Segundo Embarazo: Desarrollo Semana a Semana

18.11.2025

Si se tiene en cuenta el primer día de la última menstruación (FUR), la segunda semana de embarazo es aquella en la que la mujer prepara su cuerpo para ello. Esto significa que en la semana 2 de gestación tiene lugar la proliferación del endometrio y la ovulación. Aún no se ha producido la fecundación ni la implantación del embrión, es decir, la concepción no ha tenido lugar todavía. No obstante, todos los profesionales del mundo de la reproducción toman como referencia el inicio del ciclo menstrual para empezar a contabilizar las semanas de embarazo.

Esta es la razón por la que la primera y segunda semana de embarazo son un tanto especiales en el sentido de que la mujer aún no está embarazada. Algunos especialistas las llaman las semanas previas a la concepción. Durante estas semanas también ocurren cambios importantes en el cuerpo de la mujer que se relacionan con el inicio de la gestación y, por tanto, debemos dedicarles un poco de atención.

¿Qué pasa en el útero y en el ovario?

Como hemos dicho, la segunda semana de embarazo se corresponde con la segunda semana del ciclo menstrual. Concretamente, esta sería la fase folicular del ciclo menstrual, también llamada fase preovulatoria.

Con el inicio del ciclo menstrual en la semana anterior, la hipófisis del cerebro empieza a secretar las hormonas FSH y LH, que son las responsables del funcionamiento del ovario. En la segunda semana, estas hormonas llegan a su máximo, lo cual permite que tengan lugar los siguientes acontecimientos:

Reclutamiento folicular

El aumento de la hormona FSH durante las dos primeras semanas del ciclo menstrual provoca el crecimiento de los folículos ováricos y su migración hasta la superficie del ovario. Al mismo tiempo, este desarrollo folicular hace que el ovario aumente su producción de estradiol.

Lea también: TSH y el embarazo: una guía detallada

Los folículos son como unas pequeñas bolsitas llenas de líquido que se encuentran en el ovario. Dentro de cada folículo tiene lugar la maduración de un óvulo.

El estradiol es la hormona sexual encargada de la proliferación del endometrio en el útero. Sus células empiezan a multiplicarse y se forman vasos sanguíneos y las glándulas endometriales.

Justo en el inicio de la segunda semana, se estabiliza el nivel de la FSH debido al efecto inhibidor del estradiol y esto hace que tenga lugar el reclutamiento folicular: solamente uno de los folículos es capaz de responder a la FSH y continuar su desarrollo. El resto de folículos degeneran y sus óvulos se pierden.

El folículo que ha sido capaz de sobrevivir sigue aumentando su tamaño y pasa a convertirse en un folículo preovulatorio o folículo de Graaf.

Ovulación

Al final de esta segunda semana que estamos comentando, se produce otro cambio hormonal importante: el pico de LH.

Lea también: Tratamiento del Túnel Carpiano en el Embarazo

Como consecuencia del aumento de la hormona LH, el folículo de Graaf se rompe y el óvulo que contenía es expulsado hacia la trompa de Falopio. Este fenómeno se conoce como ovulación.

Por último, el folículo roto pasa a convertirse en un cuerpo lúteo, el cual sigue produciendo los estrógenos y la progesterona que actúan sobre el endometrio.

Síntomas en la semana 2 de embarazo

Durante esta segunda semana no existen síntomas de embarazo puesto que éste aún no se ha producido. En cualquier caso, hay mujeres que notan algunas molestias relacionadas con la ovulación. A continuación, se enumeran algunos de los malestares más frecuentes en esta segunda semana:

  • Flujo vaginal abundante y con mayor viscosidad (aspecto clara de huevo).
  • Aumento de la temperatura corporal de 0,2 a 0,5ºC.
  • Aumento del deseo sexual.
  • Dolor abdominal.
  • Hinchazón.
  • Molestias en los senos.
  • Gases.
  • Ligero sangrado en los casos más extremos.

En general, las molestias asociadas a la ovulación son menores y los dolores más suaves en comparación con los que provoca la menstruación.

Test de ovulación

Las mujeres que están buscando un embarazo activamente y no son capaces de detectar los síntomas de la ovulación pueden usar este método para averiguar con exactitud cuáles son sus días fértiles.

Lea también: Impuestos del Segundo Trimestre

El test de ovulación consiste en una prueba que venden en la farmacia para identificar el pico de LH en la orina y, por tanto, saber los días del ciclo menstrual donde la fertilidad de la mujer es máxima.

Las relaciones sexuales durante el final de la segunda semana del ciclo menstrual aumentan la posibilidad de conseguir un embarazo debido a que tiene lugar la ovulación.

Cuidados y recomendaciones en la segunda semana

Solamente las mujeres que se encuentran buscando la gestación a corto plazo tendrán en mente practicar buenos hábitos de vida para tener un embarazo saludable.

En cambio, si el embarazo te ha pillado por sorpresa, en el momento de hacer un test de embarazo o ecografía ya estarás de más semanas y no habrás tenido en cuenta nada especial durante la primera y la segunda semana de gestación.

En general, durante la planificación del futuro embarazo, se recomienda llevar un estilo de vida saludable. Estos son algunos consejos que os pueden ayudar:

  • Visita a tu ginecólogo: si estás pensando en quedarte embarazada, lo ideal sería hacer una revisión previa para comprobar que todo está bien.
  • Alimentación: se puede comer de todo, prestando especial atención a los alimentos ricos en proteínas, ácido fólico, calcio, etc. Es posible tomar suplementos alimenticios para un aporte mayor de estos complejos vitamínicos.
  • Café, tabaco y alcohol: es importante que dejes estas sustancias si quieres quedar embarazada. La cafeína, la nicotina y el alcohol son sustancias tóxicas que pueden causar daños en el bebé y aumentar el riesgo de aborto.
  • Antibióticos: no hay problema con tomar antibióticos durante esta segunda semana, sobre todo si existe una infección de orina o cistitis que pueda dificultar la gestación. Para ello, también es recomendable beber mucha agua.

Además de todo esto, los especialistas recomiendan mantenerse informadas en todo momento de los buenos hábitos durante el embarazo y de aquello que es necesario evitar para no correr riesgos. Las revistas, foros fiables y grupos de apoyo pueden ser de gran ayuda.

A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.

Es habitual que se hable del embarazo por semanas, meses o trimestres.

Primer mes de embarazo

Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR).

Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.

La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero, finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante.

Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.

El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.

Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.

Segundo mes de embarazo

Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.

Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.

Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.

También puede ocurrir que la gestación avance sin demasiados síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más suave.

Tercer mes de embarazo

A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.

A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía.

A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.

En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.

Cuarto mes de embarazo

En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.

Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.

El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.

Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.

El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.

El volumen del vientre materno seguirá aumentando, así como el peso corporal, lo que hará que comiencen ciertas molestias relacionadas como una mayor frecuencia de micción. Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.

Quinto mes de embarazo

Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.

Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.

Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.

Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).

Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.

En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.

En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.

Séptimo mes de embarazo

Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.

tags: #segundo #embarazo #desarrollo #semana #a #semana

Publicaciones populares: