El problema del aborto: Causas y consecuencias
En Gravida, como especialistas en fertilidad, entendemos que el aborto es un tema delicado que requiere un enfoque profesional y sensible. El aborto es un tema sensible y complejo en el ámbito de la reproducción asistida. En nuestra sociedad el tema del aborto sigue siendo un tema incómodo y difícil del manejar.
El término “aborto” viene etimológicamente del latín arborior que significa morir antes del nacimiento. Se define también como la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal. Según la OMS (2022), el aborto consiste en una intervención sanitaria que se caracteriza por ser segura para la mujer y sin dificultad en su procedimiento el cual se puede llevar de manera eficiente por medio o bien de medicamentos o a través de un procedimiento quirúrgico.
Es muy habitual que distingamos entre aborto natural y aborto inducido, aunque realmente existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas. Conocer los tipos de abortos, las causas más comunes y las opciones de apoyo profesional puede ser de gran ayuda para quienes están en búsqueda de un embarazo exitoso. En Gravida, estamos aquí para ayudar a nuestras pacientes a entender los factores que pueden influir en un embarazo exitoso y a superar los obstáculos en su camino hacia la maternidad.
Tipos de Aborto
El aborto, en términos médicos, es la pérdida del embarazo antes de que el feto sea viable fuera del útero. Este proceso puede suceder en diferentes etapas de la gestación y puede deberse a múltiples factores, tanto biológicos como externos.
- Aborto Espontáneo: Este es el tipo de aborto más frecuente y se produce sin intervención médica, normalmente en el primer trimestre. Las causas más comunes incluyen anomalías cromosómicas en el embrión, que suelen ser el resultado de errores durante la división celular.
- Aborto Bioquímico: Este tipo de aborto ocurre en las primeras semanas del embarazo, antes de que pueda detectarse en una ecografía. Generalmente, se identifica mediante pruebas de hormona hCG (hormona del embarazo), que inicialmente muestran un nivel positivo, pero luego disminuyen.
- Aborto de Repetición: Se considera que una mujer ha experimentado abortos de repetición cuando ha tenido tres o más abortos consecutivos. En estos casos, es fundamental realizar un estudio exhaustivo para identificar causas subyacentes. Las causas pueden incluir problemas genéticos, anomalías en el útero, enfermedades autoinmunes o factores hormonales.
- Aborto Séptico: Este tipo de aborto es menos común y se produce cuando una infección en el útero afecta el embarazo. En estos casos, es esencial recibir atención médica inmediata.
- Aborto Inducido: Este es un aborto provocado de manera intencionada, ya sea por razones médicas o personales.
El aborto espontáneo es también conocido como aborto natural o aborto involuntario. El aborto espontáneo es la interrupción involuntaria de la gestación por la pérdida del embrión o del feto antes de la semana 20 de embarazo. Además, un aborto espontáneo también es la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos. Esta pérdida gestacional suele ocurrir antes de la semana 20 de embarazo.
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Alrededor del 10% al 20% de los embarazos diagnosticados terminan en un aborto espontáneo. Sin embargo, es probable que este número sea mayor, ya que muchos casos pasan desapercibidos para la mujer al ocurrir en etapas tempranas del embarazo. La mayoría de los abortos espontáneos ocurren debido a problemas cromosómicos (falta o exceso de cromosomas), que conllevan a un desarrollo anormal del feto.
Causas del Aborto Espontáneo
Se han asociado diversos factores que aumentan el riesgo de tener un aborto espontáneo. Entre un 8% y un 15% de los embarazos que se detectan terminan de esta manera. No se conocen bien las causas que provocan los abortos espontáneos. No obstante, la mayoría de ellos ocurre cuando un embarazo no se está desarrollando normalmente y, por lo general, no hay nada que la mujer o su médico puedan hacer para impedirlo.
Entre los motivos más frecuentes de aborto espontáneo podemos encontrar las causas genéticas, inmunológicas, anatómicas y endocrinas. Las causas por las que se producen los abortos espontáneos no se conocen con exactitud, pero se dividen en causas fetales y causas maternas.
Causas Fetales
En el caso del feto, los motivos por los que se para el embarazo son alteraciones a nivel cromosómico que impide el desarrollo fetal. Las anomalías cromosómicas en el feto son muy frecuentes, por lo que más del 50% de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre de embarazo se originan por problemas cromosómicos del feto.
Una gran parte de estas anomalías cromosómicas son el resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso que tiene cromosomas de más o de menos. El embrión resultante tiene una cantidad incorrecta de cromosomas, lo que suele llevar a un aborto espontáneo puesto que no es capaz de continuar con su desarrollo.
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Causas Maternas
En cambio, las causas maternales de aborto espontáneo suelen estar relacionadas con problemas autoinmunes, endocrinos, infecciones o alteraciones a nivel anatómico. Otro de los motivos por los que puede ocurrir un aborto espontáneo en el primer trimestre del embarazo son las causas maternas, ya sea por alteraciones a nivel inmunológico, anatómico, fisiológico o incluso infecciones.
- Factores Inmunológicos: Algunas alteraciones en el sistema inmunológico, como ciertas combinaciones de genes KIR o haplotipos HLA-C, pueden influir en la receptividad del embrión y aumentar el riesgo de aborto recurrente. Se trata de la causas más frecuentes de abortos de repetición. En la mayoría de los casos es debido a una incompatibilidad de la madre y el embrión por semejanzas inmunológicas entre la pareja. Esto provoca un rechazo por parte de la madre hacia el embrión.
- Trastornos de Coagulación y Trombofilias: Condiciones que afectan la coagulación de la sangre, como la trombofilia, pueden dificultar el flujo sanguíneo adecuado hacia el útero y la placenta, aumentando el riesgo de aborto.
- Causas Anatómicas: Entre las causas anatómicas más frecuentes que llevan a abortos espontáneos se encuentran las anomalías congénitas del útero y la incompetencia cervical. En el caso de las anomalías congénitas del útero, se asocian con los problemas presentes desde el nacimiento. En cambio, la incompetencia cervical se produce cuando el orificio interno del cuello uterino está dilatado e impide retener el embrión. La dilatación del cérvix es el motivo más habitual de aborto espontáneo debido a una causa materna.
- Causas Fisiológicas o Endocrinas: La causas fisiológicas de los abortos espontáneos están relacionadas con la llamada insuficiencia de progesterona o insuficiencia del cuerpo lúteo. El mantenimiento de la gestación hasta la semana 8-9 de embarazo depende de la producción adecuada de progesterona por el cuerpo lúteo. Así, si esta hormona disminuye, se puede producir una inhibición del correcto anidamiento del embrión.
- Infecciones y otras causas: Algunas de las infecciones que pueden ser causa de aborto esporádico son las infecciones agudas por citomegalovirus, chlamydias, micoplasmas, etc. Las infecciones específicas por sífilis, listeriosis y similares también pueden provocar abortos espontáneos.
Además de estos factores clínicos, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo está también influenciado por el estilo de vida de la madre. Así, las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas pueden correr un riesgo mayor de tener un aborto espontáneo. El sobrepeso en la madre también afecta negativamente en la correcta evolución del embarazo.
Aborto Inducido
El aborto inducido es la interrupción del embarazo que se realiza de forma premeditada y requiere de expertos en dicho procedimiento. De lo contrario, la paciente puede exponerse a infecciones o procesos sépticos. La terminación del embarazo es provocada por el uso de medicamentos o de instrumentos que producen la expulsión del embarazo. A su vez, puede subdividirse en:
- Interrupción voluntaria del embarazo (IVE): se realiza tras libre elección de la embarazada hasta la semana 14 de gestación.
- Aborto terapéutico: se realiza por razones médicas. Es decir, en caso de que suponga un riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre o del feto. En España se puede llevar a cabo, bajo este supuesto, hasta la semana 22. El aborto terapéutico debe ser prescrito por un médico y por causa que lo justifique, pudiéndose presentar malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida, tanto del feto como de la madre.
Los métodos a través de los cuales se puede realizar el aborto inducido son comunes para ambos, pudiendo ser médicos (con fármacos) o quirúrgicos.
Aborto farmacológico
Consiste en la administración de la píldora abortiva (RU-486). Por lo general, este se emplea antes de la semana 7 de gestación, dado el riesgo aumentado de efectos adversos que podría acarrear en semanas posteriores de gestación. Para interrumpir el embarazo por este método es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran no padecer de ciertas enfermedades.
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La ventaja de dicho método es el poder evitar cualquier acto quirúrgico. Por otro lado, el principal inconveniente que tiene es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para comprobar que el método ha sido efectivo.
Aborto Quirúrgico
Son procesos instrumentales que pueden requerir de anestesia o sedación, control ecográfico y los cuidados posteriores que amerite cada procedimiento. Antes de las 14 semanas (bajo riesgo) se realiza mediante aspiración con cánulas específicas previa dilatación cervical.
Complicaciones del Aborto Provocado
Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:
- Aborto por Succión, legrado o aspiración: Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.
- Aborto por dilatación y curetaje (D y C): Los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales: perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.
- Aborto por dilatación y evacuación (D y E): Los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), ya mencionados, además de los siguientes: infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica (fuera del útero), bebés de bajo peso o que nacen muertos.
- Aborto mediante inyección salina: Puede provocar embolismo (coágulo) pulmonar, y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.
- Aborto mediante administración de prostaglandinas: Los riesgos más comunes son los siguientes: ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.
- Administración de mifeprex o mifepristone (RU-486): La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis (infección en la sangre), sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía,e incluso muerte.
Complicaciones en futuros embarazos
Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Se podría poner en peligro tu fertilidad futura.
Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste. Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.
Apoyo Emocional y Psicológico
Como es obvio, los abortos tienen grandes consecuencias para la mujer. Sabemos que el aborto es una experiencia difícil y que puede generar dudas y temores sobre los futuros intentos de embarazo. Estas consecuencias pueden darse tanto en el cuerpo como en la mente. Es muy común que las mujeres que hayan tenido que pasar por un proceso de aborto tengan un exceso de sentimiento de culpabilidad.
Puede vivirse el aborto como una pérdida y experimentarlo como un duelo. La pérdida de confianza en una misma es algo muy común en muchas mujeres, sobre todo en la capacidad para poder volver a tener otro hijo. Otra consecuencia es la disminución del apetito sexual. Siguiendo con lo visto anteriormente, podemos hacernos una idea de lo doloroso e incluso traumático que puede ser para una mujer el hecho de tener que pasar por un aborto.
En primer lugar, es fundamental darse tiempo para poder llevar un buen proceso de duelo. En segundo lugar, es importante no descuidarnos. Como recomendación que puede ser de utilidad es la meditación. Otra práctica fundamental cuando se ha experimentado un aborto es hablar sin miedo ni vergüenza todo aquello que esté relacionado con el hecho. Para ello, se recomienda hablar con profesionales del ámbito que te ayudarán a gestionar aquellos pensamientos, emociones o sensaciones que emergen con el duelo.
Reproducción Asistida como Solución
La reproducción asistida ofrece una serie de soluciones para quienes han experimentado abortos y buscan mejorar sus posibilidades de lograr un embarazo exitoso.
- Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP): Para pacientes con antecedentes de aborto debido a factores genéticos, el DGP permite seleccionar embriones sin anomalías cromosómicas antes de la transferencia.
- Estudios Hormonales y Metabólicos: Evaluar los niveles hormonales y el estado metabólico de la paciente puede revelar desequilibrios que podrían estar afectando el embarazo.
- Análisis de Factores Autoinmunes: Las enfermedades autoinmunes pueden afectar la implantación y el desarrollo embrionario.
- Estudio de la Ventana de Implantación: Este estudio, también conocido como prueba ERA (Endometrial Receptivity Analysis), permite conocer el momento óptimo para la transferencia embrionaria.
- Análisis del Microbioma Uterino: La composición del microbioma uterino puede influir en la implantación del embrión y en el desarrollo de un embarazo saludable. Un desequilibrio en la microbiota puede aumentar el riesgo de fallos de implantación y abortos.
- Estudios de KIR y HLA-C en Progenitores o Donantes: En casos de abortos recurrentes o dificultades de implantación, se pueden realizar estudios inmunológicos específicos en los progenitores o donantes, como el análisis de genes KIR y haplotipos HLA-C, para evaluar la compatibilidad inmunológica y mejorar las condiciones de implantación.
En Gravida, nuestro equipo está comprometido con cada paciente, brindando no solo las herramientas médicas necesarias, sino también el apoyo y la comprensión que este proceso requiere.
Aborto no seguro
El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna, responsable de al menos 1 de cada 12 muertes. Cada año, millones de mujeres enfrentan complicaciones graves, como infecciones y hemorragias, debido a la falta de acceso a servicios médicos seguros.
Sin acceso a un aborto seguro, muchas mujeres recurren a métodos inseguros, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, lesiones internas y fertilidad reducida. Las mujeres en África, Latinoamérica y Asia son las más afectadas por este problema de salud.
Las acciones clave para reducir la mortalidad y las complicaciones son: proporcionar anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados, ofrecer servicios de aborto seguro y tratar las complicaciones derivadas de abortos no seguros.
MSF no tiene una posición política ni ética sobre el aborto; como organización médico-humanitaria, considera las consecuencias de los abortos no seguros como una cuestión médica a la que hay que responder. Los riesgos de un aborto no seguro son bien conocidos y pueden prevenirse prestando una atención adecuada a estas mujeres.
Nuestro único objetivo es evitar las consecuencias del aborto no seguro. Cuando una mujer está decidida a interrumpir su embarazo, buscará la forma de someterse a un aborto independientemente de si el procedimiento es seguro y legal o no. Y si no le es posible acceder a un aborto en condiciones médicas seguras, arriesgará la vida para interrumpir el embarazo.
Las principales complicaciones de un aborto no seguro son hemorragia grave, infección, peritonitis y lesiones en vagina y útero; también pueden darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros, entre ellas la infertilidad.
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