Enfermedad de Sever en Niños: Causas, Síntomas y Tratamiento
¿Has oído hablar alguna vez de la enfermedad de Sever? Se trata de una afección del pie frecuente en niños que practican mucho deporte. En este artículo te explicamos qué es exactamente, sus causas, síntomas, tratamiento y algunas medidas de prevención y cuidado que debes conocer.
¿Qué es la Enfermedad de Sever?
La Enfermedad de Sever o apófisis calcánea es una causa frecuente de dolor en el talón infantil. No es una verdadera “enfermedad”. Se trata de una inflamación o irritación del cartílago de crecimiento (la zona por donde crece el hueso) en el talón. En ocasiones sólo duele un talón, pero en la mayoría de los casos afecta a ambos pies.
Suele aparecer entre los 7 y los 12 años de edad y es más frecuente en el género masculino y en aquellos niños que realizan actividad deportiva. Es más habitual en niños que en niñas.
¿Cuál es el origen de la Enfermedad de Sever?
La apófisis calcánea es una inflamación aguda del cartílago por el desarrollo del talón. La enfermedad de Sever es el resultado de la tensión y el estrés repetitivos en el cartílago de crecimiento del talón. En las etapas de crecimiento rápido, los músculos, huesos y tendones crecen a diferente velocidad. En algunas situaciones, los músculos y el tendón de Aquiles pueden tensarse y “tirar” del hueso de ese talón inmaduro.
Durante el periodo de crecimiento se genera tensión muscular en el Tendón de Aquiles y la fascia del pie. De hecho, el talón debe soportar mucha carga mecánica, el golpe contra el suelo a cada paso, la tracción del tendón de Aquiles y la tracción de la fascia plantar (tejido fuerte que constituye la suela del pie, justo debajo de la piel). A veces el estiramiento fuerte y repetido del tendón de Aquiles sobre esta tuberosidad provoca la inflamación del cartílago de crecimiento vecino y la aparición de dolor.
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Esto pasa sobre todo en niños muy activos o que realizan deportes intensos que obligan a realizar saltos, a arrodillarse o a agacharse. El aumento de la actividad deportiva (correr, saltar, fútbol, baloncesto, gimnasia) puede provocar un sobreuso del talón.
Todas estas enfermedades, en general, tienen un denominador común: exceso de tensión mecánica en un hueso inmaduro (apófisis). Es decir, un exceso de tensión mecánica sobre un tendón puede originar, en niños, apofisitis (zona más débil de cartílago) y, en adultos, tendinitis o entesitis (ya que la apófisis fusionada al resto del hueso es muy resistente mecánicamente y será el tendón el que sufra). ¡¡¡¡Esto hace que sean enfermedades autolimitadas con la edad y de muy buen pronóstico!!!
En el caso de la enfermedad de Sever, la apófisis o tuberosidad calcánea es la afectada por la excesiva tensión del tendón de Aquiles, lo que hace que se inflame el cartílago y se produzca dolor.
Síntomas de la Enfermedad de Sever
La enfermedad de Sever se caracteriza por un dolor que aparece a nivel del talón sobre todo al realizar actividades físicas (caminar, correr, saltar...). El síntoma más común de la enfermedad de Sever es el dolor en el talón, que generalmente se localiza en la parte posterior y debajo del talón. El dolor tiende a empeorar durante la actividad física, como correr o saltar, y puede disminuir durante el reposo.
En los primeros estadios suele aparecer dolor en el talón al finalizar la práctica deportiva y desaparece tras un periodo breve de reposo. Si no se pone solución, el dolor va aumentando, apareciendo al inicio del deporte y permaneciendo en días posteriores. Incluso en estadios muy avanzados puede llegar a provocar el cese de cualquier actividad que tenga repercusión en la musculatura posterior de la pierna y un impacto contra el suelo (correr, saltar…).
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El comienzo de la sintomatología suele estar relacionado con la realización de actividades deportivas como el fútbol, el baloncesto y la gimnasia.
A veces el talón está enrojecido o hinchado; incluso se puede notar rigidez al levantarse por la mañana. Típicamente, empeora durante y después del ejercicio físico, al ponerse “de puntillas” o al apretar con las manos en los dos lados del talón.
A la exploración física el dolor es localizable a la digitopresión lateral, medial, perpendicular y plantar a nivel del talón en su región posterior. A la exploración, el médico comprobará un dolor más intenso a la palpación de la parte posterior o lateral del talón que de la planta.
Diagnóstico de la Enfermedad de Sever
El diagnóstico de la enfermedad de Sever se basa principalmente en la historia clínica y el examen físico. El podólogo o médico examinará el talón en busca de sensibilidad y dolor. El médico examinará el talón del niño, buscará áreas de sensibilidad y evaluará la amplitud de movimiento y la fuerza del pie.
La imagen radiográfica muestra una tuberosidad posterior del calcáneo (apófisis) todavía separada del resto, debido que no se ha completado la osificación del mismo. Suelen aparecer signos radiográficos de esclerosis (hueso más blanco), fisuras o irregularidades que son considerados normales, denominado “fenómeno de Sever” (fenómeno radiográfico sin repercusión clínica).
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Tratamiento de la Enfermedad de Sever
Al tratarse de una patología provocada por la tracción excesiva y repetida del Tendón de Aquiles y fascia plantar, el tratamiento irá encaminado a disminuir esa tensión. La finalidad del tratamiento es eliminar o aliviar el dolor a la vez que se intenta mantener las actividades del niño tanto como sea posible. El tratamiento de la enfermedad de Sever se centra principalmente en aliviar los síntomas y permitir que el niño se recupere por completo.
Fase Aguda del Tratamiento
Se aconseja el uso de terapias antiinflamatorias (hielo, masaje, antiinflamatorios, etc.) y la reducción de la actividad deportiva. En primer lugar, es necesario el reposo deportivo: es apropiado abandonar cualquier actividad física que provoque dolor. Las compresas con frío local en los talones alivian el dolor (sobre todo antes y después del ejercicio físico).
Segunda Fase del Tratamiento
Se trata de evaluar las causas por las que se produce el aumento de tensión en la fascia plantar y buscar soluciones definitivas. En este momento, es especialmente importante realizar un correcto estudio biomecánico de la pisada. En la mayor parte de los casos la causa está en una determinada forma de pisar.
Mediante la realización de una plantilla personalizada correcta se pueden evitar las recaídas y el niño puede continuar con normalidad su actividad deportiva en un periodo corto de tiempo.
También puedes preguntar a tu pediatra por ejercicios sencillos de estiramiento, para fortalecer las piernas y tobillos. Son los síntomas del niño los que mandan. En el momento del diagnóstico, lo más importante es reposar y quitarle el dolor.
Pasados unos días o semanas, si las molestias mejoran, se puede volver a hacer deporte. Pero ¡cuidado! siempre de forma progresiva y con ejercicios que no produzcan dolor. Los ejercicios más recomendables en esta fase son caminar o nadar (para evitar el impacto sobre los talones).
La fisioterapia desempeña un papel importante en el regreso a la actividad física, el cual debe ser progresivo y deberá ir acompañado estiramiento de la musculatura de la región posterior de la pierna, que sean de igual manera progresivos, para así ganar mayor flexibilidad, propiocepción, fuerza y endurecimiento de la zona.
Otras Recomendaciones
- Reposo y limitación de actividades: El niño debe evitar actividades que agraven el dolor, como correr o saltar hasta que los síntomas disminuyan.
- Aplicación de hielo: Aplicar compresas de hielo en el área afectada puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor.
- Estiramientos y ejercicios de fortalecimiento: Un médico o fisioterapeuta puede recomendar ejercicios específicos de estiramiento y fortalecimiento para mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos y tendones del pie y la pierna.
- Uso de calzado adecuado: Es importante que el niño utilice calzado deportivo adecuado que brinde un buen soporte y amortiguación para los pies.
- Ortesis y taloneras: En algunos casos, se pueden utilizar ortesis o taloneras personalizadas para proporcionar soporte adicional y reducir la tensión en la apófisis de crecimiento.
- Medicación: En casos de dolor intenso, se pueden recomendar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para aliviar la inflamación y el dolor.
Duración y Prevención
Lo más habitual es que tarde entre 2 y 8 semanas en “curarse” si se hacer un reposo adecuado. Pasado este tiempo, pueden volver a realizar la actividad física a la que estaban acostumbrados. En ocasiones aparecen recaídas (reaparición de los síntomas) cuyo tratamiento es el explicado anteriormente.
Para prevenir recaídas, se recomienda evitar los sobreesfuerzos deportivos, realizar estiramientos después de la actividad, perder peso si el niño tiene sobrepeso u obesidad, usar zapatos acolchados, no correr en superficies duras, etc.
Medidas para Reducir el Riesgo
- Mantener un peso saludable: El sobrepeso puede aumentar la carga sobre los pies y las piernas, lo que aumenta el riesgo de lesiones.
- Calzado adecuado: Usar zapatos con buen soporte y amortiguación.
Consideraciones Adicionales
Abandonar el deporte debería ser la última opción posible. Es muy importante intentar fomentar la actividad física y el deporte en los niños y esta es una lesión fácilmente solucionable mediante el tratamiento adecuado.
Desde Podoactiva, como especialistas en podología deportiva y podología infantil, recomendamos acudir a un podólogo especializado si detectamos los primeros síntomas, ya que es importante realizar un correcto diagnóstico de la marcha. Aunque suele ser una patología asociada a “dolores del crecimiento”, en la mayor parte de los casos tiene un alto componente biomecánico. Con el tratamiento adecuado podemos evitar que el niño abandone la práctica deportiva.
En caso de que tu pequeño presenté esta u otras alteraciones relacionadas con el aparato músculo esquelético, no dudes en contactarnos.
Es fundamental destacar que el tiempo de recuperación puede variar de un niño a otro. En general, la enfermedad de Sever se resuelve por sí sola a medida que el niño crece y la apófisis de crecimiento se cierra.
La enfermedad de Sever es una condición autolimitada que generalmente se resuelve por sí sola una vez que el cartílago de crecimiento se fusiona y el crecimiento óseo se completa.
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