¿Es seguro hervir agua para biberón en el microondas?
Ante la pregunta ¿hay que hervir el agua embotellada para biberones?, la respuesta es sí. Hay que hervir el agua mineral del biberón siempre.
Seguramente habréis oído alguna vez que el agua embotellada, al ser de mineralización débil, es perfecta para preparar los biberones de los bebés. La mayoría de madres y padres ha sustituido el agua del grifo por agua embotellada para la alimentación de sus hijos e hijas. La razón es que esta aporta más seguridad y bienestar al bebé.
Como hemos explicado, muchos de los casos de enfermedades gastrointestinales pueden estar ocasionados por el agua, sobre todo en los niños, mucho más sensibles a estas infecciones. Así que no olvides que hay que hervir el agua embotellada para biberones.
Durante los primeros meses de vida de un bebé, su sistema inmune es todavía inmaduro, y aunque poco a poco irá cogiendo fuerza, a través de la leche materna y su propio desarrollo natural, es importante prestar especial atención a la higiene de todos aquellos objetos que vayan a pasar por sus manos y seguramente acaben en su boca. Por ello, es fundamental aprender a esterilizar un chupete y un biberón, ya que son los objetos que se utilizan con mayor frecuencia. Esto ayuda a evitar que se contaminen con bacterias.
Si te preguntas cómo esterilizar chupetes y biberones, no te preocupes. En este artículo, te explicaremos cómo hacerlo correctamente y cada cuánto tiempo hay que esterilizar los biberones. Por tanto, sigue leyendo para averiguar cómo esterilizar los biberones.
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¿Cada cuánto tiempo hay que esterilizar los biberones?
Antes de enseñarte cómo esterilizar los biberones y cómo esterilizar un chupete, es importante saber cuándo es necesario hacerlo:
- Un biberón y un chupete nuevos siempre requieren esterilización antes de utilizarlos por primera vez.
- Si el pediatra te ha indicado que es necesario esterilizarlos debido a circunstancias específicas, como una mayor vulnerabilidad del bebé.
- Cuando las condiciones sanitarias del agua no sean las adecuadas.
- Si el biberón o el chupete se caen al suelo o no se han utilizado durante un período prolongado.
Aunque no requieren una esterilización continua, es imprescindible lavar los biberones después de cada toma. Para obtener más información sobre cómo limpiar biberones y chupetes de forma efectiva, no dudes en consultar nuestro artículo al respecto.
Cómo esterilizar biberones en casa
Los más pequeños necesitan conocer y descubrir el mundo, por lo que es frecuente ver a nuestros bebés tocando y probando todo tipo de objetos, que pasan de sus manos a la boca por mera curiosidad y experimentación. Por ello, es esencial mantener libres de bacterias los utensilios de nuestros bebés, ya que esto es primordial para protegerlos de posibles infecciones.
Veamos los diferentes métodos para saber cómo esterilizar chupetes y biberones:
Esterilizador de biberones
Los gérmenes pueden ser eliminados eficazmente con aparatos eléctricos con vapor que no utilizan ningún tipo de producto químico, como es el caso de los esterilizadores de biberones. Asegúrate de utilizar un esterilizador efectivo y seguro, como el esterilizador Philips Avent, que garantiza una esterilización suave y eficaz en tan solo 10 minutos, eliminando el 99,9 % de los gérmenes dañinos*.
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Por ebullición
Hervir biberones es otra de las prácticas que podemos realizar para eliminar aquellos organismos vivos que no queremos. ¿Cómo esterilizar biberones con agua hirviendo? Las piezas del biberón deben sumergirse por completo. Presta especial atención a que queden completamente cubiertas y déjalas hervir durante al menos 10 minutos.
Si te preguntas cómo esterilizar un chupete, también puedes utilizar este método eficaz, pero sumergiéndolos durante 5 minutos.
En el microondas
Si te has preguntado cómo esterilizar un biberón en el microondas, debes saber que otra forma de hacerlo es utilizando esterilizadores para microondas. Dependiendo de la potencia del aparato, el biberón puede estar listo en tan solo 2 minutos. La ventaja de este tipo de recipientes es que puedes usarlo tanto en casa como de viaje, como es el caso del esterilizador a vapor para microondas Philips Avent, con el que el contenido se mantiene esterilizado hasta 24 horas.
En frío
Además de hervir los biberones y utilizar el calor como método para eliminar gérmenes, también es posible esterilizarlos en frío. Este método consiste en sumergir las piezas del biberón en un recipiente con agua fría, añadiendo luego un desinfectante, ya sea en pastillas o en formato líquido.
Es importante que el producto sea específico para esterilizar biberones. Asegúrate de seguir las indicaciones del fabricante para conocer la cantidad exacta del producto que debes añadir, así como el tiempo de actuación necesario.
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Qué necesita
Sin bacterias y con mucha tranquilidad
Como padres y madres, no hay nada que nos preocupe más que garantizar la salud y el bienestar de nuestros hijos y, para conseguirlo, hacemos todo lo que esté a nuestro alcance. Sin duda, nada ofrece mayor paz y tranquilidad que saber que, con un gesto tan sencillo como el de esterilizar un biberón, chupete o tetina, estamos cuidando a los que más queremos.
La maternidad y paternidad son un cambio drástico en el que surgen preocupaciones sobre nuestros pequeños, asegurándonos de que estén seguros y cómodos. Es normal sentirse abrumado con tantas decisiones, pero ahora que ya sabes cómo esterilizar un chupete y un biberón, y los diversos métodos que puedes utilizar, solo tienes que elegir el que más te guste y mejor se adapte a ti y a tu bebé.
Recuerda que cada familia es diferente, por lo que lo más importante es aquello que funcione mejor para ti y tu pequeño. Si tienes más dudas sobre el biberón, como por ejemplo, cómo se debe dar el biberón a un recién nacido, consulta nuestro artículo al respecto.
Consideraciones adicionales sobre el agua y la leche para el biberón
Cualquier decisión tomada por una madre desde el conocimiento y la madurez merece el más absoluto respeto. Cada madre es libre de elegir el tipo de alimentación que quiere dar a su hijo, y está bien si escoges lactancia materna o si eliges biberón. El bienestar de tu bebé y de tu familia pasa porque todo funcione, si mamá está bien, todo irá bien. Para que sea así, debes sentirte libre como madre y como persona, para tomar tus propias decisiones.
Los profesionales no estamos para criticar o juzgar las decisiones ajenas, sino para ayudar y dar información cuando las familias lo necesitan. Por lo que, si decides optar por biberón, a continuación te dejo alguna de las preguntas más hechas en consulta.
- Lávate las manos: Las manos son el vehículo de transmisión de la mayoría de las enfermedades contagiosas.
- ¿Qué agua utilizar?: Durante los primeros meses se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil, ya que dependiendo de la zona, hay aguas del grifo con concentraciones elevadas de minerales.
- ¿Cómo caliento el agua si no la hiervo?: Al baño maría, bajo el grifo de agua caliente o en el microondas. Remueve el agua y prueba siempre antes de ofrecer el biberón al bebé. Su temperatura debe rondar los 36 grados, puedes echar unas gotitas sobre tu muñeca para comprobar que el agua del biberón está tibia.
- ¿Cuánta leche se pone?: Deben seguirse las recomendaciones exactas, se añade un cacito raso por cada 30 ml de agua, sin apretar ni prensar el polvo, tras llenar el cacito se retira el polvo sobrante con un cuchillo.
- ¿Puedo guardar la leche sobrante?: No se debe guardar ya que aumenta la probabilidad de que se contamine.
- ¿Cuánta leche tiene que tomar?: Cada niño es un mundo, el mismo os dará pistas sobre las cantidades de leche que necesita. Si gana peso de manera adecuada, es una señal de que come lo suficiente. Si acorta las tomas o parece quedarse con hambre succionando del biberón aunque ya esté vacío, aumenta la toma en 30 ml de agua y un cacito de polvo más.
Tipos de biberones y tetinas
El biberón que se usa para dar leche y agua a los niños pequeños no suele faltar en el ajuar de los bebés. Aquí queremos responder a ciertas preguntas prácticas que te pueden surgir.
Los biberones se distinguen por la capacidad que tienen (usar uno de menor capacidad cuando son más pequeños y uno de mayor cuando son más mayores) y en el tipo de boca que presentan (boca ancha, permiten mayor flujo, mejor agarre y son más fáciles de limpiar, y boca estrecha, que son los biberones clásicos).
En el mercado hay distintos tipos de tetinas:
- Según su composición: látex (color anaranjado) o silicona (transparentes).
- Según el flujo: lento (recién nacidos), medio (a partir de 3 meses), rápido o variable.
- Según su forma: tetina de gota (la de toda la vida, puede deformar el paladar), anatómica (mejora la adaptación al paladar), fisiológica (es la que más se asemeja al pezón materno, se usa en lactancia mixta o para el paso de lactancia materna a biberón).
Preparación y conservación del biberón
Ni el agua del grifo, ni la embotellada, ni los polvos son estériles, por lo que pueden contener bacterias (por ejemplo, Cronobacter). En bebés sin problemas, si se prepara el biberón con agua a temperatura ambiente y se da al momento, no hay que calentarla. En bebés vulnerables (recién nacidos de menos de 28 días y menores de 2 meses, sobre todo, prematuros, bajo peso al nacer o con inmunodeficiencias) o si no se va a tomar justo después, sí hay que preparar el biberón con agua caliente hervida a temperatura mayor de 70 ºC, para evitar infecciones. Además, con agua caliente se diluye mejor el polvo.
Antes de preparar el biberón, lávate las manos con agua caliente y jabón. Es igual con cualquier marca de leche:
- Como se ha dicho antes, se puede usar agua hervida a más de 70 ºC o a temperatura ambiente, si se va a consumir justo después y no es un lactante vulnerable.
- Añade el agua al biberón.
- Añade luego un cacito de leche en polvo raso por cada 30 ml de agua (por ejemplo, 90 ml de agua serían 3 cacitos). Respeta siempre esa proporción. Usa siempre el cacito que viene con el bote de leche en polvo. Es normal que el volumen final aumente.
- Cerrar el biberón y agitar de forma suave.
- Comprobar la temperatura de la leche, por ejemplo, vertiendo unas gotas en el dorso de la mano o en la parte anterior de la muñeca
Una vez reconstituida la toma (o si eliges una preparación líquida), dásela a tu hijo a la temperatura que él prefiera (fría o templada), en un tiempo máximo de 2 horas, si se conserva a temperatura ambiente. Se puede enfriar con rapidez si se pone bajo el chorro del grifo o en un recipiente con agua fría o hielo.
¿Puedo calentar el biberón en el microondas tras sacarlo de la nevera?
Para calentar la leche no se recomienda el uso del microondas, ya que calienta de forma desigual y puede dar lugar a quemaduras del bebé. Lo ideal es poner el biberón bajo el chorro del grifo con agua caliente o calentando agua en un recipiente y meter el cuerpo del biberón durante unos minutos en él, evitando que el agua toque la tetina.
Microorganismos en microondas
La irradiación por microondas se ha utilizado durante décadas para reducir la presencia de microorganismos en los alimentos y mucha gente utiliza los hornos de este tipo para esterilizar frascos, tetinas de biberón e incluso estropajos y bayetas.
En los cultivos de los microondas de cocina se observó un crecimiento de 101 cepas bacterianas de géneros como Bacillus, Micrococcus y Staphylococcus, que suelen vivir en la piel humana y en las superficies que las personas tocan con frecuencia, así como algunos tipos de bacterias asociadas con enfermedades transmitidas por los alimentos como Klebsiella y Brevundimonas.
Los autores recalcan que lo que muestra este trabajo es que en los microondas domésticos, como los que tenemos todos en casa para calentar la leche, los microorganismos que aparecen son los mismos que hay en la superficie de otras zonas de la cocina como la encimera.
Sobre la seguridad del microondas, cree que es una pregunta relevante. “Desde un punto de vista microbiano, el horno es muy parecido a la superficie de la cocina, es decir, se tiene que limpiar exactamente igual, ni más ni menos”, asevera Porcar. “No es un cubo de la basura, pero tampoco es un sitio mágico como la olla exprés cuando acabamos de hacer unas alubias, una lata de atún o una sala blanca. Un microondas no es eso”.
En su opinión, hay que evitar alarmismo, ya que hay especies patógenas en el microondas como las hay en el fregadero o en el estropajo.
Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos y divulgador, coincide en que usar el microondas para tratar de esterilizar el alimento o conseguir que sea inocuo es, por lo general, ineficaz. “No porque el aparato o estas ondas no sean potencialmente eficaces, sino por la forma en que lo utilizamos: habitualmente aplicamos poco tiempo, así que el alimento no alcanza temperatura suficiente”, explica. “Además, el calentamiento se produce de forma desigual: unas partes del alimento se calientan mucho y otras muy poco”.
Alternativas para calentar el biberón
¿Das leche de fórmula a tu bebé? Vierte la cantidad de agua necesaria en el biberón, en función de la edad de tu bebé y las instrucciones del bote. Calienta el biberón con un calienta biberones o al baño maría, templando el agua a un máximo de 40°C, para una mejor disolución. No se recomienda utilizar un horno microondas, ya que no permite un calentamiento uniforme y puede provocar quemaduras.
Consejos para la conservación de la leche infantil
La leche en polvo infantil se elabora a partir de leche animal (vaca o cabra) y suele presentarse en polvo, al que hay que añadir agua para reconstituirla. Cuando se presenta en polvo, la leche infantil no es estéril: esto significa que, una vez abierto, el bote de leche en polvo puede contaminarse con bacterias si no se siguen unos métodos de almacenamiento estrictos.
- Una vez abierto el bote de leche infantil, el producto se puede conservar durante aproximadamente un mes. Para que su conservación sea óptima, deberás mantener el envase bien cerrado y guardarlo en un lugar seco, alejado del calor y la luz solar, y a temperatura ambiente.
- Si el bebé no se termina el biberón, este se podrá conservar durante 1 hora a condición de que haya estado a temperatura ambiente (si no se ha calentado ni la leche ni el biberón).
- ¿Has calentado el biberón de tu bebé al baño maría o en un calienta biberones? La leche infantil debe consumirse en menos de media hora. Transcurridos 30 minutos, la leche deberá desecharse, ya que los microorganismos crecen más rápidamente en un biberón de leche caliente.
Para respetar las normas de conservación antes mencionadas, no se recomienda preparar un biberón de leche con demasiada antelación ya que podría contaminarse. Si quieres llevar a tu bebé de paseo, lo mejor es que lleves la leche en polvo y el agua en dos recipientes distintos, y que los mezcles en el biberón cuando el bebé tenga hambre.
Sin embargo, en caso de urgencia o en casos excepcionales, se puede preparar el biberón con antelación y guardarlo en el frigorífico durante un máximo de 24 horas.
Recomendaciones previas a la preparación del biberón
En primer lugar, hay una serie de aspectos fundamentales a tener en cuenta desde el momento en que se dispone a preparar el biberón para el bebé como, por ejemplo, la higiene. Es importante lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular los alimentos del pequeño.
Hay que asegurarse de que el biberón esté correctamente esterilizado, que la leche esté bien preparada, la tetina sea la adecuada y tener en cuenta la previsión de la toma. Lo más aconsejable es preparar cada biberón cuando sea el momento de la toma. En caso de no ser posible, lo ideal sería guardar el biberón preparado en la nevera.
En relación a la tetina, hay diferentes modelos, aunque se recomienda usar tetinas de silicona debido a su duración y resistencia.
Preparación del biberón
Una vez que están listos todos los elementos, el siguiente paso es la preparación del biberón. En este punto es importante diferenciar si se va a utilizar leche de fórmula líquida o en polvos.
En el caso de la presentación líquida de la leche, únicamente será necesario echar la cantidad adecuada de leche en el biberón y proceder a su calentamiento.
Si se opta por la leche en polvos, entonces el biberón llevará más preparación. Para ello, se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil. En aquellos casos en los que el agua potable del grifo sea blanda y de buena calidad, también se podría utilizar para preparar el biberón.
Calentar el biberón
Si el biberón está demasiado frío, puede que el bebé rehúse a tomárselo; mientras que si la leche está demasiado caliente puede causarle algún tipo de quemadura.
Lo recomendable es que la temperatura del biberón no supere nunca los 32-36ºC para evitar cualquier tipo de daño. En ocasiones, se aconseja incluso que la leche esté templada más que caliente.
Al baño maría
Hace unos años, el método más habitual para calentar los biberones por la mayor parte de las mamás y los papás era el baño maría. Esta forma de calentamiento consiste en colocar el biberón en un recipiente con agua y ponerlo al fuego. Antes de que comience a hervir el agua, hay que retirar el biberón y esperar hasta que su contenido tenga la temperatura idónea.
Esta forma de calentar no deja zonas frías en el biberón (es decir, es un calentamiento bastante uniforme) ni altera su material de fabricación.
Sin embargo, el uso del baño maría para calentar el biberón no es un método rápido.
Calienta biberones
Hoy en día se pueden encontrar en el mercado un buen número de dispositivos calienta biberones que permite conseguir la temperatura adecuada del biberón de manera automática y sin problemas.
Microondas
Respecto al uso del microondas para calentar la leche del bebé existe cierta controversia. Algunos especialistas desaconsejan la utilización de dicho instrumento, ya que éste calienta la leche de manera desigual. Al calentar el biberón en el microondas se pueden encontrar zonas en las que la leche se calienta en exceso y otras donde se queda fría. Esto puede ser un peligro para el bebé puesto que la madre sentirá que el biberón está a la temperatura adecuada, cuando en realidad no es así.
Además, tampoco está indicado el uso del microondas para calentar el biberón porque se podría desprender microplásticos del mismo y contaminar la leche.
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