Fábulas de Esopo para Niños: Resúmenes y Moralejas
¿Conoces alguna fábula corta? Si quieres aprender sobre reflexiones divertidas sobre diferentes aspectos de la vida humana, sin duda las fábulas cortas son la opción más divertida para este propósito y sobre todo si están dirigidas a peques, quienes las aprenden con gran atención. Son narraciones breves que, a partir de elementos fantasiosos y simples, describen situaciones humanas con el propósito de mostrar alguna reflexión moral.
Algunos fabulistas famosos como Esopo, Iriarte o Fedro han escrito maravillosos cuentos cortos en verso que dejan enseñanzas importantes para nuestras vidas. Las adaptaciones de estas fábulas, según a quien se le atribuya su autoría, suelen ser más cortas y precisas dependiendo del caso.
Beneficios de las Fábulas Cortas para Niños
Los beneficios de estas fábulas es que en muy pocas palabras se puede a dar a entender un mensaje con una gran carga de significado moral. Es decir, que por su corta extensión, este tipo de fábulas pueden ser fáciles de comprender y parecer sencillas si se quiere aprenderlas. Otro beneficio que cabe resaltar, es que las fábulas cortas muchas veces están elaboradas en prosa o verso, característica que las hace muy divertidas y muy sencillas de recordar para cualquier persona.
Los niños y niñas encontrarán en este tipo de fábulas una forma muy divertida de asimilar ciertas enseñanzas de la vida cotidiana y ejemplos de lecciones sobre valores para tener en cuenta. En la edad infantil, las fábulas son un excelente recurso didáctico para dar a entender con entretenidas palabras valores que debemos tener en cuenta. Las fábulas cortas traen una moraleja sencilla que les permite explicar con facilidad algunas pautas de comportamiento e inclusive aquellas actitudes que debemos evitar en todo momento.
Todos hemos oído hablar de las fábulas, ese tipo de cuentos en el que muchas veces los protagonistas son animales y que suelen ir dirigidas a los niños. Las fábulas son cuentos cortos en las que los protagonistas son animales o cosas inanimadas que presentan características humanas. Pero sin duda lo que distingue a una fábula de otro tipo de narraciones es que tienen una intención educativa: es decir que tienen moraleja, una enseñanza útil o moral.
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Ejemplos de Fábulas Cortas y sus Moralejas
El perro y la carne
Autor: Esopo.
Resumen: Un perro consiguió un pedazo de carne pero la perdió cuando, por casualidad, se asomó a un lago y vio el reflejo de un perro que parecía tener un trozo de carne más grande que la de él y la quiso tomar, sin caer en la cuenta que aquel perro era él mismo.
Moraleja: Alégrate siempre de tus propios logros, sin envidiar lo ajeno.
El burro y la peña
Autor: Miguel Agustín Príncipe.
Resumen: Una peña estaba bastante desprendida del suelo y a punto de caerse.
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Moraleja: No hay que confiarse de las habilidades y subestimar la realidad.
El cuervo y la culebra
Autor: Esopo.
Resumen: Un cuervo que tenía mucha hambre vio tendida en el suelo a una culebra que parecía dormida. Sin vacilar la atrapó entre sus garras y al instante la culebra se despertó de su sueño y mordió al cuervo.
Moraleja: Algunas veces una mala decisión puede costarnos más de lo que creemos.
Los navegantes
Autor: Félix María Samaniego.
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Resumen: Los pasajeros de una embarcación se encontraban afligidos por el mal tiempo que hacía y sentían que, en poco tiempo, la nave naufragaría. Sin embargo, de un momento a otro, el clima cambió y salió el sol. El capitán del navío se mantuvo siempre tranquilo porque sabía que los cambios climáticos no dependían de él.
Moraleja: Si no puedes tener control sobre alguna situación, es mejor no molestarse ni perturbarse porque siempre habrá cosas que no podamos controlar por situaciones externas. Mantener la calma en estos momentos es lo más indicado, porque al fin y al cabo, todo termina cambiando.
El lobo herido y la oveja
Autor: Esopo.
Resumen: Un lobo estaba tendido en el suelo tras haber sido mordido por un perro y no se podía levantar. Pasaba una oveja y le pidió un poco de agua del río, ya que él mismo se procuraría la comida, a lo que la oveja le respondió que si le daba de beber, bien sabía que ella sería la que se convertiría en su alimento.
Moraleja: Las personas con malas intenciones pueden disfrazar sus apariencias para verse beneficiados.
El lobo y el cordero
Resumen: Un día un cordero y un lobo se encontraron. El lobo intentaba explicarle al cordero que era mejor que bajara de la zona rocosa en la que estaba porque era un precipicio y, además, que en su lado había deliciosos pastales para que comiera.
Moraleja: Mentir puede ocasionar muchos problemas y con el tiempo toda mentira es descubierta, además es muy difícil que un mentiroso pueda ganarse de nuevo la confianza perdida.
La liebre y la tortuga
Resumen: El día de la competencia salieron al mismo tiempo de la línea de inicio. La liebre iba muy rápido, pero la tortuga fue lenta y constante.
Moraleja: No por ir muy rápido se llega lejos.
El molinero, su hijo y el asno
Resumen: Un molinero decidió ir al pueblo con su hijo y se llevó al asno. Por cada lugar que pasaban, la gente hacia comentarios sobre los viajeros. Primero se burlaron porque tenían un asno, pero ninguno lo montaba pudiendo hacerlo. Por donde pasaban recibían comentarios por lo que el molinero y su hijo, tratando de complacer a todos, terminaron por no complacer a nadie y siendo un espectáculo para los demás.
Moraleja: Siempre vas a encontrar burla, así es que mejor tomar las decisiones por tu propio parecer sin tener en cuenta aquellas palabras ajenas que solo pretenden criticar tu trabajo.
La zorra y las uvas
Resumen: Una zorra que vivía en el bosque tenía mucha hambre y después de merodear un rato dio por fin con unos deliciosos racimos de uvas. Quiso atraparlos con su hocico, pero estaban altos y tras un par de intentos no logró alcanzarlos.
Moraleja: Parece increíble, pero muchas veces nos intentamos engañar a nosotros mismos con tal de no asumir una derrota. Lo hacemos por soberbia. Esta fábula lo explica a las mil maravillas.
Tabla de Fábulas de Esopo y sus Resúmenes
| Fábula | Resumen | Moraleja |
|---|---|---|
| La cigarra y la hormiga | Durante el verano, la hormiga vio ocasión para rondar los campos y llenar su dispensa de comida. La cigarra, descansando de la fatiga del sol, se burló del trabajo de la hormiga por no aprovechar el buen tiempo. | Todo trabajo es recompensado con el tiempo. No todo se trata de diversión si se quiere procurar comodidad, ni mucho menos burlarse de quien se esfuerza. |
| El pastor mentiroso | Un pastor de un pueblo pequeño se aburría mientras vigilaba a sus ovejas, así que se le ocurrió una idea que le parecía divertida. Salió al pueblo corriendo y gritando que se acercaba el lobo a comerse las ovejas. | Porque si mientes constantemente, cuando digas la verdad… ¡nadie te creerá! Algo así es lo que le pasó al protagonista de esta fantástica fábula. |
| El león y el ratón | Cuando se ayuda de corazón a alguien que lo necesita, lo más normal es que sienta una enorme gratitud. Y ésta, más tarde puede llegar en forma de recompensa al que en su día mostró bondad. | Una vez más, podemos reflexionar sobre la forma en la que tratamos a los demás. Así como tratas a los otros, serás después tratado. |
| La corneja y la jarra | Resulta que todo esfuerzo tiene su recompensa y si además de esforzarte perseveras, lograrás grandes victorias. | Nada como leer esta fábula con tu hijo para que entienda por qué no debe derrumbarse ni abandonar nunca aquello que se proponga. |
| La gallina de los huevos de oro | Esta fantástica fábula de Esopo nos alerta de qué puede ocurrir si no nos dejamos guiar por la humildad y aprendemos a frenar ciertos impulsos a tiempo, como el de la avaricia. | Ay del codicioso…porque se quedará sin nada. |
| El águila y el escarabajo | Los más humildes pueden ser en realidad los más poderosos. Y los más pequeños, los más astutos. A veces el más fuerte no consigue la victoria. | Fantástica fábula, sin duda, que podrás leer dando a la foto de arriba. |
| El lobo con piel de oveja | Las mentiras al final nos terminan metiendo en líos de los que no podemos salir. Mucho cuidado con fingir ser quién no eres… | No te pierdas esta fantástica fábula. |
| Ratón de campo y ratón de ciudad | Esta es una fábula muy popular, que nos recuerda que la vida es una elección constante. ¿Qué tipo de vida prefieres llevar? ¿Una llena de lujos pero también de riesgos? ¿O una vida más humilde pero tranquila? | Fantástica fábula que puedes leer aquí, al pinchar en la fotografía de arriba. |
| El cuervo orgulloso | Nunca podrás ser otra persona, por más que intentes emular a aquel a quien te gustaría parecerte. Lo mejor es que te aceptes como eres y seas tú mismo antes de querer aparentar ser otro. | La falsedad en seguida saldrá a la luz. No presumas pues de aquello que careces porque puede que estés haciendo el ridículo. Descúbrelo en esta fantástica fábula. |
| Los ratones y las comadrejas | A veces nos dejamos llevar por la tentadora vanidad y olvidamos la importancia de la responsabilidad a la hora de tomar decisiones… | Si pierdes por un momento la concentración, puede que te pierdas algo muy importante. Esto, unido al ingenio y astucia de otros… terminarán por darte una gran lección, aunque sean más humildes. |
| El asno y el lobo | ¿Sabes qué es el karma? Según trates a los demás, así te tratará la vida después a ti. Algo así viene a explicarnos Esopo en esta fábula en la que además nos cuenta que el peor castigo que podemos recibir llega disfrazado con nuestras propias argucias. | Si usas la ironía para hacer daño a alguien, ésta será utilizada después en tu contra. |
| El águila y la flecha | Nunca abandones el sentido de la prudencia, y mucho menos te despistes ni un momento, porque puedes meterte en un buen lío… | Una fábula que advierte sobre los riesgos que nos rodean y la necesidad de estar alerta constantemente. |
| El tordo goloso | Puede que a veces pensemos por qué debemos esforzarnos tanto. ¿Nos lo agradecerá alguien? Pues sí, aunque a veces pienses que parece que te esfuerzas para nada, siempre tiene su recompensa. | Y si no, lee con atención esta fábula de Esopo. |
| La pulga y el buey | Aquí tienes una nueva selección con más fábulas de Esopo para niños. |
Esopo fue un escritor y narrador de Asia menor que vivió entre los siglos VII o VI a. C. Fue esclavizado y llevado a Grecia donde trabajó para Xanto, aunque es poco lo se conoce sobre este famoso y antiguo fabulista. Sus obras se caracterizan por tener un estilo sencillo, con personajes personificados en animales que buscan transmitir una enseñanza moral o advertir sobre las debilidades humanas. Sus obras en latín y griego fueron traducidas a varios idiomas por todo el mundo y continúan leyéndose en todas partes.
Os hemos preparado una selección de las mejores fábulas infantiles para que podáis leer con vuestros peques antes de ir a dormir, o trabajar en clase sin son educadores. Al final de cada fábula encontraréis también la moraleja. Seguro que estas primeras fábulas las conocéis porque son muy populares.
Una liebre presumida se burla de una tortuga por ser tan lenta. La tortuga trataba de no hacerle caso, pero un día se cansó y la retó a correr una carrera para ver cuál de las dos era la más rápida. Así comienza la fábula de la libre y la tortuga, probablemente una de las que primero cuentan los padres a sus hijos para hacerles ver que el exceso de vanidad y de confianza nos puede jugar malas pasadas, porque para llegar a cualquier meta lo importante es esforzarse cada día. Jamás hay que burlarse de los demás, porque todos tenemos capacidades diferentes y nadie es mejor que otro.
Un granjero y su esposa compraron una gallina gorda en el mercado del pueblo y la dejaron en el gallinero, junto con las demás gallinas. Al día siguiente, cuando fueron al gallinero a recoger los huevos, ¡no salían de su asombro al ver que la gallina gorda había puesto un huevo de oro! La pareja entonces ideó un plan: pensaron que si mataban a la gallina y le abrían la barriga, iban a poder sacar todos los huevos de oro juntos, sin tener que esperar a que pusiera uno por día. Pero se llevaron la peor sorpresas de sus vidas cuando abrieron la panza de la pobre gallina y la encontraron vacía. La avidez nos puede llevar a perder lo que tenemos.
Un día como tantos en la sabana, un gran elefante dormía la siesta. Unos ratoncitos jugaban a las escondidas a su alrededor, y a uno de ellos, que siempre perdía porque sus amigos lo encontraban enseguida, se le ocurrió esconderse en las orejas del elefante. -¿Qué haces ratón impertinente? -Por favor elefante, no me pises. -Te soltaré solo porque me das lástima, pero no para que me debas un favor. Entonces el elefante soltó al ratón.
Sucedió que semanas más tarde, mientras el ratoncito jugaba con sus amigos, se encontró con el elefante atrapado bajo las redes de un cazador. Estaba muy débil porque había luchado mucho para liberarse, y ya no tenía fuerzas para nada más. El ratoncito se puso a roer las cuerdas y después de un rato, logró liberarlo. Nunca hay que juzgar a nadie por su apariencia, sin conocerla.
Dos mulas caminaban cargadas por un camino. Las dos llevaban cargas muy pesadas, una en sus alforjas cargaba grano, y la otra monedas de oro. Pero mientras que la mula que cargaba el grano iba caminando tranquila por el camino, la que llevaba el oro caminaba con la cabeza erguida y la mirada altiva, moviendo su lomo para hacer tintinear las monedas de oro. Pero de repente, desde atrás de unos arbustos en donde se habían escondido, dos ladrones les salieron al camino. La mula que llevaba el grano ayudó como pudo a la otra a levantarse, y juntas siguieron su camino.
Un lobo que estaba cansado de fracasar al intentar cazar las ovejas de un pastor, un buen día tuvo un plan: se disfrazó cubriéndose con una piel de oveja, y se mezcló con el rebaño para pasar desapercibido. Tan bueno era su disfraz, que al final del día el pastor lo llevó junto con las demás ovejas al corral, y allí lo encerró. El lobo estaba feliz, pues finalmente iba a poder comerse a unas cuantas ovejas; estaba a punto de llevar a cabo su plan, cuando entró el pastor al corral: tenía que procurar carne para su familia y venía a escoger una oveja para sacrificar.
Un lobo que estaba comiendo un hueso, de repente se atragantó al quedarle el hueso atravesado en la garganta. Desesperado, comenzó a correr de aquí para allá pidiendo ayuda. Se topó con una grulla y le pidió por favor que le ayudara, prometiéndole que la recompensaría por ello. La grulla accedió y metió su cuello dentro de la boca del lobo, con el pico cogió el hueso y lo extrajo de la garganta del lobo.
Esopo fue un fabulista de la Antigua Grecia. Era tan famoso ya en época clásica, que hoy en día es difícil conocer cuáles datos de su biografía son reales y cuáles pertenecen al mito.
Las ranas vivían en el caos y la anarquía, y estaban cansadas de esta situación. Las ranas se asustaron con el ruido que hizo el leño al caer, y se escondieron entre ramas y piedras. Por fin, al darse cuenta de que el leño no se movía, fueron saliendo de sus escondites.
Una rana estaba descansando a la orilla de un río, cuando ve llegar a un escorpión. -Amable rana, ¿podrías ayudarme a cruzar el río llevándome en tu lomo? Te prometo que no te picaré. La rana duda un momento, pero después se deja convencer por la explicación del escorpión. Así que lo hace montar en su lomo y comienza a nadar para atravesar el río. A mitad de camino, la rana siente un tremendo dolor en el lomo y se da cuenta de que el escorpión la ha picado. -¿Cómo has podido hacerme esto?
Un días los montes comenzaron a temblar, sacudirse y lamentarse. Todos los lugareños se asustaron muchísimo al ver a estos montes siempre tan serenos y bonitos, en una actitud tan extraña. Y así las personas que vivían en los alrededores, atemorizadas, fueron viendo durante todo el día cómo los montes se quejaban y temblaban, cada vez más fuerte.
Una zorra que dormía bajo una vid se despertó hambrienta y vio sobre su cabeza un hermoso y apetitoso racimo de uvas. Deseosa de probar aquel dulce y refrescante manjar, la zorra se paró sobre dos patas tratando de alcanzarlas; pero se dió cuenta de que el racimo estaba demasiado alto para alcanzarlo. Pensó que podría saltar para cogerlo, tomó carrera y dio un gran salto, pero sus patas apenas pudieron rozar las tan deseadas uvas. Pero en ese momento notó un pajarillo que había estado observándola todo el tiempo, y sintió vergüenza: ¡aquel pájaro debía pensar que era ridícula e incapaz! -Si hubiera querido comerme las uvas las habría alcanzado, pero al saltar me di cuenta de que no están maduras.
Quien no estudia y se prepara para una tarea, puede que la primera vez acierte y le salga bien, pero será solo casualidad.
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