Enfermedad de la Membrana Hialina del Recién Nacido: Causas, Síntomas y Tratamiento
El síndrome de dificultad respiratoria del recién nacido (SDRN), también conocido como enfermedad de la membrana hialina, es una afección grave que puede afectar a los recién nacidos, particularmente a aquellos nacidos prematuramente. El SDRN es una de las causas más comunes de enfermedad y muerte en recién nacidos prematuros. Las estadísticas sugieren que este trastorno puede afectar a hasta el 50% de los bebés nacidos antes de la semana 28 de gestación.
¿Qué es el Síndrome de Distrés Respiratorio Neonatal?
La palabra distrés significa dificultad. Por tanto, el síndrome de distrés respiratorio en el recién nacido hace referencia a aquellas alteraciones respiratorias en el neonato. Existen varias causas posibles que pueden ocasionar problemas en la respiración del bebé. Además, algunas causas son más frecuentes en bebés prematuros mientras que otras en bebés que nacen a término.
Tipos de Distrés Respiratorios Neonatales
Existen varios tipos de distrés respiratorio en el recién nacido.
- Síndrome de distrés respiratorio tipo I o enfermedad de las membranas hialinas.
- Distrés respiratorio tipo II o pulmón húmedo.
- Síndrome de aspiración de meconio o SAM.
Distrés Respiratorio Tipo I (SDRI)
El distrés respiratorio tipo I, anteriormente conocido como enfermedad de las membranas hialinas, afecta principalmente a los bebés pretérminos cuyos pulmones no se han desarrollado completamente todavía. Esta dificultad respiratoria aparece por la ausencia de surfactante, una sustancia resbaladiza y protectora producida por los neumocitos de tipo II (células pulmonares) que recubre los alvéolos pulmonares y que permiten que estos se abren y cierren.
Si los alvéolos no se abren con facilidad, no entra suficiente aire en los pulmones y el oxígeno no pasa a la sangre ni se distribuye por las células. Lo más habitual es que el surfactante aparezca en los pulmones totalmente desarrollados alrededor de la semana 36 de gestación. Por ello, el SDRI es más frecuente en bebés prematuros que nacen antes de la semana 35 de gestación. Canto antes se produzca el parto, es decir, a menor edad gestacional, más probabilidad hay de desarrollar la enfermedad de las membranas hialinas.
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Distrés Respiratorio Tipo II (SDRII)
No hay que confundir el síndrome de distrés respiratorio en bebés prematuros o tipo I con el síndrome de distrés respiratorio tipo II. Este tipo de distrés respiratorio también se conoce por taquipnea transitoria, maladaptación pulmonar o síndrome de pulmón húmedo. Lo más habitual es que esta dificultad respiratoria surja en bebés nacidos a términos a diferencia de lo que sucede con el SDRI. Los bebés con maladaptación pulmonar respiran demasiado rápido y las costillas suelen estar bastante marcadas.
La causa de este tipo de distrés respiratorio está en un retraso en la velocidad de absorción del líquido pulmonar tras nacer el bebé. Esta afección suele desaparecer a los dos o tres días del parto y estos bebés no suelen tener problemas a posteriori.
Síndrome de Aspiración Meconial
Se trata de otro problema a nivel respiratorio en el neonato que sucede cuando se expulsa el meconio durante el embarazo provocando la tinción del líquido amniótico. En este caso, el feto podría aspirar el líquido amniótico con meconio y llegando a sus vías respiratorias. Esta aspiración provocaría la obstrucción de manera total o parcial de las vías respiratorias del neonato. Además, el bebé podría desarrollar inflamación del tejido pulmonar y su tórax estaría expandido.
Causas de la Enfermedad de la Membrana Hialina
Los pulmones inmaduros no producen suficiente cantidad de surfactante. El surfactante es una sustancia que se asemeja a un detergente que se localiza en los alveolos pulmonares y permite que éstos se abran y cierren en cada respiración. Si los diminutos saquitos de aire, llamados alveolos, no pueden abrirse con facilidad, los pulmones no pueden llenarse de aire y, en consecuencia, la sangre no se oxigena correctamente.
Factores de Riesgo del SDRI
Además de la prematuridad, otros factores que incrementan el riesgo de presentar esta dificultad respiratoria en los recién nacidos son los siguientes:
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- Antecedentes familiares.
- Madres que padecen diabetes. Si hay un exceso de glucosa en la sangre de la madre, se puede retrasar la producción de surfactante en el feto.
- Parto por cesárea.
- Complicaciones en el parto que reducen la circulación al bebé.
- Embarazo múltiple.
En contraposición, existen situaciones que aceleran la aparición del surfactante como, por ejemplo, la hipertensión materna, el crecimiento intrauterino retardado, la ruptura prematura de membranas y ciertos medicamentos como los corticoides.
Síntomas de la Enfermedad de las Membranas Hialinas
Los signos y síntomas del SDRN suelen manifestarse poco después del nacimiento. Los síntomas más frecuentes son:
- Respiración acelerada
- Retracción de las costillas y del centro del tórax en cada respiración
- Aleteo nasal (debido al gran esfuerzo respiratorio que ha de realizar el bebé para entrar y expulsar el aire de los pulmones).
- Cianosis: color azulado de la piel y de las mucosas.
- Apneas respiratorias, es decir, la respiración se detiene brevemente.
- Ronquidos.
- Aleteo nasal, respiración rápida y poco profunda.
- Quejidos para incrementar la presión respiratoria y reducir el colapso alveolar. Esto se logra mediante el cierre de la glotis manteniendo así el volumen pulmonar y facilitando el intercambio de gases durante la respiración.
- Movimiento respiratorio inusual: retracción de los músculos del tórax cuando tendría que expandirse.
Normalmente, la gravedad de estos síntomas aumenta hasta las 48-78 horas desde el nacimiento. Sin embargo, si se administra el tratamiento adecuado lo antes posible, el bebé presentará mejoría pasada una semana. Si tu bebé presenta algunos de estos síntomas, el neonatólogo hará una serie de pruebas para confirmar el diagnóstico de SDR. Entre otras pruebas, medirá la concentración de oxígeno en sangre y podría necesitar una radiografía de tórax. También se pueden hacer otras pruebas para descartar otras causas de dificultad respiratoria, como infecciones, malformaciones o aspiración de líquido amniótico o meconio.
Tratamiento del Distrés Respiratorio Neonatal
El tratamiento del SDRN se centra en el soporte respiratorio y la administración de surfactante pulmonar. El tratamiento del SDR varía según las manifestaciones clínicas del bebé, su edad y su estado de salud. Normalmente, se recomienda que los bebés con dificultad respiratoria pasen a la unidad de cuidados intensivos, donde se monitorizará su frecuencia cardíaca, respiratoria, tensión arterial, presión de oxígeno, presión de dióxido de carbono y temperatura.
Si tu bebé ha nacido con distrés respiratorio neonatal, los médicos procederán a aplicar el tratamiento que sea necesario en cada caso y dependiendo de la causa. El objetivo es, normalmente, mejorar la oxigenación y la ventilación de los pulmones, así como prevenir o tratar las complicaciones que puedan surgir.
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Opciones de Tratamiento
- Administración de oxígeno: se puede suministrar oxígeno mediante una cánula nasal, una máscara facial, una capucha o un casco.
- Administración de surfactante: A la mayoría de niños se les administra surfactante después del nacimiento directamente en los pulmones, para suplementar la carencia de esta sustancia al nacer y aliviar los síntomas del síndrome de distrés respiratorio. Se puede inyectar surfactante sintético o extraído de animales directamente en la tráquea del recién nacido mediante un tubo endotraqueal. Esto ayuda a reducir el trabajo respiratorio y a mejorar la oxigenación. Una opción terapéutica para el distrés respiratorio es administrar un agente surfactante natural (de origen bovino o porcino) o sintético. Esta es, probablemente, la medicación más importante para un buen pronóstico.
- Ventilación mecánica: en los casos más graves, se puede recurrir a un respirador artificial que asista o sustituya la respiración del recién nacido. El respirador se conecta al tubo endotraqueal y regula el volumen, la presión y la frecuencia de las respiraciones. Puede ser necesario administrar oxígeno, con presión positiva en la vía aérea (CPAP) o la ventilación mecánica. La ventilación mecánica se realiza mediante un tubo endotraqueal que se conecta a un respirador. El respirador es una máquina que regula el flujo del aire y del oxígeno, así como la presión del aire que entra y sale de los pulmones y la frecuencia respiratoria. A los bebés con distrés respiratorio también se les administra oxígeno húmedo y caliente, para evitar lesionar el epitelio de las vías aéreas. Sin embargo, el oxígeno debe administrarse con cuidado para evitar efectos secundarios. Otra alternativa es recurrir a la asistencia respiratoria con un respirador o ventilador, ya que este aparato puede salvar la vida del pequeño. Pese a ello, su uso debe limitarse porque puede dañar los pulmones del bebé.
- Tratamiento de las complicaciones: el SDR puede provocar otras alteraciones, como hemorragia cerebral, neumotórax, displasia broncopulmonar, retinopatía del prematuro o sepsis.
Otros tratamientos adicionales para el síndrome de distrés respiratorio son:
- Presión positiva continua en la vía aérea. El CPAP es un sistema de ayuda respiratoria que aplica oxígeno a una presión continua mediante una cánula nasal o un tubo endotraqueal para mantener las vías respiratorias abiertas.
- Oxigenación directamente en la sangre cuando no se puede emplear un ventilador.
- Óxido nítrico inhalado para mejorar los niveles de oxígeno.
En cualquier caso, el especialista será el encargado de establecer la mejor opción de tratamiento en cada situación.
Actualmente, la mayoría de los recién nacidos que sufren distrés respiratorio sobreviven y se recuperan completamente, sin secuelas ni efectos secundarios. Se trata de una afección que no siempre se puede predecir, pero sí se pueden prevenir y reducir los factores de riesgo.
Medidas preventivas
- Administración de corticoides a la madre: si se prevé un parto prematuro, se pueden inyectar corticoides a la madre entre las 24 y las 48 horas antes del nacimiento.
- Administración de antibióticos a la madre: si hay sospecha de infección intrauterina o rotura prematura de membranas, se pueden administrar antibióticos a la madre para prevenir o tratar la infección y reducir el riesgo de SDR neonatal.
Como ya hemos comentado, el síndrome de distrés respiratorio neonatal es altamente tratable en la actualidad y el riesgo para los bebés, incluso los prematuros se ha reducido enormemente.
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