Ictericia en el Recién Nacido: Causas, Síntomas y Tratamiento

31.10.2025

La ictericia en el recién nacido es el nombre que recibe el tono amarillento que puede adquirir la piel de muchos bebés. Pese a que puede asustar a los padres, lo más habitual es que desaparezca sin necesidad de ningún tratamiento al cabo de unas 2 semanas. No obstante, vigilar la ictericia y su evolución tiene una gran importancia, ya que si esta es severa y no se trata, puede dar lugar a problemas y complicaciones graves como daño cerebral. Por ello, es primordial el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado.

¿Qué es la Ictericia en el Recién Nacido?

La ictericia en el recién nacido es el tono amarillento que puede adquirir la piel e, incluso, la zona blanca de los ojos (esclerótica) en los primeros días de vida del bebé. Esta coloración amarillenta surge como consecuencia de la presencia de unos niveles elevados de bilirrubina en la sangre (hiperbilirrubinemia).

La bilurrubina es un pigmento de color amarillento producido por el organismo en el proceso normal de degradación de los glóbulos rojos. El hígado es el órgano que facilita que la bilirrubina se elimine en las heces.

Mientras el bebé se está desarrollando en el interior del vientre materno, el hígado de la madre se encarga de eliminar la bilirrubina fetal. Sin embargo, tras el nacimiento, el bebé puede presentar niveles de bilirrubina algo elevados por unos días hasta que su propio hígado esté preparado y comience a eliminarla correctamente.

Esto produce ictericia leve, conocida como ictericia fisiológica, que está presente en la mayoría de los bebés y, generalmente, no es perjudicial. Este tipo de ictericia es más evidente a los 2-4 días tras el parto y puede durar unas 2 semanas hasta que desaparece por sí sola.

Lea también: Comprendiendo la Ictericia del Recién Nacido

Síntomas de la Ictericia Neonatal

Entre los principales síntomas de la ictericia en el bebé se encuentra la coloración amarillenta de la piel y los ojos. Lo más habitual es que la aparición del color amarillo comience en la cara, pero puede continuar extendiéndose por el pecho, el abdomen, los brazos y las piernas del recién nacido. La piel de un niño con ictericia se ve amarillenta, apareciendo esta coloración primero en la cara, luego en el pecho y el abdomen y, por último, en las piernas.

Según el Manual MSD, la ictericia en bebés suele observarse en:

  • Los ojos, cuando la bilirrubina alcanza los 2-3 mg/dL.
  • La cara, con alrededor de 4-5 mg/dL. Presiona el dedo sobre la nariz para detectarlo.
  • El ombligo, con cerca de 15 mg/dL.
  • Los pies, con aproximadamente 20 mg/dL.

No obstante, el bebé puede sufrir daño cerebral (kernícterus) si los niveles de bilirrubina suben demasiado. Por ello, será muy importante controlar al bebé con ictericia para evitar esta situación. Se debe acudir al médico cuanto antes si el bebé presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Ictericia más intensa, que empeora o se extiende.
  • Somnolencia, letargo.
  • Poco apetito, problemas para alimentarse bien y para aumentar de peso.
  • Irritabilidad, el bebé está molesto.
  • Llanto intenso y agudo.
  • Cuerpo arqueado hacia atrás.

De este modo, el bebé podrá recibir el tratamiento más adecuado y, así, se podrá evitar la aparición de complicaciones graves.

Posibles Causas de la Ictericia

Para hablar de las posibles causas de la ictericia en el recién nacido, es importante distinguir si se trata de ictericia fisiológica o de otro tipo más grave de ictericia.

Lea también: Tratamiento para la ictericia neonatal

La ictericia fisiológica es la más común en los recién nacidos y no suele representar un problema grave. Su principal causa es la inmadurez del hígado del bebé, lo que hace que la eliminación de la bilirrubina no sea tan efectiva. Por ello, la concentración en sangre de bilirrubina puede elevarse, dando lugar al tono amarillento de la piel.

Además, la vida media de los glóbulos rojos es menor en los recién nacidos que en los adultos, es decir, "viven" menos tiempo, lo que aumenta la producción de bilirrubina.

No obstante, pueden existir otros factores que favorezcan que la ictericia sea más grave. Entre los principales, se encuentra:

  • Parto prematuro. La mayor inmadurez hepática hace que la eliminación de la bilirrubina sea aún menos eficiente que si el bebé nace a término. Por otro lado, el bebé prematuro puede que coma en menor cantidad, lo que dificulta la eliminación de bilirrubina en las heces al producirse menos evacuaciones.
  • Hematomas. Pueden ocurrir si el parto ha sido complicado y podrían aumentar los niveles de bilirrubina por verse aumentada la degradación de glóbulos rojos.
  • Incompatibilidad sanguínea entre madre y bebé, ya que anticuerpos maternos podrían atacar a los glóbulos rojos del bebé y causar su degradación.
  • Lactancia materna. Especialmente cuando la lactancia materna no va bien y el bebé no se encuentra suficientemente alimentado e hidratado.

Además, puede haber otras causas de ictericia, como un sangrado interno, una infección, insuficiencia hepática u otras alteraciones. Si ocurre alguna de estas otras causas, lo habitual es que la ictericia aparezca antes o después que la ictericia fisiológica y puede tener mayor gravedad, por lo que será importante detectarlo a tiempo para evitar complicaciones.

Las causas más frecuentes de ictericia en el periodo neonatal son la ictericia fisiológica y la ictericia por leche materna; y las patologías de mayor relevancia clínica: la incompatibilidad de grupo sanguíneo cuando hay ictericia precoz y la ictericia colestásica en las formas prolongadas.

Lea también: Guía para el Tratamiento de la Ictericia Neonatal

Tipos de Ictericia Neonatal y sus Causas

Aun así, existen dos tipos de ictericia neonatal que hay que diferenciar por sus síntomas y causas:

Ictericia Fisiológica

La sufren el 60 % de los bebés nacidos a partir de las 37 semanas con el color amarillo en la piel como único síntoma que aparece de forma repentina entre el segundo y el séptimo día de vida. Es leve, pues no llega a los 12,9 mg/dL, si toma leche de fórmula, o a los 15 mg/dL, si recibe lactancia materna, y, además, se resuelve a las dos o tres semanas. ¿Por qué se produce? Hay dos razones:

  • El bebé nace con muchos glóbulos rojos, que fueron fundamentales para su vida durante el embarazo pero que al nacer ya no necesita y debe destruir.
  • El hígado que debe captar y preparar la bilirrubina para ser eliminada es todavía inmaduro y se ve literalmente desbordado por la gran carga de que le llega. En consecuencia, se va acumulando en la sangre.

Ictericia Patológica

No es tan frecuente, pues solo afecta al 6 % de los recién nacidos. Aparece en las primeras 24 horas de vida y dura más de 8 días, en los bebés a término (más de tres semanas si toma pecho), y más de 14 días, en los prematuros.

Es importante controlar los niveles de bilirrubina, porque se incrementan por encima de los 5 mg/dl diarios y los valores totales son mayores a 18 mg/dL. Además, se acompaña de los síntomas de alarma comentados, como somnolencia, irritabilidad o dificultad respiratoria.

¿Cuáles son sus causas? Además de la lactancia materna, cualquier enfermedad que aumente la destrucción de los glóbulos rojos (hemólisis) o en la que se halle alterada la eliminación de bilirrubina:

  • Hemólisis. Entre ellas sobresalen las anemias hemolíticas hereditarias, la enfermedad causada por la incompatibilidad de Rh y la producida por incompatibilidad de grupo ABO.
  • Enfermedades que afectan a la expulsión de bilirrubina. Además de raras enfermedades del metabolismo, se incluyen infecciones y malformaciones que pueden afectar al hígado, hepatitis de diversos tipos y fallos en el desarrollo de las vías biliares: síndrome de Gilbert, hipotiroidismo congénito, fibrosis quística…

Diagnóstico de la Ictericia

Para diagnosticar la ictericia, el especialista puede observar la apariencia del bebé. Para detectar el color amarillento en la piel, especialmente en los bebés de piel más oscura, es posible que haga una ligera presión en la nariz o frente del recién nacido y observe el color de la piel inmediatamente tras retirar dicha presión.

Sin embargo, antes de que el bebé sea dado de alta en el hospital, se deberá haber realizado una prueba cutánea (con un sensor) o en sangre para evaluar los niveles de bilirrubina del bebé.

En el caso de que se realice una prueba en piel y el resultado sea elevado, este deberá ser confirmado con una prueba sanguínea.

Por otro lado, es posible que hagan ciertas pruebas adicionales al bebé si se sospecha que existe alguna patología causante de la ictericia.

Algunos autores consideran que se puede hacer una estimación aproximada de los niveles de bilirrubina en sangre de acuerdo con la extensión cutánea de la ictericia, que sigue una progresión cefalocaudal.

La edad de aparición de la ictericia en el recién nacido, es una orientación clave para saber la causa probable de la ictericia:

  • Ictericia que se inicia en las primeras 24 horas de vida: Infecciones congénitas, Procesos hemolíticos, Incompatibilidad de grupos sanguíneos, Déficit de Glucosa-6-fostato-deshidrogenasa (G6PD), Esferocitosis.
  • Ictericia que se inicia entre los dos días y las dos semanas de vida: Ictericia fisiológica, Ictericia por lactancia materna, Infección, Cefalohematoma, Policitemia, Prematuridad.
  • Ictericia que se inicia con más de dos semanas de vida: Ictericia por lactancia materna, Infección, Hipotiroidismo congénito, Atresia de vías biliares, Hepatitis neonatal.

Tratamiento de la Ictericia en el Recién Nacido

El tratamiento de la ictericia en el bebé va a depender de la causa y de la gravedad. Si se trata de ictericia fisiológica, lo más habitual es que desaparezca sin necesidad de tratamiento en unas 2 semanas. En caso contrario, se debe consultar con el especialista.

Sin embargo, si el bebé necesita tratamiento, este puede consistir en:

  • Aumentar la alimentación. Es posible que el especialista recomiende tomas más frecuentes o suplementación para evitar la deshidratación y favorecer la eliminación de bilirrubina por heces. Si se trata de RN con una hiperbilirrubinemia ≥ 18 mg/dl y lactancia materna exclusiva se deben primar los esfuerzos por asegurar una lactancia materna efectiva y prevenir la ictericia secundaria a una hipoalimentación; se recomienda un aumento en la frecuencia de las tomas (incluso más de 8-10 al día).
  • Fototerapia o terapia de luz. El recién nacido permanecerá bajo una luz especial sin ropa (únicamente el pañal y una protección para los ojos). La piel queda expuesta a la luz y esto hace que la bilirrubina se pueda eliminar del organismo con más facilidad. El tratamiento más común de las ictericias causadas por una enfermedad, es la exposición del recién nacido a la luz ultravioleta (fototerapia). Se coloca al niño bajo una lámpara ultravioleta durante unas horas al día. La luz ultravioleta descompone la bilirrubina y ayuda al hígado del bebé a eliminarla.
  • Exanguinotransfusión. Cuando la bilirrubina se eleva hasta niveles considerados peligrosos o bien, la fototerapia no es eficaz, se realiza una exsanguinotransfusión. Consiste en extraer sangre por la vena umbilical del bebé y se sustituye por sangre de donante.

Para estabilizar los niveles de bilirrubina en sangre, se insiste en la toma frecuente de leche materna o leche de fórmula, para así incrementar las deposiciones y eliminar por esta vía la bilirrubina. También, se recomienda la exposición a la luz no directa del sol como una fórmula más para ayudar a bajar la bilirrubina en casa: paseos, estar cerca de la ventana abierta….

Recomendaciones Adicionales

  • Si la ictericia no es grave, es posible que el especialista recomiende a la madre simplemente que amamante al bebé con mayor frecuencia.
  • No, exponer al bebé recién nacido al sol para tratar de reducir la ictericia y que desaparezca cuanto antes no se debe hacer, ya que no es seguro.

Siempre se debe atender a las recomendaciones del especialista y acudir a los controles establecidos para evitar posibles complicaciones graves de la ictericia neonatal.

tags: #ictericia #en #un #recien #nacido #causas

Publicaciones populares: