Carta a mis hijos: Un legado de amor y sabiduría

04.11.2025

Hoy, al verte jugar, me invade una profunda reflexión sobre el futuro y el vínculo inquebrantable que nos une. Si algún día eres madre, sé que lo harás muy bien. Quiero compartir contigo mis pensamientos más íntimos, mis anhelos y mis aprendizajes, con la esperanza de que estas palabras te acompañen a lo largo de tu camino.

Un amor que trasciende el tiempo

Tengo la certeza de que me amas, más de lo que me puedo imaginar, y te lo agradezco de todo corazón. También tengo la certeza de que un día te distanciarás un poco de mí, porque lo necesitarás también para hacer tu camino.

Quiero que sepas que estoy contigo ahora, que tienes un año y medio, y que lo estaré siempre, tanto cuando te distancies, como cuando vuelvas a mí. Pero lo más importante que quiero que sepas ahora es que cuando digo que estaré siempre, me refiero también a después de haberme ido. Aunque me muera en el ahora y el aquí, aunque no me veas con tus ojos y que no me puedas tocar, estaré, de alguna manera y velaré por ti.

Velaré por ti y velaré por los tuyos. Porque los tuyos, también serán míos. Porque el vínculo que tenemos traspasa el espacio-tiempo y se perpetúa más allá de lo que nuestra estrecha mente puede llegar a concebir. Que no entendamos por qué ni cómo, no significa que no sea posible… Y Laia, créeme, estoy segura… es posible. Las madres no nos podemos alejar tan fácilmente de nuestros hijos.

Pero no tengo intención de irme, todavía. Lo que quiero y lo que pretendo es verte crecer, verte aprender, evolucionar, hacerte una mujer. Una mujer feliz que ame y que sea correspondida. Que vivas en el amor, que es esa cosa dulce que experimentamos tú y yo desde el día que supe que estaba embarazada. Sólo hace un par de años, de eso, y ya no puedo concebir mi vida sin ti. Simplemente, no puedo.

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Gracias, una vez más, por hacerme aprender tantas cosas y por enseñarme tanto cada día. Vivir a tu lado es un regalo que nunca habría pensado que sería merecedora de él. Tú y tu padre me hacéis feliz. Que la vida nos dé todo esto mucho tiempo más.

Crianza consciente: Un camino de aprendizaje mutuo

Hoy te veía jugar con tus muñecas, simulando que les dabas el pecho y que después las hacías dormir y pensaba que si algún día eres madre, lo harás muy bien.

Te miraba y tenía ganas de decirte que si pudiera, te quitaría todos los obstáculos que te puedas encontrar en el camino, pero entonces, supongo, que no encontrarías nunca ni las herramientas ni la fuerza para hacerlo un día tú sola. Que si pudiera, me cambiaría por ti cada vez que estás enferma, pero entonces, supongo, que no te harías nunca suficientemente fuerte para crecer y hacerte adulta.

Que si pudiera, te eliminaría todos los disgustos que puedas sentir a lo largo de la vida, pero entonces, supongo, que no conseguirías aprender, entender, … ni tampoco podrías comparar y valorar los momentos de alegría y felicidad que también habrá en tu vida. Si pudiera, pactaría con quien fuera que me asegurara que tu vida será plena y que tú serás feliz.

Siempre.Que la felicidad real está al lado de los míos. Que si ellos están bien, yo estoy bien. Y para que ellos así lo estén, yo también he de estarlo. Que si hay que empezar de cero, se empieza, ya me sé el camino.

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He aprendido a perdonarme y a darme todas las oportunidades que sean necesarias para ser feliz. Todas. Sin dejar pasar ni una. He aprendido a no juzgarme, ¡yo no! Ya me juzgarán los demás. Yo me hablo bonito, sí, he aprendido la importancia de hablarse bien, de tratarse bien y de decirse algo amable todas las noches antes de dormir: “Lo estás haciendo bien”.

He aprendido a hablar de amor y desamor con mis hijos. De amor genuino, de personas bonitas que me hacen sentir bonito, de compañeros de vida y de sueños.

He aprendido que el altruismo y la generosidad me hacen inmensamente feliz. Y que además es contagioso, mis hijos empiezan a ser pequeños seres altruistas. “Algún día iré contigo a África, mamá”- me dijo mi hija pequeña a la vuelta de Níger.

He aprendido la importancia de ser amable, amable con todos los que se cruzan en mi camino. Nunca sabes de dónde vienen, a dónde van, ni que llevan en sus mochilas. No conoces las cicatrices que hay bajo sus ropas. Prohibido juzgar.

He aprendido a perdonar mis errores y los errores de los demás. Soñad con un mundo mejor. Soñad con encontrar personas con las que compartir el corazón entero sin miedo a que lo traten mal. Soñad con poder contar en vuestra vida con alguien en quien descansar. Soñad con proyectos que os hagan tener mariposas en el estómago y sentir vértigo. Soñad con crear algo nuevo. Algo que nadie haya creado antes. Soñad con un proyecto que os toque el corazón. Que os rete. Que os aliente. Que os divierta. Que os emocione. Que os dé respeto. Que os haga temblar a la vez de emoción y de miedo. Cuando llegue vuestro sueño, abrazadlo.

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Me apetece escribirte esta noche. Lo llevo dentro del corazón. Hoy te fui a buscar al cole. Tenías predeporte. Después de pedirlo insistentemente el año pasado, este año tú madre y yo pensamos que era algo bueno para ti. El deporte siempre es sano cuando se inspira en los valores que lo han sostenido todos estos siglos. Correr, jugar, sudar, reirse junto a otros intentando alcanzar un objetivo, pelearse con uno mismo por conseguir el nuevo reto, ejercitar al cuerpo y tenerlo a raya… Además, con lo nerviosillo que tú eres sabíamos que te iba a venir bien algo de desfogue. ¡Y que de la música no vive el hombre! ¡Ni sólo de sueños e imaginación! Cuando llegué al polideportivo escuché tu voz llamándome desde la pista. Me viste antes de que yo te pudiera ubicar. Allí estabas sudando a chorro y botando un balón. Con una sonrida de oreja a oreja. Y fue ahí donde pasó. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Si quieres que te lo cuente… no vale reirse… tu padre es así, ya lo sabes tú… Te miré y te vi tan mayor… Te vi hecho un niño hecho y derecho. Pienso en tu edad y 5 años no me dicen nada. Me dicen cuando te veo. No sé si son muchos o pocos.

¿Sabes? Todavía recuerdo aquella noche del 6 al 7 de septiembre, junto a tu madre, en el hospital de Alcorcón. Recuerdo como si fuera hoy la de uñas que me hubiera comido en la soledad de la sala de espera de paritorio. Recuerdo tu primer llanto. Recuerdo que me encogí. ¡Madre mía! ¡Cómo olvidarlo! Recuerdo las primeras palabras que te dije y cómo te miré. Recuerdo tu primer pañal y tu primer baño. Recuerdo a mamá apretándote a su pecho de madrugada y apuntando las horas de las tomas. Recuerdo la primera vez que viste Coruña o Badalona. Y la congoja del primer día de guardería. Tu primer cumpleaños con «el tractor de san Pedro» que aún sigue por ahí disfrutándolo tu hermana. Recuerdo tu primer viaje en avión y en coche. Recuerdo la primera vez que te puse Nessum Dorma. ¡Y tus primeros reyes y el primer tambor! Recuerdo tus primeras pesadillas y los brazos nocturnos calmándote. Recuerdo el primer capítulo de Caillou, ya de la familia. ¡Y nuestro primer teatro! Recuerdo a tus primeros amigos y el primer día en el cole. Recuerdo la emoción en tu segundo cumpleaños. Tu primera bici. Tu primer muñeco. Tu primer delantal. Tu primer playmobil. Recuerdo cómo te gustaba el cuento de Teo y su familia. Lo recuerdo todo. Hoy te vi mayor. Descubro que el tiempo pasa. No es que sea tonto pero, a veces, quiero disfrutar de estos sentimientos aunque sea para llorar. Me siento vivo. Siento que mi corazón palpita. Que sufro por amor. Que te adoro. Que te mataría a besos. Que me encantas. Cada edad tiene su gracia. Ahora vamos los dos en bici y vemos alguna que otra peli juntos ya. La relación va cambiando. Y ambos nos conocemos más. Yo me sé tus puntos débiles y tú los míos. Nos conocemos y nos respetamos. Cada año que pasa trae alegrías y novedosas sorpresas. Pero cierto es que ya hemos quemado una etapa que no volverá. Creo que la he disfrutado a tope. No se me ha quedado casi nada en el tintero contigo. ¡Ay madre cómo he llorado escribiendo esto! En eso somos parecidos. Mucho más sensibles de lo que parecemos. Ilusionados por todo, vivindo al cien por cien cada momento. Y a veces con dificultades para explotar emocionalmente… En fin… ¡¡¿Cómo no voy a querer tener otro hijo?!! La paternidad es algo que no se puede explicar. Imposible contarlo. No admite demasiados cálculos.

¿Sabes hijo? Ya casi no me queda pelo. Ja, ja, ja… El trabajo, esta gran ciudad, vosotros… todo pesa a la hora de perder cabello… Y lo cierto es que ya me da un poco igual. Mis manos están curtidas de abrazos. Mi boca conoce tu sabor y el de tu hermana y el de tu madre… Mis ojos son los más bellos del mundo porque reflejan vuestra alegría. Sigue creciendo. Tu madre y yo estaremos a tu lado. Listos a darte la mano cuando lo necesites y felices de verte ejercitar el vuelo poco a poco. Eres un préstamo maravilloso del Padre.

Comunicación entre padres separados: Priorizando el bienestar de los hijos

En ocasiones es muy desagradable tener que hablar con el padre o madre de nuestro hijo, pero salvo que exista un motivo que lo realmente lo justifique, por corresponsabilidad parental, los padres deben de hablar para las cuestiones que sean necesarias para sus hijos.No hablar del pasado, de reproches ni de cuestiones que se deriven de la relación sentimental de los progenitores, pues ya ha terminado y la obligación es de hablar de aquello que el hijo necesite, pero debiendo de separarlas del drama de la ruptura.

Es recomendable consultar antes de tomar ninguna decisión con abogados para divorcio amistoso o profesionales de mediación para gestionar el divorcio con hijos en beneficio de los menores sin injerencias de mal entendidos ni problemas de comunicación.

Problemas de comunicación entre padres separados

La comunicación entre padres separados debe de centrarse en el bienestar de los hijos. De no ser así, pueden originarse grandes problemas. Cuando se mezcla o distorsiona la comunicación entre padres separados respecto de sus hijos, con problemas derivados de la ruptura, estaremos poniendo en peligro algo muy importante, la armonía familiar.

Una familia puede estar separada y no supone ningún problema para los hijos. En cambio, si se aumenta la tensión lo que estaremos será creando un malestar que puede dificultar o incluso impedir el normal desarrollo de la vida de nuestro hijo.

Comunicación entre progenitores

La comunicación entre progenitores debe de centrarse en lo importante y tratar de evitar fricciones o temas incómodos que puedan desarrollar sensaciones de malestar en las relaciones familiares.

Tal vez pensemos o sintamos que el padre o madre de nuestros hijos no cuida tanto o tan bien como debería a los hijos comunes, pero salvo que sea algo grave, tenemos que dar un voto de confianza y entender que tiene su propio derecho a desarrollar la relación paternofilial como considere oportuno siempre y cuando no sobrepase ciertos límites.

¿Puedo bloquear al padre o madre de mi hijo?

Legalmente se puede bloquear a cualquier persona. ¿Por qué? Sencillamente por no tener obligación de comunicarnos con nadie de ninguna manera concreta en general.

Ahora bien, con el padre o madre de nuestros hijos tenemos una obligación específica, la de realizar aquello que sea necesario para proteger y cuidar el bienestar de los niños y para ello es imprescindible que los padres coordinen los cuidados de los hijos y para ello se debe de comunicar, no es algo caprichoso, sino una necesidad y una obligación de comunicarse con el otro progenitor y que pueda hablar con nuestros hijos cuando está con nuestra compañía.

Padres separados teléfono móvil:

Los padres separados en ocasiones no quieren hablar con su ex, pero deben de permitir y favorecer que el otro padre o madre sí pueda hablar con nuestros hijos.

Puede realizarse la comunicación directamente con nuestro teléfono móvil o incluso comparar otro para ello o que sea el del propio hijo en función de la edad y siempre velando por un uso responsable de este.

Al igual que a nosotros nos gusta y necesitamos hablar con nuestro hijo cuando esta con el otro progenitor, a él o ella le ocurre lo mismo. El incumpolimiento de la otra parte no debe de justificar el nuestro, pues debemos de favorecer la comunicación de nuestro hijo con su padre o madre con independencia de que sea recíproco o no.

El teléfono móvil no debe de ser un elemento de tensión y foco de conflicto, sino una forma de favorecer la relación familiar.

Hay una forma de utilizarlo muy positiva, que es la de mandar sin que nos la pidan fotografías positivas, videos y mensajes constructivos del día a día que pasamos con nuestro hijo, lo que puede ser de por si sólo un método de destensionar la relación de padres separados.

Qué hacer si el padre o madre de mi hijo le habla mal de mi

Cuando el problema radica en el que el padre o madre de nuestro hijo se dedica a hablar mal de nosotros, lo que estará es ejerciendo de manera anómala el rol parental. De no ser grave, poco podremos hacer. Te contamos también varios consejos sobre qué hacer si el padre o la madre de vuestro hijo le habla mal de ti.

Pero para el caso de sí tenga grave repercusión en los hijos, podemos tomar medidas legales, pero debemos de ser conscientes de que lo más difícil será acreditar que está hablando mal de nosotros, lo que siempre es complicado.

Debemos de fomentar la mediación, la cordialidad, la educación y valores con nuestros hijos para que repela ese mal comportamiento del padre o madre y pueda sacar sus propias conclusiones, valoraciones y decisiones de vida.

No soporto al padre o madre de mi hijo

Cuando el problema que tenemos es que no aguantamos al padre o madre de nuestro hijo, el problema lo tendremos nosotros, pero no sabemos si también está perjudicando y afectando a nuestros hijos o incluso si es recíproco.

Por ello, debemos de analizar el caso concreto, origen, reacciones y posibles soluciones solos o con ayuda profesional.

Debe de instalarse en pequeños trucos antes de divorciarse que se pueden aplicar durante y después de la separación para normalizar la relación familiar y minimizar las tensiones.

Me arrepiento del padre o madre de mi hijo

Puede arrepentirse del padre o madre que tiene su hijo, pero realmente se deriva de su propia decisión y responsabilidad. El gran problema que sigue existiendo es que las parejas tienen en muchos casos hijos con personas de las que hay cosas que le gustan, pero sin pararse a pensar cómo serán como padres o madres.

El arrepentimiento no nos puede llevar a nada bueno, debe de tratarse y superarse.

Hay que aceptar la situación y por corresponsabilidad parental tratar de ejercer de la manera más inteligente, adecuada, conveniente tanto para nosotros, como principalmente para nuestros hijos.

Debemos de establecer una regulación que proteja a los hijos acorde a las necesidades de los padres. Con nuestros abogados podrá obtener un convenio regulador gratis, pero habrá que homologarlo judicialmente para que ante cualquier incumplimiento o malentendido, exista una solución a cada situación familiar con horas, días y ligares de recogida y mecanismos de resolución de controversias sencillos y claros.

Preguntas y respuestas sobre la comunicación con los hijos

A continuación presentamos algunas preguntas и respuestas sobre la comunicación con los hijos:

  1. Mi ex pareja me tiene bloqueado en toda la Red y cuando el esta con ella no deja hablar con mi hija.

    Buenas tardesLo que está haciendo el otro progenitor no está justificado. Lo razonable sería poder hablarlo de una manera natural con él, pero en este contexto suele ser muy complicado o imposible.

    Conviene analizar toda la situación para ver cómo está la hija y si el padre llamada a la hija cuando está con usted (para pedir reciprocidad) y el conjunto de situaciones familiares. Si a pesar de todo la hija está bien y el padre es responsable una opción es dejarlo estar para evitar controversias. Si supone un peligro, gran intranquilidad o se une a otras circunstancias puede escribirle por correo electrónico o en su defecto por burofax insistiendo en que quiere poder hablar, saber y contactar con la hija cuando está con usted e incluso poder plantear una ejecución judicial (si el derecho de comunicación esta en la sentencia y por tanto supone un incumplimiento) o una modificación de medidas.

    Mucho ánimo y fuerza, la situación es inentendible y grave, pero existen desavenencias aún más graves, dentro de lo malo la que sufre esta situación es usted y apretantemente la niña no, por lo que hay que ver qué merece más la pena hacer.

  2. Me está obligando a decidir con su familia (padres y hermanos de el) como hacer las cosas con el bebé, tengo que tener discusiones con ellos y entran a mi casa cada vez que vienen a buscar a la niña, les he intentado explicar que no tengo obligación de tratar con ellos sino con el padre de el bebé, cosa que no quieren entender y me dicen que entonces tendremos que ir a juicio. ¿Tengo que aguantar esta situación, o estoy en lo cierto con que no tengo obligación con ellos?

    Buenos díasLo primero que habría que saber es si existe sentencia que regule la vida del bebé o no. De no tener regulación, lo que más va a proteger a su niño es conseguir una regulación de guarda y custodia amistosa, o de no ser posible, contenciosa, pero hasta que no tengan una regulación seguramente sigan existiendo estas desavenencias o incluso que empeore si aumenta la tensión.

    Sea como fuere, nadie que usted no quiera puede pasar a su casa sin su consentimiento, incluyendo la familia del padre de su bebé. Desde luego que la decisión del padre de su hijo de bloquearla y no querer tener contacto con usted es desde mi punto de vista irresponsable e inmaduro. En ocasiones puede ser muy positivo , sin bloquear ni rechazar comunicación, que los familiares ayuden a mediar y conseguir que las cosas sean lo más fáciles posible. Pero si los padres y hermanos son los que tratan de ocuparse del bebé pero lo hacen de una manera que potencia el enfrentamiento, la situación es muy complicada.

    De no tener regulación tanto usted como el padre tienen los mismos derechos y no hay nada regulado de cuando le corresponde a un o u otro estar con el bebé. A su pregunta de si tiene que aguantar es situación y si tiene obligación de comunicarse con ellos, la respuesta que que no tiene necesidad de aguantar esa situación, no tiene una obligación concreta de mantener esa situación, pero sí que tiene la obligación general de facilitar que el padre y sus familiares se relacionen con el bebé al ser común.

    El gran problema es que puede ser un conflicto muy grande hasta que no hay regulación al no saber ninguno cómo hay que organizar la vida del bebé y eso puede ser un grave foco de conflictos. Le facilitamos un video de divorcio express en el que intentamos transmitir que hay que rebajar la tensión, pues tienen un hijo que estoy seguro que es maravilloso y ambos quieren lo mejor para él, pero el problema es que de no tratar la situación de una manera cordial y amable todo puede acabar fatal.

    Le han dicho la familia de su expareja que sino acabarán en juicio. Pues bien, ojalá que se llegue a un acuerdo, pero de no ser posible, incluso el juicio contencioso será positivo pues establecerá una regulación aplicable y dejarán de haber este tipo de conflictos. El padre es el que debe de ocuparse del hijo, sin perjuicio de que le pueda ayudar secundariamente su propia familia. Pero el hecho de que le haya bloqueado teniendo un bebé en común.. no ayuda nada.

    Lo mejor, de ser posible, poco a poco destensar la relación familiar porque sino puede existir un conflicto constante y se puede acabar en constantes juicios, daño para el hijo y una tensión que incluso le pueda llevar a situaciones límite.

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