Howard Hughes: Hijos y Herencia de un Magnate Inquieto
Howard Hughes, magnate de la aviación, inversor inmobiliario, empresario, director y productor de Hollywood, fue un hombre desmesurado en todos los aspectos de su vida. Su indomable ambición lo convirtió en un hombre extraordinariamente rico, pero también muy desgraciado. Es casi un milagro que Howard Hughes lograra vivir 70 años.
Ingeniero autodidacta, su fijación por batir velocidades le llevó a protagonizar grandes hitos, como la vuelta al mundo en avión en apenas tres días. En uno de sus arranques, compró la aerolínea TWA, con la que se convirtió en el primer milmillonario de Estados Unidos gracias a su dominio de los vuelos domésticos.
Su peregrinaje de excesos y su obsesión por hacer historia en el mundo de la aviación derivaron en desastrosos accidentes, uno de los cuales le desplazó el corazón y le obligó a permanecer postrado en cama durante meses.
La Vida de Howard Hughes en Hollywood
Su segunda gran obsesión era el cine. Produjo con éxito desigual varias películas, algunas de las cuales acabó dirigiendo en su anhelo por encontrar la perfección, como The Outlaw. Esta imposible carrera por la excelencia le acompañó durante toda su vida y en todos los ámbitos, desde la fabricación de aviones a la ropa de las actrices que protagonizaban sus películas, en las que no podía tolerar ni una sola arruga.
Consolidado como uno de los grandes de Hollywood y con enorme influencia, en 1948 se hizo con el estudio RKO por 24 millones de dólares, pero su gestión fue tan caótica que lo acabó vendiendo seis meses después en una operación que, pese a todo, aún le hizo más rico.
Lea también: Gigi Howard y el Rey Felipe VI
Hughes convirtió Las Vegas en otro destino estrella de su fortuna, comprando terrenos, casinos y hoteles, incluido el Dessert Inn, que adquirió en su totalidad para recluirse sin que nadie le molestara. El magnate compró incluso una cadena de televisión para que emitiera las películas que él veía de manera compulsiva una y otra vez.
Hughes pasó los últimos años de su vida encerrado, consumido por dolores crónicos, por las drogas y por su trastorno obsesivo-compulsivo. Murió como debía hacerlo: en el cielo, durante un vuelo apresurado de Acapulco a Houston.
Se casó dos veces y tuvo decenas de amantes, como Ava Gardner.
La Controversia de la Herencia de Howard Hughes
La muerte de Hughes fue casi tan controvertida como su vida. El magnate no tenía hijos y dejó al morir un enorme imperio valorado en 2.000 millones de dólares y formado por 26 compañías de todo tipo, que incluían cadenas de televisión, siete casinos, aerolíneas, aeropuertos e, incluso, una bolsa de fichas de casino que el millonario no había canjeado.
Más de mil herederos se presentaron como familiares, supuestos hijos y exmujeres para reclamar parte del legado, dando pie a un polémico y largo proceso que se prolongó veinte años. En 1981, un juez de Texas dejó parte de la fortuna a tres nietas del tío del magnate, el escritor Rupert Hughes.
Lea también: Vida y Política de Martínez Mínguez
La joya de la corona de la herencia de Hughes era, no obstante, un enorme terreno en Las Vegas que el magnate compró para sus operaciones aerospaciales. El territorio, denominado Summerline, forma parte hoy de The Howard Hughes Holdings.
El "Golpe Palaciego" de Acción de Gracias
Como consecuencia de la labor de intoxicación llevada a cabo por el entorno mormón, Hughes acabó por creer que Maheu le robaba. Gay y sus correligionarios cortaron entonces los lazos de comunicación entre Hughes y Maheu (éste nunca había llegado a ver a su jefe en persona, ya que siempre se comunicaron telefónicamente o por escrito). Davis redactó a continuación un poder general por el que Hughes les facultaba a él y a Gay para disponer con total amplitud de sus propiedades e intereses en Nevada.
Dos de los ayudantes mormones de Hughes, Howard Eckersley y Levar Myler, le presentaron el documento. Era insólito que dos de sus asistentes entraran a la vez en el pequeño reducto que el magnate ocupaba, por lo que Hughes preguntó a qué obedecía ello. "Soy el notario" le explicó Eckersley, "y Levar se encuentra aquí para firmar como testigo. Tiene que haber un testigo". Eckersley, que efectivamente ostentaba la condición de notary del Estado de Nevada, legalizó el poder una vez firmado por Hughes.
Finalmente, en noviembre de 1970, Hughes fue sacado de su hotel y trasladado en avión a las Bahamas, comenzando un peregrinaje que a lo largo de los siguientes años lo llevaría a Managua, Vancouver, Londres y Acapulco, falleciendo en el avión que desde este último lugar lo devolvía agonizante a los Estados Unidos.
Gay y Davis, blandiendo el poder, ocuparon los casinos con auditores y agentes de seguridad. Maheu acudió a los tribunales y alegó que el millonario había sido secuestrado y su firma en el poder falsificada. Un juez de Las Vegas libró un mandamiento ordenando que se restableciera el control de los casinos por Maheu. Davis y Gay hicieron que Hughes confirmara por teléfono al Gobernador del Estado que contaban con su respaldo. Finalmente, el juez falló a favor del círculo mormón, consumándose así la derrota de Maheu.
Lea también: Banderas: familia más allá de la sangre
En sus memorias, Maheu se hace eco de las informaciones aparecidas en años posteriores según las cuales, al tiempo de otorgar el poder, Hughes padecía una grave anemia que, al complicarse con una neumonía, lo puso al borde de la muerte, alcanzando su consumo de drogas sus niveles más altos (en ocasiones ulteriores se habría conseguido su firma en determinados documentos amenazando con privarle de su dosis de codeína); y "si a ello se añade su aislamiento y su dependencia de los ayudantes leales a Gay, puede fácilmente inferirse que el poder fue conseguido mediante el empleo de una influencia indebida".
El Fraude de Irving
El segundo episodio es el conocido fraude urdido por Clifford Irving, un novelista que, tras seguir por la prensa el cese de Maheu, supuso que el hermetismo que rodeaba a Hughes debía obedecer a que el millonario no estaba en posesión de sus facultades mentales. Convencido de que por ello no podría comparecer en público para desautorizarle, Irving decidió escribir y vender una biografía de Hughes que éste le habría encomendado redactar, según corroboraban diversas cartas falsificadas por el propio Irving.
Al principio el plan funcionó, y los desmentidos de los portavoces de las empresas de Hughes no fueron atendidos (Irving sostenía que Hughes simplemente les había puenteado). Hughes concedió entonces una entrevista telefónica desde su nuevo lugar de reclusión en el Caribe a siete periodistas que le escuchaban en Los Angeles, desde donde era retransmitida en directo por televisión, y en la que desautorizó a Irving. La mayor parte de las tres horas de conferencia se dedicaron a las preguntas que los periodistas, todos los cuales había tratado a Hughes años atrás, le dirigían para cerciorarse de su identidad, de la que quedaron unánimemente convencidos. Irving sostuvo con aplomo que habían sido engañados por la voz de un imitador.
El fraude fue finalmente descubierto al comprobarse que los cheques entregados por la editorial a nombre de "H. R. Hughes" habían sido ingresados en un banco suizo por la esposa de Irving bajo el nombre ficticio de Helga R. Hughes.
Tabla Resumen de la Herencia de Hughes
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Fortuna al morir | 2.000 millones de dólares |
| Número de compañías | 26 |
| Principales bienes | Cadenas de televisión, casinos, aerolíneas, terrenos en Las Vegas |
La Herencia de Hughes
En tercer y último lugar, veamos las peripecias a que dio lugar la sucesión de Hughes. Divorciado de sus dos esposas y sin descendencia, su pariente vivo más cercano era una octogenaria tía materna que a su vez tenía un único hijo, primo de Hughes, llamado William Lummis, quien logró poner de acuerdo sobre el reparto de la herencia a los otros dieciocho parientes consanguíneos de ambas ramas que podrían tener la condición de herederos abintestato según una u otra de las posibles leyes reguladoras de la sucesión (las de California, Texas y Nevada) que entraban en conflicto. Al acuerdo se sumaron posteriormente dos hijastros de un tío paterno de Hughes que se acogían a la doctrina mantenida en algunos Estados por la que, si ha habido una relación análoga a la paternofilial, se reconocen a los hijos del cónyuge iguales derechos sucesorios que si hubieran sido formalmente adoptados.
Finalmente, hubo que satisfacer una cuantiosa suma a una presunta esposa, la actriz Terry Moore, que aseguraba haberse casado con Hughes en 1949 a bordo de un yate en aguas internacionales frente a la costa de México, para que ésta renunciase a cualquier derecho que pudiera corresponderle (en la estela de notoriedad que siguió a este episodio, Terry Moore tuvo la peculiar distinción de ser la primera mujer mayor de cincuenta años en posar desnuda para la revista Playboy).
Por otro lado, el círculo de ayudantes mormones capitaneado por Gay y Davis sostenía que Hughes había hecho un testamento por el que, según habría manifestado reiteradamente que era su voluntad, dejaba todos sus bienes a la fundación Howard Hughes Medical Insitute, cuyo patronato dominaban aquellos, con lo que, de existir tal testamento, seguirían controlando indirectamente todo el imperio de Hughes. Se inició una exhaustiva búsqueda de tal testamento, llegándose incluso a recurrir (infructuosamente) a los servicios de un famoso vidente de Hollywood.
Finalmente, Gay y Davis iniciaron en 1977 un procedimiento judicial en Nevada, invocando la corriente jurisprudencial ...
tags: #howard #hughes #hijos #herederos