por tanto, el corazón del embrión latía de una forma más consistente cuando la madre escuchaba música. Este hecho puede dar lugar a cambios durante su desarrollo que pueden quedar grabados para siempre como parte de su ser.
Al comparar 'El Cisne' con 'Arpa de Oro', observaron algunas diferencias importantes. Como afirma Eric Alonso Abarca-Castro, coautor del estudio, los acordes del vals Arpa de oro parecían tener un mayor impacto en algunas mediciones, ya que producía patrones de frecuencia cardíaca más predecibles y regulares. Sin embargo, no está del todo claro por qué se da este cambio, ya que existen un gran número de factores como las características rítmicas, la estructura melódica o la familiaridad cultural que podrían variar la respuesta de la madre y la del embrión.
Lea también: Efectos del Misoprostol en el desarrollo fetal
Sea como fuere, los resultados sugieren que estos cambios en la dinámica de la frecuencia cardiaca fetal se producen instantáneamente y a corto plazo. Por ello, insiste Abarca-Castro, si los padres deciden poner música tranquila durante sus momentos de descanso podrían estar estimulando y potencialmente beneficiando el desarrollo del embrión.
¿Cuándo Poner Música al Bebé en el Embarazo?
Uno de los mejores momentos para poner música al bebé durante el embarazo es alrededor del momento de ir a dormir, ya que la música favorecerá que la mujer y su bebé se relajen. Por supuesto, si se quiere obtener este efecto de relajación, lo mejor será elegir un estilo como la música clásica. También se puede optar por cantar al bebé (incluso nanas) o leer en voz alta.
En cualquier caso, si a la mujer le gustan otros géneros musicales, también es beneficioso escuchar el estilo musical que la mujer prefiera y le produzca bienestar, ya que el bebé también percibirá estas buenas sensaciones.
Por otro lado, un buen momento para hacerlo es durante el tercer trimestre de gestación, ya que el sistema auditivo del bebé se encuentra más desarrollado. Además, se deberá utilizar un volumen adecuado, no demasiado alto.
Recomendaciones para Disfrutar de la Música Durante el Embarazo
Los expertos sugieren que no es necesario limitarse a Mozart o a la música clásica. La variedad de estímulos auditivos puede ser beneficiosa para el desarrollo fetal y esos estímulos incluyen diferentes géneros musicales, sin olvidarnos de la voz de los padres e incluso de los sonidos propios de la naturaleza.
Aquí hay algunas recomendaciones:
- Escucha música variada: No te limites a un solo género. La diversidad musical puede proporcionar una gama más amplia de estímulos auditivos.
- Elige música relajante: La música relajante para aliviar el estrés puede ser muy útil en algunos momentos y en otros, quizás necesites canciones clásicas para bailar y animarte tú y tu futuro bebé.
- Habla y canta a tu bebé: La voz de la madre es uno de los sonidos más reconfortantes para el feto y hay expertas que recomiendan cantar antes, durante y después del parto precisamente por los interesantes beneficios que proporciona a la futura madre.
- Mantén un volumen moderado: No es necesario usar auriculares en el vientre, ni que el volumen sea más alto para que lo escuche mejor. El feto puede escuchar la música ambiental a un volumen confortable.
- Disfruta de la experiencia: Esto es lo más importante, la música tiene que ser una fuente de placer y relajación para ti porque así lo será también para tu futuro bebé.
Música para Aliviar el Dolor en Neonatos
Un estudio publicado en Pediatric Research ha demostrado que ciertos sonidos, incluida la música, pueden aliviar el dolor en los recién nacidos. En este estudio, los investigadores utilizaron una pieza clásica del compositor Wolfgang Amadeus Mozart, pero enfatizan que otros tipos de música o incluso las voces de los padres podrían producir efectos similares.
Para llevar a cabo la investigación, un grupo de científicos seleccionó a 100 neonatos, todos con una edad promedio de dos días y una gestación de 39 semanas. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno escuchó música de Mozart antes, durante y después de un procedimiento médico rutinario conocido como la prueba del talón, mientras que el otro grupo no escuchó música.
Los investigadores analizaron las expresiones faciales y la intensidad del dolor de los bebés durante y después de la prueba utilizando una escala de medición específica. Los resultados mostraron que los bebés que escucharon música durante el procedimiento puntuaron significativamente más bajo en la escala de dolor en comparación con aquellos que no la escucharon. Esto sugiere que la música puede ser una herramienta eficaz para reducir el dolor en los neonatos, especialmente durante procedimientos médicos no invasivos.
Aunque la creencia popular sobre la relación entre la música clásica y el aumento de la inteligencia infantil es un mito, la evidencia científica sí respalda el uso de la música como una herramienta para aliviar el dolor en los neonatos.
tags: #efecto #mozart #bebés #gestación #evidencia #científica