Raúl González: Familia, Trayectoria y Legado de un Ícono del Fútbol Español
No esperen leer una crónica deportiva. Se trata de un futbolista, ahora entrenador, y para definir no al deportista, sino a la persona, algunos compañeros de deportes han ayudado a realizar este artículo.
Empezando por Tomás Guasch: "Raúl me trató igual la primera vez que nos vimos en Madrid que la última vez que nos vimos en Valencia. Fue el mismo de becario que coronado como lo que es: el mejor futbolista español de la historia. No vi diferencias entre el chico de la Colonia Marconi y el futbolista triunfador, imagino que es cosa de la familia, de lo que mamas de niño. Sabréis que su padre fue uno de los trabajadores, electricista, que trabajó en la iluminación del viejo Bernabeu. Una noche en un partido con el Barcelona me lo contó para matar los nervios, era una seminifal de la Champion que el Madrid acabó ganando y el hombre estaba tan nervioso que no pudo ver acabar el partido, abandonó en el minuto 80. Raúl ya había metido un golazo. Me le encontré camino del vestuario y fue una delicia, el Raúl capitán también fue eso, un tipo ejemplar y fiable en un mundo complicado como el de las estrellas del balón. 44 años cumple, deberíamos inventar una máquina que le devolviera a los 22".
Tomás Guasch describe a Raúl como "un tipo ejemplar y fiable en un mundo complicado".
Además, Javi Jurado añade: "Para los que nacimos pasados los 80', Raúl sólo puede ser González Blanco. Un buen tipo que, sin hacer ruido, sin generar polémica y sin sacar pecho ante los focos, ganó cariño por partes. Cuando empezó una segunda vida lejos de Madrid, se repitió la historia. Y, ahora de vuelta, con el chándal de entrenador en la cantera del Real Madrid, sigue igual: igual de joven, igual de madridista, igual de sencillo, igual de reservado e igual de talentoso. Lejos de las 'stories', la publicidad, mostrar retales de su prolífica vida familiar, o el ruido de las redes sociales, sigue trabajando en silencio. A medida que hace grandes a los demás, a su familia, a sus compañeros o a sus 'pupilos', él también crece. Por eso hay que quererle".
Para José Luis Corrochano, Raúl "siempre fue una persona reservada, pero acentuó más esa forma de ser después de una multitudinaria rueda de prensa en el 98 en el hotel Emperatriz defendiéndose de rumores que tenían que ver con su forma de vida. Distante con los desconocidos, muy perfeccionista. Si no lo conoces bien, te puede parecer hasta vinagre, pocas concesiones a la prensa".
Lea también: Chaplin, Marilyn y un rumor persistente
Un raulista anónimo de Deportes COPE comenta: "Cuando Raúl debutó con 17 años con el Madrid, yo tenía 9. Mi adolescencia ha estado marcada por recuerdos del que era un ídolo para todos. Le recuerdo como un chico muy tímido, con sonrisa pícara y con un hambre voraz. No hizo falta esperar mucho tiempo para comprobar que su carácter ganador iba a marcar cada paso que diera en su vida. Con los años y la experiencia, ese niño que siempre sonreía se hizo un hombre, un referente para muchos. Más serio y desconfiado pero cordial y educado. Hoy anda un nuevo camino, más maduro, pero con la misma convicción en su mirada que cuando pisó por primera vez el Santiago Bernabéu".
En 1995, Raúl cumplió un sueño o dos, comprar una casa a sus padres en la que tendría habitación propia y un coche, un Golf. Con 18 años recien cumplidos y a punto de debutar en la Champions -era inevitable la referencia- cuando llegara a casa por las noches, "podré apagar la luz cuando quiera". Porque como apuntaba Tomás Guasch, Raúl era un chico humilde de carácter y de origen.
Tercer hijo de Pedro y María Luisa, un chico de barrio que vivía en la Colonia Marconi en Villaverde Alto. Su padre era electricista en la base aérea de Torrejón y hacía "chapuzas" en el Bernabeu, donde vería triunfar a su hijo pequeño pese a que a él le hubiera estallado el corazón rojiblanco si los 257 goles con los que Raúl contribuyó a la gloria madridista, hubieran subido al marcador de los de la ribera del Manzanares. Al menos le queda aquel campeonato de España de los cadetes del Atletico que capitaneaba un tal Raúl (55 goles), un niño de 14 años menudo que suplía la falta de corpulencia con inteligencia y olfato de gol (la alusión volvía a ser obligada).
Para evitar que Raúl escuchara los cantos de sirenas que llegaban del que había sido su equipo, el Atleti, Ramón Mendoza le ató con un buen contrato. Compró la casa de Mirasierra -al norte de la capital- a sus padres, pero la vida comenzó a girar de forma peligrosa.
20 años, miembro por méritos propios del olimpo del balompié, contrato multimillonario con una claúsula de rescisión de 6.000 millones de pesetas -ahora casi 37 millones de euros-, en 1998, Raúl González Blanco lo era todo y estaba llamado a ser mucho más, lo siguiente. Pero la fama, las fiestas, el dinero... y una lesión de pubis lo aceleraron todo. Fama, fiestas y el 3-0 del Nou Camp frente al Barcelona. De ídolo a villano. Del "¡Viva la madre que te parió!" al "pesetero, borracho"...
Lea también: Inspiración para expresar tu amor paternal
Estuvo 40 días sin hablar con los medios hasta que el 11 de marzo convocaba una rueda de prensa. Más de cien periodistas acudieron a la cita entre fotógrafos, cámaras y plumillas; ¡Dios mío! se le escuchó esclamar al delantero al entrar en la sala alquilada en el Hotel Emperatriz de Madrid. Después se sometió a las preguntas que tenían un eje: su vida privada.
"Se han dicho muchas cosas. Se me han adjudicado historias con chicas que a veces ni conocía. Se ha dicho de mí de todo. Me han hecho daño pero sobre todo se lo han hecho a mi madre, a mi padre, a mis hermanos, a la gente que me quiere. Necesitaba tiempo para reflexionar" fueron algunas de sus palabras.
Por no esquivar no dribló ninguna pregunta: "Bebo agua. Hago la vida normal de un chaval de 20 años. Salgo, pero no los siete días de la semana, y a veces ni uno. Lo que yo hago lo hace todos los jugadores de España. Mi vida es muy intensa porque mucha gente quiere que acuda a un sitio u otro y a veces no puedo decir no".
"Yo he nacido en una familia muy humilde y todo lo que he logrado me lo he ganado justamente, gracias a mi esfuerzo y mis ganas de triunfar. Yo sigo entrenándome para ser el mejor del mundo", en este punto cuentan las crónicas de aquel día, Raúl se puso algo tieso para añadir, "no me arrepiento de nada, yo tengo derecho a equivocarme, soy muy joven y estoy aprendiendo muchas cosas. Todo se ha ido acumulando en mi interior. En tres años he vivido muchas cosas".
En aquella rueda de prensa reveló que le seguían a su casa, que le espiaban y que incluso, a veces, sentía miedo. Para concluir que "ahora espero comenzar una nueva etapa al lado de Mamen y de mi familia".
Lea también: Santiago el Mayor: Un Análisis Bíblico
Mamen Sanz: El Pilar Fundamental en la Vida de Raúl
El próximo 1 de julio, Raúl y Mamen celebrarán 22 años de casados. 22 años desde que se dieran el "Sí, quiero" en la capilla de una finca de Villafranca del Castillo, en Madrid, ante 400 invitados (sí era la época en la que no había ni aforo ni mascarilla ni distancia social).
Se casaron muy jóvenes, Raúl con tan solo 22 años y Mamen con 24. Comenzaba así esa "nueva etapa" de la que había hablado el futbolista en aquella rueda de prensa.
"Mi mujer ha sido y es el motor de mi casa", aseveró el ex madridista a LOC en 2016 durante su asistencia como embajador de Laureus en Berlín.
La discreción siempre ha formado parte de la familia y por más que los paparazzi han intentado desvelar sus secretos más íntimos no lo han logrado. La ejemplaridad es su mejor tarjeta de presentación, como así lo han demostrado en los diferentes lugares en los que han vivido debido a la carrera del jugador como son Alemania, Catar o Estados Unidos. Se saben muy pocos datos de la familia.
Los Cinco Hijos de Raúl González y Mamen Sanz
El nuevo milenio no pudo empezar de la mejor manera para Raúl González (48) y su esposa Mamen Sanz (49), ya que en el año 2000 nació su primogénito Jorge. Posteriormente llegaron Hugo (23), los mellizos Mateo y Héctor (20) y el ojito derecho de la familia, María (16).
Presentamos a continuación una tabla con los nombres y edades de los hijos de Raúl González y Mamen Sanz:
| Nombre | Edad |
|---|---|
| Jorge | 23 |
| Hugo | 23 |
| Mateo | 20 |
| Héctor | 20 |
| María | 16 |
Mucho ha llovido desde que el matrimonio se conociera mientras él era uno de los cracks del Real Madrid y ella una modelo nombrada Miss Madrid que por entonces trabajaba en un conocido pub.
Jorge González Sanz
Hace una década que Raúl decidió colgar las botas (debutó en 1994). Y lo hizo en un lugar muy especial, el New York Cosmos. Recientemente también dijo adiós como entrenador del Real Madrid Castilla. En la ciudad de los rascacielos, su hijo Jorge empezó a jugar al fútbol en los Rams, el equipo de su instituto Fordham, donde curiosamente lucía en la camiseta el número 7, el mismo que su padre en el club merengue. A su llegada a Madrid empezó a jugar en el equipo juvenil del colegio SEK de San Sebastián de los Reyes que tiene vínculos con el Real Madrid.
También practica otros deportes como el snowboard y el esquí en invierno y el running. Junto a su padre comparte otra afición, los toros y, de hecho, en alguna ocasión han visitado la finca de Enrique Ponce, junto a quien han publicado fotos en redes sociales. Entre los mejores amigos de Jorge figuran Nando Morientes -su padre, Fernando, es íntimo de Raúl-, Alfonso Álvarez Cascos, hijo del ex político del PP Francisco Álvarez Cascos.
Además, se llama así en honor a Jorge Valdano, el primer entrenador que tuvo su padre.
Jorge es un chico bastante discreto y sí que sabemos que en la ciudad de los rascacielos comenzó y terminó sus estudios de Secundaria. Además, la familia vivía en un espectacular piso muy cerca de Central Park, por lo que en su tiempo libre, Jorge salía a hacer deporte por esos pulmones de Nueva York. En ese momento, Jorge jugaba en los Rams, el equipo de fútbol de su instituto. Cuando regresó a Madrid comenzó a jugar en el colegio SEK de San Sebastián de los Reyes. Entre sus amigos, en la capital, se encuentran hijos de famosos como Fernando Morientes o Alfonso Álvarez-Cascos.
Hugo González Sanz
Aunque Hugo, segundo hijo de Raúl y Mamen, empezó a jugar al fútbol como delantero en el filial del New York City mientras su progenitor lo hacía en el New York Cosmos, a los 17 años abandonó este deporte. Durante la pandemia empezó a jugar al golf, aprendió los rudimentos en un campo ubicado al lado de la casa de veraneo familiar y vio decenas de vídeos de su ídolo, Tiger Woods. Desde hace un año es el cadie de Eugenio López Chacarra, quien en una reciente entrevista en EL MUNDO declaró que "es admirable cómo se lo está currando. Lo que ha mejorado. Desde que viene conmigo no hemos fallado un top 20".
El golfista también confesó que "somos como hermanos. No es una manera de hablar. Jorge, el primer hijo de Raúl, es de mi edad y somos bastante amigos desde siempre. Quedábamos a ver los partidos de fútbol. Empecé a ir bastante a su casa".
Mateo y Héctor González Sanz
Los González-Sanz viven en una gran casa en la urbanización madrileña de La Finca.
Los mellizos Mateo y Héctor son tremendamente discretos. Al igual que el resto de sus hermanos, no tienen redes sociales públicas. Lo poco que se sabe de ellos es que siguen estudiando, jugaron en equipos juveniles de la Comunidad de Madrid y, en concreto, Héctor es actualmente defensa en el CD Lugo B Polvorín.
Ambos han integrado las filas de equipos de la Comunidad de Madrid, llegando incluso a compartir club (ocurrió, según los registros de los partidos que hay disponibles online, mientras pertenecían al C.F: Pozuelo de Alarcón D). Actualmente, Héctor milita como centrocampista en el C.D. Leganés.
María González Sanz
Por lo que respecta a María, la benjamina de la familia que aún no ha llegado a la mayoría de edad, también se ha decantado por el terreno de juego. Ha jugado varias temporadas en el Olympia Las Rozas y hace tres años fichó por el Real Madrid en la categoría de cadete femenino.
La adolescente, que comenzó su carrera deportiva en el Olympia Las Rozas cuando tenía 9 años, no puede negar haber heredado el talento con el balón que demostró durante tanto tiempo su padre, el mítico jugador y 'eterno capitán' del Real Madrid. Ahora, es la benjamina de la casa quien está demostrando su pasión por el fútbol desde las filas cadetes del equipo blanco, donde destaca por su marcado afán de superación, su eterna sonrisa y su enorme educación con sus compañeras de equipo.
Raúl González Blanco es uno de los futbolistas más queridos de nuestro país. Se se convirtió en toda una estrella en el Real Madrid y siempre ha estado apoyado por su mujer y sus cinco hijos. Ahora, todos viven en Madrid y sus hijos están muy ligados al mundo del fútbol.
tags: #hijo #raul #gonzalez #edad #profesión