Desarrollo Fetal a los 8 Meses de Embarazo

04.11.2025

Ya llevas entre 33 y 36 semanas sin la regla y tu embarazo llega a las 31-34 semanas. El octavo mes de embarazo marca la recta final antes del parto.

Desarrollo del Bebé en el Octavo Mes

Tu bebé prosigue su crecimiento, ya que, durante estos dos últimos meses de embarazo, doblará su peso y crecerá... ¡unos diez centímetros!

Durante el octavo mes de embarazo, invertirá completamente su postura para adoptar la posición que tendrá en el momento del parto, que en el 95% de los casos será con la cabeza hacia abajo, bien curvado y la espalda orientada hacia la izquierda.

En la última ecografía podrás ver esta postura, conocida como la presentación. Al final del octavo mes, el bebé ya puede empezar a descender. Quizás sientas punzadas o dolores difusos en el bajo vientre, pero no te preocupes, es normal: las articulaciones de la pelvis empiezan a separarse ligeramente para abrirle paso.

Mientras tanto, tu bebé va perfeccionado su cuerpo: los huesos se refuerzan, el cabello crece, la piel se torna rosa, las uñas se forman… Las funciones de eliminación ya actúan, así que sus riñones eliminan unos 30 ml de orina por hora.

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Además, su intestino se llena progresivamente de meconio, una sustancia oscura y espesa que será su primera deposición cuando nazca. Al final del octavo mes su tamaño supera los 35 centímetros y su peso se acerca a los 2,5 kg.

En esta época suele colocar ya su cabeza hacia abajo (presentación cefálica). La piel adquiere mayor espesor y se vuelve más rosácea y suave, desapareciendo la fina capa de pelo (lanugo) que previamente le cubría. Al final de este mes notarás que disminuye considerablemente la cantidad y fuerza de sus movimientos, debido a que cada vez cuenta con menor espacio.

Sin embargo, aumentan los movimientos de la boca, especialmente de chupeteo y también la apertura y cierre de los ojos. Las facciones de su cara y sus extremidades se rellenan con mayor cantidad de grasa, lo que le da un aspecto más rellenito. Desde el punto de vista del desarrollo neurológico, se produce una notable maduración.

En esta etapa, tu bebé ganará hasta 200 gramos de peso a la semana. Está almacenando calcio, grasa, fósforo y otros nutrientes esenciales que necesitará cuando nazca.

Los sentidos que se han ido formando durante los 8 meses de embarazo están ahora desarrollados casi en su totalidad. El oído funcionará a la perfección y sus ojos ya le permitirán notar los cambios de luz, aunque no será capaz de ver correctamente.

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Creará un patrón de sueño, que puede ser diferente al tuyo, y comenzará a adoptar una posición encogida. Así mismo, el bebé recibirá anticuerpos que lo protegerán de posibles enfermedades en sus primeras semanas de vida.

Cambios en la Madre Durante el Octavo Mes

El bebé ya ocupa mucho espacio. De hecho, cada vez se siente más incómodo en tu vientre. Tu diafragma y tus pulmones están oprimidos y provocan una sensación normal de ahogo.

Este mes, el bebé engordará un promedio de 200 g a la semana. ¡Ahora más que nunca tienes que aportarle todos los nutrientes necesarios para un buen desarrollo! Además, tú también necesitas energía para afrontar esta recta final, ya que tu cuerpo necesita acumular reservas de cara al parto y la lactancia.

No es momento de ponerte a hacer régimen, pero cuidado con el picoteo entre comidas. Más bien tienes que esmerarte aún más en tu alimentación. Aprovecha si tienes tiempo libre para ir al mercado, cocinar y comprar frutas y verduras frescas. Éstas te aportarán la vitamina C necesaria para proteger tus células y venas y contribuir a una buena absorción del hierro, algo esencial para recuperar tu nivel de glóbulos rojos.

Es perfectamente posible tener contracciones en esta fase del embarazo. Es posible que haga ya unos meses que las tienes, aunque no te hayas dado cuenta. Lo importante es distinguir el tipo de contracciones que tienes.

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¿Son «falsas contracciones» de Braxton Hicks (que pueden comenzar a partir de las seis semanas de embarazo...) o contracciones de parto?

A medida que el bebé crece y se hace más fuerte, sus movimientos pueden sentirse más intensos, por lo que puede ser difícil dormir. Pueden aparecer contracciones de Braxton Hicks (contracciones leves del útero que suelen notarse durante esta etapa del embarazo), pero esto no significa necesariamente que debas ir corriendo al hospital. Las contracciones reales de parto son regulares y se intensifican.

Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.

El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.

El octavo mes de embarazo acostumbra a ser bastante incómodo. El espacio del feto dentro de ti será más reducido, por lo que notarás que sus movimientos son mucho más pesados e incluso te costará respirar en algunos momentos. Además, hay que tener en cuenta que en esta etapa es cuando más engorda el bebé, por lo que te sentirás mucho más pesada.

  • Cansancio extremo: es posible que te sientas más cansada al no poder dormir correctamente, y no solo por el tamaño de la barriga, sino porque puede que el bebé ya haya cogido ese patrón de sueño contrario al tuyo.
  • Digestiones pesadas y ardor de estómago: el bebé ya está ocupando parte del espacio del estómago, por lo que las digestiones suelen ser mucho más pesadas e incómodas.
  • Calambres en las piernas y dolor de espalda: al pesar más, es posible que empieces a notar calambres en las piernas y dolores de espalda.
  • Dificultad para respirar: el feto también ocupa parte del lugar de los pulmones, por lo que respirar puede ser un poco más difícil.
  • Contracciones: en este mes ya se podrán empezar a sentir contracciones un poco más fuertes.

En el octavo mes de embarazo, el peso del útero puede provocar en la embarazo fuertes dolores de espalda, provocados por el nervio ciático. Además la embarazada notará contracciones, que aún no son de parto.

En este mes aumentan la probabilidad de padecer dolor en la zona lumbar, un dolor que se puede diseminar por la nalga, el muslo y llegar hasta el pie. La presión a nivel pélvico aumenta debido a que el feto comienza a encajarse en el canal de parto, que puede producir calambres y molestias en la vagina, que se inflama y aumenta de tamaño.

Durante el transcurso del octavo mes, el útero puede comenzar a ponerse duro con frecuencia, provocando que la barriga adquiera una forma irregular. Son contracciones esporádicas, no regulares, de baja intensidad y sin dolor.

Hinchazón, calambres, acidez de estómago, etc. son algunas de las molestias más comunes en esta etapa del embarazo.

El volumen del vientre va dificultando el movimiento y puede hacer que la mujer se canse más al andar, en la práctica de cualquier actividad rutinaria o incluso hablando. El dolor de espalda y de piernas puede ser más intensos a partir de este mes.

El aumento de peso en la mujer es más evidente a partir de ahora, pues en conjunto puede estar cargando más de 8 kg de peso extra entre feto, placenta, útero, líquido amniótico y los pechos.

En caso de que el bebé ya esté colocado boca abajo para el momento del parto, es normal que la embarazada note que las caderas y la pelvis se van ensanchando para preparar el nacimiento. Ello hace que caminar sea un poco incómodo.

El útero alcanza su grado máximo de expansión y puede incluso llegar a situarse muy próximo al esternón, lo cual provoca que el estómago esté mucho más comprimido. Debido a esto, la acidez o el ardor pueden sufrirse de manera más notoria.

Por su parte, la vejiga y los intestinos también sufren la falta de espacio provocada por el crecimiento del bebé. La frecuencia de micción y el estreñimiento se agudizan.

Existen posibilidades de sufrir calambres en las piernas, que soportan un peso extra muy grande. Para evitar los calambres, que pueden ser dolorosos, toma alimentos ricos en calcio y hazte masajes diarios. También es recomendable dormir con los pies un poco elevados.

Afortunadamente, no todos los síntomas que se producen en este periodo son molestos. Por ejemplo: es muy normal que la mujer se note el cabello más abundante y voluminoso debido al cambio hormonal.

Por último, los cambios de humor y la ansiedad suelen acentuarse en este momento. Los deseos de que llegue el parto se mezclan con el miedo. Estas sensaciones pueden afectarte al sueño y provocarte insomnio.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los mejores alimentos para preparar la lactancia?

Si has decidido dar el pecho a tu bebé, intenta desde ahora dar prioridad a las proteínas, el calcio y la vitamina D, nutrientes esenciales para proporcionar al bebé una leche de calidad. A veces incluso suele recomendarse por prescripción médica un suplemento de vitamina D en forma de ampolla.

Mantén una alimentación equilibrada y variada rica en frutas y verduras, productos lácteos, lentejas y cereales. Todo ello acompañado de proteínas animales (carne, pescado, huevos) y materias grasas, pero de las buenas, como las que se encuentran en el aceite de oliva, en los pescados azules y en los frutos secos.

Sigue bebiendo abundante agua (entre 1,5 l y 2 l al día), pero limita el consumo de bebidas azucaradas como los refrescos, el café o el té. Toma dos tazas al día como máximo. Se desaconseja de forma tajante el consumo de alcohol durante el embarazo y la lactancia.

Consejos y Controles Médicos

Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.

En el octavo mes de embarazo se realiza la ecografía del tercer trimestre. En esta prueba de imagen se comprueban los siguientes aspectos:

  • Crecimiento fetal.
  • Posición del bebé dentro del útero.
  • Cantidad de líquido amniótico.
  • Estado de maduración de la placenta.

Además del ultrasonido, también se suele realizar una analítica de sangre y una de orina como proceso rutinario. Durante este trimestre, puede que el médico recomiende la vacunación contra ciertas enfermedades para evitar problemas en el recién nacido, como la gripe o la tos ferina.

Como se ha mencionado anteriormente, es muy posible que, a partir de este mes, la mujer note más incomodidad al andar por el ensanchamiento de las caderas y la pelvis. Por ello, se recomienda comenzar a informarse sobre las clases de preparación al parto, así como practicar ejercicios específicos para esas zonas del cuerpo.

El octavo mes de embarazo es un buen momento para comenzar a preparar una bolsa con las cosas que podrían ser necesarias durante la estancia en el hospital tras el nacimiento.

El Octavo Mes Semana a Semana

Como hemos comentado anteriormente, el feto está llegando al final de su desarrollo intrauterino. Los cambios más importantes que pueden sucederle a la embarazada y al bebé durante el octavo mes de embarazo son los siguientes:

Semana 29

En estos días empieza a notarse la presión que ejerce el crecimiento del bebé sobre los órganos internos de la madre. Es lógico tener esa sensación, ya que el útero está expandido casi en su totalidad.

El feto, que ya tiene unas medidas mucho más proporcionadas, se moverá con mucho vigor y sus movimiento se podrán notar incluso sobre la propia piel de la madre.

Con respecto a su desarrollo, está prácticamente formado. Sin embargo, los pulmones aún no han finalizado su evolución, ya que son los órganos que lo hacen con mayor lentitud.

La alimentación de la madre es muy importante en las últimas semanas de embarazo debido a que el crecimiento del feto exige más nutrientes y vitaminas. Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C.

Semana 30

Cuando el embarazo alcanza la semana 30, es fácil que la futura mamá note que la pelvis y las caderas se ensanchan. Se aconseja ejercitar los músculos de estas zonas para facilitar el trabajo de parto.

Todos estos síntomas tan molestos, junto con los cambios hormonales y los nervios por el nacimiento, pueden provocar cambios de humor repentinos en la futura madre, lo cual es muy común. Es importante controlar las emociones y, sobre todo, pedir ayuda y comprensión a la gente de nuestro entorno.

Respecto al bebé, se están generando nuevas capas de vérnix, una sustancia grasosa blanquecina que recubre su piel y que le ayuda a mantener la temperatura corporal. Esto hace que siga aumentando de peso y que la piel empiece a ser más tersa.

Semana 31

Conforme el bebé continúa acumulando grasa debajo de su piel, el lanugo va desapareciendo. Esto hace que su aspecto sea cada vez más similar al que tendrá en el nacimiento.

Aunque cada vez tiene menos espacio para poder moverse, su actividad no se detiene. Si a estas alturas del embarazo no está colocado boca abajo en posición cefálica, es muy posible que comience a hacerlo a partir de esta semana.

La mayoría de los órganos del bebé están prácticamente formados y sólo se dedica a ganar peso y talla.

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