El Estado Gestacional y las Etapas del Embarazo

24.10.2025

El mundo del bebé antes de nacer, es decir, el desarrollo del feto, hasta hace unas pocas décadas era todo un misterio. Cómo crecía, cómo evolucionaban sus órganos, cómo se movía, o en qué semana es capaz de percibir sonidos, solo se podía suponer. Los médicos desconocían cómo se producía la formación del bebé desde las primeras semanas del embarazo hasta su nacimiento.

Pero hoy, gracias a nuevas tecnologías como la ecografía o los ultrasonidos, se ha conseguido "invadir" ese ignoto territorio y sabemos cómo se forma el bebé desde el primer día, cuando dos diminutas células se unen, el óvulo y el espermatozoide, y se produce la fecundación hasta el momento del parto. ¿Cómo es un embrión en la semana 4? ¿Y un bebé con 33 semanas de gestación?

En esta serie vamos a descubrir cómo es ese desarrollo y los fascinantes cambios que se producen cada semana en el bebé, para que las futuras madres puedan saber cómo crece su hijo dentro de su útero.

El embarazo es el periodo que pasa desde la concepción hasta el nacimiento del bebé. Aproximadamente, el periodo gestacional abarca 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas. Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión en el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruación de la mujer.

A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto. Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo. Sin embargo, cada mujer es diferente y también los es cada embarazo, por lo que no todas las embarazadas mostrarán los mismos síntomas.

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Primeros Síntomas y Confirmación del Embarazo

Alteraciones en las mamas: a los pocos días de retraso menstrual la mujer puede notar una plenitud inhabitual en sus pechos. Los tests de embarazo en orina valoran si hay una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG por sus siglas en inglés) que es producida por la placenta.

El resultado positivo indica que se ha detectado la presencia de la hormona, confirmando de este modo el embarazo. El test de embarazo puede realizarse unos días después de haberse producido el retraso o la falta de menstruación. Para realizarlo sólo necesita un test de embarazo comprado en la farmacia y una muestra de su orina (preferentemente de la primera orina de la mañana).

Etapas del Desarrollo Fetal

Desde la semana 2 (que en realidad corresponde a la semana 4 del calendario del embarazo) hasta la 8 ocurre la etapa embrionaria. Tu bebé aún es un embrión, del tamaño de un grano de arroz. No tiene un aspecto humano, sino que más bien parece un “renacuajo”. En la semana quinta se desarrolla un primitivo corazón que a partir de entonces latirá sin descanso.

Desde la semana 8 el bebé ya es todo un feto. Si te haces una ecografía en 4D (entre la semana 24 y 30 de embarazo es el mejor momento) o una ecografía 5D es muy probable que la imagen que veas en la pantalla del ecógrafo sea muy similar a la de un bebé recién nacido. Sobre todo, si te la haces avanzado el tercer trimestre, cuando ya está más regordete. Sin embargo, para los médicos hasta que tu hijo no nazca, le van a seguir considerando un feto.

Durante los 3 primeros meses el bebé se denomina “embrión” (palabra derivada del griego embrio, “semilla”) y experimenta un crecimiento muy rápido y cambios muy importantes en su forma externa. En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado.

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A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo. Al principio del tercer mes, se diferencian los órganos sexuales. El cerebro del feto se recubre de huesos protectores, formándose el cráneo. Se observan primero los párpados y después las cejas. Los ojos se mantienen cerrados, gracias a que los párpados están fusionados entre sí.

Desarrollo de los Sentidos del Bebé

Cuando el bebé nazca, podrá ver oír, oler, degustar y sentir a través de su piel. Pero sus sentidos se desarrollan mucho antes, en el vientre materno. Y lo hacen muy pronto. Aunque su mundo dentro del útero es oscuro, se sabe que si en el segundo trimestre de embarazo se acerca un foco de luz al vientre materno, el bebé ya aparta la cara.

El sentido del oído en el feto es el más estudiado. El bebé puede percibir sonidos desde la semana 16, pero ten en cuenta que están muy atenuados ya que tu pequeño vive completamente aislado dentro del útero y rodeado por el líquido amniótico.

A lo largo del embarazo, el bebé traga líquido amniótico, cuyo sabor va a depender en parte de tu alimentación. Sus papilas degustativas comienzan a formarse a partir de la semana 7, y a partir del tercer mes de gestación puede saborear. Es el sentido más temprano y el que más desarrollado tiene el bebé al nacer. A la sexta semana de gestación tiene los receptores sensoriales de presión y temperatura.

Tu pequeño, aunque no lo crear percibe olores: el líquido amniótico tiene su propio olor. Los investigadores han podido saber también cómo es el día a día del bebé dentro del vientre materno. ¿Y dónde va ese pipí que “fabrica” el bebé? Retorna de nuevo al líquido amniótico, creándose un “circuito cerrado” perfecto. En las ecografías es fácil ver al feto como se chupa el dedo.

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El Rol de la Placenta y el Líquido Amniótico

La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado. La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé.

El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto. Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto.

A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente. Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante.

Protege al futuro bebé de golpes y ruidos, formando un almohadón líquido alrededor de él. También lo hace de los gérmenes que podrían llegarle de la vagina. La cavidad amniótica es hermética, y el líquido de su interior es absolutamente estéril. También aporta agua y sales minerales al feto, que las deglute.

Cambios en la Madre Durante el Segundo y Tercer Trimestre

Al llegar al segundo trimestre, las molestias que se presentaban en el primer trimestre desaparecen casi completamente. La gestante, que con frecuencia adelgaza en los primeros meses, ahora gana peso rápidamente. El abdomen aumenta visiblemente de volumen en esta época.

Alrededor del cuarto o quinto mes la embarazada empieza a percibir movimientos fetales. Al principio son poco intensos, como un rozamiento suave, casi imperceptible, en el bajo vientre, que puede semejarse y ser interpretado como un simple movimiento intestinal.

En los dos últimos meses el feto cambia de aspecto, pues adquiere ya la grasa bajo la piel, y ésta se pone más tensa y de color rosado. A partir de entonces, al piel empieza a ganar grosor y descamarse, y el feto se recubre de una sustancia untuosa blanquecina, principalmente en la espalda y los pliegues de las extremidades.

En el tercer trimestre el bienestar de la madre del trimestre anterior y la relativa ligereza que lo acompaña, disminuyen gradualmente. El útero ha aumentado notablemente para albergar al feto que crece cada día que pasa, así como el líquido que lo rodea y la placenta, cuyo desarrollo es también progresivo.

La presión sobre los huesos de la pelvis provoca los dolores que en esta parte del cuerpo se experimentan. También, los movimientos del feto, que la embarazada nota desde meses antes, son ahora más potentes. Pueden incluso ser dolorosos y a menudo son visibles, no solamente examinando el vientre desnudo, sino incluso con la ropa puesta.

Es bueno pensar en el parto, preguntarse cómo será, pero hay que hacerlo sin angustiarse y confiando en que los profesionales nos ayudarán a pasar esas horas y nos informarán en cada momento de cómo va todo.

Importancia del Ácido Fólico

Tomar suplementos con 400 microgramos de ácido fólico todos los días, tres meses antes del embarazo y durante la gestación ayuda a prevenir que el bebé se desarrolle con algunas malformaciones muy graves, como la espina bífida y otros defectos del tubo neural (DTN). Todos los organismos internacionales, como la OMS, o de nuestro país, como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), señalan que todas las mujeres que deseen ser madres o que ya estén embarazadas tomen a diario estos suplementos de ácido fólico.

Las investigaciones científicas afirman que solo el ácido fólico formulado con ácido pteroilmonoglutámico o ácido fólico hidrato ha demostrado eficacia en la prevención de los DTN. El resto de folatos no cuentan con estudios que aseguren esta eficacia.

Tabla de Desarrollo Fetal por Trimestre

Trimestre Semanas Desarrollo Fetal Cambios en la Madre
Primero 1-12 Formación de órganos principales, inicio del latido cardíaco. Náuseas, fatiga, aumento de la sensibilidad en los senos.
Segundo 13-28 Desarrollo de los sentidos, movimientos fetales perceptibles. Aumento de peso, desaparición de las náuseas, crecimiento del abdomen.
Tercero 29-40 Crecimiento rápido, preparación para el parto. Presión en la pelvis, fatiga, contracciones de Braxton Hicks.

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