Lactancia Mixta y Rechazo al Pecho: Causas y Soluciones
Traer a tu recién nacido a casa es un momento de mucha ilusión, especialmente si eres mamá primeriza. Sin embargo, muchos aspectos de la lactancia materna pueden ser fuente de confusión. La verdad es que cada recién nacido es un mundo y pocas cosas se pueden aplicar a todos los bebés por igual.
¿Qué es la Lactancia Mixta?
Hablamos de lactancia mixta cuando el bebé se alimenta tanto del pecho como de biberón, ya sea con leche materna o de fórmula. Algunas mamás se ven obligadas a iniciar la lactancia mixta por problemas en la producción de leche, dificultades en el agarre del bebé, o porque han decidido reincorporarse al trabajo y necesitan complementar las tomas del pecho. Otras lo hacen porque prefieren una opción más flexible, que les permita descansar o delegar parte de las tomas a otras personas.
Síndrome de Confusión Tetina-Pezón
El síndrome de confusión tetina-pezón ocurre cuando un bebé no quiere el pecho o no consigue mamar de él debido a que se ha acostumbrado a la tetina del biberón. Tu bebé te dará algunas señales de que sufre este síndrome. Otra señal es que mueva la cabeza de un lado a otro, buscando el pezón, pero sin encontrarlo.
La reticencia del bebé a mamar del pecho puede llevar a una disminución de la producción de leche materna y también puede acabar derivando en mastitis.
Cómo Evitar la Confusión Tetina-Pezón
La única forma 100% efectiva de evitar la confusión tetina-pezón es no darle el biberón nunca a tu bebé y optar por la lactancia materna exclusiva durante un mínimo de seis meses. De esta manera, tu bebé no notará tanto la diferencia entre el biberón y el pecho y tendrá menos problemas para pasar de uno a otro. Para quitar la confusión tetina pezón, haz uso del contacto piel con piel. Dar de mamar es un acto muy íntimo y te proporciona la ocasión perfecta para crear un vínculo muy especial con tu bebé.
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Recuerda que mamar del pezón debe ser una opción. Si tu bebé sufre del síndrome de confusión de tetina y pezón, no te pongas nerviosa. Sigue estos consejos y poco a poco tu bebé volverá a mamar de tu pecho.
Hipogalactia: Producción Insuficiente de Leche Materna
La hipogalactia es la producción insuficiente de leche materna para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé. Aunque es una preocupación común para muchas madres, en realidad la hipogalactia es menos frecuente de lo que se piensa. De hecho, en muchos casos se basa en percepciones erróneas que en una deficiencia real de producción de leche. Por eso es imprescindible saber identificar cuándo se trata realmente de un problema y cuando se está ante la necesidad de corregir la forma en la que se da de mamar al recién nacido.
Causas de la Hipogalactia Temporal
Se la denomina como hipogalactia temporal porque el cuerpo no pierde la capacidad de generar leche materna, simplemente sufre un ligero retraso en el sistema de producción de este alimento esencial para los bebés. Se trata de un fenómeno multifactorial:
- En el caso de las cesáreas de emergencia o programadas, el cuerpo puede no estar preparado para la lactancia debido a la falta de estímulos hormonales del parto y lo mismo sucede con la retención de la placenta, ya que es una señal de inicio de secreción de Prolactina.
- El Hipo o Hipertiroidismo pueden afectar tambien la producción de leche
- Diabetes
- Inicio tardio de de la succión tras el parto
- El consumo de ciertos medicamentos puede inhibir temporalmente la producción de leche.
Causas de la Hipogalactia Permanente
La hipogalactia permanente puede deberse a afecciones como hipoplasia mamaria, donde hay un desarrollo insuficiente del tejido mamario, o a trastornos hormonales como el Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP) o el hipotiroidismo. Estas condiciones de salud afectan la capacidad del cuerpo para producir leche materna. Además, algunas cirugías de reducción mamaria pueden derivar en una producción insuficiente de leche materna al reducirse tanto la grasa como el tejido mamario presente en el pecho.
Diagnóstico de la Disminución de Leche Materna
El diagnóstico de hipogalactia se basa en la observación de signos como un bajo aumento de peso en el bebé o cambios en sus patrones de micción y de sus deposiciones, si se muestra letárgico muy inquieto y desconsolado. Llegados a este punto, es determinante saber diferenciar entre una verdadera hipogalactia y una percepción errónea de insuficiencia de leche. Para ello, un profesional de la unidad de Pediatría debe evaluar la situación con el objetivo de confirmar el diagnóstico y descartar la llamada "falsa hipogalactia", que puede estar relacionada con preocupaciones infundadas de la madre.
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Tratamiento de la Hipogalactia
El tratamiento de la hipogalactia incluye técnicas de relactación, como la estimulación frecuente del pecho, preferiblemente con extracciones cortas y regulares. Es importante que las madres reciban apoyo y asesoramiento personalizados por parte de profesionales de la salud y consultores de lactancia para manejar efectivamente este tipo de afección que, en buenas manos, puede tener muy fácil solución. Las comadronas suelen dar un apoyo inestimable en estos casos.
Alternativas si Produzco Poca Leche
Si la hipogalactia impide la lactancia materna exclusiva, existen alternativas como la lactancia mixta, combinando leche materna y de fórmula. La donación de leche materna es otra opción, pero es esencial mantener el contacto piel con piel y el vínculo emocional durante la alimentación, independientemente de cuál sea el método elegido para combatir la hipogalactia. Estas alternativas aseguran que el bebé reciba la nutrición necesaria mientras se mantiene el vínculo afectivo entre madre e hijo, algo tan importante para el recién nacido como para su madre.
Puedes optar a almacenar leche materna en bolsas de almacenaje con cierre zip o incluso en tarritos de almacenaje con rosca para guardar de forma cómoda y segura la leche recién extraída, bien en la nevera o en el congelador.
Causas del Rechazo al Pecho
El bebé puede rechazar el pecho por distintas razones. Algunas de las que se comentan popularmente no tienen base real. Es el caso del distinto sabor que puede tomar la leche cuando la madre ingiere determinados alimentos. Es verdad que el sabor habitual de la leche, que es dulce y al niño le encanta, va variando dependiedo de lo que come la madre, pero no es cierto que algunos de esos sabores disgusten al lactante.
Otras causas pueden ser:
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- Sensación de dolor.
- Hipogalactia.
- Flujo de leche muy rápido.
- Embarazo de la madre.
- Lactancia mixta. El flujo del biberón y del pecho son distintos.
- Incorporación errónea de la alimentación complementaria.
- El bebé se ha asustado.
- Enfermedad del bebé.
Cómo Distinguir si el Niño Quiere Destetarse o es un Bache de Lactancia
“Un menor de un año no se debería destetar de forma espontánea porque no sabe que hay otros alimentos disponibles”, indica la cofundadora de www.lactapp.es. Por este motivo, cuando el bebé menor de un año tiene ese rechazo al pecho, técnicamente se considera una huelga de lactancia y no un destete.
El destete dirigido por el propio niño puede aparecer a partir del año o más adelante, de los dos años y medio. Si el bebé se niega a mamar antes, hay que estudiar qué puede estar pasando y encontrar la causa, acudiendo al profesional adecuado, que puede ser una consultora certificada de lactancia, el pediatra...
Si ha Dejado de Mamar, ¿Se Puede Reconducir la Situación?
Cuando el niño muestra ese rechazo al pecho, pero la madre siente que no es el momento del destete y quiere seguir amamantándolo, puede llevar a cabo distintas acciones, como señala Alba Padró, para volver a ello. Lo primero, y muy importante, es “no forzarlo; nunca forzamos a ningún bebé a mamar”, insiste.
“Si rechaza cuando lo colocamos en posición para mamar, evitaremos esa postura y fomentaremos el contacto físico placentero: cosquillas, jugar, estar muy cerquita, tomar con él un baño, hacerlo reír... pero sin obligación de mamar”, detalla. Esa proximidad con la madre en un entrono relajado es la que puede hacer que el bebé retorne al pecho.
Tampoco conviene “vencerlo por hambre”. Así lo explica: “A veces te dicen que dejes de darle de comer lo que está tomando, pero no hay que privar a ningún niño de la comida”.
Consejos para Mantener la Lactancia Mixta
Si has decidido o necesitas optar por la lactancia mixta, aquí van algunos consejos prácticos para que esta combinación sea lo más exitosa posible:
- Ofrece primero el pecho: Siempre que puedas, empieza por ofrecer el pecho antes que el biberón. Esto ayudará a que el bebé siga estimulando la producción de leche y, en la medida de lo posible, mantenga la lactancia materna. Solo recurre al biberón cuando realmente sea necesario, para evitar que el bebé prefiera la comodidad de la tetina.
- Elige el método de suplementación adecuado: Si decides usar biberón, te recomiendo que lo hagas con el método Kassing. Este método consiste en ofrecer la leche de manera que el bebé tenga que “trabajar” un poquito para obtenerla, parecido a lo que haría al mamar del pecho. De esta forma, no se acostumbrará a que el flujo de leche sea demasiado rápido. Otra opción es usar un relactador, un dispositivo que permite que el bebé siga mamando del pecho mientras recibe suplementación. Esto es especialmente útil si quieres seguir manteniendo la estimulación de la lactancia materna mientras suplementas.
- Mantén el contacto físico y visual: Una de las claves para mantener la lactancia mixta es tratar de que las tomas con biberón se parezcan lo más posible a las tomas al pecho. Cuando le des el biberón, mantén a tu bebé cerca, en brazos, y mírale a los ojos. Este contacto físico y emocional ayudará a que el bebé siga asociando la alimentación con una experiencia cálida y cercana.
- Cuidado con la cantidad de fórmula: Si tu bebé está aumentando de peso de manera adecuada y no tienes problemas de producción de leche, puede que no sea necesario aumentar la cantidad de leche de fórmula. En algunos casos, introducir más fórmula de la necesaria puede interferir con la lactancia materna. Cada bebé es único, así que te recomiendo que evalúes constantemente cómo se siente tu bebé y consultes a un profesional si tienes dudas.
- Aprovecha las tomas para relajarte: Aunque los biberones pueden ser una solución práctica, no subestimes la magia de las tomas al pecho. No solo alimentas a tu bebé, sino que también lo calmas y le proporcionas consuelo. Incluso después de una toma de biberón, ofrecerle el pecho puede ayudar a que tu peque se relaje, se sienta seguro y se duerma con más facilidad.
El Relactador y el Método Jeringa-Dedo
El relactador es un recipiente con una sonda fina que se fija con esparadrapo al pezón cuando vas a dar el pecho. Puedes colocar en su interior leche materna o proporcionar al bebé alimentación complementaria. Es una manera de sustituir al biberón sin separar al bebé del pecho, pues va a seguir succionando del pezón.
Si lo que quieres darle es leche extraída, lo más apropiado es utilizar el método jeringa-dedo. Se trata de ofrecerle algo que no sea la tetina para tratar de recuperar lo natural. Consiste en introducir un dedo en la boca, sin forzar, empujando la arcada superior. En esta postura, se vierte leche materna de una jeringa, lentamente, dentro de la boca. De esta manera, el bebé va a colocar la lengua en la misma posición que adopta al mamar del pezón, y con paciencia se le puede entrenar de nuevo.
¿Cómo Aumentar la Producción de Leche?
La producción de leche depende de la estimulación y para que ésta se produzca, la boca del bebé debe estar bien agarrada. Eso significa bien abierta. Si te duele, quiere decir que el niño no tiene la boca en la mejor postura, y si eso ocurre, no estás produciendo leche de la mejor manera posible.
Para mantener el pecho estimulado la solución más directa es coger al niño, y hala. Mínimo cada dos horas. Pero suponte que no es posible, o que no es lo bastante rápido, o cualquier otra razón, como que tu bebé duerme tres o cuatro horitas y no hay quien lo despierte, o que uno de los dos está ingresado. Lo que sea. Aquí es cuando te viene bien un sacaleches. En Alba Lactancia Materna lo explican con detalle y yo aquí solo te resumo mi experiencia.
Necesitas ayuda doméstica porque entre alimentar al bebé si está contigo,sacarte leche y limpiar el aparato vas a estar ocupada casi todo el día. Encarga comida para llevar, o que cocine otro. Y durante dos días y una noche como mínimo, tres días y dos noches como máximo, extrae leche 5 minutos de cada pecho cada hora. De noche, deja pasar como mucho cuatro horas. «5 minutos cada hora» en realidad es un momento para montar el trasto, 5 minutos cada pecho, y el tiempo de lavarlo: 20 minutos de cada hora. Búscate una buena serie o película, un sacaleches de muy buena calidad y silencioso, y hazte a la idea de pasar esos dos días tirada en el sofá. Es duro, y es imprescindible estar acompañada, pero puedes doblar o triplicar la producción.
Pistas que NO sirven para saber si tienes leche o no
- Llora más o parece más nervioso cuando lo coges tú.
- Sobre las cacas, hay bebés que hacen poca y no muy a menudo y otros que son más efusivos.
- Sobre que lloren, pide consejo.
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