Infertilidad Femenina: Causas, Diagnóstico y Tratamientos
La infertilidad femenina se define como la imposibilidad de llevar un embarazo a término y conseguir un recién nacido. Las causas pueden ser múltiples.
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¿Qué es la esterilidad?
Se debe diferenciar la esterilidad de la infertilidad femenina. La esterilidad es la dificultad de una pareja en conseguir un embarazo tras un año de relaciones sexuales frecuentes y sin protección en los días cercanos a la ovulación.
La especie humana tiene un poder reproductivo bajo ya que en parejas menores de 35 años y con relaciones sin protección en los días de la ovulación la tasa de embarazos es de un 25% aproximadamente. En mayores de 35 años esta tasa se va reduciendo con la edad y a los 40 años es de un 10% aproximadamente.
¿Qué es la infertilidad femenina?
La infertilidad femenina se define como la imposibilidad de llevar un embarazo a término y conseguir un recién nacido normal, por tanto las parejas que padecen abortos de repetición.
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Se considera infertilidad primaria cuando la pareja no tiene hijos previos normales y secundaria cuando los abortos se producen tras un embarazo normal. A partir de dos abortos se considera que aumenta el riesgo de que se produzcan más por lo que se recomienda un estudio.
Causas de la esterilidad en la mujer
Los problemas de fertilidad en la mujer pueden surgir por alguna o varias de las alteraciones que se comentan en los siguientes apartados.
Problemas en la producción de óvulos
Uno de los motivos por los que no se logra el embarazo pueden ser las alteraciones en el ciclo ovulatorio. Esto se conoce como factor o causa endocrina porque el ciclo menstrual está regulado por diferentes hormonas como la GnRH (hormona liberadora de gonadotropina), la FSH (hormona folioculo estimulante), la LH (hormona luteinizante), la progesterona o el estradiol.
Las variaciones en los niveles hormonales pueden causar:
- Anovulación o ausencia de ovulación (liberación del óvulo).
- Ovulación en un momento no esperado.
- Fallo en la producción ovárica.
En un ciclo regular, sin problemas endocrinos, la ovulación ocurre aproximadamente a mitad de ciclo (día 14), considerando que el día 1 del ciclo es el día en que baja la menstruación. Por tanto, los días de mayor fertilidad corresponden a los días cercanos a la ovulación, que es cuando el óvulo sale del ovario y espera la llegada del espermatozoide en las trompas de Falopio.
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Si la mujer presenta alguno de los problemas de ovulación anteriormente mencionados, no logrará el embarazo aun manteniendo relaciones en los días fértiles.
Una alteración puntual en el ciclo menstrual no es signo de esterilidad. Se considera que la mujer es estéril cuando el problema persiste en el tiempo.
Alteración de la ovulación
Generalmente, la ausencia o alteración de la ovulación lleva a problemas en la menstruación e incluso a amenorrea (ausencia de regla). Sin embargo, hay casos en los que las menstruaciones siguen siendo regulares a pesar de la aparición de problemas hormonales que impiden el embarazo:
- Fallo ovárico oculto: se trata de una insuficiencia ovárica que impide la ovulación.
- Fase lútea insuficiente: tras la ovulación, en la fase lútea del ciclo menstrual, se produce la liberación de progesterona, cuya principal función es favorecer el desarrollo del endometrio para permitir la implantación del embrión y con ello el embarazo. Hay situaciones en las que el endometrio no se desarrolla correctamente debido a la baja producción de progesterona y ello impide la gestación.
- Síndrome del folículo luteinizado y no roto: el folículo, donde se encuentra el óvulo antes de la ovulación, sigue su desarrollo hasta la fase lútea a pesar de no haber liberado el ovulo de su interior. No se podrá dar la fecundación puesto que el óvulo no ha salido del ovario.
Algunas causas por las que pueden aparecer problemas hormonales que afecten al sistema endocrino de regulación ovárica son el estrés, la obesidad, la anorexia, algunos problemas de tiroides, medicación especial, quimioterapia, radioterapia, factores ambientales ...
Anomalías en las trompas de Falopio
Cuando se habla de factor tubárico de esterilidad se hace referencia a las alteraciones en las trompas de Falopio, zona del aparato reproductor femenino donde tiene lugar la fecundación (unión del óvulo y del espermatozoide).
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En la ovulación, el óvulo sale del ovario y espera en las trompas de Falopio a ser fecundado por el espermatozoide. Tras la fecundación, el embrión se desplaza por el interior de la trompa hasta llegar al útero, donde podrá implantar para dar inicio al embarazo.
Para que todo esto sea posible, al menos una de las trompas, y preferiblemente ambas, deben ser permeables y funcionales. Si ambas trompas están obstruidas surge infertilidad femenina por factor tubárico.
Las alteraciones en la permeabilidad tubárica pueden deberse a infecciones, endometriosis, salpingitis, malformación tubárica, hidrosalpinx, intervenciones quirúrgicas, enfermedad inflamatoria pélvica, etc.
Factor cervical
El cuello del útero o cérvix es el primer lugar que deben atravesar los espermatozoides en su camino hacia el óvulo. En él pueden haber obstrucciones en forma de pólipos o miomas que dificulten la fecundación.
El moco cervical también ayuda a que los espermatozoides puedan moverse por el interior uterino, facilitándoles un medio por el que desplazarse.
Algunas de las causas que provoca infertilidad en la mujer debido a que impiden la llegada de los espermatozoides a las trompas de Falopio para fecundar al óvulos son las inflamaciones, infecciones o cambios de pH.
Alteraciones uterinas
Principalmente, existen dos motivos que pueden causar esterilidad en el útero. Se trata de las malformaciones uterinas y los problemas con el endometrio.
El endometrio es la capa interna del útero en la que se produce la implantación y anidación del embrión.
Las alteraciones uterinas pueden ser congénitas, es decir, estar presentes desde el nacimiento, o aparecer posteriormente por la formación de pólipos, miomas o quistes.
Además, la endometriosis también es causa uterina de infertilidad. En concreto, la endometriosis es uno de los motivos más comunes de consulta ginecológica en España. En función de su severidad, la fertilidad de la mujer serás afectada en mayor o menor medida.
Otras causas de infertilidad
Existen otros factores que afectan a la esterilidad, pero que se pueden producir en ambos sexos, como son los siguientes:
- Esterilidad de origen desconocido: a pesar de realizar numerosas pruebas tanto en el hombre como en la mujer, no se detecta ninguna anomalía específica responsable de la infertilidad.
- Esterilidad inmunológica: la causas más habitual es la presencia de anticuerpos antiespermatozoides, ya sea por parte de la mujer o del hombre. El Síndrome Antifosfolípido también es un motivo de esterilidad inmunológico. La mujer crea en su organismo un estado de hipercoagulación que impide el adecuado funcionamiento de la placenta y, por tanto, lleva al aborto.
- Factor psicológico: las emociones, sensaciones y sentimientos juegan un papel muy importante en la capacidad reproductiva. No es extraño ver casos de parejas que han necesitado la reproducción asistida para tener a su primer hijo y, sin embargo, el segundo embarazo se ha producido de forma natural. Muchos especialistas explican esta situación basándose en la relajación y la eliminación del estrés que causa la esterilidad.
- Problemas a nivel vaginal: el vaginismo impide la penetración y eyaculación debido a la contracción de los músculos perivaginales.
- Factor genético: existen alteraciones genéticas y cromosómicas que pueden dificultar o impedir la concepción y también afectar a la evolución normal del embarazo, causando abortos espontáneos.
¿Qué pruebas se realizan para determinar la infertilidad femenina?
Las pruebas a realizar son analíticas de sangre para determinar: cariotipos (estudio de los cromosomas del hombre y de la mujer), estudio de alteraciones de coagulación de la sangre y serologías.
Se realiza también una histerosalpingografía, es decir una radiografía realizada con contraste para valorar la morfología del útero y la permeabilidad de las trompas. Debe tenerse en cuenta que es una prueba algo molesta y que precisa una preparación previa.
Otra prueba a realizar es una biopsia del endometrio. Esta muestra se consigue por histeroscopia, con lo cual se introduce una minúscula cámara a través del cuello de la matriz, se observa el interior de ésta para comprobar que esté intacta y se consigue la muestra de endometrio.
Se realiza también una ecografía.
Tratamientos para la infertilidad femenina
El tratamiento de la esterilidad femenina depende de la causa subyacente y de las circunstancias individuales de la paciente.
Ante una situación de esterilidad femenina, el tratamiento necesario para conseguir el embarazo va a depender de la causa que la esté provocando. Por tanto, los especialistas recomiendan que cada caso se aborde de manera individualizada y se desarrolle un protocolo de tratamiento personalizado.
Además del origen de la infertilidad, hay otros factores que van a influir a la hora de elegir el tratamiento más adecuado, como la edad de la mujer y el factor masculino, principalmente.
Una vez analizado cada caso y tras haber hecho todas las pruebas diagnósticas necesarias, los tratamientos de fertilidad para tener un hijo a los que puede recurrir una mujer o pareja son los siguientes:
- Coito programado: para casos de esterilidad leve como, por ejemplo, la anovulación es mujeres jóvenes. Para ello, se administran fármacos que inducen la ovulación y se programan las relaciones sexuales.
- Inseminación artificial (IA): es la técnica de reproducción asistida que se utiliza en primer lugar cuando la mujer es joven y el semen de la pareja es de buena calidad.
- Fecundación in vitro (FIV): para una esterilidad femenina o masculina más grave, o cuando la IA no ha funcionado tras varios intentos.
- FIV con diagnóstico genético preimplantacional (DGP): en los casos de esterilidad por causas genéticas o cuando hay riesgo de transmisión de una enfermedad hereditaria.
- Ovodonación: cuando la mujer no dispone de óvulos de calidad en su reserva ovárica, será necesario recurrir a los óvulos de donante.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
Según el resultado de estas pruebas se determinará el tratamiento a hacer en caso de decidirse por nuevo embarazo espontáneo o bien se indicarán técnicas de reproducción asistida. En algunos casos se indicará una fecundación in vitro con diagnóstico genético preimplantacional (DGP).
¿Qué es el DGP?
El DGP es una técnica que permite estudiar las características genéticas y cromosómicas de los embriones antes de colocarlos en la matriz, durante un ciclo de FIV, de forma que permite seleccionar los embriones sanos. De esta forma las parejas con riesgo de transmitir alguna enfermedad genética o alteración cromosómica tienen la posibilidad de obtener un embarazo sabiendo que no debería estar afectado por aquella alteración.
Las indicaciones del DGP son las parejas portadoras de enfermedades cromosómicas graves (de una alteración en número o estructura de los cromosomas) o bien enfermedades monogénicas (de un solo gen afectado). En algunos casos de abortadoras de repetición también está indicado.
Para realizar un DGP se requiere la obtención de embriones mediante la técnica de fecundación in vitro aún cuando no exista un problema de esterilidad y al tercer día después de la inseminación se extraen una o dos células del embrión para analizarlas.
Estadísticas
En el 30% de casos en que no se consigue el embarazo el origen es materno. En aproximadamente 1/3 de los casos de esterilidad el origen es materno.
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