Joyas Hechas con Leche Materna: Un Recuerdo Inolvidable
Las joyas de leche materna se han convertido en una forma especial de conmemorar la experiencia de la lactancia. Estas piezas únicas encapsulan la leche materna, transformándola en un recuerdo tangible de la conexión entre madre e hijo. Elaborar tu propia joya en casa es posible gracias a kits DIY que facilitan el proceso.
¿Qué son las joyas de leche materna?
Las joyas de leche materna son piezas de bisutería que contienen una pequeña cantidad de leche materna preservada y encapsulada en resina u otros materiales. Representan un vínculo especial entre madre e hijo, convirtiéndose en recuerdos duraderos de la etapa de lactancia.
Un Vínculo Eterno: El Significado Emocional
La maternidad es una experiencia única y transformadora en la vida de una mujer. Durante este tiempo, las madres crean un vínculo especial con sus hijos que durará toda la vida. Las joyas de leche materna son una forma conmovedora de capturar y preservar este vínculo.
Las joyas de leche materna son piezas de joyería personalizadas hechas a medida, que encapsulan la leche materna en su diseño. Cada joya es una creación única que combina la esencia de la maternidad con la artesanía de la joyería. Estas joyas llevan consigo un profundo significado. Representan el vínculo único y la conexión emocional entre la madre y el hijo durante la etapa de la lactancia. Para algunas madres, las joyas de leche materna también representan la creación de un legado familiar.
La elección de joyas de leche materna va más allá de lo estético; es una forma de llevar contigo un recuerdo eterno de la maternidad. Las joyas de leche materna son mucho más que piezas de joyería; son tesoros que encapsulan momentos preciosos de la maternidad. Cada joya es única, personalizada y llena de significado.
Lea también: Joyas de leche materna: Todo lo que necesitas saber
Si eres una madre que valora la conexión especial que compartes con tu hijo, considera la posibilidad de eternizar ese vínculo a través de una joya de leche materna. Estas joyas son una expresión tangible de amor maternal y una forma hermosa de preservar los recuerdos de una etapa única en la vida de una madre.
El Proceso de Creación: Paso a Paso
El proceso de creación de joyas de leche materna es un verdadero acto de amor y cuidado. Comienza con la madre que proporciona una pequeña muestra de su leche materna, que se preserva de manera especial para evitar la descomposición. Cada joya es personalizada según los deseos de la madre, lo que significa que no hay dos iguales.
A continuación, te ofrezco una guía detallada para crear tu propia joya de leche materna, como lo ha hecho Cristina Pedroche en su vestido de fin de año:
- Leche materna: aproximadamente 5 ml. Puedes usar leche congelada o fresca.
- Prepara la resina: mezcla la resina epoxi con el endurecedor siguiendo las instrucciones del fabricante. Asegúrese de hacerlo en un área bien ventilada.
- Incorpora la leche materna: agrega la leche materna a la resina epoxi en una proporción adecuada. Normalmente, 1 parte de leche por 3 partes de resina es suficiente.
- Mezcla bien: asegúrate de que la leche esté completamente integrada en la resina para evitar burbujas de aire.
- Prepara el molde: coloca el molde de silicona sobre una superficie plana y asegúrate de que esté limpio.
- Vierte la mezcla: echa lentamente la mezcla de resina y leche materna en el molde, asegurándote de no llenar completamente el molde para evitar derrames.
- Deja reposar: permite que la resina se endurezca durante al menos 24 horas, o el tiempo recomendado por el fabricante.
Consejos Adicionales
- Usa pigmentos: si quieres darle un toque especial a tu joya, puedes agregar colorante o pigmento a la resina.
- Evita burbujas: para evitar burbujas en la mezcla, utiliza una técnica de vertido lento o aplicación de calor suave para hacer que las burbujas suban a la superficie.
- Cuidado con el tiempo de curado: asegúrate de seguir correctamente los tiempos de curado recomendados para garantizar la durabilidad de la joya.
La Joyería se Reinventa: Un Enfoque Personal e Íntimo
El concepto de joyería ha ido cambiando y evolucionado hacia una faceta más personal, más íntima. La gente ya no busca piezas que pueda tener cualquiera, sino que apuesta por aquellas que tengan un valor diferencial.
De esta premisa nace Makidy Muttermilchschmuck, la empresa elaboradora de joyas hechas a base de leche materna que llega desde Alemania a Sevilla. Para ello se utiliza una técnica que recuerda a la que ficcionó Steven Spielberg en Parque Jurásico, recuperando el ADN de un dinosaurio a través del mosquito que le picó en el pasado para quedar luego atrapado y preservado en resina o ámbar.
Lea también: Recuerdos Inolvidables: Joyas de Leche
En este caso, la leche se inserta en una base de resina de epoxi -que se utiliza en objetos cotidianos, como envasados de comida o bebida- bajo un tratamiento previo de deshidratación y dilución del polvo obtenido con diversos componentes químicos que aseguran su preservación y durabilidad.
“Fue un proyecto que empecé tras el nacimiento de mi primera hija. El sentimiento que me despertó la lactancia hizo que surgiese en mí un deseo de inmortalizarlo en el tiempo”, cuenta Busch. La artesana afirma que la lactancia le ayudó a establecer un vínculo indescriptible con su hija. Es ahí cuando el deseo de plasmar ese recuerdo en el tiempo le trajo a la mente la idea de aprovechar su experiencia en el sector de la joyería para crear piezas a partir de leche materna.
De esta premisa nace en Alemania Makidy Muttermilchschmuck, es decir, Makidy Joyas de Leche Matern, cuyo nombre de marca “Makidy” no es casual sino que surge de la unión de las iniciales de su nombre, Marlene y el de sus dos hijos Kiara y Dylan para simbolizar ese vínculo madre/hijos: “Desde entonces me he dedicado exclusivamente a crear estos maravillosos recuerdos, cuya elaboración no es solo mi profesión sino también mi pasión”.
Actualmente, la venta de este tipo de joyas se ha multiplicado exponencialmente hasta el punto de a Marlene y su marido prácticamente nos les hace falta recurrir a la publicidad para promocionar su venta: “Muchas agencias de marketing se han puesto en contacto con nosotros, pero tampoco nos interesa multiplicar más las ventas. Yo no quiero ser directora de empresa, a mí me gusta realmente hacer las joyas y yo no doy abasto”.
El número de pedidos que llevan a cabo al mes es bastante elevado, parar tratarse de una empresa familiar, con ventas de “hasta 70-80 joyas mensuales”, fluctuando en función de la época del año. A priori, este no parece un número excesivamente elevado, pero teniendo en cuenta que la horquilla de precios más habitual de las mismas oscila entre 65 y 500 euros, pudiendo llegar hasta los 1500 euros si las joyas incluyen diamantes.
Lea también: Guía de Joyas para Embarazadas
Tras 14 años viviendo en Berlín, Marlene Busch decide volver a su ciudad natal, Sevilla, e instaurar un taller aquí porque considera que puede ser una muy buena oportunidad de mercado: “He observado que otras empresas dedicadas a este sector están destinando mucho dinero a publicidad en esa zona”. No obstante, aunque la compra de joyas de leche materna es una tendencia que cada vez está ganando más y más popularidad en España y a nivel internacional, en Sevilla aún son muchos los escépticos ante este tipo de joyería.
Al principio “la gente se sorprende y piensan qué cosa más rara”, pero las mujeres que hemos alimentado a los niños sabemos lo bonito que es y el significado que tiene“, cuenta Busch. Personajes populares como Cristina Pedroche, que recientemente ha mostrado un anillo realizado con su propia leche y diamantes en redes sociales, se han subido al carro de esta nueva moda.
Aunque la leche sea el elemento que más esté llamando la atención, Busch también trabaja con otros materiales como pelo animal -de gatos y perros- y humano, fragmentos de cordón umbilical, dientes o cenizas: “No solo trabajamos con leche, aunque sea el elemento más viral”. Los pelos los emplea para trazar dibujos y formas en las joyas de leche como corazones, iniciales de los hijos, o el árbol de la vida, al que también añade otros elementos como flores secas o pan de oro: “Cada pieza es única y personalizada al gusto del consumidor, ya que es un objeto muy personal y entrañable”.
El Secreto de la Durabilidad: Un Proceso Artesanal y Emocional
Cuando conocimos el trabajo de Begoña Prats con joyas hechas con leche materna nos quedamos maravilladas. Me entusiasmó la idea de poder unir mis dos pasiones: joyería, y maternidad, y decidí investigar hasta conseguir, tras un complejo proceso, la perdurabilidad de la leche y convertirla en preciosa joya.
Finalmente se une la pieza elaborada en un proceso totalmente artesanal, con la muestra tratada de cada madre obteniendo la maravillosa Joya. En definitiva, si algo tiene este trabajo es mucha emoción.
Lleva muchos años creando 'joyas emocionales' para sus clientes, pero es ahora cuando está viviendo un verdadero boom gracias a Cristina Pedroche. Hablamos de Belén Mozas, fundadora de 'Morir de Amor' y creadora del anillo que la presentadora quiso hacerse con su leche materna tras el nacimiento de su primera hija, Laia. La artesana define a Cristina como "sensible, encantadora, atenta y amable" y se siente "muy afortunada" de que la eligiera para crear esta pieza tan especial.
Ella solo tiene palabras de agradecimiento, ya que su trabajo ha tenido una enorme repercusión. Voy respondiendo lo más rápido que puedo y estoy reestructurando todo para poder atender a todas las mamis lo mejor posible. Incluso estamos diseñando una web para poder atender la demanda de una manera mucho más eficiente y, sobre todo, más fácil y cómoda para ellas.
Muchos se han quedado alucinados al ver que se pueden hacer joyas con leche materna. ¿Nos podrías contar un poco cómo es el proceso? Llevo más de 5 años trabajando en conseguir este acabado en las piezas. Es el resultado de semanas de tratamientos térmicos a través de los cuales consigo cristalizar la leche y mantenerla preservada para que sea eterna. Una vez hecha la piedra, construyo alrededor de ella la pieza de joyería.
¿Qué te llevó a usar este tipo de elementos? Siempre he tenido la sensación de que una joya puede ser más que un adorno. Desde hace varios años tomé la decisión de hacer joyas cuyo valor emocional superara con creces el económico, y nunca he estado más feliz como ahora de haber tomado este complicado camino.
¿Tus piezas son únicas? ¡Pues hay de todo! A mí lo que más me gusta es cuando la clienta me cuenta su historia y creamos una pieza alrededor de esas emociones. Hace un tiempo enfermé y todos los sentimientos que sentí los plasmé en distintas joyas. Las propias historias de mis clientas son fuente inagotable de inspiración.
Todo lo que haces tiene, además, mucha carga emocional. ¿Cómo lo gestionas? Pues hay muchas veces que lloramos juntas. Sufro y empatizo mucho, pero también acompaño en momentos tremendamente felices. Ya no solo de lo que me cuentan al encargar la joya, sino del feedback que me dan al recibirla. Soy un poco llorona y estas historias me despiertan mi lado más sensible.
¿Cuál es la pieza más especial que has hecho para ti misma? Perdí a mi abuela durante el COVID y, como muchos españoles, no tuve oportunidad de despedirme de ella. Así que cogí uno de sus pañuelos favoritos y me hice una medallita con ella. La conservo como oro en paño.
Según el propio Josie, quien es desde hace una década el estilista de Cristina Pedroche para las Campanadas, fue ella misma quien le llamó para decirle que tenía litros de "leche materna de la lactancia de Laia almacenada" y que conocía a una joyera que podría cristalizarla para el vestido de este año.
El diseño está inspirado en el concepto de una 'Galactotrofusa', una deidad futurista de la maternidad, "como lo fueron Deméter, Isis, Parvati, Lat, Kubaba, Coatlicue, Cibeles, Houtu, o Hepat”. Felipe Vivas y Manuel Carrión enrejaron, ensedaron y ahormaron las piezas en el molde con croché de algodón que luego salpicaron con las 8.500 gotas de leche materna acristalada, que manan de más de 40 pezones. Además, bordaron el casquete de plumas tipo vedette que lució Pedroche la pasada Nochevieja.
Mummy's Milk: Preservando Recuerdos con Calidad
En Mummy’s Milk sabemos la importancia y significado que tiene la lactancia materna para cada una de vosotras, por ello optamos por ofrecer materiales de máxima calidad con la intención de que vuestras joyas perduren lo máximo posible en el tiempo. Lo primero que hacemos al recibir vuestra muestra de leche es etiquetarla y apuntarla en nuestro registro (lugar donde se encuentran todos los detalles de cada una de vuestras joyas).
Uno de los pasos más importantes y necesarios es la forma de preservar la leche. Si has buscado en «San Google» alguna vez cómo se hacen las joyas de leche materna, te habrás encontrado con numerosos vídeos y posts donde simplemente deshidratan o encapsulan la leche incluyéndola directamente en resina, sin ningún tipo de conservante químico. Incluso se venden kits donde una misma puede hacer su joya en casa, mezclando la leche en resina directamente sin tratar (si quieres que tu joya dure más de dos semanas descarta este método).
Primero integramos los conservantes con la leche, calentándola al baño maría a baja temperatura, así reducimos y eliminamos la mayor cantidad posible de agua que contiene la leche. Llegados a este punto, la leche se convierte en una masa, pasando por un estado pegajoso hasta endurecerse.
Cada base de plata está hecha desde cero por nuestros orfebres, desde Asturias, Alfonso, con más de 20 años de experiencia en el sector, se encarga de hacer cada joya a mano, y desde Córdoba, Juan Carlos se encarga de realizar en impresión 3D los diseños más laboriosos y con más detalles (como muchas de vuestras joyas personalizadas). Mientras se realiza cada base en plata, aquí en Valencia realizamos el proceso de conservación de cada muestra de leche.
¿Imaginabas que fuese así?
Un Regalo para Toda la Vida: La Leche Materna en Joyas
Uno de los libros más vendidos entre las familias que van a tener un bebé y que quieren familiarizarse con la lactancia materna es «Un regalo para toda la vida» del popular pediatra y divulgador Carlos González. Esa frase, que elude a la leche materna como una inversión en salud física y emocional para niños y niñas, se vuelve más literal cuando las madres deciden conservar en forma de joya parte del alimento con el que amamantan a sus crías.
«Sigue habiendo cierto desconocimiento, pero cada vez que alguien popular muestra este tipo de joyas crece el interés y llegan a más mujeres que desean conservar este recuerdo», explica Iris Durán. Tras 11 años dedicándose a la fotografía, su último trabajo en un campo de refugiados en Grecia y una enfermedad le abrieron los ojos sobre el cambio que quería implementar en su vida. «No diseñé un proyecto empresarial como tal, todo surgió de manera muy orgánica, trabajo con el mercado local y el boca a boca» explica desde su taller en Ponteareas. Allí encontró la paz que necesitaba para realizar unos encargos que van más allá de lo material.
Para elaborar este tipo de joyas se requiere habitualmente entre 5 y 15 mililitros de leche, que puede ser fresca o haber estado previamente congela y que no tiene por qué ser ya apta para el consumo. Las artesanas tratan y encapsulan con resina el producto dando lugar a estas joyas únicas, de hecho, «en mis trabajos no utilizo colorantes de ningún tipo, puede apreciarse cómo cada leche es única, y dependiendo de la mujer y de la etapa de la lactancia, tiene un tono u otro. Eso da un valor añadido a cada pieza, que sirve como recuerdo del momento concreto», añade Iris.
En el caso de las cenizas, al tratarse de una sustancia sólida, puede crear formas hasta tratar de inmortalizar el recuerdo de las personas que acuden a ella.
Hay que mirar casi una década atrás para encontrar a una de las primeras artesanas que realizaron en España este tipo de piezas. Allá por el 2016, la alicantina Anaïs Berna esperaba a su hija Alma, «encontré un artículo sobre este tipo de joyas y me interesó para poder tener la mía propia, pero no encontré quien las hiciese en España», explica. Aquello fue, como ella misma describe «una revelación, esa noche no dormí, sabía que aquello era para mí».
Comenzó haciendo algunas joyas y, cuando comprobó que la fórmula que utilizaba era duradera y las piezas no se deterioraban con el paso de los meses, comenzó a compartirlas en sus redes sociales privadas. En sus inicios se centró en la leche materna, hasta que un día, una madre canaria a la que no olvidará nunca, le pidió una joya con ella «pero me dijo que necesitaba otra con las cenizas de su bebé fallecido, no podía decirle que no», cuenta Anaïs. Ahora conserva también en estas obras dientes de leche, fragmentos de cordón umbilical o pelo de bebé para familias de toda España, que ven en ellas un recuerdo, pero también un legado.
El proceso es sencillo para el cliente. «Para las joyas de leche materna pido 15ml en un recipiente hermético, recomiendo meterlo en otra bolsa hermética y luego en una caja en la que se pone el número de pedido, un identificador único para cada uno. Luego, lo recogemos en el domicilio el día que nos indican y en dos o tres semanas enviamos la joya también a domicilio», apunta Anaïs.
Bea Cándido, una joven de 24 años de Verín, comenzó casi por casualidad en la joyería. Estudio diseño gráfico y ahora cursa un máster en diseño UX y UI, formación que combina con su actividad como artesana. «Quería empezar a trabajar con arcilla y terminé comprando un kit de resina sin pensar que sería con lo que más trabajaría», relata.
Bandejas, ceniceros o llaveros con fotos fueron algunas de sus primeras creaciones, para dar el salto a las flores y acercarse también a los trabajos con leche materna. Sin embargo, ahora se centra, además de en la botánica, en las creaciones con pelo o bigotes de mascotas, desde gatos y perros a hámsteres o conejos.
Sea con leche materna, pelo, dientes, cenizas… el objetivo de estas joyas es tan sencillo como profundo, conservar un recuerdo importante para quien la encarga.
Casi cuarenta y ocho horas después, las Campanadas siguen dando de qué hablar. De las críticas a LalaChus por mostrar una 'estampita' con la vaquilla del Grand Prix a todo un clásico, el vestido elegido por Cristina Pedroche. La presentadora vallecana, quien anunció el pasado 28 de diciembre que se encuentra embarazada de su segundo hijo con Dabiz Muñoz, se decantó en esta ocasión por un vestido alegórico de la maternidad y la lactancia.
Ha sido la marca de joyería Morir de Amor, de Belén Mozas, la encargada de convertir los miles de cristales a partir de la leche materna que la presentadora conservó para este fin. Se trata de una firma artesanal especializada en 'joyas emocionales' a partir de pelo, cenizas de difuntos, dientes de leche e incluso el cordón umbilical.
Las joyas a partir de leche materna son el resultado de más de 5 años de investigación. Para elaborarlas son necesarias semanas de tratamientos térmicos para conseguir cristalizarla y mantenerla preservada para que sea eterna, según explica su autora, Belén Mozas, en una entrevista para Hola. Una vez hecha la piedra, se talla a mano hasta lograr la joya deseada.
Aunque en el caso de las piezas de leche se inspira en el modelo de una gota, lo cierto es que nunca habrá dos cristales iguales. El resultado, una joya con valor emocional que va más allá del mero adorno y "una forma única de explorar la maternidad", al no haber tenido la posibilidad de ser madre biológica.
Tabla Resumen del Proceso de Creación de Joyas de Leche Materna
| Paso | Descripción | Materiales Necesarios |
|---|---|---|
| 1 | Recolección de Leche Materna | 5-15 ml de leche materna (fresca o congelada), recipiente hermético |
| 2 | Preparación de la Resina | Resina epoxi, endurecedor, recipiente para mezclar, área bien ventilada |
| 3 | Mezcla de Leche y Resina | Leche materna, resina epoxi, utensilio para mezclar |
| 4 | Vertido en Molde | Molde de silicona, mezcla de leche y resina |
| 5 | Curado | Tiempo (24 horas o según fabricante), lugar seguro para el curado |
| 6 | Acabado (Opcional) | Pigmentos, colorantes, calor suave (para eliminar burbujas) |
tags: #joyas #hechas #con #leche #materna #proceso