El Significado de "Follada por su Hijo": Explorando la Sexualidad y la Maternidad
Tener relaciones con tu pareja cuando tienes hijos es a veces misión imposible. Está clarísimo, somos padres, muy padres, unos padres muy cansados, felices a tope, sí, pero reventados.com.
Agotaitos de trabajar, de recoger, de idear cosas para hacer con las niñas, estamos hecho mixto en el día a día, y cuando llega la noche, nos quedamos dormidos fácilmente.
No voy a andar con pelos en la lenguas porque estoy segura de que estaréis de acuerdo conmigo en que tener relaciones con tu pareja cuando tienes hijos es a veces misión imposible. Aún así, hay días que una hace un «poder» porque por muy cansada que se esté el cuerpo te pide un poco de mambo, te vienen momentos a la cabeza, situaciones, y piensas: » Leñe, voy a despertarle con toda la mala leche y vamos al lío» Entonces decides que esa noche va a haber tema, te diriges al cuarto de tu hija, donde duerme tu marido, la princesa más dulce del mundo con sus barbas y sus pelos despeinados.
Otras veces, pasas de la pena y vas a saco Paco, nunca mejor dicho, y empieza la cosa bien, asumes que lo vas a hacer con ropa, claro, porque hace frío, y si se despiertan las niñas es mucho más rápido acudir. Hacerlo en el cuarto de princesa es … en fin…es. A veces corta un poco el punto, la verdad. Ahí no termina la cosa, no.
De golpe en pleno frenesí, en el pasillo al fondo, con camisón blanco y los pelos a la cara, tu hija mayor callada y blanca como la niña de la curva. Gritas despavorida como alma que lleva al diablo hasta que percibes que es ella y no una aparición. Encima te sientes mala madre, «¿Seré chunga?
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Otras veces, cuando se alinean los astros y dormís juntos, no puede faltar la peque de la casa en su cuna de colecho. Se despierta a media noche y os pilla en el tema. Y claro, pensáis: «Bueno, es muy chica, no se va a acordar, tápate, no hay por qué dejarlo a medias otra vez. Está ahí acostada, sólo mira y se ríe un poco»
Pero claro, una vez gatean, ya no sólo mira ( que no sé yo hasta que punto esa imagen no se queda ahí grabada para siempre creándote luego un problema psicólogo y sexual de por vida, oh no, horror) Cuando tu pequeño del alma con su piel de canela, ya sabe gatear, se acerca a vosotros en plena acción y emite tres gritos modo espartano enloquecido en la batalla, y … quiere jugar. Y entonces tú… pues juegas.
Empiezas a pensar que va a echarse una amante en sus pocos ratos libres, y tú si tuvieras tiempo, otro. Empiezas a plantearte la opción de ponerte un día malo, no ir a trabajar y practicar sexo mientras van al cole.
Al final no haces nada de eso, dejas pasar un tiempecito, otro tiempecito, y así te encajas en los cuarenta y ya te conviertes en una madre de niñas mas mayores y con sueño más profundos, y tú en una cuarentona estupenda, que empieza a comprarse lencería sexy y a tener otra vez una vida sexual de persona normal.
En fin, mientras, me contento pensando en que me quedan seis o siete años, en cuestión, de aguantar el tirón, así que tiraremos de la planta de abajo, vigila bebé y puerta de las escaleras cerradas y que sea lo que Dios quiera.
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He de añadir que para nada pienso como Samanta Villar, que la chiquilla se ha agobiado la pobre, sí, sí, que lo de la maternidad dice que se la ha ido de las manos, y que era más feliz antes. Jajaja, totalmente cierto. Yo también tengo dos, y son peques, así que complicado.
Cariño… tira de planta baja y de imaginación, hora de siesta, mañanas y/o madrugada pero no dejes para mañana lo que deberías hacer hoy. Seguro que encuentras la formula perfecta de ser una feliz madre y amante esposa.
Tener un hijo es un cambio muy importante en la vida de una pareja. Pasas de ser dos a tres. El tiempo se vuelve algo incontrolable. Los horarios desaparecen y el mundo se gira al revés. Las prioridades cambian. Muchas mujeres además han experimentado partos traumáticos o lesiones del suelo pélvico que han podido dejar huellas físicas o emocionales.
El sexo no volverá a ser cómo lo conocías, al menos durante un tiempo largo. La pareja tendrá que reencontrarse a nivel sexual, desaprender y aprender otras formas de tocarse y quererse. Aprovechar ratos cortos. Respetar los tiempos de la mujer. Pueden ser días, semanas, meses o años hasta que se sienta preparada para tener sexo después del parto.
Recuperar la vida sexual no significa recuperar el sexo que conocías. La teoria es simple, pasada la cuarentena y cuando la mujer se sienta lista, las relaciones sexuales se pueden reanudar.
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Educación Sexual Infantil y Adolescente
Una etapa en la que muchos adolescentes empezarán a compartir su sexualidad con otras personas. Por eso es importante comprender que la buena educación afectiva y sexual no es aquella que se empieza cuando los adolescentes tienen 13 o 14 años sino que es un camino que se empieza a recorrer desde que nacen y mientras van creciendo.
¿Qué significa eso? Que todas aquellas cosas que sucedan en casa vinculadas con la sexualidad (desde cómo se nombran los genitales hasta cómo se reacciona ante una escena erótica de la televisión) ayudarán a que un niño y/o una niña se haga una idea del concepto de sexualidad y afectividad. Pero también aquellas cosas que no son estrictamente explícitas y vinculadas con el sexo.
- El amor: porque es la base de la buena educación afectiva y sexual. Y nuestros hijos deben comprender que, por encima de todo, los amamos.
- La paciencia: la paciencia… ese ingrediente que no lo venden en ningún sitio y que es tan necesario. Paciencia porque habrá momentos en que nuestros hijos se equivocarán y deberemos estar a su lado, pase lo que pase.
- La empatía: ser adolescente no es fácil. Es una etapa muy complicada en la vida de una persona. Y todas las personas pasamos por ella.
Los niños sienten interés por la sexualidad desde muy pequeños. Investigan, experimentan y preguntan para expandir su mente, ampliar su mundo y comprender su entorno. Sin embargo, esta inquietud no es una fuerza uniforme y estable. A medida que van creciendo sus preocupaciones se hacen más complejas, surgen las dudas y aparecen factores como el pudor y los prejuicios. Cada niño es distinto, pero es muy común que esto ocurra justo antes de entrar en la adolescencia, entre los 7 y los 10 años. Nos envían señales de que algo está cambiando, más evidentes o más sutiles.
Por supuesto, no hay motivos para alarmarse. Llega un momento en que los niños se dan cuenta de que mamá y papá no lo saben todo. Las amigas, los compañeros del cole o los primos también les hablan de cosas que ellos ignoraban. Comienzan a preguntar menos, a elegir con cautela las cuestiones que nos plantean y a buscar información por su cuenta.
Es probable que sientan ciertos reparos a la hora de tratar determinados temas con sus padres; y la sexualidad es uno de los habituales. Aunque no es nada por lo que debamos preocuparnos, sí debemos ser cuidadosos para no alimentar tabúes.
Consejos para Abordar la Sexualidad con Niños y Adolescentes
- Los niños hacen preguntas sobre sexualidad, por lo general, mucho antes de los 7 años. Lo hacen a su manera, desde su punto de vista, pero nuestra actitud es importante desde el primer minuto. De la manera en que les respondemos deducen si pueden hablar o no con nosotros de ello.
- Siguiendo con lo señalado en el punto anterior, es importante no forzar determinadas situaciones. Puedes poner el tema sobre la mesa si lo consideras necesario, pero no obligues a tus hijos a hablar de sexualidad de manera antinatural. Por otro lado, también tenemos que respetar su pudor.
- Las charlas sobre sexualidad no deben ser monólogos. Escuchar a los niños es la mejor manera de ubicarnos y contestar de forma adecuada, ajustándonos a su edad, su nivel de información y su madurez.
- Durante mucho tiempo, mentir a los niños en temas de sexualidad se ha considerado algo de lo más normal. Hay que desterrar definitivamente estas mentiras y cualquier otra. En función de su edad y su madurez podremos ser más o menos explícitos, pero hay que contestar con sinceridad y no dejar ninguna pregunta sin respuesta.
- Cuando son pequeños, los niños suelen interesarse por el cuerpo humano y su funcionamiento. El abanico de temas se amplía de forma progresiva entre los 7 y los 10 años. Empiezan a preguntar por aspectos emocionales ("¿qué se siente al dar un beso?"), por asuntos relacionados con las prácticas sexuales ("¿cómo se hace...?").
- La adolescencia es una etapa de grandes cambios a todos los niveles. Es muy positivo que tu hijo conozca de antemano cómo va a evolucionar su cuerpo y el de sus amigos y amigas. La información le ayudará a asimilar el proceso sin sobresaltos.
- Es apropiada para introducir temas como la homosexualidad y la transexualidad, si es que los propios niños no los han planteado antes. Se trata de hablar para normalizarlo. Es la edad a la que pueden ver las cosas con más normalidad, a la adolescencia suelen llegar con más prejuicios.
- En cualquier librería encontrarás cuentos y libros que te ayudarán a explorar la sexualidad con tus hijos preadolescentes. Es uno de los recursos más poderosos a nuestro alcance, sobre todo cuando practicamos la lectura compartida desde que son pequeños.
Encontrar Preservativos en la Adolescencia
Es más frecuente de lo que parece, y ni siquiera sucede por haber fisgado entre las cosas de los hijos adolescentes. En el bolsillo de un pantalón que se echa a lavar, cuando se entra a hacer una limpieza más profunda en la habitación o en la papelera de su cuarto, a veces, los padres nos encontramos preservativos. Y la reflexión siempre es la misma: ¿ya?, seguido de un ¿qué hago ahora?
Vayamos por partes. Lo primero, un adolescente que se toma la molestia de comprar preservativos es un adolescente que se cuida a sí mismo y a sus parejas; eso ya es motivo de una cierta tranquilidad. Por supuesto, no es lo mismo que tenga 17 años o que tenga 14, pero sí es evidente que hay una enseñanza importante que ha integrado.
Lo segundo es que esta situación será muy diferente dependiendo de la relación que tengamos con nuestro adolescente. Porque no es lo mismo una familia en la que se ha hablado de sexualidad y de afectividad desde los primeros años que una en la que ha sido un tema tabú, ni una familia en la que sigue habiendo mucha confianza que una en la que la relación se ha distanciado.
En cualquier caso, y como tercer punto, hay que dejar claro que sí, que cuando encontramos un preservativo entre las cosas de nuestro adolescente conviene siempre afrontar ESA conversación con ella o él. Aunque nos cueste.
Antes de hablar de la conversación, queremos abundar en el hecho de que encontrar un preservativo, y más teniendo en cuenta las estadísticas actuales de uso de anticonceptivos en adolescentes, tiene mucho de positivo. Los estudios son claros: el porcentaje de jóvenes y adolescentes que usan preservativo de forma correcta y sistemática para protegerse en sus relaciones sexuales ha descendido muchísimo desde los años 90.
Esta relajación en el uso del preservativo viene dada, probablemente, por la disminución de percepción del riesgo de transmisión de VIH y podría estar ligada a la consideración del SIDA como una enfermedad crónica, pero no letal.
Una cosa está clara: no vas a poder evitar que tu hijo sea sexualmente activo, incluso si te parece muy joven para ello. Pero sí debes saber que, si tu hijo está usando preservativos, más que un motivo de alarma, probablemente signifique que su conducta general ante la vida, las amistades con las que se relaciona, etc. tienen una actitud ante la vida saludable.
Los adolescentes aún no tienen desarrollada del todo la corteza prefrontal y son, por su configuración cerebral, personas impulsivas que tienden a buscar activamente el riesgo. Saber que ha adquirido un cierto “sentido común” debería ser, en realidad, un alivio.
Visto de otro modo: no haber encontrado ningún preservativo entre las cosas de tu adolescente no significa que no sea sexualmente activo: puede que los tenga escondidos, que los guarde su pareja o, en el peor de los casos, que no los use.
Consejos para Hablar con tu Adolescente sobre Sexo
- Dile claramente que has encontrado un preservativo entre sus cosas.
- No te fíes del “ya lo sé”.
- Recuerda que la sexualidad se relaciona con la identidad.
- Le vas a transmitir tus ideas preconcebidas y tus tabúes.
- Internet no es una fuente de información fiable.
- Aunque te cuente cosas, hay cosas que no te va a contar.
- No descartes acudir a un profesional.
- El consentimiento es importante, pero el placer lo es más.
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