Cría y Cuidados del Halcón Peregrino
Los halcones, águilas o buitres son aves rapaces que destacan tanto por su enorme belleza como por las cualidades con las que cuenta a la hora de cazar.
Una de las rapaces más conocidas desde la antigüedad, sobre todo por su empleo en cetrería, es el halcón peregrino, un ave de aspecto compacto y musculoso en cuya anatomía todo está al servicio de la velocidad.
Características del Halcón Peregrino
El halcón peregrino es un ave de presa que se identifica por su silueta en vuelo en forma de ancla. Esta ancla se conforma por sus largas alas y su cola. Esta ave rapaz es robusta, de cuerpo compacto y tamaño mediano.
Los individuos adultos poseen las partes superiores oscuras, de un tono gris pizarroso bastante homogéneo, con los bordes de las coberteras ligeramente más claros, y las inferiores pálidas (en algunos casos extensamente teñidas de ocre o rosado) con un fino barrado horizontal, que se extiende también por las alas.
En la cabeza llama la atención el corto pero poderoso pico y una extensa bigotera que enmarca las blancas mejillas y los ojos, que son muy oscuros y aparecen rodeados por un anillo ocular amarillo.
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Los jóvenes, por su parte, son muy pardos, con un patrón de diseño bastante variable en la cabeza, que resulta, en todo caso, mucho menos contrastado y definido que en los adultos. Sus partes inferiores son de color ocre y lucen un profuso estriado vertical que, en las alas, da paso a un barrado más difuminado.
El vuelo de este halcón es veloz y poderoso, y en él se alternan los planeos con nerviosos aleteos que el ave ejecuta gracias a la posesión de potentísimos músculos pectorales.
Dorso entre gris-azulado y negro, vientre entre blanco y ocre, casco negro con una bigotera marcada y mejilla blanca.
En España el peso de los machos oscila entre 540 y 637 gramos y poseen una envergadura de entre 852 y 916 centímetros y las hembras pesan entre 775 y 970 gramos y su envergadura varía entre 965 y 1250 centímetros.
Los halcones emiten una notable variedad de sonidos dependiendo de las situaciones, del sexo y de la edad. Todos ellos son combinaciones de piidos más o menos largos y más o menos agudos.
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El conocido halcón tagarote canario, la subespecie pelegrinoides, es algo más ligera que la subespecie brookei (reproductora en Península, Baleares, Ceuta y Melilla). Los jóvenes tagarotes también son muy pardos, pero más claros que los jóvenes peninsulares, especialmente su píleo, más apagado.
Distribución y Hábitat
El halcón peregrino es una especie cosmopolita que habita en todos los continentes salvo la Antártida, aunque falta o escasea en regiones donde la cobertura forestal impide su estrategia de caza.
Esta ave prefiere los lugares abiertos en los que poder cazar con facilidad. Por eso, suele instalar su nido en cortados rocosos, taludes arenosos o edificios.
Ocupa ampliamente nuestro territorio, aunque con desiguales densidades; en general, aparece de forma más continua en el área cantábrica, Pirineos, cuenca alta del Ebro, Sistema Ibérico, sierras béticas y penibéticas e islas Baleares.
Parece, asimismo, más abundante en la mitad oriental de la Península, donde predominan los sustratos calizos, que ofrecen una mayor cantidad de repisas en los roquedos, así como en las costas acantiladas.
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En la Península, Baleares, Ceuta y Melilla se reproduce la subespecie brookei, que se reparte en torno al Mediterráneo hasta Oriente Próximo. Es una especie residente en la Península y Baleares, aunque los ejemplares jóvenes realizan cortos movimientos dispersivos.
Podemos encontrar esta especie en terrenos abiertos cultivados, canchales de montaña, áreas costeras, marismas, hoces de ríos o incluso ciudades. En España es común ver al halcón peregrino salvaje en el área cantábrica, los Pirineos, la cuenca alta del Ebro, el Sistema Ibérico, en las sierras béticas y penibéticas y en las islas Baleares. No obstante, también se puede encontrar en el interior de Galicia, en la Meseta sur o en el occidente de Andalucía, por ejemplo.
Además de los ejemplares criados por particulares para la cetrería también se pueden encontrar halcones peregrinos en reservas naturales o parques zoológicos de nuestro país.
La subespecie pelegrinoides nidifica sólo en el archipiélago canario, donde ocupa todas las islas y donde se le conoce como halcón tagarote o simplemente tagarote.
Los halcones españoles son sedentarios. Pueden darse casos de desplazamientos de corta distancia de los lugares de nidificación a los lugares de caza invernales, aunque lo habitual es que permanezcan en las mismas paredes todo el año. Durante el invierno se recibe a un notable número de ejemplares invernantes que llegan desde el Centro y norte de Europa, distribuyéndose principalmente por las dos mesetas y el sur.
Los jóvenes, tras la independencia, realizan movimientos dispersivos de 63 km de media. La tendencia es volver a los lugares de nacimiento, aunque esto depende de la situación poblacional y los huecos vacantes, por lo que no es raro que algunos ejemplares se instalen a notables distancias de donde nacieron.
Alimentación
Eminentemente ornitófago. Su espectro alimenticio abarca desde los pájaros más pequeños (reyezuelo y chochín) hasta aves del tamaño de la garza real. Las preferencias tróficas guardan relación con la abundancia y disponibilidad de los diferentes tipos de presas y las conductas individuales.
El halcón peregrino no es un ave muy exigente a la hora de instalarse, puesto que le basta con disponer de espacios abiertos en los que cazar, presas abundantes y algún lugar apropiado para instalar el nido como un cortado rocoso, un talud arenoso o incluso un edificio.
Se trata de un especializado cazador de aves de los más variados tamaños, desde reyezuelos hasta garzas reales o gansos, a los que suele abatir en vuelo gracias a la enorme velocidad que es capaz de adquirir.
Su forma de cazar es característica: describe círculos a gran altura, a la espera de avistar su presa, momento en el cual se lanza a un picado espectacular, en el que puede llegar a una velocidad de unos 300 km/h. Cuando alcanza a su presa no la agarra, sino que la golpea con las garras, para que el impacto le aturda y le arranque parte de sus plumas.
Biología Reproductiva
Los halcones españoles suelen mantener la misma pareja a lo largo de todo el año, dándose interacciones que ayudan a estrechar los lazos durante el periodo invernal.
El celo comienza a finales del invierno, cuando ambos sexos realizan picados y juntan las garras en el aire.
Las cópulas comienzan tres semanas antes de la puesta, que tiene lugar entre la tercera semana de febrero y finales de marzo, dependiendo de los factores meteorológicos y la latitud. Las puestas suelen ser de entre dos y cuatro huevos, rara vez uno y cinco.
Tras 28-33 días de incubación nacen los pollos. Durante las tres primeras semanas de vida requieren del calor y cuidados maternos para sobrevivir, dado que no son capaces de termorregular.
La lluvia caída durante esta fase de crecimiento es el factor limitante del número medio de pollos que sobreviven. Tras los 24 días ya son capaces de termorregular y comienzan a despedazar por sí mismos las presas. A los 45 días de edad ya son capaces de volar, comenzando con pequeños vuelos en el entorno del nido para ir ampliando su radio de acción en varios kilómetros durante las dos primeras semanas de vida.
Dos meses después del primer vuelo los pollos ya se han independizado, aunque se dan casos de algunos ejemplares que se quedan en el territorio paterno hasta el invierno.
Aunque, generalmente, estos falcónidos seleccionan para criar cortados de diferente naturaleza, no es infrecuente que se instalen en otros emplazamientos, como nidos viejos de córvidos o rapaces, edificios de todo tipo (ruinas, castillos, catedrales, rascacielos) o en el mismo suelo.
La incubación se prolonga durante 29-32 días y corre a cargo de ambos sexos, si bien es la hembra la que dedica más tiempo a la tarea.
Aunque los jóvenes pueden desplazarse por las inmediaciones de la repisa donde nacieron desde que cuentan con algo menos de un mes, su desarrollo no se completa hasta que cumplen 35-42 días.
Comportamiento Social
El halcón peregrino es considerado como el vertebrado más veloz del planeta, habiéndose estimado la velocidad en picado en torno a 320 km/h y 403 km/h.
Los halcones dedican la mayor parte del día a descansar en los posaderos, oteando, cuidando las plumas o, simplemente, sesteando. Entre un 15% y un 20% del tiempo lo dedican al vuelo, bien sea de caza, de desplazamiento o de desarrollo de otros comportamientos. Las primeras horas del día suelen ser las de mayor actividad, pudiendo volar incluso en condiciones de total oscuridad.
El halcón caza desde posaderos o desde el aire, siendo más efectivo en el primer caso y cuanto menor es la distancia que deben recorrer hasta la presa. En los ataques desde el aire desarrollan los característicos picados que acaban con un golpe de garras contra la presa o atrapándola sin más. También realizan vuelos en persecución, menos efectivos. Muchas veces se unen ambos miembros de una pareja en la caza de una presa, resultando altamente eficaces.
Los halcones son muy agresivos en lo que a la defensa del territorio se refiere, advirtiendo primero y atacando después a los halcones que hagan peligrar sus dominios. El halcón atacado puede acabar con heridas de diferente consideración y en algunos casos puede resultar muerto.
Las pautas de selección de hábitat están dictadas por la necesidad de paredes para anidar y de disponibilidad de alimento.
Las variables que determinan la selección de hábitat de nidificación del halcón peregrino son el tamaño y abundancia de paredes rocosas, la presencia de huecos y repisas para realizar la puesta y la orientación, estando las tres variables estrechamente relacionadas entre si. En algunas zonas donde abunda el alimento y escasean o faltan paredes naturales, los halcones anidan en canteras, torres de alta tensión, huecos de árboles e incluso en el suelo.
Las variables que determinan el hábitat de caza son la abundancia de presas y su accesibilidad para el halcón. Las mayores concentraciones de territorios de halcones se localizan en torno a humedales, colonias de cría de aves marinas, acantilados costeros en rutas migratorias de paseriformes, limícolas y anátidas y llanuras cerealistas.
Interacciones con Otras Especies
Las relaciones de territorialidad entre los propios halcones es el principal factor regulador de distribución poblacional. Estas relaciones dependen de la disponibilidad de alimento y de lugares para anidar. En los lugares en los que ambas variables son abundantes se puede llegar a encontrar densidades muy altas de halcones.
El caso más común de interacción es el del halcón con el cuervo. Ambas especies comporten los mismos hábitats de nidificación, siendo bastante normal que el halcón utilice los nidos hechos por los cuervos. La relación entre estas dos especies es de mutua tolerancia, pero manteniéndose alejados del nido de la otra especie. Se han dado casos de halcones que mataron cuervos y de cuervos que depredaron sobre pollos de halcón, aunque ambos sucesos son raros.
Las gaviotas, especialmente las patiamarillas, anidan en las proximidades de los halcones costeros, manteniendo una relación de respeto, aunque el halcón caza gaviotas y ataca a aquellas que puedan molestar, y las gaviotas, por su parte, cleptoparasitan a los halcones y atacan a los jóvenes con el fin de matarlos.
El buitre leonado y el alimoche seleccionan para anidar parámetros parecidos a los del halcón, por lo que suelen darse casos de competencia por los lugares de nidificación. Además, el halcón ataca agresivamente a ambas especies si se acercan al nido.
El águila real, el águila-azor perdicera y el búho real mantienen una relación de competencia-depredación con el halcón, siendo otro de los factores reguladores de la distribución poblacional.
Varias especies de aves, sobre todo las gaviotas, roban las presas a los halcones cuando estos los llevan al nido o al posadero. Normalmente guarda relación con el tamaño de la presa y el sexo del halcón, resultando que los machos que portan grandes presas muestran un vuelo pesado y rectilíneo que atrae la atención de los piratas.
Por otra parte, algunos halcones se han especializado en robar a otras especies, cornejas y milanos, arrebatándoles la comida en el aire.
Estado de Conservación y Amenazas
El Libro Rojo de las Aves de España 2021 ha catalogado el Halcón peregrino en la categoría NT -Casi amenazada. Existe una subespecie canaria que hasta hace poco ha sido considerada una especie aparte, el halcón tagarote (Falco peregrinus pelegrinoides).
Los mayores porcentajes de población se concentran en Castilla y León, Aragón, Andalucía y Cataluña y acumulan el 50% de los territorios ocupados, por ser las de mayor territorio.
A partir de la comparación entre los datos del II y III Atlas de las aves en época de reproducción en España el área de ocupación del halcón peregrino ha aumentado ligeramente, un 9%.
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