Consecuencias de la Falta de Figura Paterna en Adolescentes
El fenómeno de la llamada "paternidad robada" e incluso la misma desaparición de esta figura en los hogares crece rápidamente en todo el mundo. Actualmente se calcula que en Estados Unidos unos 12 millones de niños crecen sin su padre biológico, cifra que se ha duplicado desde 1960. En España, el número de hogares habitados por las llamadas "familias monoparentales" es cercana a los dos millones, siendo una amplia mayoría -más del 81%- aquellos en los que el padre está ausente y la única figura es la materna. En México, el último Censo de población y vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía refería un 18% de los hogares conformados por una mujer que vive sola con sus hijos.
Ante el generalizado aumento de la ausencia paterna en el hogar, proliferan estudios y publicaciones que advierten de los efectos positivos o nocivos aparejados a la presencia o ausencia del padre en el hogar y la familia.
La ausencia de la figura paterna en la vida de los pequeños y de los jóvenes produce lagunas y heridas que pueden ser muy graves. "El problema de nuestros días", afirmó, no es el autoritarismo sino la ausencia, con "padres que están demasiado concentrados en su propio trabajo, en sus propias aspiraciones individuales y que se olvidan de la familia. A veces los papás no saben qué puesto tienen en la familia y cómo educar a sus hijos.
Sin guías de los que fiarse, los jóvenes pueden llenarse de ídolos que terminan robándoles el corazón, robándoles la ilusión, robándoles las auténticas riquezas, robándoles la esperanza", añadió el papa posteriormente en su resumen en español.
Tipos de Ausencia Paterna
El abandono por parte de uno de los padres es difícil de entender para el niño/a. El progenitor ausente, en principio, es el que deja al otro física y psicológicamente solo/a en la educación de su hijo/a. También hay padres quienes se dan por vencidos emocionalmente pero no físicamente. Sienten que los hijos son asunto de la madre. Están allí, pero no creen que sean responsables de criar a los hijos/as. No les hablan, no pasan tiempo con ellos y no tienen idea de cómo les va en la vida.
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También hay quienes no se van emocionalmente, sino físicamente. Forman otra familia o están lejos. Sin embargo, tratan de ser conscientes de lo que les está sucediendo a sus hijos. En el caso del progenitor completamente ausente, el niño/a puede sufrir a medida que crece porque tiene una tendencia a cuestionar su vida, por qué no es amado, etc.
Consecuencias Psicológicas en la Niñez y Adolescencia
La ausencia de un padre o madre dejando el lugar para la única relación madre-hijo/a o padre-hijo/a puede, para algunos, crear una dependencia importante para el niño. Entonces tendrá dificultades para explorar, ampliar sus horizontes y confiar en sus habilidades. Esto puede conducir eventualmente a un sentido de exclusión.
A algunos niños abandonados les resulta difícil adaptarse al mundo y a la realidad. No es bueno que el progenitor sea "padre y madre al mismo tiempo".
Crecer con un padre que no expresa afecto, no abraza, no participa en eventos importantes y no contiene, puede tener una serie de secuelas psicológicas y emocionales que afectan la vida en la infancia y en la edad adulta. Los niños necesitan recibir apoyo y afecto para desarrollarse de manera sana y segura. Esperan recibir amor y reconocimiento pero ¿qué pasa cuando en su lugar encuentran muros? El apego inseguro y la ausencia (física y/o emocional) de un padre genera confusión, sensación de vacío e inseguridad.
Cuando el trato es distante y frío, los pequeños pueden sentir ansiedad por no saber qué esperar. Desarrollan expectativas que no se cumplen y a menudo comparan la forma en que actúa su padre con la de otros padres que ven en su entorno, como los de sus amigos.
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Impacto Socioemocional Según Expertos
Junto con multitud de anexos, documentos, test y "estrategias de cambio" propuestas a los lectores por los especialistas, la publicación de Mántica y Rocha se detiene en el impacto que la ausencia o presencia del padre tiene en el desarrollo de los hijos. Recogemos 9 rasgos que lo ilustran:
- El apego paterno protege del suicidio o el estrés: Los niños con un apego paterno seguro tienen menos problemas de conducta, mayor sociabilidad y habilidades para hacer amigos que quien carece de este apego. Se da una "estrecha relación entre el apoyo paterno y la regulación emocional" por la que el padre contribuiría, además, a ayudarles a generar estrategias que les permitirán manejar con eficacia situaciones de ansiedad y estrés social.
- Su ausencia se relaciona a la depresión o el alcoholismo: La ausencia de figura paterna desestabiliza "la capacidad del niño a responder al estrés", mientras que su presencia protege no solo de este, sino también de la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo, estrés postraumático, tendencias suicidas, trastornos alimentarios o mayor consumo de alcohol en adolescentes.
- Delincuencia como alternativa al vacío del padre: La ausencia de padre, al causar desestabilización en la familia y reducir la figura de autoridad, favorece dinámicas que abarcan desde el aumento de la agresividad a una baja autoestima. "La necesidad de llenar el vacío del padre les empuja a buscar grupos o bandas delictivas en la que consumen drogas, pero también encuentran un líder que sustituye la figura paterna".
- Aspectos que aporta el padre en lo socio-emocional: Su presencia "contribuye a crear un ambiente de amor para acoger al recién nacido, al proceso de individualización emocional, pone límites, ejerce un rol de contención de impulsos, marca la diferenciación sexual, hace posible el paso de relaciones de madre-hijo a madre-padre-hijo y ayuda a crear y mantener un sistema familiar del cual formar parte".
- Favorece un mayor éxito académico… o previene el fracaso escolar: No solo relacionan su presencia al éxito académico y al disfrute de estudiar en la escuela, sino que también tienen mayores logros y mejores notas en matemáticas y lectura.
- Arquitectos del esquema moral, la voluntad y el autodominio: El padre es uno de los principales responsables de enseñar a los niños pautas morales y de conducta como el fortalecimiento de la voluntad, el control de los impulsos y comportamientos o la capacidad de dominarse, de forma que no enseña solo a "portarse bien", sino también a "ejercer un verdadero autocontrol". Mientras que el apego paterno ayuda al niño a desarrollar sus habilidades morales, su ausencia se ha relacionado a resultados morales deficientes en lo personal, lo familiar o lo social.
- La ausencia o presencia del padre tiene un "enorme impacto" en la sexualidad: Las mujeres que afirman tener el apoyo o presencia de su padre tienen un 75% más de probabilidades de no quedar embarazada en la adolescencia, un 80% de no tener problemas de delincuencia o depresión y un 50% de cursar estudios universitarios y tener un buen trabajo. Los autores remarcan "el enorme impacto que los padres tienen en la conducta sexual" a la hora de explicar a sus hijas "cómo deben ser tratadas por los varones o en qué no deben tolerar en una relación sentimental", lo que también las ayuda a "valorarse a sí mismas y poner límites".
- La ausencia, relacionada a la dificultad de relación: Los hijos que han sido abandonados por sus padres "padecen a menudo problemas para iniciar relaciones íntimas" y, en general, "los niños que han vivido el abandono generalmente experimentan dificultades en relacionarse con los demás, especialmente en el aspecto romántico".
- Los hijos e hijas pueden sufrir el divorcio más que los padres: Entre las principales consecuencias del divorcio destaca las carencias de desarrollo integral en niños y niñas: mientras que las hijas se ven afectadas en sus habilidades sociales y emocionales, los niños tienden a sufrir de insomnio, falta de autocontrol, depresión y problemas escolares. La repercusión es tal que los hijos de padres divorciados incluso pueden "sufrir los efectos de la separación mucho más que la pareja misma", debido a que "no tienen control sobre la decisión y porque ocurre para ellos de un modo repentino y sin previo aviso.
Estadísticas y Estudios Adicionales
En Estados Unidos, según estadísticas recientes, uno de cada tres niños crece sin padre actualmente (dos de cada tres, si nos referimos a niños pertenecientes a minorías). El efecto de la ausencia de padre en la salud y bienestar de los niños es muy negativo. Diversos estudios muestran cómo la carencia de padre está en la base de la mayoría de los problemas sociales actuales más urgentes, desde la pobreza y la delincuencia, hasta el embarazo de adolescentes, abuso infantil y violencia doméstica.
Los que presentaron un grado mayor de disfunción psicológica fueron varones nacidos de madre soltera y que crecieron sin padre. Ronald y Jacqueline Angel, investigadores de la Universidad de Texas, publicaron un trabajo en 1993 en el que evalúan los resultados de todos los estudios cuantitativos que analizaron los efectos de la ausencia paterna: “El niño que crece sin padre presenta un riesgo mayor de enfermedad mental, de tener dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley.
Diversas estadísticas demuestran que los adolescentes sin padre:
- Se embarcan antes y en mayor medida en experiencias sexuales.
- Tienen mayor riesgo de abusar de drogas como el alcohol y la marihuana.
- Tienen más posibilidades de sufrir enfermedades mentales y suicidarse.
- Sufren más proporción de abandono escolar y criminalidad.
- La mayoría de los niños con carencias afectivas por parte de su padre sufren problemas de identidad sexual y emocionales, como ansiedad y depresión.
- Son menos solidarios y empáticos y tienen significativamente menos capacidad intelectual.
En general necesitan más ayuda psiquiátrica. El 80% de los adolescentes en hospitales psiquiátricos provienen de familias rotas. En EEUU, el 29.7% de los niños sin padre y el 21.5% de los hijos de padres divorciados que viven solo con su madre han repetido al menos una vez curso, en comparación con el 11,6 % de los que viven con su padre y su madre biológicos. También acceden menos a la Universidad. El 43% de los muchachos en prisión crecieron en hogares monoparentales. El 72% de los chicos que han cometido algún asesinato y el 60% de los que cometieron violación crecieron sin padre.
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Según el Dr. Muñoz Farias, los niños que crecen sin una figura paterna, generalmente evidencian trastornos en la adolescencia porque no encuentran una identidad: “Los jóvenes sufren de inseguridad, soledad y depresión, que pueden plasmarse en el fracaso escolar, consumo de drogas y vagancia. Estos niños, luego en la edad adulta tendrán dificultad para ejercer debidamente la paternidad por falta de ejemplos masculinos.
Tabla Resumen de Consecuencias Negativas de la Ausencia Paterna
| Área | Consecuencias |
|---|---|
| Salud Mental | Depresión, ansiedad, estrés postraumático, tendencias suicidas, trastornos alimentarios |
| Conducta | Problemas de conducta, agresividad, delincuencia, abuso de sustancias |
| Académico | Fracaso escolar, bajas notas, menor acceso a la universidad |
| Social | Dificultad en relaciones interpersonales, falta de empatía, aislamiento |
| Sexualidad | Madurez sexual precoz, promiscuidad, relaciones irresponsables |
El modelo social ideal y dominante es el consistente en la relación madre-hijo. Y el padre solo es valorado y aceptado en la medida en que sea una especie de “segunda madre”; papel éste exigido en muchas ocasiones por las propias mujeres que les recriminan no cuidar, atender o entender a los niños exactamente como ellas lo hacen.
Los hijos captan estas recriminaciones y pierden el respeto a los padres a los que consideran inútiles y patosos en todo lo que tenga que ver con la educación y crianza de los niños.
El padre, habiéndose ausentado, física o psíquicamente, no juega ya su papel de “separador” que es el que, precisamente, permite al niño diferenciarse de la madre, y se produce una insana mutua interdependencia. Así, es probable que en la adolescencia el niño utilice la violencia-transgresión para afirmar su propia existencia.
El niño que ha tenido una relación excesivamente estrecha con su madre, acaba sintiéndose “devorado” por ésta, la ve como un impedimento a sus deseos de autoafirmación y masculinidad y suele reaccionar contra ella con desprecio y agresividad.
La negación de la función paterna pone en peligro a toda la sociedad. En ausencia del padre, surge una relación de pareja entre la madre y el hijo que perjudica el equilibrio psíquico de ambos. Una vez adolescentes, muchos de aquellos niños no tienen otro medio de probar su virilidad más que el de oponerse a la mujer-madre, incluso por medio de la violencia.
Algunos trabajos de investigación sugieren que la función paterna tiene una influencia crítica en la instauración y desarrollo de la capacidad de controlar los impulsos en general y el impulso agresivo en particular, es decir, la capacidad de autocontrol. Esta relación entre función paterna y control de impulsos tiene posiblemente un papel importante en las adicciones (Stern, Northman & Van Slyk, 1984).
El padre es quien permite enfrentar la realidad y la separación o insertar entre la madre y el hijo un espacio que libera de la inmediatez y la fusión con los seres y las cosas. El padre otorga libertad. Padre es aquel que se ocupa del hijo, con el que crece y se identifica. El padre concede al hijo un sentimiento de seguridad y de alteridad frente a la madre. El padre permite al hijo adquirir el sentido de los límites, marca las prohibiciones, le sitúa en el lugar que le corresponde, le impone el orden de filiación frente a sus pretensiones de omnipotencia y le ayuda a madurar integrándose en el universo del adulto y así en la realidad.
El padre es la “no-madre” que ha de mostrar al hijo cómo funciona el mundo y cómo ha de encontrar su lugar en él. Corresponde sobre todo a los padres “disciplinar” a los hijos. Diversos estudios demuestran cómo los varones responden mejor a la disciplina cuando ésta viene impuesta por otro hombre. El padre tiene un papel decisivo en el desarrollo del autocontrol y la empatía del niño, dos elementos esenciales e imprescindibles para la vida en sociedad.
Si los padres no ayudan a los hijos con su autoridad amorosa a crecer y preparase para la vida adulta, serán las instituciones públicas las que se vean obligadas a imponerles el principio de realidad, no con afecto sino por la fuerza.
La diferencia de sexos encarnada por el padre, juega por otra parte, un papel de revelación y confirmación de la identidad sexuada. La masculinidad no se puede aprender en los libros, es algo que los padres pasan a los hijos sin percibirlo apenas. Todo niño, de forma temprana, entre los tres y los cinco años, debe sufrir una desconexión y diferenciación de la madre, para pasar a experimentar una identificación con el padre. Anatrella es contundente al respecto: “Sólo frente al padre el chico será confirmado en su masculinidad y la chica podrá feminizarse”.
En la misma línea, el psicoanalista Erikson, afirma: “El acompañamiento que el padre realiza en el proceso en el que el niño construye su propia identidad es insustituible”.
Heridas de la Infancia y el Padre Ausente
Esa necesidad de amor no cubierta provoca también sensación de malestar, de soledad y de vacío. Además, las personas que padecen el síndrome de la madre o el padre ausente son, en general, más inseguros. También tienen baja autoestima y les es difícil gestionar sus emociones. Es decir, es muy posible que establezcan relaciones tóxicas ante esa necesidad de encontrar el afecto que les ha faltado de su padre o de su madre. También puede que tengan miedo al abandono.
Una de las figuras que se dan con mayor frecuencia es la del padre ausente. No nos referimos sólo a la falta física de un padre, sino también a aquellos que, aún «estando», no supieron o no quisieron ejercer su rol. La función paterna implica ser una figura de autoridad, guía y apoyo. Cuando no se cumple, puede ocasionar heridas emocionales en los niños y repercutir incluso en la edad adulta.
En algunos casos, los padres estuvieron físicamente cerca, pero no estuvieron disponibles a nivel emocional.
El hecho de crecer junto a una figura paterna que es incapaz de aportar afecto, cariño o reconocimiento, deja una sensación de vacío en el corazón de un niño que está construyendo su mundo y forjando su identidad. Desarrollarse con esta carencia es doloroso. Sin embargo, la situación impacta de manera diferente en cada niño y varía según factores como la personalidad, el entorno familiar y el nivel de apoyo emocional que reciban de otras figuras significativas en sus vidas.
¿Cómo Superar el Abandono Paterno?
Si te preguntas cómo sanar la herida del abandono paterno de forma definitiva, debes saber que no hay un camino único ni una solución rápida. Cada persona tiene su propia forma de sanar y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. No obstante, aquí hay algunas recomendaciones que podrían ayudarte en este proceso:
- Recuerda que tu padre es un ser humano: No se trata de justificar sus acciones, sino de comprender qué hay detrás de ellas y, lo más importante, reconocer que no tienes responsabilidad en ello. Pero, una vez que logres verlo desde una perspectiva más compasiva, podrás comenzar a liberarte del peso emocional que cargas y seguir adelante.
- Sé consciente de tus emociones y valídalas: Si nunca te has tomado el trabajo de reflexionar sobre cómo te afectó haber crecido con un padre ausente, es crucial que lo hagas. Entonces, permítete expresarlas y canalizarlas. Si sientes ganas de llorar, gritar, maldecir, abrazar, pues adelante.
- Cuida a tu niño interior herido: Identifica qué necesidades no fueron cubiertas cuando eras pequeño y encuentra formas de satisfacerlas hoy.
- No asumas responsabilidades ajenas: No eres responsable de las decisiones o acciones de tu padre. Su ausencia no tiene que ver contigo, sino con él. Insistimos en este punto: el abandono no refleja cuánto vales como persona ni significa que hayas fallado de alguna manera.
- Si estás preparado para hacerlo, perdona: No se trata de excusar lo que hizo ni de olvidar lo que pasó, sino de liberarte del sufrimiento que conlleva el resentimiento. El perdón es un proceso personal que puede resultar desafiante y llevar tiempo. Respeta tu ritmo y tus emociones. Nadie mejor que tú sabrá cuándo es momento de dar ese paso.
El Rol del Padre en la Sociedad Actual
En su informe, el 'think tank' The Family Watch quiere resaltar la importancia de la figura paterna en la sociedad actual. Para esta profesora, el éxito de cualquier política de conciliación que quiera permitir las máximas aspiraciones laborales de las mujeres pasa por tener en cuenta a los padres.
"Las investigaciones muestran unas conclusiones abrumadoras sobre los beneficios de la implicación paterna en la educación y crianza de los hijos. Sensu contrario, los estudios llaman la atención sobre las consecuencias negativas de la falta de implicación de los progenitores masculinos en todos los ámbitos (pobreza; exclusión social; drogadicción; fracaso escolar; violencia de género; salud mental de los hijos...)", dice Calvo en la introducción de un informe que ha sido una prolongación de libros suyos anteriores, como Padres destronados.
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