Franco Nero y Vanessa Redgrave: Una Historia de Amor Cinematográfica
Franco Nero ha dejado una huella imborrable en el cine internacional durante los últimos 40 años, destacándose tanto como actor principal como secundario. Nacido en Parma, Italia, en 1941, Nero estudió teatro y se trasladó a Roma, donde se unió a un grupo de amigos para hacer documentales.
Desempeñando varios puestos detrás de la cámara, trabajaba como fotógrafo cuando fue descubierto por el director John Huston, quien lo eligió para interpretar a Abel en "La biblia" (1966). El año siguiente, el director Joshua Logan lo contrató para que interpretara a Lancelot junto a Vanessa Redgrave en la versión cinematográfica de "Camelot", por la cual fue nominado a un Premio Globo de Oro.
El Comienzo de una Relación Legendaria
Transcurría 1967 cuando Franco Nero se convirtió en el legendario Lancelot, en un musical sobre las hazañas supuestas del rey Arturo. Y allí, en Camelot, coincidió con quien iba a ser el gran amor de su vida: Vanessa Redgrave, cinco años mayor que él. En un principio, Franco Nero, no encontró en ella, al margen de reconocer su talento, atractivo alguno que le llamara la atención.
Parece que incluso hizo algún comentario, llamándola fea, sin que ella lo supiera. El caso es que un día, almorzando el equipo de la película, Vanessa deslizó un papelito a un camarero para que se lo entregara a Nero. Leyó el actor la misiva, la guardó en un bolsillo y cuando ya hubo dado por finalizada la pitanza se acercó a la mesa que ocupaba la actriz inglesa, aceptando lo que le proponía en aquella servilleta de papel: una cena entre los dos. Resultó el comienzo de una gran amistad, parafraseando el final de Casablanca.
El Nacimiento de Carlo Nero
La relación que posteriormente mantuvieron Nero y Redgrave trajo como resultado el nacimiento de un hijo, Carlo Nero, quien hoy en día es director de cine y escritor. Franco Nero y Vanessa Redgrave con un recién nacido Carlo en 1969. Carlo debía de tener unos dos años cuando Franco y yo tuvimos una discusión tremenda; por desgracia, nos separamos. Vernos infelices lo hacía infeliz. Odiaba eso. No quería que peleáramos por su futuro, así que hicimos todo lo posible por compartir tiempo con él
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Idas y Venidas: Una Relación Intermitente
Los compromisos profesionales de Franco y Vanessa quizás contribuyeron a que la pareja se distanciara. O tal vez uno y otra dieron por terminada su relación amorosa. El caso es que tardaron en reencontrarse. Ya en la década de los 70 volvieron a coincidir en varios rodajes: Al margen de la sociedad, Amargo despertar, La jungla 2… Si bien la actriz británica, especialista en funciones teatrales de Shakespeare, había sostenido otras historias sentimentales con el director Tony Richardson y el galán Timothy Dalton, en cambio de Franco Nero desconocemos si tuvo o no otras parejas.
Si exceptuamos uno de esos ligues pasajeros que todo actor popular vive en los rodajes, máxime si se encuentran en un país que no sea el suyo. Franco Nero se encontraba en Cartagena de Indias cuando en 1986 se encamó con una ama de llaves colombiana, Mauricia Mena. Meses después, en 1987, demandó al actor italiano acusándolo de ser el padre de un niño, al que llamó Franquito. Nada quiso saber del asunto él. Un juez determinaría que la demanda de Mauricia respondía a la realidad.
Más adelante, otra autoridad, entendiendo del caso, desestimó aquel fallo judicial. Salvo por los rodajes, nada más se supo de Franco Nero. Lo entrevisté en varias ocasiones. Educado, sencillo, de carácter circunspecto, culto y muy deportista. Si se le citaba a Vanessa Redgrave siempre tenía palabras amables para ella.
El Reencuentro en Sitges y el Matrimonio Tardío
Llegado el otoño de 1987 sorprendentemente Vanessa y Franco coincidieron, como invitados, en el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges. Se les vio muy pendientes el uno del otro. Cogidos de la mano. Mirándose a los ojos, para delicia de los reporteros gráficos. A partir de entonces estuvieron en contacto.
Y en 2006 decidieron casarse. Habían transcurrido casi cuarenta años desde su ruptura. Y recobraron aquellos días felices de manera singular, viéndose cuando podían, aun residiendo ella en Londres y él en Italia. Y así han continuado hasta el presente, pues que sepamos su matrimonio sigue vigente, con esa manera de entender su unión, entre idas y venidas, dado que Vanessa nunca ha querido fundar su hogar fuera de Inglaterra y Franco Nero tampoco es proclive a dejar Roma. Pero se quieren y son felices de esa manera. Ella tiene 84 años, cinco más que él. Ha padecido problemas en su salud y Franco ha corrido siempre a su lado.
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Vanessa y Franco contrajeron matrimonio en 2006 pero su relación, con sus idas y venidas, viene de bastante atrás. Ella antes estuvo casada con el director Tony Richardson (responsable de La soledad del corredor de fondo o la oscarizada Tom Jones) en los años 60, de quien se divorció cuando este comenzó un idilio con la actriz francesa Jeanne Moreau.
“Ocurrió en 2006, cerca de mi 70 cumpleaños. No queríamos tanta farsa nupcial; simplemente tuvimos una ceremonia sencilla y Carlo me entregó el anillo”, dijo. Comenzó entonces una etapa muy feliz que se truncó tres años después con la pérdida de Natasha Richardson. Después de la tragedia, mantuvo sin embargo siempre una excelente y cercana relación con el que fuera su yerno, Liam Neeson, con el que recientemente coincidió por primera vez en una película, Cold Storage (se estrenará en 2026), aunque sin compartir tiempo con él en pantalla.
Las Trayectorias Individuales
Nero ha participado en más de 175 películas, incluyendo "Tristana" de Luis Buñuel, los popular spaghetti westerns "Django", "The Mercenary" y "Compañeros" (que sirvieron para lanzarlo como estrella internacional); el papel principal en "Enter The Ninja", "Fuerza 10 de Navaronne", "Querelle" y probablemente el que ha resultado ser su más famoso villano hasta la fecha: Esperanza en "Duro de matar 2".
Vanessa Redgrave fue abucheada cuando salió a recoger su único Óscar, concedido en 1978 por interpretar a una activista antinazi en Julia, de Fred Zinnemann. Utilizó en su discurso la expresión “matones sionistas” (también criticó el antisemitismo, el fascismo y la caza de brujas de McCarthy), y eso la convirtió de inmediato en persona non grata en muchos entornos de Hollywood.
El Legado Familiar
Durante su matrimonio con Tony Richardson tuvieron dos hijas que siguieron los pasos de su madre en el mundo de la actuación, la mencionada Joely y Natasha Richardson, quien estuvo casada con Liam Neeson y falleció a causa de las secuela de un grave accidente de esquí en 2009 (fue un periodo durísimo en la vida de Redgrave, ya que en espacio de poco más de un año perdió asimismo a dos hermanos, los también actores Corin y Lynn Redgrave).
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Luego conoció y se enamoró de Franco Nero -"creo que quedó fascinado por una mujer que quería ir a tirar al plato con él", dijo a The Times- durante el rodaje de Camelot (1967) -ella interpretaba a Ginebra y él a Lancelot-, y tuvieron a Carlo en 1969, pero la pareja rompió poco después y el niño pasó una infancia dividida entre Reino Unido e Italia.
Es a buen seguro un filme muy especial para ella por que en él comparte cartel con su marido, el actor italiano Franco Nero, y está dirigido por el hijo de ambos, Carlo Gabriel Nero.
Tabla resumen de la relación entre Franco Nero y Vanessa Redgrave:
| Evento | Año |
|---|---|
| Conocimiento en "Camelot" | 1967 |
| Nacimiento de Carlo Nero | 1969 |
| Reencuentro en el Festival de Sitges | 1987 |
| Matrimonio | 2006 |
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