Embarazo Abdominal con Feto Viable: Causas, Síntomas y Tratamiento
Un embarazo ectópico se define cuando el ovocito fertilizado se implanta fuera de la cavidad endometrial. El embarazo ectópico ocurre cuando el embrión se implanta fuera de la cavidad uterina, impidiendo su desarrollo normal.
La gestación ectópica, también conocida como embarazo extrauterino, surge como consecuencia de alguna complicación durante el descenso del embrión por la trompa. Éste no es capaz de llegar al útero e implanta en un lugar anómalo que no permite su desarrollo.
Incidencia
La incidencia ha aumentado en las últimas décadas hasta alcanzar el 1-2%, aunque las cifras se han estabilizado en los últimos años. Esto es debido fundamentalmente a 3 condicionantes: el aumento de los factores de riesgo, el incremento en la aplicación de técnicas de reproducción asistida y el uso de métodos diagnósticos más sensibles y específicos que permiten detectar casos que, de otra manera, habrían pasado inadvertidos.
A medida que la incidencia aumenta, la mortalidad decrece (en EE.UU. de 35,5 muertes por 10.000 en 1970 a 3,8 por 10.000 en 1989), aunque en los países desarrollados, el embarazo ectópico es todavía la causa del 10-15% de las muertes maternas relacionadas con la gestación y supone el 80-90% de los fallecimientos durante el primer trimestre del embarazo.
Localización del Embarazo Ectópico
Los tipos de embarazo ectópico se clasifican en función de la ubicación en la que implanta el embrión. La localización más frecuente de un embarazo ectópico es la trompa de Falopio debido a que el embrión realiza este trayecto en su camino al útero.
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El lugar de implantación más frecuente es la trompa (98%):
- Ampular: 80%.
- Ístmico: 12%.
- Cornual (intersticial): 2,2%.
- Fimbrias: 6%.
Otras localizaciones más raras son el ovario (0,15%), el cérvix (0,15%) y el abdomen (1,4%). Estos embarazos extratubáricos se ven con más frecuencia en gestaciones conseguidas tras el uso de técnicas de reproducción asistida en las que pueden llegar a alcanzar hasta el 7%.
La coincidencia con un embarazo eutópico (intrauterino) se define como gestación heterotópica y tiene lugar en 1-2 de cada 10.000 embarazos espontáneos. Es también más frecuente con el empleo de técnicas de reproducción asistida.
A continuación, enumeramos los tipos de embarazo extrauterinos que existen:
- Embarazo ectópico tubárico o ampular: el embrión anida en la trompas de Falopio. Produce inflamación y obstrucción tubárica.
- Embarazo ectópico ístmico: la implantación tiene lugar en el istmo, al final de la trompa de Falopio.
- Embarazo ectópico ovárico: el embrión implanta en el ovario y puede confundirse con un quiste.
- Embarazo ectópico cervical: la anidación tiene lugar en el cuello uterino o cérvix.
- Embarazo ectópico abdominal: el embrión implanta dentro de la cavidad peritoneal, aunque es muy infrecuente.
- Embarazo ectópico intramural: se localiza en el miometrio, la capa muscular interna del útero y es el tipo más raro de todos.
También cabe la posibilidad de que se produzca un embarazo ectópico heterotópico. Eso significa que, al mismo tiempo, tienen lugar un embarazo normal y uno extrauterino.
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Tipos de Embarazo Ectópico
- Embarazo Intersticial: Se desarrolla en la parte de la trompa de Falopio que atraviesa la pared del útero.
- Embarazo Ístmico: Ocurre en el istmo de la trompa de Falopio, una zona estrecha cerca del útero.
- Embarazo Cervical: El embrión se implanta en el cuello uterino.
- Embarazo Fímbrico: Ocurre en la fimbrias de la trompa de Falopio, estructuras que ayudan a captar el óvulo después de la ovulación.
Etiopatogenia
Cualquier factor que afecte a la capacidad de la trompa para transportar los gametos o embriones favorecerá la implantación ectópica. Todas las situaciones que predisponen al desarrollo de un embarazo ectópico tienen en común la producción de una lesión del epitelio tubárico y/o la interferencia en la movilidad de las trompas.
El embrión anormalmente implantado presenta anomalías y se interrumpe espontáneamente en el 80% de las gestaciones ectópicas. El aborto tubárico espontáneo ocurre en la mitad de los casos.
Factores de Riesgo
Están presentes en el 25-50% de las pacientes con embarazo ectópico. Como conclusión, las situaciones que se asocian a un mayor riesgo de desarrollar una gestación ectópica son: antecedente de embarazo ectópico previo, patología y cirugía tubáricas, y gestación con DIU o con anticonceptivos con progestágenos exclusivamente.
El embarazo ectópico se observa en un 2,1-9,4% de los casos de fertilización in vitro y transferencia embrionaria (FIVTE), supuestamente por el uso de progesterona y clomifeno, que interferirían en una adecuada movilidad de la trompa. Por motivos parecidos también existe un riesgo aumentado de embarazo ectópico utilizando anticonceptivos con gestágenos, como la píldora poscoital o el dispositivo intrauterino (DIU) con levonorgestrel.
Existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un embarazo ectópico. Entre ellos están:
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- Endometriosis.
- Salpingitis: infección en la trompa.
- Defectos congénitos en trompas de Falopio.
- Edad materna mayor de 35 años.
- Embarazo ectópico previo.
- Tabaquismo.
- Dispositivo intrauterino (DIU).
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
- Cirugía pélvica o abdominal previas.
- Tratamientos de reproducción asistida.
- Cirugía de reversión de ligadura de trompas.
Cabe destacar que la frecuencia de los embarazos ectópicos ha aumentado en los últimos 20 años debido, en primer lugar, a los nuevos métodos clínicos para el diagnóstico y, a continuación, por la aparición de nuevos factores de riesgo, como el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida.
La frecuencia del embarazo ectópico es de 1 caso cada 100 embarazos, es decir, del 1%.
Manifestaciones Clínicas
En la mayoría de los casos, el trofoblasto invade la pared tubárica y las manifestaciones clínicas vienen determinadas por el grado de invasión, la viabilidad del embarazo y el lugar de implantación.
Cuando se produce la invasión vascular, se desencadena la hemorragia que distorsiona la anatomía tubárica, alcanza la serosa y genera dolor. La presentación clínica y el curso natural son, a veces, impredecibles: muchas gestaciones ectópicas son asintomáticas y se resuelven como abortos espontáneos, pero en otras ocasiones la paciente debuta con un cuadro de shock sin síntomas previos.
El dolor abdominal brusco, intenso, en el hemiabdomen inferior es el síntoma más común y se presenta el 90-100% de las mujeres sintomáticas. Junto con el sangrado vaginal y la amenorrea/retraso menstrual, constituye la clásica tríada del diagnóstico clínico, aunque está presente en tan sólo el 50% de las pacientes con embarazo ectópico.
Otras manifestaciones, como la clínica gravídica o el síncope, son más inconstantes en su presentación.
Cuando una mujer tiene una implantación en otro tejido distinto al endometrio uterino puede no presentar ninguna molestia en su etapa inicial o que los síntomas sean similares a un embarazo normal, como la fatiga, náuseas o dolor abdominal.
A medida que avanza la gestación, aparecerán otros síntomas que pueden ser más graves y que pondrán a la mujer en alerta:
- Dolor abdominal muy fuerte que suele ser unilateral.
- Sangrado vaginal anormal.
- Debilidad y sensación de desmayo.
- Dolor de lumbago.
- Dolor en los hombros.
- Presión intensa en el recto.
- Palidez y tensión baja.
Estos síntomas pueden empeorar en caso de producirse un embarazo ectópico roto. Conforme crece el embrión, la trompa se expande hasta que llega a romperse, puesto que no hay suficiente espacio.
La consecuencia de esto es muy grave, ya que lleva a una hemorragia interna que puede acabar en shock e incluso provocar la muerte de la paciente.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en 3 pilares fundamentales: exploración clínica, ecografía y, cuando no es suficiente con ambas, las determinaciones seriadas la fracción beta de la gonadotropina coriónica humana (β-HCG) (recomendación tipo B). Casi siempre es posible efectuar el diagnóstico de forma ambulatoria.
Exploración Clínica
El examen pélvico es, con frecuencia, inespecífico, pero son bastante constantes el dolor a la movilización cervical y la presencia de una masa anexial, igualmente dolorosa. En caso de rotura del embarazo ectópico suele aparecer irritación peritoneal (signo de Blumberg o defensa abdominal) y un cuadro de shock.
Ecografía
Gracias a los avances tecnológicos y a la formación en ecografía obstétrica, es posible diagnosticar por imagen un embarazo ectópico en etapas cada vez más precoces. Debe comenzarse con sonda abdominal, pero es imprescindible completarla con sonda vaginal, con un ecógrafo de alta resolución y utilizando el zoom para magnificar las áreas a estudiar: sobre todo la cavidad endometrial y las zonas anexiales. A pesar de todo ello, hasta un 15-35% de las gestaciones ectópicas no se ve por ecografía.
Son signos sospechosos de embarazo ectópico:
- Presencia de un útero vacío, especialmente si el endometrio es grueso.
- Presencia de un seudosaco intraútero.
- Signo del «doble halo» en la trompa.
- Visualización de un saco gestacional fuera del útero: con presencia de vesícula vitelina e incluso, a veces, de embrión. Es el único diagnóstico de certeza exclusivamente ecográfico.
- Doppler color positivo en los dos casos anteriores.
- Líquido en el espacio de Douglas mayor de lo habitual. Se debe tener cuidado cuando se emplee la sonda vaginal, pues suele ser fácil sobreestimar esta cantidad, sobre todo si se posee poca experiencia.
La visualización ecográfica de una gestación intrauterina, prácticamente, excluye el embarazo ectópico. La posibilidad de una gestación heterotópica (coexistencia de una gestación intrauterina y un embarazo ectópico) es muy rara, aunque se debe tener en cuenta en pacientes con tratamientos de fertilidad.
Determinaciones Seriadas de la Fracción Beta de la Gonadotropina Coriónica Humana (por método ELISA)
La β-HCG es producida por las células del trofoblasto y, en las primeras semanas de un embarazo normoevolutivo, aproximadamente duplica su valor cada 2 días (válido para cifras inferiores a 10.000 mU/ml). Un aumento menor es sugestivo de embarazo no viable (aborto o ectópico). Si existe una sospecha de embarazo ectópico y la ecografía no es concluyente deben realizarse determinaciones de β-HCG.
Si la gestación intrauterina no es visible por ecografía transvaginal con valores de β-HCG > 1.000-2.000 mU/ml, existe una alta probabilidad de gestación ectópica. Este valor discriminatorio de la β-HCG dependerá de la calidad del equipo ecográfico y de la experiencia del ecografista. Unidades especializadas (con experiencia en el diagnóstico y manejo del embarazo ectópico), que utilizan sondas vaginales de alta resolución y conocen los síntomas y signos de la paciente, suelen emplear el dintel de 1.000 mU/ml (nivel de evidencia III, grado de recomendación C).
La combinación de ecografía transvaginal y determinaciones seriadas de β-HCG tiene una sensibilidad del 96%, una especificidad del 97% y un valor predictivo positivo del 95% para el diagnóstico de embarazo ectópico: éstas son las pruebas más eficientes para este diagnóstico.
Otros Procedimientos
El legrado uterino y la laparoscopia raramente son necesarios para la confirmación diagnóstica de un embarazo ectópico. En el caso de la laparoscopia, debe recordarse que ésta es el procedimiento de referencia para el diagnóstico de embarazo ectópico en casos de duda, aunque en caso de ser utilizada para tal fin debe conocerse que la tasa de falsos negativos es del 3-4% y la tasa de falsos positivos es del 5%.
Ninguno de los marcadores bioquímicos (progesterona, creatincinasa, fibronectina fetal, etc.) que se han intentado emplear para el diagnóstico del embarazo ectópico tienen la suficiente sensibilidad o especificidad para su uso clínico.
Los dos métodos más importantes a la hora de diagnosticar un embarazo ectópico son la determinación de la hormona beta-hCG en sangre y la ecografía transvaginal.
La medición de la hormona β-hCG en sangre es una prueba cuantitativa que informa a las mujeres de una posible gestación en función de las semanas de embarazo. Se realiza sobre todo a las pacientes sometidas a una técnica de reproducción asistida.
En un embarazo ectópico, la hormona beta-hCG no se eleva rápidamente como en un embarazo normal y, por tanto, los niveles se mantienen bajos.
Si el test de embarazo en sangre es positivo, posteriormente se confirma el embarazo con una ecografía de ultrasonido 2 semanas después para poder ver la presencia del saco embrionario.
En caso de no observarse ningún saco dentro del útero con una β-hCG positiva, debe valorarse la posibilidad de un embarazo ectópico, el cual deberá confirmarse con un nuevo análisis de los valores de β-hCG y otros marcadores bioquímicos como la progesterona, la proteína placentaria 14, Ca-125 y creatina fosfoquinasa entre otros.
Tratamiento
Es importante diseñar una hoja informativa para pacientes con las diversas alternativas diagnósticas y terapéuticas.
Muchos de los embarazos ectópicos suelen resolverse solos, mediante un aborto espontáneo que generalmente es tubárico. Si esto no se produce de manera natural, será necesario interrumpir el embarazo mediante tratamiento quirúrgico o tratamiento médico con fármacos quimioterapéuticos como el metotrexato.
La elección médica de un tratamiento u otro se valora según las pruebas diagnósticas y los síntomas que presenta la paciente, la cual debe ser informada de las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento.
En el supuesto grave de rotura de la trompa y shock, será necesario llevar a cabo otras intervenciones como la transfusión de sangre e incluso una salpingectomía si la trompa estuviera muy dañada.
Tratamiento Médico con Metotrexato
El metotrexato es un antagonista del ácido fólico que inhibe la síntesis de novo de purinas y pirimidinas, interfiriendo con la síntesis de ADN y la multiplicación celular. El trofoblasto, por su rápida proliferación, es un tejido especialmente vulnerable a la acción del metotrexato.
El metotrexato se ha demostrado muy eficaz en el tratamiento médico del embarazo ectópico (grado de recomendación A) y es tan efectivo como el tratamiento quirúrgico (grado de recomendación B), aunque es menos eficiente (produce más costes sanitarios) si no se da de alta precozmente a la paciente.
Otros fármacos citotóxicos (prostaglandinas, cloruro potásico, glucosa hiperosmolar, etc.) son menos eficaces y con ellos se tiene mucha menos experiencia, por lo que no deben utilizarse.
El tratamiento con metotrexato debería ofrecerse a un tipo de pacientes determinado y deben existir unidades hospitalarias con protocolos de tratamiento y seguimiento (grado de recomendación B).
Criterios de Exclusión
- Enfermedad previa grave, especialmente enfermedad renal o hepática.
- Anormalidad del hemograma. Son valores analíticos excluyentes la presencia de leucocitos < 2.000/mm3, plaquetas < 100.000/ mm3, transaminasa glutamicoxalacética (GOT) y transaminasa glutámico pirúvica (GPT) > 30 U/l y creatinina > 1,5 mg/dl.
- Contraindicación del metotrexato.
- En tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o diuréticos.
- Paciente que no desee control posterior.
- Ectópico, heterotópico.
Criterios de Inclusión
- Mujer sana, hemodinámicamente estable y que ofrezca garantías de que cumplirá el tratamiento.
- Sin signos de rotura del embarazo ectópico.
- Diámetro máximo del huevo no superior a 4 cm.
- β-HCG inferior a 5.000-10.000 mU/ml (nivel de evidencia IIa). Con cifras < 5.000 mU/ml la probabilidad de solucionar el embarazo ectópico es superior al 90%, pero con > 10.000 mU/ml, la probabilidad es inferior al 82%.
- La presencia de latido cardíaco embrionario o de líquido libre en la pelvis no contraindica por sí sola la terapia médica con metotrexato, pero lo hace menos aconsejable.
- Consentimiento informado.
- Evitar el embarazo en los tres próximos meses al tratamiento para evitar los efectos teratógenos.
Pautas de Administración
- Metotrexato intramuscular, dosis única: En una dosis de 50 mg/m2 de superficie corporal. Es el régimen más utilizado. Si no hay un descenso de la β-HCG de al menos el 15% entre los valores del día 4 y del día 7, se puede repetir una nueva dosis. La tasa de éxito si sólo se utiliza una dosis es del 87,2%, con permeabilidad tubárica en el 81% de casos tratados, tasa de embarazos del 61% de mujeres con deseo gestacional y tasa de ectópicos posterior del 7,8%.
- Metotrexato intramuscular, dosis múltiples: Se administra 1 mg/kg de peso los días 1, 3, 5 y 7 con 4 dosis de rescate de ácido folínico intramuscular (0,1 mg/kg) los días 2, 4, 6 y 8. El control se efectúa con β-HCG desde el día 4. El tratamiento se interrumpe cuando se observa una disminución de los valores de β-HCG en 2 días consecutivos o después de las 4 dosis de metotrexato. Esta pauta presenta una tasa de éxito del 94%, con persistencia de la trompa permeable en el 78% de las mujeres tratadas. La tasa de embarazo posterior es del 58%. Como complicación, señalaremos que aparece una nueva gestación ectópica en el 7% de las mujeres que buscan la gestación.
- Metotrexato intrasacular: En inyección directa de 10 mg. Precisa guía ecográfica o laparoscópica. Es escasamente utilizado. Otras vías de administración están desaconsejadas.
Efectos Secundarios
Los efectos secundarios más frecuentes del metotrexato son:
- Dolor abdominal. También llamado «dolor de resolución». Es el efecto secundario más frecuente (afecta al 60-75% de las pacientes). Es un dolor súbito, que aparece en los primeros días tras la administración del fármaco y suele controlarse con analgésicos a dosis habituales. Este dolor es de origen incierto y podría deberse al aborto tubárico o ser un efecto directo del agente citotóxico. Lo más difícil es distinguir este dolor transitorio (horas) del producido por la rotura tubárica y la hemorragia intraabdominal.
- Dispepsia.
- Náuseas, vómitos, diarrea, estomatitis.
- Otros muy raros son aplasia medular, afectación hepática o renal, alopecia y fotosensibilidad.
Esquema de Tratamiento
- La paciente debe tener una β-HCG previa y un hemograma completo. Debe pesarse y tallarse para el cálculo de la superficie corporal.
- Administrar metotrexato 50 mg/m2 de una sola vez en la región glútea. Para el cálculo de la superficie corporal en m2 se puede emplear la fórmula de Mosteller [(peso en kg x talla en cm/3.600) x 0,5]. La dosis habitual suele estar entre 75-90 mg.
- Alta inmediata, por ser lo más eficiente (nivel de evidencia Ib, grado de recomendación A).
En el mismo momento del alta, se entregará una hoja informativa (nivel de evidencia Ib, grado de recomendación A) con al menos estos puntos:
- Que puede experimentar dolor (60-75% de las pacientes) tras el tratamiento médico, debido a la resolución del embarazo ectópico.
- Que es frecuente (y por tanto esperable) la elevación de la β-HCG en la determinación del 4.o día.
- Puede utilizar analgésicos tipo paracetamol (1 g/6-8 h). Si no cede el dolor, debe contactar con el hospital.
- Permanecer en la ciudad hasta que se complete el seguimiento. A veces durante más de un mes.
- Evitar relaciones sexuales hasta el final del seguimiento.
- No tomar alcohol hasta 7 días tras la inyección de metotrexato.
- Evitar el embarazo en los 4 meses posteriores a la inyección, por su posible efecto teratógeno.
- Menos del 10% precisarán cirugía con este protocolo (nivel de evidencia IIa).
El seguimiento de la paciente es fundamentalmente clínico y analítico. Se realizará ecografía sólo si existe sospecha de rotura tubárica.
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