Frenillo Lingual Corto: Causas, Tipos y Tratamientos para Facilitar la Lactancia

30.10.2025

El frenillo lingual corto es un problema relacionado con el frenillo de la lengua que, en muchas ocasiones, imposibilita la lactancia materna y hablar correctamente, por lo que hay que valorar este problema siempre que aparece y buscar la mejor solución cuanto antes. Por esta razón, es imprescindible saber qué es el frenillo lingual corto, así como sus consecuencias y tratamiento para poder ayudar al infante a tener un desarrollo normal.

¿Qué es el frenillo lingual corto?

El frenillo lingual corto, también llamado anquiloglosia, es una condición en la que el frenillo lingual es más corto o grueso de lo normal, así como poco elástico. El frenillo lingual es una membrana que une la cara inferior de la lengua con la base de la boca. Cuando es más corta de lo normal los movimientos de este órgano son limitados.

Este trastorno afecta entre 1 y 2.8 % de los niños; también es conocido como anquiloglosia lingual o lengua anclada. La anquiloglosia, o también llamada lengua anclada, es un problema de la lengua presente desde el nacimiento. Se ha descrito en una cantidad pequeña de los recién nacidos y es más frecuente en los niños que en las niñas.

Las personas que tienen este padecimiento no se pueden tocar el paladar o el labio superior con la punta de la lengua. Igualmente se considera frenillo lingual corto cuando se une a la lengua en una posición muy adelantada.

Tipos de Frenillo Lingual Corto

Si, se clasifican según su localización. Los hay anteriores y posteriores. El más frecuente es el anterior que llega hasta la punta de la lengua (tipo I). Es importante señalar que sufrir un tipo u otro de anquiloglosia no supone, a priori, mayor o menor dificultad para mamar. Sin embargo, esta clasificación nos permite entender de qué tipo de frenillo hablamos. Cuando hablamos de tipos no hablamos de gravedad, los tipos nos sirven para tener una referencia y poder disponer de una descripción común y entender de qué tipo de frenillo hablamos.

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La valoración del tipo de frenillo se realiza de manera visual, con o sin apoyo de un elevalenguas.

  • Frenillo lingual anterior, o clásico, (tipo I): es el tipo más común de frenillo corto, en el que el tejido se adhiere cerca de la punta de la lengua, lo que limita los movimientos hacia arriba y adelante. Se extiende desde la base de la lengua hasta su punta. Adopta una forma de corazón y no se puede tocar la encía inferior. El movimiento de la lengua es restringido. La inserción del frenillo se produce en el ápice o punta de la lengua. En llanto o extrusión de lengua, esta tiene forma de corazón o bífida, ya que el frenillo tira de la punta de la lengua hacia la base de la lengua.
  • Frenillo lingual posterior (tipo II): el frenillo es más grueso o tenso y se encuentra más cerca de la base de la lengua, en la parte posterior. La inserción del frenillo se produce unos milímetros más atrás que el tipo 1. El tejido está más atrás de la punta de la lengua dándole un aspecto plano o arqueado a la misma. Limita la elevación y la extensión. Aunque limita el movimiento de la lengua, es menos evidente visualmente y puede ser más difícil de diagnosticar.
  • Frenillo posterior tipo 3: este tipo de frenillo, al igual que el tipo 4, tiene lo que llamamos un componente submucoso. Existe una membrana visible en la cara posterior de la lengua, pero queda un anclaje submucoso no visible. Se ubica en la parte de atrás de la lengua, tiene otro tipo de anclaje submucoso en el suelo de la boca. La lengua se hunde en el centro o se curva a los lados y no llega al paladar con la boca abierta. La elevación es restringida. Este frenillo no es fácil de apreciar a simple vista pero se percibe pasando un dedo de lado a lado bajo la lengua en reposo.
  • Frenillo submucoso (tipo IV): está cubierto por una capa de mucosa, lo que lo hace menos visible. Tipo 4 posterior: no hay frenillo visible. Por el contrario, se observa la lengua completamente anclada al suelo de la boca. También llamado lengua corta. Está escondido por un tejido mucoso, evita totalmente el movimiento de la lengua. No se percibe visualmente, ya que se inserta en una capa de tejido mucoso, restringiendo casi totalmente la movilidad de la lengua, por lo que ésta se halla muy anclada al suelo de la boca y puede presentar un aspecto compacto. El movimiento de la lengua suele ser asimétrico. Aunque puede no ser evidente a simple vista, puede afectar la movilidad de la lengua de manera similar a los otros tipos.

Consecuencias de la Anquiloglosia en Bebés y Niños

La anquiloglosia puede perjudicar tanto a la madre como al propio bebé. Las consecuencias de un frenillo corto pueden variar mucho, y aunque a corto plazo pueden afectar negativamente a la lactancia, a medio y largo plazo causan también otros trastornos. Cuando el niño presenta movilidad limitada de la lengua, hay que estar atentos porque podría ser un problema serio que afecte su desarrollo.

En Recién Nacidos

En los recién nacidos puede producir problemas para mamar por mal agarre del pecho soltándose fácilmente de él, realización de tomas muy largas y en ocasiones se oye un chasquido que hace el niño con la lengua al chupar. Como el frenillo lingual corto acarrea problemas de succión, los bebés lactantes podrían tener una alimentación deficiente. Lo que acarrearía problemas de crecimiento. Además de dificultad para realizar la digestión y ansiedad.

A la hora de succionar no podrá mantener la lengua en la posición debida y podría morder el pezón. En consecuencia, sale a relucir el dolor, grietas por la fricción y se incrementa la presión intraoral negativa, entre otras afecciones. La suma de esto tiende a llevar al abandono precoz de la lactancia.

  • Problemas para mamar: puede producir problemas para mamar bien porque el bebé no pueda engancharse correctamente al pecho, porque se suelte fácilmente del mismo, porque haga un chasquido al mamar o porque haga tomas demasiado largas porque le cuesta extraer la leche.
  • Dolor en la toma. Es una de las causas más frecuentes de abandono de la lactancia materna.
  • Lesiones en el pezón. Irritaciones, grietas o ampollas que se producen en el pezón debido al mal agarre.
  • Deformidad del pezón tras la toma. Si el pezón sale aplastado, con la punta en forma de pintalabios, significa que está siendo masticado.
  • Dificultades en la producción de leche.
  • No ganancia de peso. Debido al mal agarre del pezón y al uso de la musculatura compensatoria.
  • Se duerme al pecho. El uso de la musculatura compensatoria hace que se agote más y pierda mayor energía.
  • Chasquidos. Los bebés con anquiloglosia pueden succionar haciendo ruidos con la lengua, chasquidos muy característicos que indican que de vez en cuando la lengua no puede mantener el agarre.

En Niños Mayores

En niños más mayores puede provocar problemas para pronunciar algunos sonidos (como t, d, z, s, n r, l) o dificultarle para alguna actividad como tocar instrumentos de viento. Al quedar la lengua baja o apoyada en el suelo de la boca en reposo se altera la postura orofacial, el paladar pierde su base de sustentación elevándose (paladar ojival) las coanas ven reducido su tamaño, lo que fomenta la respiración oral: duermen con la boca abierta, roncan, tienen ojeras, sequedad oral…, lo que les predispone a sufrir bronquitis y neumonías, bajada del tono muscular, alteración de la propiocepción intraoral, etc. También serán niños y niñas propensos a sufrir otitis seromucosa, debido a un mal drenaje de la trompa de Eustaquio.

Lea también: Todo sobre la frenectomía lingual infantil.

  • La maloclusión dental es otro problema derivado de la anquiloglosia y se manifiesta cuando empiezan a salir los dientes (retrognatia, maloclusión e incorrecta implantación dental).
  • El frenillo lingual corto puede dificultar la elevación normal del ápice de la lengua para la pronunciación de los sonidos /t/, /d/, /n/, /l/. No obstante, los niños se adaptan con facilidad a este problema y su pronunciación llega a ser aceptable.
  • Entre las consecuencias de tener un frenillo lingual corto aparecen las dificultades del lenguaje y el habla. Esto debido a que como no se puede elevar la lengua lo suficiente se genera dificultades para pronunciar las consonantes.
  • Paladar ojival. La lengua en reposo se interpone entre los labios, o queda en una posición muy baja, eliminándose la base de sustentación del paladar que, en lugar de ensancharse, se eleva formando lo que conocemos por paladar ojival.
  • Asimismo, como ya mencionamos, puede intervenir en la lactancia, ya que la lengua es fundamental en este proceso. Cuando se presenta este problema el bebé ve limitada su capacidad de extraer la leche y se acorta el tiempo de lactancia.
  • Otro problema es el roce de la lengua con los dientes inferiores que en algunos casos se originan heridas o desgarro. Así como ampollas y aftas.
  • Aparte aparecen dificultades para la masticación, deglución y en el desarrollo de las estructuras faciales. Los afectados producen ruidos o chasquidos por no tener una sujeción adecuada de la lengua.
  • La anquiloglosia lingual puede inducir la mala higiene bucal debido a que dificulta la limpieza de los dientes. Esto contribuye a la aparición de caries y la inflamación de las encías. También ayuda a ocasionar la formación de una brecha entre los dientes delanteros inferiores.
  • Inclusive esta condición puede dificultar acciones tan simples como comer un helado, besar, tocar un instrumento de viento o lamerse los labios. Lo que puede afectar la calidad de vida de la persona y su autoestima.

Otros problemas asociados

  • Al no desarrollar las estructuras faciales adecuadamente tienden a respirar por la boca, en lugar de la nariz. Por lo que son más propensos a desarrollar alergias, rinitis e infecciones virales en las vías respiratorias.
  • Retrognatia.
  • Movimientos irregulares de la lengua.

Causas del Frenillo Lingual Corto

El frenillo lingual debería estar insertado dentro de la lengua. Algunas teorías apuntan que en etapas embrionarias y durante la separación de los músculos hiogloso y geniogloso de la lengua, esta se produce de manera incorrecta (o es un defecto a nivel genético), quedando así el frenillo fuera de la lengua y “atándola” al suelo de la boca de manera excesiva, lo que impide los movimientos de protusión, elevación, lateralización y acanalamiento. No se conoce la causa del frenillo lingual corto, pero se presume que sea genética. Ya que el problema tiende a ser hereditario en algunas familias. Es más común en niños, que en niñas. Este se produce por la mala separación de los músculos hiogloso y geniogloso durante la formación del feto dejándolo fuera de la lengua.

Recientemente, se ha difundido información sobre que el frenillo lingual corto puede estar causado por una ingesta excesiva de ácido fólico durante el embarazo. Sin embargo, en los últimos años, parece que todos los bebés tengan el frenillo lingual corto y esa sea la causa de todos los males.

Tratamiento del Frenillo Lingual Corto

El tratamiento para este trastorno dependerá de la gravedad del caso. En algunos casos, si el frenillo lingual no afecta significativamente la lactancia, el habla o la alimentación, se puede optar por no hacer ningún tratamiento inmediato, ya que algunos niños logran adaptarse con el tiempo.

Si tras todo esto, y con la ayuda de una asesora, IBCLC o matrona, las dificultades no mejoran, el siguiente paso sería valorar si es oportuno intervenir la anquiloglosia.

Enfoques No Quirúrgicos

Algunas veces solo hace falta hacer una serie de ejercicios bajo la supervisión de un logopeda. Estos sirven para suplir la movilidad de la lengua.

Lea también: Lactancia materna y frenillo lingual

Si el bebé tiene dificultades con la lactancia, es útil contactar a un asesor de lactancia quien te ayudará a buscar las mejores posturas para que el agarre sea correcto:

  • Postura de crianza biológica (reclinado o semi-reclinado): la madre está ligeramente reclinada hacia atrás, con el bebé colocado sobre su pecho o vientre. El bebé usa la gravedad para ayudarse a adherirse al pecho de manera más natural, lo que puede permitir una mejor colocación de la lengua.
  • Postura de rugby o balón de fútbol americano: el bebé se coloca debajo del brazo de la madre, a un lado de su cuerpo, con los pies apuntando hacia la espalda de la madre y la cabeza cerca del pecho.
  • Postura de cuna cruzada: la madre sostiene al bebé con el brazo opuesto al pecho que está amamantando. Esta postura permite a la madre usar la mano libre para guiar la cabeza del bebé hacia el pecho y ayudarlo a conseguir un buen agarre.
  • Postura de caballito o sentada: el bebé está sentado frente a la madre, en posición vertical, con su cabeza alineada con el pecho.

Intervención Quirúrgica: Frenectomía

En casos más graves en los que el bebé es incapaz de mamar correctamente e incluso de alimentarse de biberón, es necesario recurrir a la cirugía. Pero en casos más severos es necesaria la realización de una cirugía de frenillo lingual. Esta es una operación menor, llamada frenectomía lingual.

En el caso de que la anquiloglosia complique la lactancia, no mejore modificando la postura de enganche y el niño no vaya bien, el tratamiento sería quirúrgico.

La frenectomía lingual es la intervención quirúrgica elegida para el tratamiento de la anquiloglosia. Quirúrgico. Especialistas en ORL, odontólogía y cirugía maxilofacial son quienes van a prescribir la cirugía según el tipo de frenillo.

  • La frenulotomía o frenectomía, que consiste en cortar el frenillo con un bisturí o con tijeras (cirugía convencional) o con láser.

En el caso de la frenotomía, la recuperación es rápida, y el niño suele mejorar su función oral casi de inmediato.

Los tipos 1 y 2 se seccionan mediante un ligero corte ambulatorio. El cirujano protege la lengua con una sonda acanalada que deja visible el frenillo y realiza un corte sobre el mismo con unas tijeras romas. El corte apenas sangra, ya que el frenillo apenas está irrigado.

Los tipos 3 y 4 algunos requieren sedación y, por esa razón, sus intervenciones se realizan en quirófano. El corte puede ser romboidal con tijera o con bisturí eléctrico que corta a la vez que cauteriza. En menos de 10 minutos todo ha terminado y el bebé es devuelto a su madre para que sea amamantado.

Consideraciones Post-Operatorias

Se aconseja hacer los ejercicios con un logopeda después de la intervención. Todo bajo la supervisión de un especialista en odontopediatría.

Después de la intervención quirúrgica, es importante acudir al logopeda ya que múltiples estudios afirman que con la terapia miofuncional se consigue una mejor elevación y movilidad lingual, así como una mejor apertura de la boca, posición de la lengua y precisión durante la producción del habla. La implicación del logopeda es imprescindible en el diagnóstico y tratamiento del frenillo lingual alterado, pues es la encargada de rehabilitar la lengua y establecer hábitos funcionales.

¿Cuándo se recomienda la cirugía?

La operación se considera cuando los niños tienen problemas para succionar y alimentarse. Al no presentar mejoría en la limitación del movimiento de la lengua con el paso del tiempo. Y también para los que presentan trastornos del habla. Se incluyen los casos en los que no pueden tocar un instrumento musical.

¿Qué pasa si se corta el frenillo de la boca?

Lo que se hace con la cirugía es cortar o separar con una incisión la lengua del fondo de la boca para mejorar la movilidad. A pesar de esto en algunos casos los bebés no presentan mejoría en sus problemas de lactancia y se provoca el destete. Por ello hay que analizar muy bien las causas de la poca succión o recurrir a la fisioterapia de succión para que aprenda a mamar correctamente.

Las madres pueden notar una succión diferente y menos dolorosa inmediatamente después de la intervención. Sin embargo, los bebés tardan un tiempo en acostumbrarse y volver a aprender a mamar, incluso, a veces, la mejoría no resulta tan evidente.

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