Rock Hudson: Un Icono de Hollywood y su Impacto en la Concienciación sobre el SIDA

25.10.2025

Rock Hudson, cuyo nombre de nacimiento era Roy Harold Scherer Jr., fue una de las estrellas más brillantes del cine durante las décadas de 1950 y 1960. Representaba el arquetipo del hombre ideal de Hollywood. Su carrera fue cuidadosamente moldeada por su agente, Henry Willson, quien transformó su nombre, su voz e incluso su dentadura. Aunque su homosexualidad era un secreto a voces dentro de la industria, para el público en general, él seguía siendo el galán perfecto.

Tras hacer el servicio militar en la Marina de los Estados Unidos, Roy Harold Scherer Jr. se instaló en Los Ángeles con la intención de hacer carrera en el cine. Aunque su debut en el cine fue en un papel casi desapercibido en Escuadrón de combate (1948) y le siguieron otros títulos como extra e incluso debutó como protagonista en El capitán Panamá (1952) junto a la explosiva Yvonne de Carlo y coprotagonizó junto a Piper Laurie ¿Alguien ha visto a mi chica? Sin duda, su fama internacional se cimentó con Gigante (1956), también protagonizada por Elizabeth Taylor y James Dean. Durante el rodaje hubo cierta atracción entre los dos hombres, pero la cosa no llegó a mayores. Lo que sí hicieron ambos fue convertir a la actriz en su gran confidente. Cada noche escuchaba sus problemas por no poder sentirse realizados libremente como hombres que amaban a otros hombres.

Sus fans enloquecían al verle en la gran pantalla. Las mujeres deseaban tenerle como amante… pero los hombres también. Pero aquella sociedad conservadora y retrógrada, especialmente la industria hollywoodiense, impedía a nivel social que se materializaran las relaciones homosexuales. Quien le proporcionaba las coartadas necesarias era Henry Willson, su poderoso agente que, al ser también gay, era conocedor de los trucos más variados para despistar a los paparazzi. Por tal motivo, Willson ideó un plan estratégico. Obligó a su secretaria Phyllis Gates a casarse con Rock Hudson poco después del rodaje de Gigante. Y así fue como la pareja se dio el 'sí, quiero' en Santa Bárbara en una discretísima ceremonia celebrada el 9 de noviembre de 1955.

De cara a las revistas para fans, Hudson tuvo que mentir. "Cuando cuento mis bendiciones, mi matrimonio encabeza la lista", confesó a una de ellas y a otra le dijo que "el matrimonio ha resultado ser todo lo que esperaba y más. Al principio, Gates se deleitaba en estar casado con una gran estrella de Hollywood: era una vida de estrenos de películas, limusinas, fiestas de primera categoría, viajes de primera clase y hoteles de lujo. En casa solía recibir llamadas telefónicas de hombres a quienes el actor tildaba de “fanáticos”, para luego desaparecer durante horas sin dar ningún tipo de explicación a su esposa. Asimismo, Gates aseguró que Rock tenía cambios de humor repentinos y que en ciertas ocasiones la golpeó dos veces y trató de estrangularla.

Poco antes de la llegada de la década de los sesenta, la vida de Rock Hudson le deparó gratas sorpresas. Inició una sólida amistad con Doris Day, con quien había protagonizado las comedias Pijama para dos (1959) y No me mandes flores (1964). De hecho, junto a ella hizo una de sus últimas apariciones públicas tras confesar que padecía sida. La pareja no podía ser fotografiada junta y solo se tomaban fotos el uno al otro en sus vacaciones, excepto la vez en que le pidieron a un turista que les hiciera una en Puerto Vallarta. Lo más peligroso ocurrió tiempo después cuando se hicieron otra conjunta en un lugar público en Nueva Orleans, donde podían haber sido víctima de un chantaje en caso de que les hubieran robado la cámara.

Lea también: Crónica Social según Rosa Villacastín

Garrington se quedó petrificado cuando en la autobiografía Rock Hudson: His Story escribió que él había sido su "verdadero amor". En una entrevista con People, el exnovio de la estrella dijo que “su madre y yo éramos las únicas personas a las que amaba. No tenía idea de que significaba tanto para él". En lo sentimental, el único amante que vivió de forma asidua en su mansión de Beverly Hills fue Tom Clark, un publicista de Hollywood con quien tuvo una relación bastante conflictiva. También se dijo que otra de sus parejas era el actor Michael Nader, aunque nada más lejos de la realidad ya que este tenía pareja.

Con la desaparición del star system, en parte debido a la proliferación de la televisión en los hogares estadounidenses, el poderío de las estrellas fue en detrimento. Por ello, muchos de aquellos grandes nombres encontraron en las series su tabla de salvación. En el caso de Rock Hudson brilló con McMillan y esposa, junto a Susan St. James. Y, finalmente, a medidos de la década de los ochenta encontró refugio en Dinastía, donde fue el amante de Linda Evans. En una de las escenas, la besó.

Cuando el 15 de julio de 1985 hizo su última aparición pública para apoyar a Doris Day en un programa televisivo, el desmejorado aspecto físico de Rock Hudson llamó la atención a los medios. Viajó a París para ingresar en el Hospital Americano sin que nadie lo supiera para probar sin éxito un nuevo tratamiento de retrovirales. En la ciudad de la luz decenas de periodistas abarrotaban las puertas del hotel para saber alguna noticia. "Le leí el comunicado que había preparado - publicó El País-. Todo lo que me dijo fue: 'Eso es lo que quieren. Ve y échaselo a los perros". Tres días más tarde regresó a Los Ángeles tras pagar 250.000 dólares para volar solo. Se instaló en su mansión de Beverly Hills, conocida como El Castillo, y nunca más volvió a salir. Falleció a los 59 años el 2 de octubre de 1985. Su última pareja había sido Marc Christian, quien también viajó a Barcelona para hablar de su historia de amor. En 1991 ganó un acuerdo multimillonario el patrimonio de su ex amante después de convencer a un jurado de que Hudson lo había expuesto a sabiendas al sida.

Tras morir Hudson, su queridísima Elizabeth Taylor fundó la American Foundation for AIDS Research (amfAR) y en 1991 la Elizabeth Taylor AIDs Foundation. Por su contribución fue honrada junto a la doctora Matilde Krim con el Príncipe de Asturias a la Concordia en 1992. La actriz de los ojos violeta pasó a mejor vida en 2011 con 79 años. Se cumplen 30 años del fallecimiento del actor norteamericano, símbolo de la lucha contra el sida.

El 21 de julio de 1985, hace casi 30 años, Rock Hudson se desplomó en su suite del hotel Ritz , en París. Muy pocos sabían que esta estrella del cine tenía sida, una enfermedad que se le había diagnosticado un año antes. Al ... igual que hizo durante toda su carrera a cerca de su homosexualidad, Hudson guardó en secreto que era portador del VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida), causante de una afección poco entendida por aquel entonces y que se había convertido en plaga.

Lea también: Antonio Machín: El rey del bolero

En su camino se cruzó Henry Wilson, un agente especializado en captar a jóvenes promesas del cine. Incluso se rumorea que se aprovechaba de su condición para llevárselos a las sábanas. Sus pasos agigantados como estrella tenían un efecto proporcional en las sospechas sobre su vida sexual. El propio Wilson fue el que, harto de sobornar a chicos imberbes para que cerrasen la boca, le obligó a contraer matrimonio con su secretaria, Phyllis Gates. Los engaños comenzaron desde el 'sí quiero', ya que Phyllis desconocía que su marido era gay.

Su episodio más triste llegó cuando le diagnosticaron el sida. Pasó a ser un símbolo de la lucha contra la enfermedad y fue entonces, cuando un mes después de contraer el virus, no tuvo pelos en la lengua para desvelar su homosexualidad. Recibió el apoyo del presidente Reagan, que hasta entonces obviaba la enfermedad.

Hoy se cumplen 30 años y justo es recordarlo por lo que significó, como actor y como icono de la última era clásica de Hollywood, ya que en el momento de su muerte se estuvo más atento a su homosexualidad y a la causa del fallecimiento, el sida. Hudson copó portadas por haber desvelado su orientación sexual y encubrir que había contraído el sida durante la filmación del culebrón televisivo Dinastía.

Cuando el intérprete declaró tener el sida, dos meses antes de fallecer, se convirtió en un héroe y en uno de tantos rostros famosos castigados por la intolerancia. Hudson acabó como víctima de su propia imagen, pero en los años 50 supo modelar, sobre todo en los filmes que hizo a las órdenes de Douglas Sirk, un tipo de personaje simple y atractivo con el que superó sus límites interpretativos. No fue un gran actor, pero tuvo una gran presencia.

Nacido como Roy Harold Scherer en 1925, debutó en el cine en 1948 con el filme bélico Fighter squadron. Superado el periodo de aprendizaje, en el que le tocó lidiar con personajes exóticos en wésterns y filmes de aventuras árabes (Winchester 73, El halcón del desierto, La espada de Damasco), Hudson se hizo un importante hueco en la productora Universal. Apareció en otras películas del Oeste como Horizontes lejanos, Horizontes del Oeste, Historia de un condenado y Fiebre de venganza, hasta que en 1954 Douglas Sirk lo convirtió en protagonista de casi todos sus melodramas.

Lea también: Un vistazo a la carrera del Rey James

Obsesión, Orgullo de raza, Solo el cielo lo sabe, Himno de batalla, Escrito sobre el viento y Ángeles sin brillo, rodadas por Sirk entre 1954 y 1957, lo entronizaron como galán de dramas más severos que románticos. Si en el wéstern resultaba un actor poco dúctil, en el melodrama desarrolló sus mejores recursos. La escondida homosexualidad del actor contrastaba con los personajes de galán heterosexual bajo los que siempre latía una pulsión ambigua. Todd Haynes se haría eco de todo ello en Lejos del cielo (2002), un filme que hace visible todo lo que Sirk y Hudson sugerían.

Su popularidad aún aumentó más cuando formó pareja con Doris Day en comedias almibaradas pero al mismo tiempo cínicas como Confidencias a medianoche o Pijama para dos, exponentes de las denominadas sex comedys. Entremedio, protagonizó el gran filme-río de la época, Gigante (1956). Rock Hudson es uno de los actores que marcó el cine clásico de Hollywood con películas inolvidables como Gigante junto a James Dean y Elizabeth Taylor o Confidencias a medianoche con Doris Day.

El joven Roy Harold Scherer Jr. nació en Illinois en 1925 y estuvo luchando toda su vida por ocultar su verdadera identidad. Desde pequeño Rock había querido ser actor pero durante su juventud no lo manifestó porque eso eran cosas de mariquitas. Así, se alistó a la Marina durante la Segunda Guerra Mundial y cuando el enfrentamiento terminó se trasladó a Los Angeles donde trabajó de taxista o cartero hasta que el agente Henry Willson lo descubrió y le enseñó a ser el perfecto hombre heterosexual, borrando así todo rasgo que pudiera revelar que era gay.

El Diagnóstico de SIDA y el Impacto Mundial

El 25 de julio de 1985 se dio a conocer que Rock Hudson tenía sida. La noticia dio la vuelta al mundo. Era la primera vez que una figura de Hollywood, admirada por millones, ponía rostro a una enfermedad estigmatizada, oculta y, hasta entonces, ignorada por la política y los grandes medios. Cuatro días antes, el actor se había desplomado en el lobby de un hotel parisino. Estaba extremadamente delgado, desorientado y con la mirada vencida. A quienes lo asistieron les costó reconocerlo. Su deterioro físico era impactante.

Solo unas pocas personas de su entorno sabían que Hudson llevaba más de un año conviviendo en secreto con el diagnóstico de VIH. Había recibido la noticia en mayo de 1984, tras consultar por una mancha en el cuello. El resultado fue sarcoma de Kaposi, uno de los indicios más claros de sida. Desde entonces, se sometió a distintos tratamientos y viajó a París para probar una droga experimental, el HPA-23, que generaba expectativas entre algunos pacientes. Pero el desmayo en el hotel cambió sus planes y lo llevó al hospital.

La primera reacción de sus voceros fue ocultar la verdad: alegaron que padecía un cáncer de hígado inoperable. Pero la presión periodística y del propio hospital llevó a un giro. El 25 de julio, una portavoz confirmó públicamente que Hudson tenía sida. Fue un anuncio sin precedentes. La revelación provocó un cambio inmediato. El sida dejó de ser un tema marginal y se volvió un asunto de interés global. Solo en Estados Unidos ya había causado la muerte de más de 12.000 personas, en su mayoría hombres homosexuales. Pero era una epidemia que se mantenía en las sombras, rodeada de prejuicio y silencio. La figura de Hudson rompió esa barrera.

Tras la revelación de su enfermedad, la cobertura mediática fue inmediata. Las revistas "Time" y "Newsweek" pusieron el sida en tapa. Incluso el gobierno de Ronald Reagan, que hasta entonces evitaba hablar del tema, se vio forzado a reaccionar. Los fondos para la investigación se multiplicaron.

Rock Hudson murió el 2 de octubre de 1985, a los 59 años. Junto a Montgomery Clift y James Dean, Rock Hudson formaba el triunvirato de amigos homosexuales de Elizabeth Taylor. Ella fue la depositaria de sus secretos sexuales hasta el fin de sus días. Si la amistad consiste en no traicionar, la protagonista de Cleopatra lo cumplió a rajatabla. Tras las muertes de Jimmy y Monty, como los llamaba cariñosamente Taylor, llegó la de Rock.

"Él siempre se había visto como un chico totalmente americano y el chico americano tenía sida fue realmente un cambio para la actitud de muchas personas. Él realmente cambió el curso de la historia sobre el sida. Está leyendo una declaración que causará una profunda conmoción en todo el mundo y a la que apenas unas horas antes el actor ha dado su visto bueno en su habitación del Hospital Americano de París con un lacónico “¿Esto es lo que quieren? Pues vete y échaselo a los perros”.

Por entonces la epidemia que ya había dejado miles de muertos permanecía asociada a homosexuales, consumidores de drogas y en menor medida a transfusiones sanguíneas. La salud del actor llevaba años siendo endeble lo que había despertado toda suerte de rumores, entre ellos un cáncer de hígado, pero el sida no se había mencionado. Aquella extraña afección que se acabaría cobrando más de 70 millones de vidas en el mundo era una epidemia silenciosa de la que nadie quería hablar y que sólo afectaba a personas marginales.

Cuando tras descartarse la eficacia del tratamiento el actor llegó a Estados Unidos, sus imágenes descendiendo del avión en camilla dieron la vuelta al mundo y las noticias sobre su estado de salud se mezclaron con las especulaciones sobre su sexualidad, mientras sus compañeros de trabajo rehuían a la prensa y afirmaban no saber nada de su vida. Tal vez porque Rock Hudson no era el tipo que languidecía en aquella cama. Rock Hudson había sido una invención de los estudios de Hollywood que durante cuatro décadas le habían obligado a mantener una doble vida para seguir lucrándose a costa de una imagen falsa que ellos habían construido.

En ella interpretaría a un interés romántico de Linda Evans. Consciente de su enfermedad, se tomó un especial cuidado a la hora de filmar las escenas que incluían besos, porque aunque ya se había descartado que la saliva fuese un medio de transmisión del virus, a mediados de los ochenta todavía había más incertidumbres que certezas respecto al contagio de la enfermedad.

Filmografía Selecta de Rock Hudson

La siguiente tabla muestra una selección de las películas más destacadas en la carrera de Rock Hudson:

Año Título Original Título en Español
1948 Fighter Squadron Escuadrón de combate
1952 The Captain from Panama El capitán Panamá
1956 Giant Gigante
1959 Pillow Talk Confidencias a medianoche
1964 Send Me No Flowers No me manden flores

tags: #en #que #año #nació #Rock #Hudson

Publicaciones populares: