El COVID-19 y su impacto en la fertilidad: ¿Qué dicen los estudios?

29.10.2025

Uno de los bulos que han circulado en torno a la vacuna del coronavirus es que causa infertilidad femenina y masculina. Esta falsa idea ha causado temor y reticencia frente a la vacunación en parejas que se planteaban un embarazo y en padres al valorar el beneficio de vacunar o no a sus hijos.

Desmintiendo la teoría inicial sobre la infertilidad femenina

Parece que la duda acerca de la posible afectación de la fertilidad femenina surgió con una teoría de un investigador relacionado con el desarrollo de la vacuna. Aseguraba que los anticuerpos generados por ellas (dirigidos contra la proteína S del coronavirus) podrían atacar también a una proteína humana llamada sincitina-1, necesaria para la adecuada implantación del embrión, debido a que ambas proteínas poseen una región similar. Esta teoría ha sido descartada posteriormente por varios estudios científicos, siendo el más específico el publicado en octubre de 2021 en la revista Cellular & Molecular Immunology, que demuestra que los anticuerpos producidos tras la vacunación no afectan a la sincitina-1 humana.

Evidencia científica sobre la seguridad de las vacunas y la fertilidad

Cada vez poseemos más datos acerca de la seguridad y la eficacia de las vacunas frente al coronavirus. Aparte de los ensayos clínicos previos a su aprobación y de los múltiples estudios científicos ya publicados y los que están en proceso, tenemos la experiencia de toda la población que ha sido vacunada hasta la fecha, y ya se pueden valorar estas dudas en cuanto a la posible afectación de la fertilidad con datos objetivos.

Recientemente se ha publicado un estudio al respecto en la revista científica American Journal of Epidemiology, realizado por científicos de la Universidad de Boston, acerca de la posible afectación de la vacunación frente al Covid-19 y de la enfermedad sobre la fertilidad humana. Se trata de un estudio que ha incluido a 2.126 mujeres norteamericanas que deseaban un embarazo y sus parejas, siguiéndolas durante un año. Sus autores demuestran que la vacunación frente al coronavirus no mostró diferencias significativas en cuanto a fertilidad frente a la no vacunación. Sin embargo, la infección por Covid 19 masculina sí se asoció con una reducción transitoria de la fecundidad, por la calidad del esperma.

Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston (Estados Unidos) ha concluido que la vacunación contra la COVID-19 no perjudica la fertilidad en cualquiera de los dos miembros de la pareja, pero, sin embargo, los hombres que se infectan con el coronavirus pueden experimentar una ... "Muchas personas en edad reproductiva han citado la preocupación por la fertilidad como una razón para no vacunarse. Nuestro estudio muestra por primera vez que la vacunación contra la COVID-19 en cualquiera de los dos miembros de la pareja no está relacionada con la fertilidad entre las parejas que intentan concebir mediante el coito. El tiempo hasta el embarazo fue muy similar independientemente del estado de vacunación", explica la autora principal del estudio, la Dra.

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Estos investigadores estadounidenses analizaron los datos de una encuesta entre mujeres que intentan concebir y las sigue desde la preconcepción hasta seis meses después del parto. Las tasas de fecundidad entre las participantes que recibieron al menos una dosis de una vacuna fueron casi idénticas a las participantes no vacunadas.

Si bien la infección por COVID-19 no estaba fuertemente asociada con la fertilidad, los hombres que dieron positivo en la prueba de COVID-19 dentro de los 60 días de un ciclo determinado tuvieron una fertilidad reducida en comparación con los hombres que nunca dieron positivo, o los hombres que dieron positivo al menos 60 días antes. "Estos datos proporcionan pruebas tranquilizadoras de que la vacunación contra la COVID-19 en cualquiera de los dos miembros de la pareja no afecta a la fertilidad entre las parejas que intentan concebir.

Alteraciones menstruales y estrés post-vacunación

Algunas mujeres refieren alteraciones leves y transitorias de su ciclo menstrual tras la vacunación, y hay varios estudios en marcha para poder valorar este hecho. Según los datos obtenidos hasta la fecha, este hecho no parece ser debido a los componentes de la vacuna, sino que parece más probable que pueda estar relacionado con el propio estrés del proceso de vacunación, aunque se precisan más estudios para confirmarlo.

Impacto del COVID-19 en la fertilidad masculina: Estudios recientes

La infección por Sars-CoV-2 podría dañar la fertilidad masculina, incluso a largo plazo. Así se desprende de un estudio español presentado en el Congreso Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (Eshre), que se celebra en Copenhague (Dinamarca). En concreto, el estudio evidencia que, después de al menos 100 días de haber dado negativo en la prueba de Covid 19 en varones, no hay mejoría en el número y movilidad de los espermatozoides, a pesar de que nuevos espermatozoides se han producido durante este tiempo.

Las cifras del estudio

Entre febrero de 2020 y octubre de 2022, los investigadores reclutaron a 45 hombres (con una edad media de 31 años) en seis clínicas de reproducción españolas. Todos tenían un diagnóstico confirmado de Covid leve. En los centros se habían recogido muestras de semen antes de la infección y después se tomó otra muestra entre 17 y 516 días después de haberla superado.

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La comparación mostró una diferencia estadísticamente significativa en el volumen espermático (-20%, de 2,5 a 2 mililitros), la concentración de espermatozoides (-26,5%, de 68 a 50 millones por ml), el recuento de espermatozoides (-37,5%, de 160 a 100 millones/ml), la motilidad total (-9,1%, de 49% a 45%) y la proporción de espermatozoides vivos (-5%, de 80% a 76%). Después del Covid, la mitad de los pacientes tenían un recuento medio de espermatozoides un 57% inferior al de antes de la infección. Y no sólo eso: cien días después de la infección (más de tres meses), la concentración y la movilidad no habían mejorado.

La duración del daño

Así pues, el Covid, aunque se contraiga de forma leve, parece empeorar la calidad del esperma a largo plazo, aunque todavía queda por aclarar cualquier repercusión sobre la fertilidad. Partiendo de trabajos anteriores que mostraban cómo la calidad del esperma masculino parece deteriorarse a corto plazo tras la infección por Covid, Rocío Núñez-Calonge, asesora científica del Grupo Ur Internacional de la Unidad de Reproducción Científica de Madrid, quiso investigar la duración del daño.

"Teniendo en cuenta que se tardan unos 78 días en producir espermatozoides nuevos, nos pareció adecuado evaluar su calidad al menos tres meses después de la recuperación del Covid", explicó la experta. "Suponíamos que mejoraría, pero no ha sido así. No sabemos cuánto tiempo puede llevar recuperar la calidad del esperma anterior a la infección, y no puede excluirse un daño permanente incluso en hombres que han padecido una forma leve de Covid".

Niveles hormonales

Núñez-Calonge señaló que el deterioro de la calidad del esperma podría no deberse a un efecto directo del Sars-CoV-2. "Es probable que otros factores, actualmente desconocidos, contribuyan al deterioro a largo plazo de estos parámetros", explicó. "En este estudio no medimos los niveles hormonales: anteriormente se han notificado cambios intensos en la testosterona, un factor clave en la salud reproductiva masculina, en pacientes con infección por Covid". Para Núñez-Calonge, "es especialmente interesante que este descenso en la calidad del esperma se produzca en pacientes con infección leve, lo que significa que Sars-CoV-2 podría afectar a la fertilidad masculina incluso en ausencia de síntomas clínicos de la enfermedad".

El equipo de investigadores seguirá controlando a los pacientes a lo largo del tiempo, evaluando tanto la calidad del esperma como el estado hormonal. "La investigación demuestra la importancia del seguimiento a largo plazo de la fertilidad de los pacientes tras una infección por Covid, incluso leve", ha comentado el presidente de la Eshre, Carlos Calhaz-Jorge, del Centro Hospitalario del Norte de Lisboa y del Hospital de Santa María de Lisboa. "Sin embargo, es importante señalar que la calidad del esperma de estos pacientes tras la infección sigue estando dentro de los criterios normales definidos por la Organización Mundial de la Salud. Por lo tanto, no está claro si esta reducción de la calidad del esperma se traduce en una reducción de la fertilidad. Esto debería ser objeto de nuevas investigaciones".

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La Sociedad Italiana de Andrología ha alertado recientemente sobre el riesgo de que la pérdida de fertilidad masculina se convierta en un problema irreversible para la especie humana: en el peor de los casos, en 2070 los hombres ya no podrán tener hijos. Los principales problemas son el aumento de la edad de concepción y la abstinencia sexual como hábito creciente entre los jóvenes (se calcula que más de 1,6 millones de personas de 18 a 40 años sólo practican sexo virtual).

Interrupción de tratamientos de reproducción asistida durante la pandemia

La declaración de pandemia del Covid-19 en marzo de 2020 por parte de la Organización Mundial de la Salud provocó una interrupción repentina e inesperada de la actividad sanitaria, incluida la prestación de servicios no esenciales. La actividad en los centros de Medicina Reproductiva se detuvo una media de 7 semanas y durante este periodo, se realizaron tratamientos urgentes de preservación de la fertilidad bajo medidas específicas de minimización de riesgos. Esta interrupción de los tratamientos de Reproducción Asistida, aún por un periodo de tiempo limitado, afectó a las posibilidades de los pacientes de conseguir un embarazo, pero dos años después, la situación no parece estar resuelta.

Vacunación y tratamientos de fertilidad: Mitos y realidades

Otro aspecto fundamental de este periodo de pandemia ha sido la vacunación contra el SARS-CoV-2, recomendada por la OMS y las autoridades gubernamentales con el objetivo de proteger frente a los casos graves de la enfermedad, las hospitalizaciones y las muertes por Covid-19. Sin embargo, la exclusión de mujeres embarazadas de los ensayos clínicos de la vacuna derivó en una falta de datos sobre la seguridad de las vacunas antes o durante un tratamiento de Reproducción Asistida y/o durante el embarazo. Esta incertidumbre generó ciertas reticencias hacia la vacunación, que se han 10 prolongado incluso hasta después de la publicación de numerosos estudios que demostraban que la vacuna contra el SARS-CoV-2 no afectaba negativamente ni al embarazo ni al recién nacido.

Gradualmente, el conocimiento que se ha adquirido del virus y de sus vías de transmisión permitió la reanudación de la actividad con ciertas restricciones y medidas de seguridad. La vacunación contra el SARS-CoV-2 ha demostrado ser segura, incluso para las mujeres embarazadas; aun así, quedan preguntas por resolver en cuanto al impacto del virus sobre la fertilidad.

La posible implicación de la doble vacunación contra el Covid-19 en las pacientes que se someten a un tratamiento de fertilidad ha sido una de las preguntas que la comunidad científica y los pacientes se han hecho desde que estalló la pandemia. En este caso, el estudio se ha realizado en donantes de óvulos y se han comparado los ciclos antes de recibir las dosis y después. Ahora, esta investigación que lleva por título Oocyte donors and mRNA Covid-19 vaccination: Is there any impact on ovarian stimulation parameters or in IVF outcomes for recipients? El objetivo principal de los investigadores ha sido mostrar el efecto que podría tener la vacunación en parámetros como los días de estimulación ovárica, la dosis de gonadotropinas, el número de ovocitos obtenidos tras la punción ovárica y la ratio de ovocitos maduros. “Según reflejan nuestros resultados, no hay ninguna influencia adversa de la vacunación en las tasas de fertilización, desarrollo embrionario y embarazo, obtenidas en receptoras de ovocitos. A.Bosch; S. Albero; J. Castillo; J. Ten; J. Guerrero; J.A. Ortiz; A. Bernabeu; R.

Impacto del COVID-19 en la función ovárica

La información que conocemos sobre los efectos del virus en el ámbito reproductivo sigue siendo muy limitada; no se sabe y apenas se ha estudiado si los ovarios se ven afectados por el virus SARS-CoV-2. No se han realizado pruebas suficientes en pacientes tras su infección y su recuperación, de los posibles cambios en el ciclo menstrual, en la reserva ovárica y en las hormonas implicadas en la reproducción, por lo que apenas tenemos datos que demuestren la afectación de la función ovárica. Cabría pensar que la infección por COVID-19, dada la presencia de receptores del virus SARS-CoV-2 en el ovario, podría afectar a la reserva ovárica, la cual indica la cantidad de los óvulos de los que dispone una mujer y, por tanto, es uno de los indicadores para valorar la fertilidad femenina.

Hay algún estudio observacional que ha mostrado efectos en la menstruación y en la prolongación del ciclo menstrual, así como una disminución del volumen de sangrado mientras duró la infección por el SARS-CoV-2. Y se ha realizado un estudio de revisión que ha sido publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal, titulado Impact of COVID-19 on female fertility: a systematic review and meta-analysis protocol, donde se señala la evidencia de que el SARS-CoV-2 podría afectar la fertilidad femenina y alterar las funciones reproductivas femeninas dado que el SARS-CoV2 se une a receptores que están muy presentes en los ovarios, útero, vagina y placenta. Se ha visto que podría afectar a la formación de folículos, a la ovulación y a la regulación de las funciones del cuerpo lúteo e incluso al crecimiento del endometrio.

Dada la escala de la pandemia de COVID-19, parece haber una disminución potencial en la fertilidad. Respecto a la fertilidad masculina, también se ha observado que podría generar efectos directos en los espermatozoides por la presencia de una inflamación testicular y también indirectos debido al estrés, ansiedad y depresión secundarios.

De hecho, la Comisión de Salud Pública recomienda la vacuna en embarazadas, ya que se evitan las posibles complicaciones, especialmente si existen factores de mayor riesgo como pueden ser obesidad, edad mayor de 35 años, hipertensión arterial, diabetes o preeclampsia. Por tanto, resulta prioritario protegerse de la infección viral tanto por sus consecuencias inmediatas (infección aguda) como por las secuelas a largo plazo (long Covid).

Clínicamente, la enfermedad, conocida como COVID-19, puede presentarse a través de múltiples síntomas como fiebre persistente, tos, neumonía, etc. Así pues, y según lo advertido anteriormente, sus resultados deben ser interpretados con cautela y es necesario realizar estudios más robustos para llegar a claras evidencias científicas.

Mecanismos de afectación del virus en la fertilidad

El virus posee en su superficie la conocida como proteína S o “Spike” que actúa como una “llave”. Dicha “llave” encaja en la “cerradura” que es el receptor ACE2 y que se encuentra en la superficie de las células que van a ser infectadas. Esto es de especial importancia en aquellas parejas que están buscando gestación, ya sea de forma espontánea o mediante tratamientos de reproducción asistida.

  • Alteraciones hormonales: Para la correcta producción de los espermatozoides, son necesarios niveles adecuados de testosterona. Se han observado niveles disminuidos de esta hormona en los varones infectados respecto a los no infectados.
  • Procesos inflamatorios: Como ya es sabido, la enfermedad causada por este virus puede desencadenar distintos procesos inflamatorios que pueden ser más o menos generales o localizados. Dichos procesos pueden conducir a una respuesta inmunitaria de defensa con producción de distintos tipos de proteínas (citoquinas) proinflamatorias. Esta complicación está muy relacionada con la severidad de la enfermedad y con la edad del paciente.

A pesar de esto, este mismo estudio sí encuentra diferencias en la composición de algunas proteínas y hormonas presentes en el líquido folicular que contiene los ovocitos.

Referencias

  • Tur-Kaspa I., Tur-Kaspa T., Hildebrand G., Cohen D. “COVID-19 may affect male fertility but is not sexually transmitted: a systematic review”. Fertil Steril Rev Vol.2, Nº 2, April 2021. doi.org/10.1016/j.xfnr.2021.01.002
  • Collins A., Zhao L., Zhu Z., Givens N., Bai Q., Wakefield M., Fang Y. “Impact of COVID-19 on Male Fertility”. Urology 00:1-7,2022. doi.org/10.1016/j.urology.2021.12.025
  • Boudry L., Essahib W., Mateizel I., Van de Velde H., De Geyter D, Piérard D., Waelput W., Uvin V., Tournaye H., De Vos M., De Brucker M. “Undetectable viral RNA in folicular fluid, cumulus cells and endometrial tissue simples in SARS-CoV-2 positive women”.Fertil Steril Rev, December 2021. doi.org/10.1016/j.fertnstert.2021.12.032
  • Herrero H., Pascuali N., Velázquez C., Oubiña G., Hauk V., Zúñiga I, Gómez Peña M., Martínez G., Lavolpe M., Veiga F., Neuspiller F., Abramovich D., Scotti L., Parborell F. “SARS-CoV-2 infection negatively affects ovarian function in ART patients”. BBA-Molecular Basis of Disease 1868 (2022)166295. Dra.

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