Julieta Serrano: Una Vida Dedicada al Arte Escénico

24.12.2025

Julieta Serrano (Barcelona, 1933) es una de las grandes actrices españolas, reconocida por su extensa y prolífica carrera en teatro, cine y televisión. A sus 91 años, su vitalidad y pasión por la actuación siguen intactas.

Inicios y Pasión por el Teatro

Desde muy joven, Julieta Serrano sintió una fuerte inclinación por el teatro. Sus abuelos eran actores, y su padre también le facilitó el contacto con personas del medio. Comenzó su andadura en el teatro de aficionados en Barcelona, una ciudad que amaba el teatro, pero cuyas oportunidades profesionales eran limitadas debido a las consecuencias de la Guerra Civil.

“Fue una niña de la posguerra totalmente perdida” salvada por el teatro y una amante de la escena que se ganaba la vida con el dibujo. Aunque su pasión era recitar desde bien niña, probó suerte en las bellas artes. “Tenía una innata habilidad para dibujar. Entonces compaginaba ambas cosas, porque tenía fuerzas o dudas por determinar su futuro.

“Sacaba tiempo de donde fuera, me quitaba de vivir. Mis comienzos fueron muy intensos. Compaginaba mi trabajo en el taller de Modesto Morato con el teatro. Cuando terminaba, me iba corriendo a hacer la función y, prácticamente, ni dormía. No tenía vida porque la dedicaba toda al teatro”.

Julieta recuerda la radio como uno de sus primeros trabajos. “De adolescente, hacía infantiles en el Teatro Romea de Barcelona, con catorce o quince años”. Allí fue donde conoció a una de sus inseparables compañeras de giras, Nuria Espert, otra de las grandes.

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Decisión por las Artes Escénicas

Llegó un momento en el que tuvo que elegir y, obviamente, se decantó por las artes escénicas. “Podía haber seguido la carrera de dibujo y restauración, pero me sentía más realizada en el teatro. Disfrutaba más.

Trayectoria Profesional

Durante seis años, vivió a caballo entre Madrid y Barcelona para trabajar como actriz de teatro. Su carrera como actriz teatral da un salto cualitativo en 1969, cuando participa como protagonista junto a Nuria Espert en 'Las Criadas', de Jean Genet, dirigida por Víctor García.

“Yo creo que cambió la historia del teatro de este país. Me lo ha dicho mucha gente, que le cambió la forma de ver el teatro, que estaba muy adocenado. Fue un espectáculo que despertó a todo el mundo”. Precisamente con ella, años después, cambiaría la historia del teatro español al tener el arrojo de protagonizar el revolucionario montaje de ‘Las criadas’, a las órdenes de Víctor García, que se encargó de que la Serrano “no estuviera en otro universo que un fuera el suyo”.

En cine le ocurrió algo similar. De aparecer en cámara con un pequeño papel en 'Secuestro en la ciudad', de Luis María Delgado, pasó a estrenar una película cada año o dos años. En su palmarés figuran setenta largometrajes, muchos de ellos junto a reconocidos directores, como Carlos Saura ('Cría Cuervos'), Pedro Almodóvar ('Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón', 'Entre tinieblas', 'Matador', 'Mujeres al borde de un ataque de nervios', 'Átame', 'Dolor y Gloria' y 'Madres paralelas').

Las generaciones más jóvenes también reconocen el trabajo de Julieta Serrano en televisión, con series como 'Ana y los siete'; 'Herederos'; 'Cuéntame cómo pasó',y 'Arde Madrid', entre otras producciones audiovisuales.

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Colaboraciones con Pedro Almodóvar

Responde cuando escucha el nombre del director con el que ha rodado, hasta el momento, siete películas. “Pedro me ha dado los mejores papeles de mi carrera. En el cine siempre he tenido falta de personajes y llegó él y supo darme mi lugar”.

Antes de tener cualquier reunión profesional, recuerda dónde conoció al realizador. Ambos hacían ‘La casa de Bernarda Alba’ en teatro. “Él era una de las vecinas y yo hacía de Martirio. Enseguida nos hicimos amigos. Era una persona muy divertida”, recuerda la actriz de aquella gira de 1976, en plena Transición, “En ese momento, había una riqueza de gente imaginativa y fantástica.

Su relación empezó en 1980, con ‘Pepi, Luci, Boom y otras chicas del montón’, donde era una acelerada actriz teatral. Confiesa que siente debilidad por la madre superiora de ‘Entre tinieblas’. “El papel era muy transgresor, pero él ya era muy valiente en ese momento. Sin duda, es lo mejor que he hecho en el cine”. Después vino ‘Matador’, donde era una madre obsesiva y la ya mencionada ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’, que le llevó a la cima de Hollywood.

“Trabajamos mucho en los 80, hasta Mujeres…, pero en el 19 hacía 32 años que no trabajábamos”, empezaba a recordar Almodóvar, interrumpido por una divertida Serrano, que le decía que no eran 32. “Eran 27, los tengo contados”, afirmó con una sonrisa. “Daba la impresión de que no había pasado ningún año, que habíamos estado haciendo Mujeres… el día anterior. También para Julieta Serrano fue reencontrarse con unos amigos -Almodóvar y Banderas- como si hubiera sido el día de antes.

27 años después de la conciliadora esposa de Paco Rabal de ‘Átame!’, se reencontraron en ‘Dolor y gloria’, donde compartió personaje con Penélope Cruz. El director se enamoró tantísimo de su personaje que, a mitad del rodaje, decidió improvisar varias secuencias que alargasen su aparición en la cinta. Julieta Serrano entrará a formar parte de la 'troupe' de 'los Javis' en este segundo largometraje que rodará el próximo año la pareja de directores, un segundo proyecto cinematográfico tras el éxito de 'La llamada' hace siete años. «Es muy apetecible trabajar con ellos», dice la actriz, que confiesa que ya está estudiando el guión, entre sus quehaceres diarios que incluyen paseos, lectura, salidas con los amigos y la familia al cine y al teatro, y una vida relativamente tranquila.

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Él mismo ha contado que se quedó fascinado con Julieta Serrano de joven cuando llegó a Madrid y la vio actuar en el teatro.

Premio Goya

Yo mismo aplaudí desde casa cuando María Barranco pronunció su nombre. “Fue una noche muy emocionante. Todo ese público aplaudiéndote. Me emociona haber recibido el Goya a esa edad”, dice la que ha esperado a la tercera nominación para recoger el galardón. Compitió con la andaluza en la primera ocasión y en 1999, en su segunda oportunidad, lo ganó María Galiana por ‘Solas’.

A sus 87 años, la veterana intérprete ha logrado su primer Goya, el de Mejor Actriz de Reparto por su impecable trabajo como madre de Salvador Mallo (Antonio Banderas) en 'Dolor y Gloria'.

“Recibirlo por esa estupenda madre que escribió Pedro fue un regalo. He hecho ya tres madres con él y las tres teniendo como hijo a Antonio Banderas, que es un amor de persona”.

Una vez en el estrado comenzó un discurso lleno de elogios hacia Pedro Almodóvar: "Muchas gracias a la Academia, a todos los que me han elegido. Y gracias especialmente y lógicamente a Pedro Almodóvar por crear ese personaje tan entrañable y que he tenido la fortuna de interpretar y me ha traído un reencuentro tan feliz y unos recuerdos tan enormes de nuestras vivencias de tantos años. Solo recuerdo la alegría, la vida que hemos tenido juntos".

También ha elogiado a su compañero de reparto: "Pero ese reencuentro feliz, este premio es doble porque he tenido reencuentro con Antonio Banderas. ¡Qué voy a decir que no sepamos todos! Es una persona excepcional, su carisma, su paz y su serenidad forman pare de esta interpretación"."

“¿Me oyes bien? Porque, a veces, esta patata de teléfono hace unas cosas muy raras”, responde riendo a los vaivenes técnicos de los actuales móviles. Su voz es clara y, aunque alguna frase suena entrecortada, es inconfundible. A estas alturas no hay presentación que valga.

Julieta no tiene prisa por cortar la conversación con La Tribuna, pero dice con cierta modestia que ya lo ha contado todo y resume su buen estado de ánimo actual a pesar de los achaques de alguien que va camino de los 92 años. «Estoy muy agradecida. Es una palabra muy importante en mi vida.

Vida Personal

Me cuenta que ahora lee mucho, pero ya no dibuja. “Fue algo que fui dejando”, responde con cierta añoranza. No obstante, en su casa de Madrid, desde la que atiende esta entrevista, guarda una gran colección de varios de sus dibujos. Dice ser una persona muy afortunada por poder decir que está bien. Con 89 años todavía está dispuesta a cualquier proyecto bonito que le ofrezcan. “Si surge algo, aunque sea pequeño, lo haré con toda la dedicación y amor del mundo”, contesta.

Ha dicho no en pocas ocasiones porque siempre ha tenido papeles que le han gustado mucho. No obstante, la edad y el paso del tiempo hacen que ahora tenga que ser más exigente a la hora de decidir. “Tiene que ser algo factible, no muy largo y que el director y el reparto sean buenos, porque para mí el equipo siempre ha sido muy importante”, añade como únicos requisitos para decir sí a un proyecto.

Ha querido jubilarse en varias ocasiones. Incluso montó una pequeña fiesta informal con todos sus amigos cuando cumplió los 60 y anunció su retirada, pero empezaron a salir cosas y decidió que le retiraría la vida.

No obstante, añade que tuvo alguna reticencia a dar el paso porque consideraba que su vida no era lo suficientemente interesante. La ya icónica escena de ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ en la que, después de echar un vaso de gazpacho a la cara a Carmen Maura, Lucía (su personaje) se subía a una moto, armada, camino al aeropuerto, dispuesta a vengarse de su marido.

Reflexiones sobre su Carrera y el Futuro

Tras un brevísimo repaso por su carrera, le pregunto si cree que su gran papel todavía está por llegar. “No, yo ya lo he hecho casi todo. Sobre todo, en teatro.

¿Qué le hace no querer retirarse? “Hay una obra de teatro que se llama ‘El veneno del teatro’, pero es un misterio. Quizás más que un misterio sea una vocación. Es la pasión que tienen cuando te gusta una cosa y luchas por ello”.

Se despide con una firme declaración de intenciones que siempre ha sido una constante en su vida profesional. “Siempre lo he hecho todo con la mayor dedicación del mundo y con todo el amor con el que he estado trabajando toda la vida en esta profesión que me ha llenado el alma”.

Julieta tampoco ha tardado en decir sí al premio que le acaba de entregar el Festival de Cine y la Palabra (CiBRA). «Me hacía mucha ilusión venir a Toledo a recogerlo, aunque por la edad todo lo tengo que hacer despacito». En esta edición, el galardón 'Alice Guy de cine' recae en Julieta Serrano, y en la actriz Paz Vega, un reconocimieto ex aequo muy emotivo para ambas.

«CiBRA es un festival muy joven y yo no lo conocía, pero me he informado y enterado de a quiénes se han dado premios otros años, y me dio mucha satisfacción saber que es un festival que promociona la cultura», comenta la actriz, muy contenta de compartir el 'Alice Guy' con Paz Vega. «Cuando te dan un premio, por ejemplo, y hay otras nominadas está claro que nos lo merecemos todas, así que compartirlo es más satisfactorio aún».

A Julieta el teatro le daba vida, pero en Barcelona no había muchas oportunidades en su juventud porque se llevaban los proyectos amateur y las propuestas profesionales escaseaban en aquellos momentos. Aun así, la actriz no se vino abajo y puso el objetivo en marcharse a Madrid para intentar entrar en alguna de esas compañías que tanto admiraba.

«Tanto Miguel Narros como José Luis Alonso fueron mis padrinos teatrales y me trajeron a Madrid», recuerda agradecida. Ahí comenzó su prolífica carrera.

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