Hongos en la Cara del Bebé: Tratamientos y Prevención

29.10.2025

La piel de los bebés es delicada y, por tanto, susceptible de sufrir algunos problemas. Uno de los más frecuentes son los hongos, organismos microscópicos que pueden encontrarse en el ambiente de forma natural, incluyendo la piel y las mucosas de los seres humanos. Aunque pueda parecer alarmante, es importante recordar que estos inconvenientes son comunes y tratables aunque, en casos raros, pueden requerir atención médica especializada.

Los bebés son especialmente susceptibles a ciertas infecciones por hongos debido a su piel inmadura y al entorno húmedo y cálido en el que a menudo se encuentran.

Tipos Comunes de Hongos en Bebés

Candidiasis Oral (Muguet)

El hongo Candida albicans produce la candidiasis oral tan frecuente en bebés lactantes, aunque también puede aparecer en otras etapas de la niñez. Los recién nacidos, hasta los 6 meses, son más propensos a padecerla en las comisuras de la boca o como placas blanquecinas en labios, lengua o interior de las mejillas.

El muguet puede prevenirse extremando la higiene de chupetes y tetinas.

El pediatra será el que determine el tratamiento en función de la afectación.

Lea también: Tratamiento para la milia

Candidiasis Genital

El mismo hongo Candida albicans que provoca el muguet o candidiasis oral puede causar hongos en bebés, pero está vez en sus genitales. Este hongo es frecuente en adultos, por lo que se sabe que causa, principalmente, picor.

Además, al llevar pañal, la presencia de humedad y de calor es el caldo de cultivo perfecto para la candidiasis en los genitales de los bebés.

Tiña en los Pies (Pie de Atleta)

Conocida técnicamente como tinea pedis, la tiña en los pies está causada por un hongo que se alimenta de las células muertas de la piel. En el caso de los hongos en bebés, la tiña en los pies suele aparecer por ese exceso de humedad al tener los deditos tan juntos y querer mantenérselos bien abrigados.

Los síntomas más frecuentes del pie de atleta es el enrojecimiento de la zona y su aumento de temperatura, acompañados por descamación de la piel e, incluso, supuración con dolor. En algunas ocasiones pueden verse afectadas las uñas volviéndose amarillentas y quebradizas.

Tiña en la Cabeza (Tinea Capitis)

En la línea del pie de atleta, la tinea capitis es una infección del cuero cabelludo provocada por un hongo. De hecho, la tiña en la cabeza es una de las afecciones más comunes en pediatría. Los bebés suelen empezar padeciendo una pequeña roncha roja que va creciendo en forma de círculo e, incluso, formando varios anillos de piel irritada.

Lea también: Placenta posterior: Implicaciones en el embarazo

La erupción comienza a abultarse, a calentarse y a provocar tanto dolor como picor.

En función de la extensión de la lesión, el pediatra recetará antimicóticos orales o tópicos, un tratamiento sencillo o efectivo tras descartar algunos tipos de dermatitis comunes como la costra láctea.

Dermatitis del Pañal

Por definición, cualquier dermatitis es una irritación de la piel. En el caso de los bebés, es habitual en la zona del pañal por sus condiciones: humedad y calor. Esa irritación normalmente está causada por la composición tanto de la orina como de las heces.

En cualquier caso, debe ser el pediatra el que examine la irritación que sufre el bebé en la zona del pañal y determine tanto la causa como el tratamiento, pues los síntomas comunes son el enrojecimiento y la inflamación de la piel.

Diagnóstico de las Infecciones por Hongos

Habitualmente, el diagnóstico suele ser clínico-epidemiológico. Es imprescindible realizar estudio etiológico ante las formas de tiña incógnito, las que se acompañan de dermatofítides, las de las uñas y ante pequeñas epidemias escolares, familiares o que competen a un ámbito rural grande.

Lea también: Cómo cuidar la piel delicada de tu bebé

  • Examen al microscopio directo con tinción o no del material, con aplicación previa de hidróxido potásico o azul de lactofenol para visualizar las hifas o artrosporas.
  • Tiña de la cabeza: en las formas no inflamatorias, con lesiones que producen alopecia y/o descamación como: alopecia areata, tricotilomanía, falsa tiña amiantácea, dermatitis seborreica, psoriasis, alopecia traumática, lupus eritematoso; y con los abscesos o forúnculos, en los casos de la tiña inflamatoria.
  • Tiña crural: con el eritrasma, que es positivo a la luz de Wood, con intértrigo candidiásico o con el psoriasis invertido.
  • Tiña de los pliegues del pie: con intértrigo candidiásico, psoriasis y dermatitis plantar juvenil.

Tratamientos para Infecciones por Hongos

Existen terapias tópicas, como tolnaftato y tolciclato, y terapias sistémicas, fundamentalmente la griseofulvina, primer antimicótico, antidermatofito útil vía oral, que supuso un avance importantísimo en el tratamiento de las tiñas. Se utiliza a dosis de 500 a 1.000 mg en adultos y a 10-20 mg/kg/día en niños. Es aconsejable usar la forma micronizada y administrarlo durante las comidas, lo que favorece su absorción.

Puede emplearse en dosis única matinal. Produce escasos efectos secundarios: cefalea, trastornos digestivos y fotosensibilidad; si bien, se han descrito otros más graves pero nada frecuentes, como: depresión medular, hepatitis, porfiria o lupus eritematoso inducido por drogas.

Puede interaccionar con otros medicamentos que pueden disminuir su absorción (fenobarbital, anticoagulantes orales, sedantes) o aumentarla (tolbutamida, alcohol, clorpromacina). A pesar de la aparición de otros antimicóticos, es el tratamiento de elección de la mayoría de las dermatofitosis.

Los imidazoles constituyen el grupo más amplio de los antimicóticos de amplio espectro, actúan alterando la membrana celular del hongo bloqueando la biosíntesis del ergosterol. Se comportan como fungistáticos y actúan a través del citocromo P-450, por lo que su administración sistémica no carece de efectos secundarios.

Como medicación tópica, podemos contar con una gran variedad de derivados: miconazol, clotrimazol, econazol, bifonazol, tioconazol, sertoconazol, etc. Todos ellos tienen un mecanismo de acción semejante, si bien las nuevas moléculas son más eficaces que las antiguas, debido a su mayor potencia y a su comodidad de uso, una sola aplicación al día.

La síntesis del ketoconazol supuso un hito importante al ser el primer antimicótico de amplio espectro útil vía tópica, al 2%, y sistémica, lo que implica su indicación en dermatofitosis, candidiasis y algunas micosis profundas.

Sus efectos secundarios deben ser tenidos en cuenta, sobre todo en las terapias prolongadas en las que puede observarse: hipoadrenalismo, disminución de la líbido, impotencia y ginecomastia. La afectación hepática ocurre en 1 de cada 10.000 pacientes y se debe más a idiosincrasia que a la dosis empleada.

Por todo ello, el uso del ketoconazol vía sistémica ha caído en desuso en favor de los triazoles, grupo de antifúngicos semejantes a los imidazoles en sus indicaciones y mecanismo de acción pero con menor toxicidad, dada su escasa ligazón al citocromo P-450 humano.

A esta familia pertenecen el fluconazol, especialmente indicado en las candidiasis pero con evidente acción frente a los dermatofitos, en los que a dosis de 150 mg/semanales (dosis única) parece ser un tratamiento útil; y el itraconazol, que a dosis de 50-100 mg/día es una excelente alternativa terapéutica cuando no están indicados los antimicóticos clásicos y en el tratamiento de la onicomicosis.

Las alilaminas representan una nueva clase de antifúngicos de amplio espectro que actúan, como los imidazoles, sobre la pared del hongo, pero bloqueando el paso de escualeno a lanosterol. La enzima que cataliza esta acción es independiente del citocromo P-450; por lo que, no presenta los efectos secundarios de los imidazólicos.

Se comportan como fungicidas, y los más importantes son: la nafatfina, sólo de uso tópico, y la terbinafina, que tópicamente se comporta como antimicótico de amplio espectro, pero que vía oral tan sólo muestra actividad frente a los dermatofitos. A dosis de 250 mg/día, es útil frente a la mayoría de las “tiñas”, pero muy especialmente sobre la tiña ungueal.

A la hora de elegir terapéutica, es importante tener en cuenta cuando debe emplearse la vía tópica o la sistémica. En nuestra opinión, debe emplearse la segunda en: tiña de la cabeza y tiña de las uñas, formas diseminadas o de difícil acceso, formas recidivantes a tratamiento local.

Prevención de Infecciones por Hongos

Dado que los hongos están presentes de manera natural en el cuerpo humano, resulta imposible erradicarlos y difícil evitarlos en ciertas circunstancias. Extrema la atención durante y después del uso de algunos medicamentos que favorecen la aparición de hongos como los antibióticos y los corticoides.

  • Mantén la piel seca. La humedad es un factor clave en el crecimiento de los hongos. Asegúrate de que tus hijos se sequen completamente después de nadar o de jugar con agua.
  • Ropa adecuada. Opta por ropa ligera y transpirable, como el algodón.
  • Higiene personal. Enseña a tus hijos la importancia de una buena higiene personal.
  • Uso adecuado de calzado.
  • Evitar compartir objetos personales.
  • Mantener las uñas cortas. Las uñas largas pueden acumular suciedad y microorganismos, incluidos los hongos.

Otras Consideraciones

Hay una serie de medidas generales higiénicas, como evitar las duchas con agua muy caliente, los ambientes con calefacciones centrales o aire acondicionado o las situaciones de mayor estrés emocional o fatiga.

Para las formas del cuero cabelludo, se indica champús sulfonados suaves con ciclopiroxolamina, con o sin ácido salicílico al 2%. Los glucocorticoides de baja potencia, utilizados únicamente los primeros días, son útiles.

Recuerda que, para evitar este tipo de infecciones, no hay nada mejor que intentar que su culete esté siempre lo más seco posible así que cámbiale con frecuencia.

tags: #hongo #cara #bebe #tratamiento

Publicaciones populares: