Hematomas Uterinos en el Embarazo: Causas, Tipos y Tratamiento

19.12.2025

El hematoma en el embarazo es una condición que puede generar preocupación entre las mujeres gestantes, pero con el diagnóstico adecuado y el tratamiento oportuno, en la mayoría de los casos, no representa un riesgo significativo para la madre ni para el bebé. Esta acumulación de sangre se forma dentro del útero o alrededor de la placenta debido a pequeñas hemorragias internas. Aunque su presencia puede causar alarma, los hematomas durante el embarazo suelen ser comunes, especialmente durante el primer trimestre, y no necesariamente causan complicaciones graves. Sin embargo, es fundamental monitorear su evolución para garantizar la seguridad de la madre y el feto. En este artículo, abordaremos en profundidad qué es un hematoma durante el embarazo, las causas, los síntomas, los tipos de hematomas que pueden presentarse durante la gestación, y los factores de riesgo.

¿Qué es un Hematoma en el Embarazo?

Un hematoma en el embarazo es una acumulación de sangre en el útero o en los tejidos que rodean el saco gestacional o la placenta. La sangre proviene de una pequeña hemorragia causada por el desprendimiento de una parte de la placenta o por alguna lesión en el útero.

Tipos de Hematomas en el Embarazo

Los hematomas en el embarazo se pueden clasificar en varios tipos dependiendo de su localización. Estos son los más comunes:

  • Hematoma subcoriónico: Es el más frecuente de los hematomas en el embarazo y se forma entre las membranas placentarias y la pared del útero. En la mayoría de los casos, se reabsorbe de manera natural sin afectar significativamente el embarazo. Este tipo de hematoma uterino en el embarazo suele diagnosticarse en el primer trimestre. Similar al hematoma subcoriónico, este se forma detrás de las membranas coriónicas que envuelven el feto.
  • Hematoma retroplacentario: Este tipo de hematoma durante el embarazo se forma detrás de la placenta. Si bien es menos común, puede representar un mayor riesgo para la salud del embarazo, ya que afecta directamente la unión entre la placenta y el útero. En casos graves, un hematoma retroplacentario podría causar problemas en el suministro de nutrientes y oxígeno al feto. El hematoma retroplacentario es una acumulación de sangre entre la placenta y la pared uterina. El hematoma retroplacentario se produce cuando la placenta se separa parcial o completamente de la pared del útero antes del nacimiento. Aunque es más frecuente en el tercer trimestre, el hematoma retroplacentario también puede ocurrir en el primer trimestre. En esta etapa, se asocia comúnmente con complicaciones como el aborto espontáneo. Situado entre la placenta y la cara interna del útero. Son característicos del tercer trimestre, mucho menos frecuentes que los anteriores y más graves. Pueden complicar seriamente la gestación, ocasionando un cuadro clínico de sangrado (metrorragia del tercer trimestre), e incluso pueden desembocar en un desprendimiento prematuro de placenta, que es una de las complicaciones obstétricas más graves ya que puede llegar a causar muerte fetal e incluso materna.
  • Hematoma supracervical: Se forma en el cuello uterino, y aunque es menos común, puede ser motivo de preocupación debido a su ubicación cercana a la salida del útero. A pesar de su posición, un hematoma supracervical generalmente se trata mediante un seguimiento médico riguroso para evitar complicaciones. Un subtipo de los anteriores, y están localizados en las inmediaciones del cérvix uterino. Son los que mejor pronóstico tienen, a pesar de que suelen causar sangrado vaginal y mucha inquietud en la gestante.

Causas de los Hematomas en el Embarazo

Existen diversas causas para la aparición de un hematoma en el embarazo, aunque no siempre es posible identificar una causa exacta. Algunas de las más comunes incluyen:

  • Traumatismos o lesiones: Un golpe en el abdomen, incluso si es leve, puede provocar la formación de un hematoma. Estos traumatismos pueden causar pequeñas hemorragias que resultan en la acumulación de sangre dentro del útero. Tras un traumatismo, especialmente si este afecta a la zona abdominal, como por ejemplo tras un accidente de tráfico, es importante acudir para valoración del embarazo además de prestar atención en los días posteriores ante la posible aparición de un sangrado.
  • Problemas placentarios: La separación parcial o total de la placenta de la pared del útero, conocida como desprendimiento placentario, puede ser una causa de hematoma retroplacentario.
  • Estimulación ovárica: Durante los tratamientos de reproducción asistida, es común que las mujeres reciban medicación para estimular los ovarios y producir más óvulos. Este proceso puede afectar el equilibrio hormonal del cuerpo y, en algunos casos, aumentar la probabilidad de desarrollar un hematoma en el útero con embarazo. Aunque no se ha demostrado que la estimulación ovárica cause directamente los hematomas en el embarazo, los cambios hormonales pueden influir en la forma en que el cuerpo maneja pequeños sangrados.
  • Condiciones subyacentes: Muchas mujeres que recurren a tratamientos de reproducción asistida pueden tener condiciones médicas subyacentes, como trastornos de coagulación o anomalías uterinas, que aumentan el riesgo de desarrollar hematomas intrauterinos en el embarazo. Estos problemas pueden generar dificultades para detener hemorragias menores que, con el tiempo, resultan en la acumulación de sangre dentro del útero.
  • Edad materna avanzada: Las mujeres mayores de 35 años que se someten a tratamientos de fertilidad tienen más probabilidades de experimentar complicaciones durante el embarazo, incluido el desarrollo de un hematoma. La edad materna avanzada se asocia con un mayor riesgo de anomalías en el útero y la placenta, lo que puede llevar a la aparición de hematomas subcoriónicos o hematomas retroplacentarios.
  • Embarazos múltiples: Los tratamientos de reproducción asistida, en particular la FIV, aumentan la posibilidad de embarazos múltiples (gemelos o trillizos), lo que conlleva un mayor riesgo de complicaciones, incluyendo hematomas en el embarazo.
  • Causas del hematoma: El principal motivo de la aparición de hematomas intrauterinos es la rotura de vasos sanguíneos, lo que provoca una acumulación de sangre. No existe una causa concreta para saber por qué se aparece un hematoma. En ocasiones pueden estar causados por un fuerte traumatismo, pero en otras, aparecen sin causa previa.

Hay varios factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar un hematoma en el embarazo.

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Síntomas de un Hematoma en el Embarazo

Los síntomas de un hematoma pueden variar considerablemente dependiendo del tamaño y la localización del hematoma, así como de la etapa del embarazo en la que se produce. Es posible que algunas mujeres no experimenten ningún síntoma, ya que muchos hematomas que surgen en el embarazo son detectados durante las ecografías rutinarias.

El sangrado vaginal es el síntoma más común asociado con un hematoma. Este sangrado puede variar en color e intensidad, dependiendo de la ubicación y tamaño del hematoma. Algunos de los patrones de sangrado más frecuentes incluyen:

  • Sangrado leve: Es común que el sangrado sea de color marrón oscuro, lo que indica que se trata de sangre «vieja» que el cuerpo está eliminando de manera natural. Este tipo de sangrado puede aparecer y desaparecer sin previo aviso.

Es importante destacar que no todo sangrado vaginal durante el embarazo indica la presencia de un hematoma. El dolor en la parte baja del abdomen o en la pelvis es otro síntoma que puede acompañar a un hematoma, aunque no siempre está presente. Una sensación de presión o incomodidad en la zona abdominal es otro síntoma común cuando se presenta un hematoma en el embarazo, especialmente si el hematoma es grande. Esta presión puede deberse a la acumulación de sangre en el útero y puede variar dependiendo del tamaño y la localización del hematoma. El flujo vaginal también puede cambiar en presencia de un hematoma. Algunas mujeres notan un flujo más espeso, acompañado de manchas de sangre o cambios en la consistencia del flujo.

Es posible que algunas mujeres con un hematoma no presenten ningún síntoma. En estos casos, el hematoma se detecta durante una ecografía de rutina. Si notas alguno de estos síntomas, como sangrado vaginal, dolor abdominal o cambios en el flujo vaginal, es importante que consultes a tu médico de inmediato. Aunque muchos hematomas en el embarazo no representan un riesgo grave, la evaluación médica es esencial para determinar la causa exacta de los síntomas y garantizar un manejo adecuado. Los hematomas intrauterinos no suelen generar dolor ni ningún otro síntoma notable y normalmente se detectan mediante las ecografías. El síntoma más fácilmente identificable de un hematoma en el útero es el sangrado vaginal. En ocasiones puede ser leve y ocasional, pero también puede presentarse de forma recurrente, y en abundancia. Cualquier tipo de sangrado durante el de embarazo debe ser evaluado por un especialista, por lo que, en caso de detectarlo, lo más aconsejable es acudir a nuestro servicio de urgencias en busca de la opinión de uno de nuestros especialistas. El dolor abdominalno es habitual, aunque podría aparecer, pero también podría deberse a otros muchos motivos, pero su persistencia en forma similar a los calambres de la menstruación, o el hecho de estar acompañado de sangrado vaginal, justifica una visita al médico.

Diagnóstico de un Hematoma en el Embarazo

Tu médico te realizará un ultrasonido para identificar si hay un hematoma y determinar su tamaño, localización y evolución. El diagnóstico de un hematoma durante el embarazo suele realizarse mediante ecografía. Este examen permite identificar la ubicación, el tamaño y la gravedad del hematoma, así como monitorear su evolución durante el embarazo. Un examen físico puede complementar la ecografía, ayudando al médico a evaluar cualquier signo de complicación. Esta es la principal herramienta para detectar un hematoma. El diagnóstico de un hematoma intrauterino puede iniciarse bien tras la detección de un sangrado vaginal, bien de forma fortuita durante una de las ecografías rutinarias del embarazo. Habitualmente se visualizan ecográficamente como imágenes anecoicas en el borde placentario. No siempre se visualizan, ya que puede haber una hemorragia y la sangre ser expulsada a través de la vagina, por lo cual no ser visible en el momento de la ecografía.

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Tratamiento de un Hematoma en el Embarazo

El tratamiento de un hematoma depende de su tamaño, ubicación y de si está causando síntomas o complicaciones. En muchos casos, los hematomas en el embarazo tienden a reabsorberse por sí mismos con el tiempo, y no requieren tratamiento médico invasivo. Sin embargo, en algunos casos, se pueden tomar medidas para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.

  • Reposo absoluto: En casos de hematomas en el embarazo grandes o sintomáticos, el médico puede recomendar reposo absoluto para evitar el aumento del sangrado y facilitar la reabsorción del hematoma. El descanso puede reducir la presión sobre el útero y ayudar a prevenir complicaciones adicionales. Es recomendable el reposo relativo, durante el tiempo que el ginecólogo considere También es recomendable evitar las relaciones íntimasmientras el obstetra lo considere oportuno para no poner en riesgo la salud del bebé. Llevar una rutina relajada ayuda al buen desarrollo del hematoma, favoreciendo su reabsorción.
  • Monitoreo regular: Las ecografías periódicas permiten controlar la evolución del hematoma y asegurarse de que no esté afectando el crecimiento y desarrollo del feto. Las mujeres que han recurrido a la reproducción asistida suelen someterse a ecografías regulares, especialmente en el primer trimestre, para evaluar el desarrollo del embarazo y detectar posibles hematomas en el embarazo. Estas ecografías permiten observar cualquier acumulación de sangre y asegurarse de que no comprometa el bienestar del feto.
  • Tratamiento especializado: Si se detecta un hematoma en una mujer que ha pasado por tratamientos de fertilidad, se desarrollará un plan de tratamiento personalizado. Esto puede incluir desde reposo absoluto y medicamentos para controlar el sangrado, hasta un seguimiento más frecuente mediante ecografías. En la mayoría de los casos, los hematomas en el embarazo se reabsorben con el tiempo, y el embarazo progresa sin complicaciones.
  • Soporte emocional y psicológico: Los embarazos logrados a través de la FIV o la inseminación artificial suelen generar una mayor ansiedad en los futuros padres. En Clínica IMAR, ofrecemos no solo un seguimiento médico, sino también apoyo emocional para las madres que enfrentan hematomas en el embarazo o cualquier otra complicación. En algunos casos se pauta una hormona llamada progesterona.

Hematomas Intrauterinos y Técnicas de Reproducción Asistida

Las mujeres que se someten a tratamientos como la FIV o la inseminación artificial, pueden estar expuestas a un mayor riesgo de presentar hematomas en el embarazo debido a las siguientes razones:

  • En Clínica Imar, el seguimiento de las mujeres que han pasado por tratamientos de reproducción asistida es una prioridad. Los hematomas en el embarazo pueden ser más frecuentes en aquellas que han sido diagnosticadas con afecciones subyacentes o que han tenido problemas de fertilidad en el pasado. Por esta razón, las mujeres que conciben a través de técnicas de fertilidad requieren un monitoreo más cercano para detectar de manera temprana cualquier hematoma uterino en el embarazo.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo es el sangrado de un hematoma en el embarazo?: El sangrado puede ser marrón oscuro o rojo brillante y puede variar desde manchas ligeras hasta un sangrado más abundante.

¿Cómo se expulsa un hematoma en el embarazo?: En la mayoría de los casos, el cuerpo reabsorbe los hematomas en el embarazo de manera natural sin necesidad de intervención. Sin embargo, algunos hematomas pueden resolverse a través de un sangrado vaginal leve.

¿Puede un hematoma en el embarazo producir un aborto?: Aunque los hematomas en el embarazo pueden aumentar el riesgo de complicaciones, en la mayoría de los casos, no provocan un aborto espontáneo. El hematoma no implica necesariamente un riesgo elevado de perder el embarazo. A menudo, el hematoma se reabsorbe, permitiendo que el embarazo continúe con normalidad.

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Pronóstico

Los hematomas en el primer trimestre de embarazo tienen un pronóstico favorable en el 70% de los casos, sobre todo si su aparición es precoz y dependiendo de su localización y tamaño. Depende de la gravedad del desprendimiento y de las condiciones maternas y fetales. En casos leves y bien controlados, es posible llevar el embarazo a término. Los más pequeños suelen reabsorberse, en la mayoría de los casos, y acaban desapareciendo sin afectar al embarazo. Los hematomas intrauterinos no tienen porqué ser peligrosos, de hecho la mayoría debería reabsorberse haciendo reposo. El pronóstico del hematoma dependerá tanto de la ubicación como del tamaño. De esta manera, un hematoma pequeño suele ir acompañado de un buen pronóstico y sin riesgo de aborto. Los hematomas más frecuentes en el primer trimestre de embarazo suelen ser los hematomas subcoriónicos. Sin embargo, un 10-15% de estos hematomas se han relacionado con abortos espontáneos del primer trimestre. El riesgo de aborto aumenta con la edad materna y el tamaño del hematoma, cuanto mayor sea el mismo, mayor es el riesgo de aborto. Se considera el tamaño de los hematomas con respecto al tamaño del saco gestacional. No es necesario alarmarse sin motivo, no todos los sangrados son peligrosos.

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