Ideas y Consejos para Dejar el Chupete
Nuestro niño se acerca a los 2 años y ha llegado el momento de quitar el chupete. A casi todos los padres les pilla por sorpresa la noticia. Parece que todos están mentalizados a retirar el pañal cuando cumplen los 2 años, incluso algún atrevido empieza antes, pero sin embargo, a la hora de abandonar el chupete, nos cuesta mucho más. Quizá porque es el último vestigio de bebé y una vez abandonado, ya no volverá a ser el mismo. Ya será un niño MAYOR.
Así que lo primero que tenemos que preguntarnos es… ¿Quién está más enganchado al chupete, el niño o los papás que se lo ponen ante cualquier amago de llanto, rabieta, sueño o disconfort?
No cabe ninguna duda que el chupete tiene grandes beneficios: es una excelente herramienta de consuelo y de alivio durante su primer año de vida. Recordad que los bebés no deben empezar a usar chupete hasta que la lactancia materna esté bien establecida (más o menos 2 semanas de vida).
El uso del chupete disminuye el tan temible síndrome de muerte súbita del lactante, debido a la succión continua durante la noche. Pero a pesar de todo ello, no se puede utilizar para siempre, y en ningún caso, prolongarlo más allá de los 2 años.
¿Qué podemos hacer?
Os propongo un par de ideas. Cabe decir que los niños se mueven por experiencias. De nada sirve que le expliquemos a nuestro hijo que una vez retirado el chupete no lo va a volver a ver más porque ni siquiera él sabrá la avalancha de emociones y sentimientos que tendrá cuando compruebe por él mismo que no se lo das: Rabia, enfado, frustración.
Lea también: ¡Voy a ser mamá!: Ideas originales
Así que tendremos que mostrarle de forma muy visual que una vez le digamos adiós al chupete, este no volverá. Inicialmente ve preparándole. Retira tetinas de los biberones y comienza a utilizar pajita, les divierte mucho.
Sí, ya sé que “enchufarles” el bibe por la mañana es comodísimo porque en 15 segundos se ha bebido 300 ml de leche sin despeinarse (ni él, ni nosotros que estamos acelerados porque llegamos tarde al trabajo). Pero inténtalo, al menos alguno de ellos.
- Habla con él y dile que ya es mayor. Que los niños mayores no usan chupete, ni duermen en cuna.
- Dibuja con él un calendario bonito y señala una fecha con un círculo rojo, dentro de una semana, por ejemplo.
Plan A
Ve a comprar una caja bonita con tu hijo y haz que introduzca todos sus chupetes dentro. No te quedes con ninguno, así no tendrás tentaciones. Una vez los hayáis guardado, id a casa de una vecina, una amiga o un primo que tenga un bebé pequeñito.
Entre los dos le regalaréis la caja llena de chupetes al bebé. Celebradlo como un gran acontecimiento: “¡Qué bien que Carlitos ya es mayor y le ha dado todos sus chupetes a Pepito! ¡ Muy bien cariño!”.
En ese momento él estará encantado de haber sido el protagonista y de haberse llevado todos los halagos. Pero luego vendrá la noche y…. os pedirá el chupete, no tengáis ninguna duda. En ese momento debéis RECORDADLE la cajita de sus chupetes, como se los entregó a Pepito, que contentos estuvimos todos y lo mayor que es él. Recordar lo sucedido le ayudará a entender lo que está pasando, le ayudará a asumirlo.
Lea también: Regalos originales para bebés
Eso no quita que quizá llore y tenga una de sus rabietas. Tranquila, respira profundo y no claudiques. Pase lo que pase no le des el chupete. Mantén la calma. No le grites, no te enfades. PONTE EN SU LUGAR ( me encanta esta frase).
Sustituye el chupete por algún otro ritual nocturno: un cuento inventado por mamá, un peluche, una canción (con baile si hace falta). Serán 2-3 días malos, si siempre mantienes la misma actitud lo conseguiréis.
Plan B (Mi favorito)
El día señalado en el calendario iréis a comprar un globo de helio, ya sabéis, de los que se escapan volando si soltamos la cuerda. Id a la playa, a la montaña, al parque o salid al jardín de casa. Ata todos los chupetes en la cuerdecita y cuando estéis todos juntos haremos una cuenta atrás: 10, 9, 8, 7…
Ponedle tanto entusiasmo como si estuviese despegando el Apolo 11 y por supuesto decid: ¡adiós, adiós, adiós! De nuevo cuando se le pase la emoción y pida su chupete, recordadle la escena, la fiesta que hicistéis y que ya no podrán volver los chupetes del cielo.
Método Montessori para Quitar el Chupete
Quitar el chupete es un desafío para los padres y para los niños, pero el método Montessori ofrece un enfoque respetuoso y natural para facilitar este proceso. El método Montessori, desarrollado por Maria Montessori, se centra en el respeto por el niño y su capacidad para aprender y desarrollarse de manera autónoma.
Lea también: Consejos para decorar la cuna del bebé
Antes de comenzar el proceso para quitar el chupete, es esencial entender por qué los niños se apegan tanto a este objeto. El chupete ofrece consuelo y seguridad, ayudando a calmar a los bebés y a reducir el estrés.
Observar las señales de que el niño está listo para dejar el chupete es un paso fundamental en el método Montessori. Algunas indicaciones pueden incluir menos dependencia del chupete durante el día, interés en actividades que no impliquen el uso del chupete y la capacidad de calmarse con otros métodos.
Crear un entorno preparado es un principio clave del método Montessori. Para quitar el chupete, asegúrate de que el entorno de tu hijo sea calmado y acogedor. Esto puede incluir tener objetos de consuelo alternativos como peluches o mantas y establecer rutinas relajantes antes de dormir que no dependan del chupete.
El enfoque Montessori favorece una transición gradual al quitar el chupete. Comienza reduciendo el tiempo que tu hijo pasa con el chupete durante el día, manteniéndolo solo para momentos específicos como la siesta o la noche. A medida que el niño se acostumbra a estos cambios, puedes ir disminuyendo su uso progresivamente.
Hablar con tu hijo sobre la retirada del chupete es importante, incluso si es pequeño. Explica de manera sencilla y comprensible por qué es el momento de dejar el chupete y escucha sus sentimientos y preocupaciones. Proporcionar alternativas al chupete es esencial para ayudar a tu hijo a adaptarse.
Puedes introducir juguetes de apego, cuentos antes de dormir o técnicas de relajación como la música suave. El refuerzo positivo es una parte importante del método Montessori. Celebra los pequeños logros y avances de tu hijo en el proceso de dejar el chupete. Reconocer y elogiar sus esfuerzos aumenta su autoestima y motivación para continuar avanzando.
Cada niño es diferente y el proceso de dejar el chupete puede variar. Es fundamental ser paciente y estar dispuesto a adaptar el enfoque según las necesidades individuales de tu hijo. Si el niño muestra resistencia o no parece listo, es mejor esperar un poco más antes de intentarlo de nuevo.
Quitar el chupete al estilo Montessori es un proceso que respeta el ritmo y las necesidades del niño. Siguiendo estos principios y técnicas, puedes ayudar a tu hijo a dejar el chupete de manera natural y sin estrés. El método Montessori facilita el proceso de quitar el chupete, refuerza la autonomía y la confianza del niño.
Edad Adecuada para Quitar el Chupete
El chupete es un objeto que acompaña a muchos bebés durante sus primeros años de vida. Les ayuda a calmarse, a dormir y a satisfacer su reflejo de succión. Sin embargo, el uso del chupete, si se prolonga demasiado, puede tener efectos negativos en el desarrollo bucodental y en el habla de los niños.
No hay una edad exacta para quitar el chupete al bebé, ya que depende de cada niño y de su nivel de apego al mismo. Un buen momento para empezar a dejar el chupete es cuando empieza a gatear y a dar los primeros pasos. En esta etapa, el niño está más interesado en explorar su entorno y en desarrollar nuevas habilidades, lo que puede facilitar su renuncia al placer oral.
En cualquier caso, lo ideal es que el proceso sea gradual y que se adapte al ritmo y a las necesidades de cada pequeño. Para quitar el chupete al bebé, lo primero que hay que hacer es reducir su uso al mínimo indispensable. Es decir, no ofrecérselo constantemente ni usarlo como un recurso para callar sus llantos o distraerlo.
Además, hay que evitar que el bebé se encariñe con un solo tipo de chupete o que lo lleve colgado del cuello todo el día. Lo mejor es tener varios chupetes diferentes y rotarlos, para que no se acostumbre a uno solo. Así, será más fácil que lo suelte cuando llegue el momento.
Para conseguir que un niño con chupete lo deje definitivamente, se debe elegir un período tranquilo, sin cambios importantes ni situaciones estresantes en su vida. Muchos bebés utilizan el chupete porque les calma, les relaja y les hace sentirse seguros.
En caso de que tu bebé sienta mucho cariño por su chupete, una buena forma de ayudarle a despegarse de él es contarle una historia sobre qué va a pasar con su chupete. Por ejemplo, decirle que los Reyes Magos o Papá Noel (o algún otro personaje que le agrade), necesitan su chupete para una misión especial, puede ser una buena opción.
Es importante que el niño con chupete participe activamente en la decisión y que se sienta protagonista del proceso. Por eso, hay que explicarle con palabras sencillas y positivas por qué es bueno dejar el chupete y qué beneficios tendrá para él. Para facilitar la transición, se puede sustituir el chupete por otro objeto de consuelo, como un muñeco, una mantita o un cojín.
Este objeto le ayudará a sentirse seguro y acompañado, especialmente por la noche o en momentos difíciles. Finalmente, hay que tener paciencia y comprensión con el niño con chupete, ya que retirárselo puede ser un proceso largo y difícil para él. Es normal que haya retrocesos o resistencias, pero no hay que recurrir a castigos o humillaciones.
Cada bebé es diferente y si tienes dudas sobre cuándo y cómo retirar el chupete al bebé, siempre puedes consultar con el pediatra. Durante los dos primeros años de vida, a la función nutricional fundamental se suma la finalidad no nutritiva de la succión. La succión no nutritiva a menudo se asocia con momentos de relajación y estrés emocional, ya que sirve como medio para calmar al bebé.
El chupete es un precioso aliado para ayudar a los niños a regular las emociones y la relajación. Lo importante es utilizarlo correctamente y desecharlo una vez cumpla la edad adecuada. La edad ideal para quitarse el chupete es un tema debatido. De hecho, no es posible indicar un momento preciso.
Las directrices de la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan comenzar a retirar el chupete durante el tercer año de vida, de forma gradual, para discontinuarlo cuando el niño tenga 3 años. para prevenir problemas dentales y del habla.
Cómo Quitar el Chupete sin Traumatismos
La elección de cómo quitar el chupete es tan importante como cuándo, ya que es fundamental para favorecer el desarrollo emocional del niño, proporcionándole las herramientas necesarias para comprender y afrontar la frustración y la ansiedad. Quitar el chupete sin traumatismos requiere tiempo y respeto por las emociones del niño.
Se trata de un proceso delicado, también porque no existe un método realmente definido en este sentido. Hay algunos consejos que se pueden seguir en este caso:
- Reducir gradualmente el uso del chupete: puedes empezar a quitarlo durante las horas de vigilia y las siestas diurnas. Posteriormente, se puede intentar eliminar el chupete incluso durante la fase de sueño vespertino y, más tarde, durante la noche. Eliminar el chupete de un día al otro puede tener consecuencias negativas, sobre todo si no se ofrecen y adquieren otras herramientas de autorregulación.
- Involucrar al niño en el proceso de toma de decisiones: reconocer y tomar en serio sus emociones y buscar juntos alternativas para superar la frustración. Por ejemplo, podéis acordar juntos un lugar para poner el chupete durante el día, haciéndolo poco a poco menos accesible. De esta manera, se transmite el mensaje de que el chupete no está prohibido, pero tampoco fomentado, y al mismo tiempo se puede explorar fuentes alternativas de consuelo, como los abrazos de los padres, la lectura de un libro o la escucha de una canción.
- Gestionar una transición a la vez: Es recomendable evitar eliminar el chupete durante otros periodos de transición importantes, como el inicio del colegio o la llegada de un hermano, para evitar una sobrecarga emocional.
Dejar el chupete por la noche representa la última, pero también la más delicada, etapa del proceso paulatino de separación del chupete. Este momento es crítico ya que el niño percibe el acto de quedarse dormido como un momento de desapego de las figuras de apego.
Para retirar con éxito el chupete por la noche, es importante establecer una rutina de sueño que incluya rituales tranquilizadores. Estas pueden incluir leer un cuento juntos, pasar más tiempo abrazándolos y proporcionarle un objeto familiar, como un osito de peluche o una manta, que pueda brindar comodidad y seguridad al bebé durante la noche.
El niño debe participar activamente en la decisión de no utilizar más el chupete mientras se queda dormido. Muestre apoyo emocional y comprensión durante el período de transición, especialmente si el niño muestra resistencia.
Seguir este consejo y adaptar el enfoque a las necesidades individuales de su hijo puede hacer que este proceso sea más sencillo y menos estresante para todos.
Técnicas Basadas en la Estimulación
Angustia e inseguridad. Nada menos que esas sensaciones experimenta un niño cuando le llega la hora de dejar el chupete. ¿Qué puede importarle a un bebé de uno o dos años saber que el uso de su adorado chupete hará que sus dientes choquen entre sí, se desalineen, deformen los maxilares y le impida hablar correctamente? No hay consuelo. Los adultos, sin embargo, sabemos que es lo mejor para su crecimiento y que, tarde o temprano, es inevitable que lo haga. Se puede, entonces, ayudarlo en el camino con amor, contención y algunas estrategias.
El médico pediatra Ernesto Meiraldi, vicepresidente del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, explica 5 técnicas basadas en la estimulación para ayudar a un niño a dejar el chupete:
- Distracción. Intentar que reduzca el uso del chupete durante el día y lentamente ir aumentando los períodos sin su uso.
- Más tiempo. Estimularlo para que se duerma también sin el chupete o que al menos pase el mayor tiempo sin él para lograr conciliar el sueño.
- ¡Hablar! Nunca imponer. No recurrir a imposiciones ni castigos.
Métodos para Retirar el Chupete
Sabrás cuándo es el momento adecuado para empezar a reducir o acabar con el uso del chupete. Prueba una de las siguientes ideas o una combinación de varias para encontrar la solución que mejor se adapte a tu hijo y a ti.
- Poco a poco: Este método consiste en ir disminuyendo gradualmente el uso del chupete. Empieza por limitar la cantidad de chupetes en casa. A continuación, asegúrate de que sólo los utiliza en casa. Después, que use el chupete sólo para la siesta o la hora de dormir. Esto puede durar varias semanas. Es un método perfecto si no tienes prisa y quieres hacer las cosas poco a poco, por si tu hijo es un niño sensible. Este método se puede combinar junto con la lectura de cuentos que inviten a dejar el chupete. Puede incluso que así sea el niño quien tome la iniciativa.
- Otra actividad agradable: Cuando tu pequeño necesite el chupete, prueba con una distracción. Puede ser con actos agradables como un abrazo o una canción o actividades emocionantes como teatro, marionetas o su juego preferido. Además, puedes sustituir el chupete por una mantita o su peluche favorito. Si lo intentas antes de ir a la cama puede que necesite más tiempo para adaptarse al cambio, peor no te preocupes, muy pronto se adaptará.
- Con alegría y… sin miramientos!: Este método es como quitarse una tirita… ¿por qué esperar? Puede que tu hijo necesite unos días para adaptarse o puede que lo asimile bien desde el principio. Los acontecimientos importantes son momentos excelentes para este método; por ejemplo, un cumpleaños es un buen momento, significa que ya es mayor y puede decirle adiós al chupete. Si te decantas por este método, asegúrate de que no hay otros grandes cambios a la vez, como una mudanza o un nuevo bebé. Una vez decidido, no olvides deshacerte de todos los chupetes, para no tener la tentación de dárselos a tu pequeño si te lo pidiera.
- Crea una historia: Historias como el cuento de Nutty, Nity y Nelly son perfectas para potenciar la imaginación y creatividad de tu niño. También puedes incluir un personaje mítico o que le guste en el cuento sobre dejar el chupete. Otra forma es que tu hijo ayude a hacer una caja o bolsa para guardar los chupetes. Por ejemplo, podéis colgarlos de un árbol, o dejárselos al Ratoncito Pérez o cualquier otro personaje. Lo más emocionante para tu hijo será cuando este personaje le deje un regalo a cambio del chupete. Dale algo que sepas que le va a encantar.
- Un niño bueno: Un método popular y que mejora la autoestima es hacer que el niño “envíe” los chupetes a otro bebé que los necesite o al personaje de Nelly del cuento de Nutty, Nity y Nelly. El proceso de preparación y envío del paquete es una preciosa oportunidad para que tu hijo ayude a otra persona. Después del envío podría recibir una carta con un pequeño regalo o pegatinas, en modo de agradecimiento por su generosidad.
- Estructura y recompensa: Una escalera o tabla de estrellas supone una manera sumamente eficaz de motivar, apoyar y elogiar a tu hijo por la realización del cambio. Haz que cada pegatina signifique un pequeño paso en el camino, como pueden ser dos horas sin el chupete o ir a la guardería sin él. Con cada pegatina dile a tu hijo con palabras, sonrisas y abrazos que lo está haciendo bien y que está siendo muy inteligente y mayor. Cuando tenga una hoja llena de pegatinas, puedes darle una pequeña recompensa como un libro nuevo, ver su programa de televisión favorito o hacer una excursión. Ganará confianza con cada paso.
Consejos Adicionales
Para que el proceso de dejar el chupete sea más fácil, la doctora Oliván nos expone una serie de consejos o recomendaciones que seguro nos serán útiles. Es cierto que cada niño/a es un mundo pero seguro que estas pautas pueden ayudar a muchas familias que se encuentren en este proceso.
- Hablar con el niño/a y prepararle para ese momento, recordándole que ya es mayor.
- Ponerle metas y premiarle cuando las consiga.
- Darle mensajes positivos, y alabarle cuando lo haga bien.
- Negociar, no tomar medidas drásticas, e ir dejándolo gradualmente.
- Cambiar el uso del chupete por algunos elementos como vasos para sorber que fomentan el desarrollo de la coordinación entre la vista y las manos, y ayudan a poner fin al habito del chupete.
- A la hora de ir a dormir, intentar cambiar los hábitos. Por ejemplo, leerle un cuento relacionado con dejar el chupete.
- Elegir el momento adecuado, y asegurarse de que no haya sufrido cambios importantes en la vida familiar que puedan afectarle.
Además de todo ello, "es fundamental no impacientarse, procurar entenderle y no gritarle ni compararle con otros niños si lo consigue antes, ya que cada uno lleva su propio ritmo.
Estrategias para Ayudar al Bebé a Abandonar el Chupete
La Asociación Española de Pediatría sugiere que los padres y madres comiencen a pensar en dejar el chupete a partir del primer año de vida. El contexto y el desarrollo personal son clave. Existen diversas estrategias que los padres y madres pueden implementar para ayudar a sus bebés a abandonar el chupete de manera efectiva.
- Ajustar la rutina de sueño puede facilitar el proceso.
- Es importante abordar la dependencia emocional que pueda tener el bebé hacia el chupete.
- Establecer un diálogo abierto con el niño o la niña sobre la necesidad de dejar el chupete.
- Utilizar historias o cuentos donde otros niños y niñas dejan el chupete puede ser muy efectivo.
- Implementar un enfoque gradual es clave para hacer la transición más llevadera.
- Establecer momentos concretos en los que el chupete es permitido, como durante la siesta o antes de dormir, puede facilitar la disminución progresiva de su uso.
- Las recompensas pueden ser un incentivo efectivo para que abandone el chupete.
- Proporcionar pequeñas recompensas cuando demuestre esfuerzos por dejarlo ayuda a motivarle y a reforzar el comportamiento positivo.
- Los cuentos pueden ser herramientas poderosas en este proceso.
- Realizar cambios en el chupete puede hacer que pierda atractivo.
Cuándo Buscar Apoyo Profesional
En algunos casos, el proceso de abandono del chupete puede presentar dificultades que requieren la intervención de un especialista. El/la pediatra es el primer profesional al que acudir cuando surgen problemas relacionados con el uso del chupete. Esta figura sanitaria puede ofrecer orientación adecuada sobre el proceso y evalúa factores médicos que puedan estar afectando al niño o la niña.
tags: #ideas #para #dejar #el #chupete #consejos