Humphrey Bogart: Vida, Biografía y Legado de un Ícono del Cine
Este 25 de diciembre, el gran Humphrey Bogart (también conocido como Bogie) cumpliría 122 años. Fue una de las grandes estrellas del cine, un ícono que creó estilo traspasando las fronteras de las cámaras y cuya imagen de hombre rudo, su mirada penetrante y cigarro en boca conquistó a todos. De hecho, se considera la primera estrella masculina más importante de los primeros cien años del cine estadounidense.
Nacimiento y Primeros Años
Humphrey DeForest Bogart nació el 25 de diciembre de 1899 en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), en el seno de una familia acomodada en la que creció sin problemas económicos. Fue el mayor de los tres hijos de un matrimonio formado por el cirujano Belmont DeForest Bogart (1867-1934) y la artista gráfica Maud Humphrey (1868-1940). Su madre era fotógrafa e ilustradora y anticipó el futuro de su hijo enviando un dibujo del bebé para una campaña de publicidad de productos infantiles.
Nacido en Nueva York en 1899 en una familia acomodada, Humphrey DeForest Bogart parecía destinado a una vida alejada del cine. Bogart no nació para ser actor, ni siquiera para ser el "Bogie" que el mundo adora. Su familia acomodada, heredera de una moral victoriana, le había reservado un futuro académico impecable. Lo esperaban las aulas de la universidad de Yale y, más tarde, el consultorio médico que tanto anhelaban sus padres. Pero el joven Humphrey, con el alma inquieta y un desdén precoz por las normas, encontró en el internado un trampolín hacia el caos.
Inicios en la Actuación
Tras ser expulsado de la Universidad donde estudiaba Medicina, se alistó en la Marina de los EE. UU. durante la I Guerra Mundial. A su vuelta fue contratado como administrador en la compañía cinematográfica y de teatro World Film Corporation, propiedad del padre de su amigo. Al terminar empezó a probar suerte como actor, dando sus primeros pasos en el teatro, en Broadway, para terminar dando el salto a la gran pantalla, reconociéndose su trabajo tras su papel en ‘El halcón maltés’, de la mano de John Huston.
El teatro fue su primera puerta hacia la interpretación, pero no por amor al arte, sino por una casualidad. Un amigo de la familia le ofreció trabajo como ayudante de dirección, y entre bastidores, Humphrey comenzó a moldear su temple. Tras su paso por la Marina, un amigo de la familia lo introdujo en el mundo del teatro, primero como ayudante de dirección y luego como actor.
Lea también: Crónica Social según Rosa Villacastín
Su vida cambió cuando, en la Academia Philips (Massachusetts), conoció a su amigo William Brady, hijo del productor de teatro William A. Brady, quien le estimuló para ser actor de teatro. A continuación se alistó en la Marina para combatir en la I Guerra Mundial y fue destinado como marinero al buque USS Leviathan. En 1918 el barco fue atacado por submarinos y un torpedo lo alcanzó, sin lograr hundirlo.
Primeros Pasos en el Cine
Su manera de hablar y su aspecto físico, que no se correspondía con el del clásico galán de la época, dificultaron sus inicios en su carrera como actor. Desde 1922 (cuando hizo su primera aparición en el escenario en la obra The Ruined Lady) hasta 1935 sólo hizo pequeñas intervenciones en escenarios y en algunas películas.
Durante años, sin embargo, el cine le negó su grandeza. Entre 1928 y 1936, encarnó a galanes anodinos, a personajes secundarios que desaparecían tan rápido como aparecían. Era un rostro más en las comedias de salón, un figurante con el pelo engominado. Pero él nunca se rindió.
La fortuna tocó su puerta cuando Leslie Howard, su compañero en la obra teatral El Bosque Petrificado, insistió en que Bogart repitiera el papel en la adaptación cinematográfica. Así, en 1936, el enorme éxito que tuvo El bosque petrificado supuso el comienzo de una carrera sólida para el actor.
Ascenso a la Fama
Fue a partir de los años 40 cuando alcanzó gran popularidad y reconocimiento, sobre todo tras el éxito de una de las más grandes películas de la historia del cine: ‘Casablanca’. Sin olvidarnos de otras películas como ‘Tener y no tener’, ‘Cayo largo’, ‘Sabrina’ o ‘Más dura será la caída’.
Lea también: Antonio Machín: El rey del bolero
Durante los años 30, Bogart se convirtió en el rostro de los personajes más turbios de Hollywood. En papeles de gánster, ladrón y villano, compartió pantalla con titanes como Edward G. Robinson y James Cagney. Era un secundario recurrente, el hombre al que siempre mataban en la pantalla. Pero todo cambió en 1941 con El último refugio. George Raft, una estrella que detestaba morir en escena, rechazó el papel principal, y Bogart tomó su lugar. La película fue un éxito, y por primera vez el público aplaudió a un antihéroe.
Bogart debutó en el cine a los 31 años, pero no fue hasta los 37 que encontró su gran oportunidad con El bosque petrificado (1936). Ese mismo año, el destino le regaló otro golpe de suerte: Raft volvió a decir "no", esta vez a El halcón maltés, y John Huston, en su debut como director, eligió a Bogart. Con Sam Spade, el detective cínico y solitario, Bogart consolidó su lugar en Hollywood.
En 1941, su destino cambió gracias a dos películas que marcaron un antes y un después en su carrera. La primera fue El último refugio, en la que interpretó a un gánster condenado a morir, y la segunda fue El halcón maltés, dirigida por el entonces debutante John Huston.
El Éxito de Casablanca
Si El halcón maltés cimentó su carrera, Casablanca lo elevó al olimpo del cine. En el papel de Rick Blaine, un expatriado que oculta su corazón roto tras una máscara de cinismo, Bogart demostró que también podía ser un romántico. En la década de 1950, sus personajes evolucionaron, reflejando una madurez y melancolía que resonaban con su propia vida.
"De todos los bares del mundo, tenía que entrar en el mío", murmura Rick cuando vuelve a encontrarse con Ilsa Lund, interpretada por Ingrid Bergman. Es una línea que no solo define la esencia del personaje, sino también el magnetismo de Bogart. Él no interpretaba; vivía en cada palabra, como si hubiera nacido para arrastrar consigo las sombras de su pasado.
Lea también: Un vistazo a la carrera del Rey James
Casablanca no solo fue un éxito comercial; fue una declaración de principios. En 1944, durante el rodaje de Tener y no tener, Bogart conoció a Lauren Bacall, una joven actriz de 19 años con una voz tan profunda como el Atlántico. Él tenía 44 y una larga lista de amores fallidos, pero entre ellos surgió una conexión inexplicable. "Solo ocurrió", recordaría Bacall. Se casaron en 1945 y formaron una de las parejas más icónicas de Hollywood.
Vida Personal
Y, precisamente, a partir de los 40 años fue cuando Bogart encontró al gran amor de su vida. No cabe duda que los 40 fueron los mejores años de Bogart, tanto profesional como personalmente. En la década de los 40 llegaron sus grandes éxitos, incluida ‘Casablanca, ‘El halcón maltés’, ‘Tener y no tener’ ….
Y a los 40, concretamente a los 43, Bogart encontró el amor tras tres matrimonios fracasados. Ocurrió durante el rodaje de la película ‘Tener y no tener’ que protagonizaba junto a Lauren Bacall, con 19 años. En ese rodaje empezó todo, para terminar viviendo una de las historias de amor más grandes que se recuerdan en Hollywood.
Como sabemos, antes de casarse con Bacall, Bogie pasó por la vicaría hasta en tres ocasiones. En 1926, años en los que se estaba iniciando como actor en Broadway, se casó con Helen Maken. Sin embargo, se separaron al año una vez que Bogart le confesó que se había enamorado de otra mujer, de la actriz Mary Philips con quien se casó en 1928.
Tras 10 años de matrimonio, fue la actriz Mayo Methot quien conquistó el corazón de Humphrey con quien se casó. El carácter de los dos actores, hizo de éste un matrimonio nada fácil de llevar con fuertes discusiones y peleas entre ambos, hasta el punto en el que Methot llegó a atacar a Bogart con un cuchillo.
En el año 1943 comenzó de ‘Tener y no tener’ junto a una joven Lauren Bacalll de 19 años, que debutaba en el cine. Bogart y Bacall recreaban en la realidad lo que vivían en el cine tras rodar una de las películas románticas más importantes de la historia del cine, bajo la dirección de Howard Hawks.
En ese momento, Bogie conoció al gran amor de su vida, con quien compartía una química única e inigualable. Según cuenta la propia Lauren en una de sus autobiografías, ‘Por mí misma’, una noche de rodaje “Yo estaba peinándome. Él estaba de pie detrás de mí cuando de repente se inclinó, puso su mano debajo de mi barbilla y me besó. Fue impulsivo, era un poco tímido, sin tácticas de lobo. Sacó un paquete de fósforos gastados de su bolsillo y me pidió que pusiera mi número de teléfono en la parte de atrás. Lo hice. No sé por qué lo hice, excepto que era parte de nuestro juego”.
Bogart y Bacall se casaron el 21 de mayo de 1945 (una vez que el actor se separó de Methot) en la granja del escritor Louis Bromfield, íntimo amigo del actor. El matrimonio compartió escenas en otras películas: ‘El sueño eterno’, ‘La senda tenebrosa’ y ‘Cayo Largo’.
Bacall le contagió a Bogart su compromiso político, y juntos marcharon a Washington para protestar contra la caza de brujas del senador McCarthy. Él, a su vez, le transmitió su amor por el mar. La relación entre Bogart y Bacall trascendió las convenciones de la época, mostrando una complicidad y un respeto mutuo que los convirtieron en una de las parejas más queridas de Hollywood.
Años más tarde, el 6 de enero de 1949 nació el primero de sus hijos al que llamaron Stephen en honor a su personaje en ‘Tener y no tener’.
Pasión por el Ajedrez
Humphrey Bogart era un gran apasionado del ajedrez, de hecho durante algunos años se ganó la vida jugando partidas de ajedrez. El actor, que jugaba en la Sexta Avenida de Manhattan, ganaba un dólar por cada partida que ganaba.
También perteneció al Club de Ajedrez de Hollywood que fundó Herman Steiner en Los Ángeles, al que pertenecieron, entre otros, Billy Wilder, José Ferrer y a su esposa -la cantante Rosemary Clooney- o Charles Boyery. Sobre esta pasión, Stephen, el hijo de Bogart, escribió en un libro que “Mike Romanoff era una de las pocas personas capaces de ganar al ajedrez a mi padre”.
Y, curiosamente, esa afición pudo cambiar el final de una de las mayores películas de la historia del cine y que encumbró al actor: hablamos de ‘Casablanca’, dirigida por Michael Curtiz y premiada con el Óscar a la mejor película. El actor intentó que uno de los guionistas cambiara el final de la película para que este juego estuviera presente en el desenlace.
Así nos lo cuenta Miguel Illescas en su libro ‘Cuentos, jaques y leyendas’, donde revela este hecho. "La primera vez que vemos en escena a Bogart, está jugando al ajedrez contra sí mismo, algo que según su hijo hacía mucho. Además, utiliza una variante del ajedrez que se llama defensa francesa, que tiene mucho que ver con lo que sucede después en la película", explica Azuaga.
De hecho, durante el rodaje de ‘Casablanca’ era habitual ver a Bogart jugar al ajedrez. Y, precisamente, en una de esas partidas pudo provocarse el cambio del final de la película tal y como lo conocemos. En una de esas partidas, en las que también jugaba contra el director Curtiz, Bogart invitó a uno de los guionistas, Koch. Durante el desarrollo de la misma, Bogie presentó algunas alternativas al final de la trama, del que no estaba convencido.
Se barajaron algunas hipótesis: desde que Ingrid Bergman dejara a su marido y huyera, hasta que Rick (Bogart) amenazara con una pistola al jefe de la policía local, Louis Renault (Claude Rains) ayudando a escapar a Laszlo para que pudiera reencontrarse con Ilsa, su mujer, en algún lugar de América. Si se hubiera optado para este final para una de las mejores películas, la última escena que hubiéramos visto sería la imagen de Rick y Renault sentados frente a un tablero de ajedrez. Y en algún momento, un primer plano se dirigía a Renault, que sentenciaba: “Ricky, tenías razón. Eres un sentimental”.
A pesar de todo, el final quedó como estaba establecido y con la ya mítica frase “Siempre nos quedará París”, con la que Rick se despide de Ilsa.
Últimos Años y Fallecimiento
En 1956, durante el rodaje de su última película, su salud comenzó a deteriorarse. El cáncer de esófago, exacerbado por años de cigarrillos y whisky, lo obligó a retirarse del cine. En sus últimos días, rodeado de amigos en su casa, Bogart seguía contando historias y riendo, como si el telón aún no hubiera caído del todo.
Bogart nació el 25 de diciembre de 1899 y murió el 14 de enero de 1957, a los 57 años enfermo de cáncer de esófago, provocado por su alcoholismo y tabaquismo.
Legado
La vida de Humphrey Bogart (Nueva York, 25 de diciembre de 1899-Los Ángeles, 14 de enero de 1957) es una película en sí misma. Con el paso del tiempo, las líneas entre el hombre y el mito se han difuminado, dejando tras de sí una silueta inconfundible: la del antihéroe, el tipo duro que nunca necesitó pulir sus aristas para cautivar. Hoy, al cumplirse 125 años de su nacimiento, nos sumergimos en el laberinto de su historia, en los matices de una carrera que, como la bruma de Casablanca, oscila entre la penumbra y el fulgor. Una buena cantidad de películas de Bogart están disponibles en plataformas streaming y muchas de ellas han envejecido de maravilla.
Fue y es una de las figuras más icónicas y enigmáticas del cine clásico. Su vida y carrera representan una combinación única de lucha, talento y carisma, lo que le permitió convertirse en un símbolo atemporal de Hollywood.
Bogart nunca pretendió ser perfecto, ni dentro ni fuera de la pantalla. Su grandeza residía en su honestidad: no intentaba agradar, no se esforzaba por encajar en el molde de Hollywood. Fue un hombre de contradicciones, un tipo duro que escondía un corazón sensible, un cínico que creía en la justicia.
Hoy, 125 años después de su nacimiento, sus películas siguen cautivando a nuevas generaciones, y su influencia se extiende mucho más allá del cine.
Premios y Nominaciones
En ese momento se inició la carrera cinematográfica de uno de los mejores actores del cine, con 75 películas a sus espaldas y un Óscar, tras tres nominaciones, por su papel en ‘La reina de África’.
- Óscar al mejor actor por "La reina de África" (1951)
- Nominación al Óscar por "Casablanca" (1943)
- Nominación al Óscar por "El motín del Caine" (1954)
Filmografía Destacada
A partir de entonces, Bogart encadenó filmes hoy considerados clásicos. Bajo la dirección de John Huston rodó El halcón maltés, donde interpretó al detective Sam Spade. En 1942 filmó Casablanca, en la cual protagoniza, junto a la actriz sueca Ingrid Bergman, una de las más grandes historias de amor de la cinematografía mundial.
- El bosque petrificado (1936)
- El halcón maltés (1941)
- Casablanca (1942)
- Tener y no tener (1944)
- El sueño eterno (1946)
- La reina de África (1951)
- El motín del Caine (1954)
Colaboraciones Notables
Hubo cuatro directores que influenciaron la carrera de Bogart: John Huston que le dirigió en 7 películas, Michael Curtiz, que lo hizo en 6, Raoul Walsh en 4 y Howard Hawks en 2.
Con Lauren Bacall protagonizó cuatro películas: "Tener y no tener" de 1945; "El sueño eterno" de 1946; "La senda tenebrosa" de 1947 y "Cayo Largo" de 1948.
LaOtra Sala Clásicos celebra el 125 aniversario de Humphrey Bogart con un mini-ciclo que reúne algunas de sus obras más emblemáticas. Este fin de semana, los amantes del cine clásico podrán disfrutar de una selección de películas que destacan la trayectoria de uno de los máximos exponentes del cine negro.
FILMIN ofrece un amplio catálogo de obras maestras aunque con algunas ausencias. La oferta incluye las fabulosas El Cuarto Poder, La Reina de África, El Tesoro de Sierra Madre, Tener o no tener, El Halcón Maltés, El Último Refugio, En un Lugar Solitario o El Bosque Petrificado.
Tabla resumen de información clave:
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Humphrey DeForest Bogart |
| Fecha de nacimiento | 25 de diciembre de 1899 |
| Lugar de nacimiento | Nueva York, EE.UU. |
| Fecha de fallecimiento | 14 de enero de 1957 |
| Causa de fallecimiento | Cáncer de esófago |
| Pareja más importante | Lauren Bacall |
| Óscar | 1 (La reina de África) |
tags: #en #que #año #nació #Humphrey #Bogart