Ana Pontón: Familia, Trayectoria Política y Aspiraciones en Galicia
Ana Pontón, nacida en 1977, es una figura destacada en la política gallega. Actualmente es febrero de 2024, y Ana Pontón ha traído hasta Chorente (Sarria, Lugo) a la caravana de periodistas que le siguen para resaltar sus "orígenes".
Orígenes y Juventud
Belén, como la llaman en casa, se crió en Chorente, una aldea de poco más de 300 vecinos. Corre el año 1992, en una cancha de baloncesto cualquiera de Galicia, y la número 11 del CB Sarria destaca por varios motivos. Juega de pívot porque es alta. Además, es inteligente en la pista y tiene una gran visión de juego. A las cualidades habituales de cualquier pívot hay que sumarle lo rápida que es. La adolescente llama la atención.
A sus 16 años, la niña que destacaba en la cancha de baloncesto comienza su militancia política. Antes de cumplir los 18 años muestra su bravura y la firmeza de sus convicciones. La niña que destacaba en el parqué acaba estudiando Ciencias Políticas y de la Administración en la Universidad de Santiago de Compostela. Lo hará tras no darle la nota para estudiar Periodismo. Además del deporte, le gusta la música.
Inicios en la Política
La primera vez que Ana Pontón demostró que movía a la masas estaba en la universidad. Su primera experiencia política le llegó a los 27 años. Era la primera vez que accedía al parlamento gallego. La joven llegaba para relevar a Pilar García Negro, otra mujer histórica dentro del nacionalismo gallego. Han pasado 20 años y Pontón mantiene su escaño a pesar de las distintas crisis del partido.
Pontón tenía 16 años y aún vivía con sus padres cuando pisó por primera vez la sede del partido que hoy encabeza. El BNG había nacido 10 años antes como lugar de acogida para las distintas corrientes del soberanismo gallego, con un corazón comunista, pero con ramificaciones diversas en las que cabía hasta el nacionalismo de centroderecha. Pontón, que luego estudió Ciencias Políticas, se afilió en 1993 a la organización juvenil del BNG, Galiza Nova.
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Candidata a la Presidencia de la Xunta
En las últimos comicios regionales, el BNG logró su mejor resultado tras haber estado a punto de integrarse en las mareas. Pontón no se da un premio personal por la salvación del nacionalismo gallego, sino que se lo regala al equipo. "Bueno, no es mérito mío, es un mérito de la organización.
Es la candidata más valorada en unas encuestas que colocan a su partido en segunda posición, con la mitad de escaños que Alfonso Rueda del PP, pero acariciando la posibilidad de formar gobierno con el PSOE si el popular no alcanza los 38 escaños de la mayoría absoluta.La encuesta publicada este viernes por Sondaxe en La Voz de Galicia señala que el PP lograría revalidar la mayoría absoluta con 39 escaños y que el BNG subiría uno al pasar de los actuales 19 a 20. El PSOE mantendría los 14 que tiene en la actualidad. Sumar lograría un escaño y Vox y Podemos se quedan fuera del Parlamento. La encuesta, no obstante, deja dos datos cargados de incertidumbre que animan la pelea electoral: la abstención prevista supera el 40% y los indecisos, el 20%.
La pívot del BNG Ana Pontón tiene en mente la clave para machacar el aro en el partido del domingo y hacer historia justo antes del toque de bocina: "Que ningún voto que quiere cambio quede en casa ni se pierda. Esa va a ser la cuestión central, que en el BNG unamos a todas las personas que quieren cambio en este país.
Valores y Familia
Pontón, de 46 años, organizó este viernes su primer acto de campaña en la casa donde creció y ni con sus padres delante, o precisamente por eso, se salió de un guion que parece escrito en la cocina junto a ellos. Pontón repitió las ideas centrales de un mensaje que coge fuerza con el paso de los días: “por primera vez una mujer puede ser presidenta”, “soplan aires de cambio”, “quieren convertir a Galicia en una prolongación de las batallitas de Madrid” o, la estrella de todas ellas, “soy la única con las manos libres frente a los partidos estatales”.
“Me gusta empezar la campaña aquí”, dijo señalando la cocina, “porque aquí están los valores del esfuerzo, del trabajo y de las mujeres que lucharon por la igualdad”, resumió sobre una cocina que solo podía ser gallega: es más grande que el salón, reúne a más gente durante la matanza que en Navidad y está decorada con fotos de hijos haciendo la comunión o cumpliendo el servicio militar. Dulces de castaña y “filloas de Carmiña” sobre la mesa de madera para que nadie se quede con hambre. Hay escenas con más fuerza que todas las banderas y programas juntos.
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En los mítines, Pontón se reivindica heredera de las revueltas ‘irmandiñas’, de los mártires de Carral, de Bóveda, Castelao, Casal, María Miramontes y las cigarreras de A Coruña, que en 1857 protagonizaron la primera huelga femenina de Galicia. Pero en la cocina de su casa es hija de Luis, un padre emocionado que pasó toda la vida trabajando en una cementera, y de Aurita, que después de ordeñar y alimentar a las vacas, daba de comer al resto de la familia. Aurita se había escrito unas palabras en el móvil por si los periodistas le hacían hablar. Así que con naturalidad, sacó el teléfono y leyó que su hija es una gran persona y que “trabajará con intensidad para mejorar la vida de todos”. Situar a una madre frente a cinco cámaras de televisión tiene su riesgo y Aurita reconoció que antes de que Ana comenzara con “lo suyo” de la política, en esta casa se votaba al PSOE.
La aldea de Chorente, a 125 kilómetros de Santiago, tiene exactamente siete casas, una iglesia, dos feos hórreos de ladrillo y cuatro vecinos. Dos de ellos son Aurita y Luis, los padres de Ana Pontón, la candidata que por primera vez en la historia del Bloque Nacionalista Galego (BNG) tiene posibilidades de convertirse en presidenta de la Xunta tras las elecciones del 18 de febrero.
Su Hija Icía y su Pareja Alberte Branco
Cuando nació Icía, la única hija de Ana Pontón y Alberte Branco, casi nadie imaginó que a las pocas semanas la madre estaría en plena campaña electoral. Como la vida de tantas personas en aquellos días, la de la actual candidata a la Xunta por el BNG ha cambiado en poco tiempo. Corría enero de 2020 cuando la política nacionalista dio a luz a su bebé, una niña salerosa hoy en día que acompaña a su madre a muchos actos electorales. Dio comienzo a la nueva campaña electoral, la que le ha dado los resultados de este domingo, en casa de sus padres. No, disculpen, en casa no, en la cocina de la casa de sus padres. Quien allí no estaba es Alberte Branco, su pareja, un hombre dedicado a la dirección de fotografía en el cine que la ha acompañado a varios actos, aunque siempre ha preferido mantenerse en segundo plano.
Sin boda Pontón, bautizada como la esperanza de la izquierda gallega, nunca se casó con su pareja, un director de fotografía que ha participado en numerosas películas y ha ganado numerosos premios. Sin boda, el compromiso entre ellos es mucho más potente: su hija en común. Mientras la candidata desarrollaba su carrera política, su pareja hacía lo propio en el cine. Natural de Fene, el mismo pueblo en el que creció la vicepresidenta Yolanda Díaz, Branco ha ganado numerosos premios por su trabajo, uno incluso en Brasil y otro en el Festival de Cine de Nueva York.
Decíamos que Branco prefiere mantenerse un paso detrás de su pareja y acude a pocos actos electorales. Hemos visto más veces a la hija que tienen en común que al 'chico' de Pontón. Eso sí, en las redes sociales es un activista por su mujer, a quien apoya de manera clara y directa. La pareja es de gustos sencillos, nada ostentosa, algo que demuestra su coche, un Renault Megane que compró en 2003.
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Legado
Será la líder de la oposición en el Parlamento gallego y fue la primera presidenta mujer del BNG. Hizo el camino hasta Santiago desde Sarria, pueblo lucense en el que fue alumbrada en 1977 y que da nombre a la ruta más breve y dos veces buena de la peregrinación xacobea. Consolidada como líder de la oposición en el Parlamento de Galicia, Ana Pontón espera hacerle la legislatura imposible a Alfonso Rueda.